Hoy
img
Fecha: diciembre, 2017
LOS ULTIMOS JEDI: “Star Wars” para niños
Alejandro Pachón Ramírez 19-12-2017 | 12:28 | 0

portada_star-wars-n01-portada-especial_jason-aaron_201603161048star-wars-el-ataque-de-los-clones-panini-comics-barcelona

Han habido sagas y personajes de largo recorrido que han ido mejorando y enriqueciéndose con el paso del tiempo. Daniel Craig es uno de los mejores James Bond de la historia, con permiso de Sean Connery. “Star Trek” ha crecido y se ha ido haciendo más compleja, apostando en firme por sus seguidores más veteranos.

En “Star Wars”, y me imagino que la casa Disney tendrá que ver con esto, lo han hecho al revés. Se han ido infantilizando y adaptando su temática a las ideologías predominantes en la actualidad. El buen rollo, la multirracialidad, el ecologismo, el empoderamiento femenino, etc… Cosas que están muy bién para educar a los chavales, pero que algunos no buscamos en la ciencia ficción. Las primeras dos imágenes que ilustran estas líneas demuestran cómo el estilo gráfico de sus  cómics se han hecho eco de esta tendencia: de los primeros tiempos épicos de la “space opera”, con profusión de colores y personajes en actitudes agresivas a los actuales en los que el dibujo es casi humorístico, de pegatina para la carpeta del “insti”.

De esta manera, la última entrega no puede por menos que dejarme un poco frío. Si exceptuamos una primera e interesante batalla espacial, un duelo en la cámara roja del “malo” con diversas armas lásers, un divertido casino de juegos y una buena secuencia final en un planeta de sal, lo demás se me hace pesado.

Se habla demasiado de los conceptos morales de la Fuerza y el Lado Oscuro, como explicándoselos a los niños, cuando ya llevamos  un montón de episodios sabiendo de que va y cuáles son la fuentes de dicho sincretismo religioso. Los personajes principales tienen un escaso nivel carismático y el “malo”, aunque también la “jedi buena”, son planos y poco simpáticos. Hasta el buenazo de Cheewacca ha perdido su gracia al compartir el Halcón Milenario con una especie de conejitos que parecen mascotas para “bebés”.

lukeshameless-frank_gallagher

Y lo peor de todo es que cada vez que sale Luke Skywalker, no puedo evitar acordarme del personaje de la serie “Shameless”, el granuja de Frank Gallagher, que en la última temporada ha pasado de ser un estafador y un consumidor compulsivo de todo tipo de drogas y alcohol a un ciudadano honrado y casi santo. Vamos, que ha dejado el Lado Oscuro. Veremos a ver cuánto le dura.

 

 

Ver Post >
EL NEO-WESTERN EN LAS SERIES: GODLESS
Alejandro Pachón Ramírez 11-12-2017 | 12:58 | 0

mv5bmty0nzkxndcxnf5bml5banbnxkftztgwoti5odm5mzi-_v1_sy1000_cr006741000_al_

Creo que fueron las series de televisión las que se adelantaron al western moderno, ofreciendo una nueva aproximación a los personajes, los escenarios y el imaginario en general. No creo equivocarme si digo que la serie “Deadwood”, ya en su quinta temporada, fue una de las primeras en su género. En ella aparecían personajes históricos como Calamity Jane o Wild Bill  Hitcock tratados en un tono bastante diferente al que nos tenían acostumbrado en el western clásico. La épica y los estereotipos dejan lugar a espacios realistas  y personajes tridimensionales.

En cine, y ya en el siglo XXI, el género empezó a buscar nuevos horizontes, rodando en sitios como África del Sur, Australia y los países nórdicos. La violencia se hizo más explícita y las mujeres empezaron a tener papeles importantes como en “La deuda” o “Brimstone”.

Pero las raíces del western siguieron estando ahí, no se deconstruyó su esencia, sino que se renovó y olvidó su condición de serie B de entretenimiento, pasando a presentarse en festivales internacionales y a hacer hibridaciones con otros géneros, como el terror (“Bone Tomahwak”)

Y hete aquí que Netflix se descuelga ahora con una de las series más interesantes de la temporada: “Godless” (que significa “Sin Dios”). Definida como “una joya subversiva y feminista”, el arco temático principal transcurre en  un pueblo de Nuevo México, “La Belle”, habitado principalmente por mujeres, ya que los maridos han perecido todos a causa de una explosión de gas en la mina de plata de la que se sustentaba la economía. Sólo un sheriff que está perdiendo la vista, su joven ayudante y un tipo al que se le ha ido la cabeza e ignora su nombre, son la representación masculina, además de los diversos “buitres humanos” que revolotean en torno a las mujeres y su mina. Hay otras tramas argumentales pero todas confluyen en una idea, presentarnos una visión del western que enganche a un sector del público poco aficionado al género: las mujeres.

Además de la idea de “empoderamiento” y de espíritu de combate femeninos, “Godless“ es una auténtica antología de los mejores antecedentes del género. Evocamos “Horizontes de grandeza” en las secuencias de doma de caballos, “Río Bravo” en lo referente al sheriff, su ayudante y la cárcel del pueblo, “Grupo salvaje”, en la banda del malo, “Infierno de cobardes” y “El jinete pálido” en la subtrama religiosa, “Raices profundas” en cuanto a la relación del niño mestizo y el pistolero solitario…. Descubrimos también aspectos de la Historia poco tratados, como las primeras bandas de “cuáqueros” que se dedicaban a exterminar a los pioneros de otras religiones o los “soldados búfalo”, hombres de color que combatieron en la Guerra de Secesión y que formaron comunidades al margen de los blancos.

Todo ello con una cuidada ambientación y unas espectaculares escenas de acción y con una duración bastante peculiar: siete capítulos de entre una hora y hora y media cada uno.

Puede que nos estemos poniendo un poco pesaditos con la importancia que les concedemos a las grandes series de televisión, pero es que no dejan de sorprendernos y, sobre todo, de entretenernos, que es lo que importa a larga en un formato doméstico de calidad.

Ver Post >
Soy director en Historia del Arte, especializado en Música de Cine, crítico de cine, y director del Festival Ibérico de Cine de Badajoz. Retomo este blog con la intención de ofrecer de forma amena mi experiencia como historiador y crítico de cine y televisión, tanto en lo que respecta a la actualidad audiovisual reciente y futura, como al montón de vivencias relacionadas con el tema que en la segunda mitad del siglo pasado vivimos los de mi generación. No olvidaré aspectos periféricos e inseparables del cine comercial y las series de televisión como los video juegos o los cómics. En resumen, todo ese universo iconográfico que llena nuestros ocios e inquietudes, convirtiéndonos en “fans”, “freaks” o, sencillamente, en espectadores.