Hoy

img
Fecha: febrero, 2017
LA GRAN MURALLA: La Cina é vicina
Alejandro Pachón Ramírez 21-02-2017 | 12:10 | 0

Los cineclubistas de los sesenta recordarán el título de aquella película de Marco Bellochio en la que se aludía a la fascinación de la juventud burguesa de la época por el comunismo de Mao Tse Tung. China estaba cada vez más cerca de occidente, como dice el título, aunque fuera de forma marginal y revolucionaria y ahora en pleno siglo XXI ya está aquí, tanto en la tienda de la esquina como en las superproducciones de entretenimiento universal.

En los 70 y 80 empezó a llegar el cine chino de autor, precisamente de la mano del director de la película que encabeza este texto, Zhang Yimou. “Sorgo rojo”, “La linterna roja” o “Vivir”…nos mostraron una visión de fuertes cromatismos y llena de apuntes históricos del lejano país oriental.

Yimou se convirtió en uno de los autores mundiales más afamados, pese a incontables problemas con las autoridades de su país, hasta que empezó un nuevo camino y prácticamente inauguró un género cinematografico, el cine de artes marciales de calidad con “Hero” o “La casa de las dagas voladoras”.

 

Algunos títulos lo han superado, tal cual es el caso de “Acantilado Rojo”, de John Woo, en la vertiente del cine épico histórico, pero Yimou ha seguido estando ahí, cultivando las dos facetas que le han dado fama: la crónica de la historia contemporánea de su país y la fantasía épica.

El nuevo paso que ha dado es un acercamiento más al mundo occidental utilizando actores norteamericanos como Willem Dafoe y Matt Damon en la película que nos ocupa, elección que ha sido criticada en su país, pero que le ha abierto el camino a todas las salas comerciales del mundo.

“La gran muralla” no es ninguna obra maestra. La historia no puede ser más simple: una horda de criaturas extraterrestres atacando al ejército que defiende la muralla y que son ayudados por los citados personajes occidentales, unos émulos de Marco Polo y familia, muy dotados para la lucha. ¿Qué es por tanto lo que hace que sigamos esta especie de ataque casi constante de monstruos a una fortaleza al estilo “El señor de los anillos” ?: una vistosa escenografía basada en el color y la colocación de figurantes y especialistas de carne y hueso frente a criaturas digitales.

De esta manera, la primera parte del metraje nos recuerda intensamente que Yimou fue el encargado de dirigir la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 y que toda su parafernalia cromática, con acrobacias y artilugios a medio camino entre la Fura dels Baus y el Circo del Sol, está presente en la película.

Las belleza de las secuencias de “las grullas voladoras”, que evocan también algunos momentos de las sagas del vídeo juego “Final Fantasy”, el ataque con globos aerostáticos o las escenas del desierto rojo que rodea a la muralla, me han bastado para que no mire el reloj en ningún momento de la proyección y me olvide de que estaba ante una historia y unos personajes mil veces representados, y además en este caso la introducción de rostros occidentales ayuda a no liarnos demasiado con los actores.

 

Ver Post >
GOYAS 2017: Fernando Velázquez y Alfonsito
Alejandro Pachón Ramírez 06-02-2017 | 7:29 | 0

 

Alfred Hitchcock le preguntó a su músico habitual Bernard Herrmann, mientras preparaban la banda sonora de “Naúfragos” que de dónde procedería la música de una película – la ubicación diegética que diríamos los “enteraos”- que transcurre íntegramente en un bote salvavidas en medio del océano. Herrmann contestó que del mismo sitio donde él colocaba la cámara.

Lo mismo, pero al revés, ha ocurrido en la ceremonia de los Premios Goya. La orquesta ocupaba casi todo el escenario, creando un “horror vacui” lleno de músicos, presentadores y ganadores. La pesadilla del director de arte y del realizador, tal como se demostró en la parte del homenaje a los fallecidos. En la tele no se podían leer los nombres y apenas vislumbrar los rostros de los que aparecían.

Sin embargo el hecho de que una orquesta española especializada en conciertos populares de música de cine, la Symphony Film Orquestra, se convierta  en la protagonista del escenario, me parece un buen recurso que, de paso, elimina algún que otro patoso número musical de ediciones pasadas. Acostumbrados a sincronizar sus intervenciones con secuencias cinematográficas y con película enteras  -tal como han hecho con “Regreso al futuro”- , funcionaron como un mecanismo de relojería a la hora de subrayar apariciones y acelerar agradecimientos, así como deleitarnos con fragmentos de grandes músicos del cine español: la sintonía de Antón García Abril o la  suite Algueró. Estos divulgadores y otros similares de la música cinematográfica han creado un nuevo público incondicional, casi como en los ochenta. Mejor que nadie lo expresó el compositor Fernando Velázquez, Goya por la partitura de “Un monstruo viene a verme” al agradecer la importante labor de orquestas locales y autonómicas a la hora de abordar en sus repertorios la música de cine. La Orquesta de Extremadura, tal como ha demostrado en el repertorio de su últimas temporadas , es una de esas formaciones a las que se refería.

Me gustó también la sorna del director del cortometraje  “Timecode” al recoger el premio diciendo que se alegraba mucho de dar la oportunidad a los largometrajes de que estuvieran representados en la ceremonia y les deseaba a los largometrajistas que pudieran pasarse al corto dando un salto…al vacío.

Otro de los chistes buenos fué : “¿Se puede saber porqué cuando le dan el premio a un lagometraje sale una persona a recogerlo y cuando es a un corto sale un equipo de rugby?

Los que llevamos en esto de los cortometrajes 23 años (los que tiene el Festival Ibérico de Cine de Badajoz)  conocemos, porque han competido en nuestro certamen, a muchos de los que ahora están arriba, incluyendo a  Bayona. A Manolo Solo, (mejor actor secundario de este año)  lo   descubrimos en su momento en un corto desternillante y muy premiado titulado “Bailongas”. No se pierdan la voz que utiliza en la película por la que le han dado el premio : “Tarde para la ira”.

 No menos importante es que en el antedicho título (también Goya a la mejor película) haga un papel secundario nuestro amigo y paisano Alfonso Blanco, el Alfonsito de la Candy Dos. Siempre tiene que estar en “tós los fregaos”.

 

 

 

 

Ver Post >
Soy director en Historia del Arte, especializado en Música de Cine, crítico de cine, y director del Festival Ibérico de Cine de Badajoz. Retomo este blog con la intención de ofrecer de forma amena mi experiencia como historiador y crítico de cine y televisión, tanto en lo que respecta a la actualidad audiovisual reciente y futura, como al montón de vivencias relacionadas con el tema que en la segunda mitad del siglo pasado vivimos los de mi generación. No olvidaré aspectos periféricos e inseparables del cine comercial y las series de televisión como los video juegos o los cómics. En resumen, todo ese universo iconográfico que llena nuestros ocios e inquietudes, convirtiéndonos en “fans”, “freaks” o, sencillamente, en espectadores.