
Juan Carlos Antequera
16 de Mayo de 2013
La copla, nuestro particular compendio de sentimientos, pasiones y anécdotas, marca los cuarenta años de edad como el momento final para poder dedicarse a la cosa de los amoríos sin llamar demasiado la atención. Como ejemplos, les recuerdo tres magnificas canciones de Quintero, León y Quiroga: “ el querer no tiene edad”, “no me quieras tanto” y sobre todo “el amante de abril y mayo”.
Algo así pasa con la edad definida por la PAC para determinar quién es un joven agricultor. La verdad es que, con 40 años, uno no está ya para pedir su ingreso en el club “Megatrix” pero los conceptos ligados a esa edad no tienen nada que ver con los que tenían a principios del siglo pasado.
Además, con lo complicado y difícil que está eso del relevo generacional en el campo, mejor no tocarla porque el envejecimiento de la población agraria es notorio.
Los datos que ha ofrecido el FEGA sobre los beneficiarios de las ayudas en 2012 lo plasman claramente:
ESPAÑA
- >55 AÑOS …… 44% (> DE 65 AÑOS ………. 41%)
- < 44 AÑOS……. 23% (< DE 25 AÑOS……… 0,21%)
EXTREMADURA
- > 55 AÑOS …… 61% (> DE 65 AÑOS …… 40%)
- < 44 AÑOS …..23% (< DE 25 AÑOS …….. 0,4%)
Las cifras, resumidas, están muy desequilibrados: muchas personas por encima de los 65 años y muy pocas por debajo de los 25.
Éste no es un problema de ahora: el relevo generacional se diseñó como medida de acompañamiento en la reforma del 92, junto con las medidas agroambientales y la forestación.
Debido a la crisis económica y la complicadísima situación de generación de empleo en nuestro país, las solicitudes de incorporación se han incrementando, buscando un lugar donde poder trabajar: un 79% a nivel nacional, y un 73% en Extremadura, según los datos publicados recientemente por la COAG.
Esta vuelta al campo está forzada por el dato terrible de casi el 60% de paro juvenil, pero ¿y si, como todos deseamos, esa cifra desciende? ¿Volverán los jóvenes a buscar trabajo en otros sectores? Para mantener una población activa agraria suficiente para darnos de comer, necesitamos políticas que protejan a los que se incorporen.
Lo primero es facilitar que las explotaciones sean rentables para que desde un punto de vista económico sean atractivas. Para ello necesitamos reequilibrar los beneficios de la cadena alimentaria, fomentar el uso de contratos agrarios y promover el asociacionismo agrario.
Naturalmente también hace falta una discriminación positiva: ayudas directas, prioridad en el acceso de reservas de todo tipo, apoyos a la incorporación de cooperativas.
También haría falta una campaña de imagen para valorizar la imagen de los agricultores y ganaderos ante la sociedad como sustento fundamental del modelo de vida que tenemos. Pero, sin duda, lo más efectivo para atraer jóvenes al campo, y mantenerlos en la actividad agraria, es la de poder ganarse dignamente la vida con ella gracias a la rentabilidad de su explotaciones.
En la propuesta de reforma de la PAC, en la que andamos enredados, se destina un 2% del sobre nacional para jóvenes agricultores, lo que parece poco, y que unido a la voluntariedad de su aplicación, como desea el Consejo Europeo, puede complicar el rejuvenecimiento en el campo. Y éste es un tema principal y prioritario porque podemos tener la mejor política agraria común, la mejor dotada económicamente y no tengamos nadie que la pueda aplicar.

EL PARLAMENTO EUROPEO MARCA SU TERRITORIO
Juan Carlos Antequera
2 de Mayo de 2013
Me está sorprendiendo la entereza y la postura del Parlamento Europeo en las negociaciones de la reforma de la PAC y del Marco Presupuestario 2014-2020.
Desde el tratado de Lisboa el Parlamento tiene poder de codecisión lo que significa que tiene el mismo peso que el Consejo Europeo a la hora de diseñar, negociar y aprobar normativas. Y ya ha estrenado sus nuevos poderes, dejando la impronta de sus opiniones en los borradores de los reglamentos que van a sustentar la próxima reforma de la PAC, como en lo relativo a los aspectos financieros con las que se va dotar.
La verdad es que no es fácil: tenemos, por una lado a la Comisión que propone la normativa y la ejecuta, el Consejo Europeo, que representa a los países miembros de la UE (hasta ahora con el máximo poder político, dejando el técnico para la Comisión), y por otro lado el Parlamento Europeo, que representa a los ciudadanos europeos (antes un jarrón para adornar, pero ahora con poder real).
El Parlamento está siendo consciente de la importancia de su papel político y está ejerciendo como representante de la voluntad surgida de la elecciones europeas (el año que viene tenemos una nueva cita electoral) y como contrapeso institucional del Ejecutivo y del Consejo.
Esto no es baladí, no son solo discursos, ni palabrería vana, ni ya veremos……, está significando una nueva forma de entender la génesis de la política agraria europea.
E l último caso se ha concretado con un informe en el que se opone a la reducción de casi un 5% (4,981759%) de los pagos directos que se cobrarían el año que viene (los que se están solicitando ahora), porque según sus estimaciones la reducción solo sería del 0,74805% (en ambos casos para importes mayores de 5.000 €). Como ven no es ninguna minucia.
La razón es doble: política e institucional: el Parlamento tiene otra forma de entender el presupuesto y por otra, hay que respetar la opinión de esta institución y no saltársela “a la torera” como pretendía el Ejecutivo, dando por bueno y definitivo el acuerdo sobre el marco financiero plurianual cerrado, durante los días 7 y 8 de Febrero, por el Consejo Europeo.
El Parlamento lo ha dejado bien claro. Ni ha dado el “nihil obstat” al marco global, ni, particularmente, a la forma en que se ha entendido como hay que aplicar la reserva de crisis (de la que se ha hablado muy poco).
Esta reserva, creada para minorar las crisis graves que pudieran afectar tanto a la producción como a la distribución agraria, estaría dotada con 2.800 millones de euros y se imputaría con cargo al montante de pagos directos, mediante el mecanismo de disciplina financiera, y se incluiría en la rúbrica 2 “crecimiento sostenible. Recursos naturales” (desgraciadamente, en los presupuestos europeos no existe la palabra agricultura). Algo que no se ha acordado con el Parlamento.
En definitiva: ni está cerrado el marco presupuestario global (además ha criticado la falta de transparencia y de información al Parlamento. Este órgano cree necesario, por legitimidad democrática, incluir una clausula para que el nuevo Parlamento que surja de las elecciones del 2014 pueda confirmar, o no, las cifras), ni tampoco quien debe financiar la reserva de crisis: para el Parlamento, los agricultores no.

Juan Carlos Antequera
26 abril de 2013
En la última entrada del blog se apuntaban las dos herramientas fundamentales para favorecer la concentración de la oferta y el equilibrio en el reparto de beneficios de la cadena alimentaria: la apuesta decidida de los poderes públicos, y el convencimiento de agricultores y ganaderos para llevarla a cabo. Y para que sean verdaderamente efectivas, primero el convencimiento, y después la apuesta.
El trabajo de las administraciones públicas debe ser constante y dirigido a cualquier proyecto o línea de ayuda, desde lo más cercano a las escalas comunitarias: desde mantener los porcentajes de ayudas a la póliza asociativa, en el ámbito de los seguros agrarios; a contemplar la exención del “capping” a las cooperativas agrarias, en el marco de la modulación de la nueva reforma de la PAC.
Claro que todos los esfuerzos públicos serán estériles si los socios y miembros de los consejos rectores de las cooperativas no están convencidos de que la integración cooperativa es el único camino para conseguir asegurar la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Tener en cada pueblo una cooperativa, o dos, (por más que creamos que nuestros productos son los mejores, especiales y únicos) no es viable.
Además de ser un medio para obtener una mejor posición en la cadena alimentaria, la integración cooperativa también nos protege ante la globalización de los mercados, la volatilidad de los precios, la crisis económica y la reducción progresiva de los elementos de regulación de mercados en las normativas comunitarias.
Hay que ir incrementando la dimensión de las cooperativas para conseguir una magnitud relevante con la que aprovecharnos de las economías de escala, ofrecer seguridad en los abastecimientos y adquirir mejor poder de negociación en las ventas de nuestros productos. En definitiva, crear cooperativas cuando no las haya, posteriormente pasar a modelos de grado superior, e incrementar sustancialmente la vocación comercializadora.
Junto a la concentración de la oferta, también será interesante para reequilibrar el reparto de beneficio de la cadena alimentaria realizar campañas informativas hacia agricultores y ganaderos, promover el uso generalizado de contratos (apoyando especialmente los plurianuales), aprovechar los observatorios de precios (pero no que sirvan solo para calcular medias, medianas, desviaciones típicas y hacer gráficos de barras con muchos colores), diseñar una normativa que defina los abusos, los detecte, identifique a los incumplidores y les aplique las sanciones oportunas, y, por último, aprovechar las ventajas de los mercados locales.
El objetivo de mejora de la cadena alimentaria impregna todos los borradores de reglamentos de la reforma de la PAC en la que andamos metidos, siempre aparece el propósito de equilbrarla, mejorando la posición de los productores agrarios; pero es destacable que en la propuesta de la Comisión se incluya como finalidad en los programas operativos, y especialmente la redacción del Parlamento Europeo que ha incorporado dos artículos nuevos en el borrador de Reglamento de la OCM única: uno destinado a crear un órgano para el seguimiento de los precios de los alimentos y otro para definir el concepto de posición dominante en el mercado (la que obstaculiza el mantenimiento de la competitividad.
El ejecutivo comunitario también recuperó, en su propuesta, otra herramienta para favorecer la concentración de la oferta: las Agrupaciones de Productores Agrarios.
Abría nuevamente la puerta para obtener ayudas durante los cinco primeros años de su creación, diferenciándolas entre las que comercializaban menos de un millón de euros (con porcentajes de apoyos mayores) y las que lo superaran. El Parlamento Europeo quiere priorizarlas hacia las que comercialicen productos de calidad; pero en los borradores nacidos del acuerdo de los ministros de agricultura UE, de marzo de 2013, se eliminan las diferencias por volumen comercializado. Esto último puede ser un problema provocando una atomización de estas agrupaciones, diluyendo el objetivo de concentración de la oferta.
Cuando se habla de cadena alimentaria no podemos olvidar las organizaciones interprofesionales, ya que por su composición serían un instrumento muy útil para mejorar su funcionamiento (además de servir de interlocución con la administración, servir para promocionar su producto, favorecer la investigación, etc).
Pero falta por incorporar algunos actores. Con unos, la distribución, va a ser complicado implicarlos, pero no creo que fuera difícil hacerlo con los consumidores.

LA CADENA ALIMENTARIA: Entre la espada y la pared (I)
Juan Carlos Antequera
22 de Abril de 2013
El pasado día 11 comenzó, con las reuniones del trilogo (Parlamento europeo, Consejo y Comisión), el principio del fin del proceso de reforma de la PAC.
Reverdecimiento, convergencia, modulación, etc serán conceptos muy importantes a negociar porque afectarán directamente al pago base que percibirán los agricultores y ganaderos. Nos queda, por tanto, en primera instancia cerrarlos a nivel comunitario, para después, “en segunda derivada” organizarnos a nivel nacional.
Las ayudas de la PAC vienen representando entre el 30% y el 35% de la renta de los productores agrarios, nos queda un importante componente que se genera en el mercado, por la venta de los productos agrarios y agroalimentarios.
Para ese sustancial 65-70% de la renta agraria, la reforma de la PAC también debe ofrecer un escenario adecuado para alcanzarlo de forma oportuna, como podría ser eliminar los desequilibrios de la cadena alimentaria
Respecto a este asunto, el Parlamento europeo acaba de publicar dos resoluciones. Una sobre los desequilibrios en la cadena suministros de insumos (la espada) y otra sobre los desequilibrios en la cadena de alimentos (la pared) que ponen de manifiesto lo estrecho que es el pasillo por dónde camina la rentabilidad de las explotaciones agrarias
Desequilibrios en la venta
El Parlamento europeo, haciendo suyo algún trabajo del ejecutivo comunitario, pone de manifiesto los desajustes en el reparto de beneficios entre el sector agrario y la distribución, a nivel europeo, debidos a prácticas como el retraso de pagos, clausulas abusivas, modificaciones unilaterales de las condiciones, pagos anticipados para acceder a la exposición, etc. y que se han generado por la concentración de la decisión de compra respecto a los que venden, lo que se traduce en un deterioro constante de los ingresos de los agricultores europeos.
Para comprender el desequilibrio existente en la cadena alimentaria solo hace falta indicar que en España hay, aproximadamente, un millón de productores agrarios, 4.000 cooperativas y solo 6 empresas se reparten el 65% de distribución. Al final, según datos de la Comisión nacional de la competencia, solo entre el 10-30% del precio final de venta es lo que percibe el productor.
Cadena de suministros de Insumos
La situación ni mucho menos mejora del lado de la compra de insumos (fertilizantes, fitosanitarios, combustible, etc) y la imposibilidad de trasladar estos incrementos en la cadena alimentaria hace que la rentabilidad de las explotaciones agrarias esté en el aire, se reduce la inversión, con el consiguiente descenso en la generación de renta y empleo.
A nivel Europeo, entre 2000 y 2010, de media, la subida del precio de los insumos fue del 40-45% mientras que las de los precios agrarios solo del 20%.
Merece también una reflexión la “madre” de todos los insumos: el dinero. Es una complicación añadida, e importante, la dificultad para acceder a la financiación necesaria para poner en marcha las actividades agrarias.
Por eso, en estos momentos en los que los procesos de concentración de entidades financieras está tan presente, generando que los centros de gravedad, donde se toman las decisiones ,se alejen de Extremadura; es para alegrarse de que, junto a la Banca Pueyo y Caja Rural de Almendralejo, volvamos a tener para nuestra región a Caja Rural de Extremadura; entidad ligada estrechamente al cooperativismo agrario regional e implicada con la agricultura extremeña.
Para poner la guinda a esta situación tan perniciosa para los productores, tenemos además la obligatoriedad de cumplir las normativas sobre respeto al medio ambiente, bienestar animal, salubridad alimentaria y derechos laborales, algo que no siempre ocurre en los productos importados de terceros países. Aquí se echa de menos una estricta normativa que no permita esa competencia desleal; pero también hace falta una intensa campaña de comunicación dirigida a los consumidores para que conozcan estos hechos. Ya que si las tres primeras obligaciones se recogen en la normativa agraria, es debido a que la PAC se diseñó a gusto de los consumidores, recogiendo sus opiniones sobre la agricultura y ganadería europea. Por tanto deberíamos ser consciente de lo que significan estos esfuerzos y recompensarlos, no solo con nuestros impuestos, sino también en el mercado.
Soluciones
Para solucionar los desequilibrios de la cadena alimentaria, fundamentalmente, hay que concentrar la oferta. Y para ello hay que contar con el apoyo decidido de los poderes públicos y, naturalmente, con el convencimiento total de agricultores y ganaderos.

¡¡HABEMUS PARLAMENTO!!
Juan Carlos Antequera
18 de Marzo de 2013
La casualidad ha querido que el mismo día que era elegido el nuevo Papa, el Parlamento Europeo acordara su posición sobre la propuesta de reforma de la PAC.
Aunque unos en la ciudad del Vaticano y otros en Estrasburgo; unos en un conclave de cardenales y otros en una asamblea de representantes elegidos por los ciudadanos europeos; unos con el objetivo de alimentar las almas y los otros en el ámbito destinado a dar comer al cuerpo; encontramos algún punto en común.
Esa coincidencia, aplicando todas las escalas necesarias, pasa por la novedad que acompaña ambos acontecimientos: el primer Papa latinoamericano y jesuita, y también era la primera vez que el Parlamento Europeo tomaba una decisión, sobre una reforma agraria, con el poder que le da la codecisión, incluida en el Tratado de Lisboa: ¡¡¡ Habemus Parlamento!!!.
El Parlamento Europeo siempre ha sido muy sensible, y muy cercano, a las demandas de los agricultores y ganaderos, y así lo reflejaba en sus dictámenes; pero éstos no eran vinculantes ni para el órgano proponente, la Comisión, ni para el que decidía, el Consejo. En este caso sí ha sido capaz de modificar las propuestas del Ejecutivo comunitario. ¡¡¡ Bienvenido Parlamento!!!, porque ¡¡¡ Habemus Parlamento !!!
En la votación del pasado día 13 se aprobaron las modificaciones sobre la propuesta de reforma de la PAC, negociadas inicialmente en el seno de su Comisión de Agricultura , junto a otro asunto de mucha trascendencia como el ligado al presupuesto comunitario para el periodo 2014-2020.
En el momento en que en el seno del Consejo de Ministros alcance un acuerdo político, se iniciará el periodo de negociación entre Parlamento europeo, Consejo y Comisión, el trílogo, esa especie de trinidad administrativa.
Respecto a lo acordado (sin entran en muchos detalles, porque tiempo habrá cuando esto termine y los acuerdo se plasmen en Reglamentos Comunitarios) se ha propuesto flexibilizar los procesos de convergencia interna y externa de los pagos , también mayor flexibilidad en la aplicación del “greening” , eximir a las cooperativas del tope de ayudas, se apuesta decididamente por el relevo generacional en el campo a través de la incorporación de jóvenes, se relaja la decisión sobre el número de hectáreas elegibles, se incluye al tabaco como los productos con posibilidad de ayudas, y determina que el modelo de derechos de plantación de viñedos esté en vigor hasta 2030.
Con todo nos queda los más difícil, lo más complicado y que más dolores de cabeza nos va a dar: la negociación interna en nuestro país, entre Comunidades autónomas y entre sectores productivos. Para ese trabajo sí habrá que estar muy atentos, fijar claramente nuestros objetivos y marcar las líneas rojas que defiendan nuestra agricultura.
Respecto al Marco Presupuestario 2014-2020, el Parlamento dice que no le gusta, que quiere una herramienta más flexible y que se debe dejar a los Parlamentarios (también tendremos nuevos miembros de la Comisión) que salgan de las próximas elecciones del 2014 tengan posibilidad de modificarlo.
Por esto último hay que se continuar enviando el mensaje de que las cantidades destinadas para la agricultura europea son escasas, por si los ciclos económicos cambian y podemos recuperar algo. Y por otro lado, siempre, en cualquier ocasión, a través de cualquier medio y con cualquier representante, no dejar de trasladar el mensaje de que la Agricultura es fundamental para asegurar el modo de vida de nuestra sociedad.
En este ámbito, el Parlamento Europeo, sí ha ido a la yugular: Rechaza el presupuesto por no incluir sus prioridades, denuncia la falta de transparencia en esta herramienta fundamental para ejercer las políticas europeas, y exige disponer de toda la información relativa a las dotaciones nacionales referidas al sector agrario.

BIOTECNOLOGÍA
Juan Carlos Antequera
05 de Marzo de 2013
De las tres preguntas fundamentales de la vida, solo podemos contestar a una. Todavía estamos buscando la respuesta a “¿Quiénes somos?; nada parece indicar que tengamos la respuesta a “¿Donde vamos?”; pero sí podemos contestar a “¿qué hay para cenar esta noche?”.
La agricultura es la que da la respuesta a la esa última pregunta, combinada con nuestra natural artificialidad. Gracias a ellas llevamos 10.000 años mejorando producciones, domesticando ganado y haciendo los alimentos más digeribles. Esto permite comer todos los días, al menos en amplias zonas del planeta.
Lo que empezó con una sencilla, pero eficaz, selección fenotípica, continuó con la revolución verde de mediados del siglo pasado, tiene ahora una enorme posibilidad de actuaciones científicas para incrementar la productividad, reducir costos, superar adversidades climáticas (resistencia a la sequia o el frio), mejorar de la cualidades nutricionales (incremento de vitamina A, de proteínas) o mejorar de la conservación de los alimentos. En definitiva, la biotecnología.
La biotecnología integra muchas técnicas: que van desde la genómica, hasta la bioinformática, pasando por la micropropagación, el cultivo de tejidos, la clonación, las inseminación artificial, el trasplante de embriones, etc; pero sin duda, la que más controversias genera es la ingeniería genética: los transgénicos, los OGM.
Ante ella me surge la esquizofrenia de valores y prejuicios, de oposición y de esperanza. Ando buscando el centro de gravedad permanente como Battiato.
En Europa no podemos obviar los datos que acaban de hacerse públicos sobre el uso de transgénicos en el mundo: en 2012 la superficie dedicada a cultivar OGM fue de 170,3 millones de Has (unas 41 veces la superficie total de Extremadura), y 17,3 millones de agricultores los usaron. En Europa fueron 129.000 Has (España, Portugal, Republica Checa, Eslovaquia y Rumania. Y ya en nuestro país las provincias donde se cultivó maíz modificado genéticamente son Huesca, Lérida, Zaragoza y Badajoz.
Es cierto que la opinión pública ha mostrado su temor y su rechazo a los OGM; pero solo en la agricultura, porque, por ejemplo, toda la insulina que se fabrica es transgénica y se utiliza sin problemas y, lógicamente, con todas las bendiciones administrativas y científicas.
La verdad es que el miedo que genera el riesgo de su uso no es igual en países subdesarrollados donde se pasa hambre, que en zonas desarrolladas; pero el uso de transgénicos no está desarrollado exclusivamente en ninguna de ellas. Los principales países productores son EEUU, Canadá, Brasil, Argentina, China, India, Pakistán, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Sudan, Sudáfrica, Egipto.
De esto me surge otra duda: con los interconectado que está el mundo, con lo globalizado que tenemos el comercio y con lo fácil que es moverse en poco tiempo entre distancias muy alejadas, nos estaremos convirtiendo en zonas “pasivas” de OGM (algo así como los fumadores pasivos), sufriendo sus posibles efectos negativos y sin embargo sin aprovechar sus posibles beneficios.
Las decisiones técnicas deben tomarlas los científicos, evaluar caso por caso, valorando de forma exhaustiva los peligros para el ser humano y el medio ambiente, y determinar los métodos de identificar, controlar y eliminar los posibles efectos negativos después de su uso. Ahora los procesos administrativos se eternizan, después del conforme de la EFSA, agencia europea de seguridad alimentaria, las decisión pasa a la Comisión donde si hay una decisión por mayoría cualificada se pasa a un Comité de apelación.
Mientras, en la UE se buscan soluciones a problemas que han surgido por la exclusión de algunos cultivos transgénicos, como la soja, y la necesidad de proteína vegetal para el consumo animal. Ahí encaja la propuesta de Austria en el último consejo de ministros UE, donde propusieron que se aprovechara el 7% de superficie de interés ecológico, incluidas en el greennig, para el cultivo de proteaginosas.
Otro aspectos importante para el que el desarrollo de los transgénicos sea aceptado por todos, sería que, al igual que la investigación que generó la revolución verde de ( permitió incrementar los rendimientos de los cultivos y por tanto la rentabilidad de los agricultores) estaba en manos públicas, ocurra lo mismo con los OGM , que ahora está en manos privadas.
Los transgénicos necesitan una reflexión científica, una valoración equilibrada y una comunicación aséptica a la sociedad. No hay que olvidar que instituciones tan poco sospechosas como la FAO o científicas como la revista “science” recomiendan su estudio.

CUIDEMOS EL AGUA
Juan Carlos Antequera
18 de Febrero de 2013
La Agricultura del futuro (inmediato) se debe sustentar en la biotecnología y el agua.
Sobre la primera tenemos posibilidad de imaginar, de actuar, de investigar, etc., siempre que seamos capaces de establecer un marco técnico y sosegado de debate; donde los científicos ofrezcan soluciones y los productores agrarios valoren su aplicación. Pero sobre la segunda, solo nos queda mirar al cielo, implorar nubes y después mimar el agua que tengamos. La agricultura será con agua, o no será.
Parece que tenemos mucho agua en el planeta, pero no es así: de los 1.400 millones de km3, gota arriba gota abajo, solo un 3% es dulce y de esta solo un 0,04% está disponible. El agua es un recurso escaso y que será determinante, estratégica, y primordial. Distinguiendo el nivel de desarrollo de una zona en función de su disponibilidad en cantidad y calidad. Por eso hay que guardarla y usarla con mimo.
La importancia del regadío en nuestra región se indica con un par de datos: solo ocupando el 18% de la superficie cultivable genera el más del 60% de la producción final vegetal y que una hectárea de regadío produce, de media, 7 veces más que una de secano.
En Extremadura la superficie regable alcanza casi a las 256.000 Has (63% Guadiana y 37% Tajo), lo que significa aproximadamente un 7% del total del regadío nacional. Nuestra capacidad de embalse es de 10.585 Hm3. Sin duda, el agua es uno de nuestros principales activos
El regadío, con el 90%, es el principal destino del agua que tenemos en los pantanos (de media, se utilizan entre 1.200 y 1.400 Hm3 por campaña). De ahí que el ahorro del agua e implementar de mejoras en la eficiencia y eficacia en el regadío son necesaria para sacar el máximo partido a un recurso escaso y a la vez vital para nosotros.
Desde el punto de vista de precipitaciones, y su reflejo en nuestros embalses, el año hidrológico no va mal; pero todos conocemos como en esta tierra pasamos de que se nos llenen de agua los pantanos, a que se nos llenen de polvo los caminos. En estos momentos el nivel de los embalses del sistema Guadiana está al 74% y los del Tajo el 68%
El Ministerio de Agricultura acaba de publicar la situación del regadío en nuestro país, en 2012. Según este estudio el peso del riego por gravedad, aspersión, automotriz (pivot) y localizado (goteo) a nivel nacional y regional es el siguiente, en porcentaje de superficie regada
………………………… ESPAÑA EXTREMADURA
Gravedad 29 46
Aspersión 15 11
Automotriz 8 7
Localizado 48 36
Como vemos, mientras en el riego por aspersión y el automotriz están en cifras semejantes, en los otros dos no. El peso del riego por gravedad, el que más consume, es mucho más alto en Extremadura que en España, y estamos por debajo de la media nacional en el uso del riego localizado, curiosamente el que más ahorro conlleva en su uso.
La evolución de estos modelos entre el 2004 y el 2011 fue, en porcentaje de variación entre la superficie regada en 2012 y la de 2004:
……………………………ESPAÑA EXTREMADURA
Gravedad -17 10
Aspersión 0,7 – 10
Automotriz 14 42
Localizado 39 94
Con relación al riego por gravedad, hay una tendencia claramente divergente entre lo que está ocurriendo en nuestra región y en el resto del país: en Extremadura se incrementa la superficie regada con este sistema, mientras desciende claramente en España. Sí es destacable el importante crecimiento del riego localizado que ha sido protagonizado por el olivar, el tomate y el viñedo.
Hay, por tanto, que continuar con el trabajo de modernizar el regadío. El camino es buscar el óptimo uso del agua que va desde el conocimiento de las necesidades del cultivo, de las características del suelo y naturalmente buscar la máxima efectividad en el sistema de riego, como indica la Directiva marco del agua.
Tenemos que concienciarnos que es un bien escaso y por lo tanto será caro, de ahí el interés en mimar su consumo y mejorar la eficacia de los sistemas que la usan: reducir las pérdidas en los sistemas de conducción, información a los regantes sobre las necesidades de sus cultivos, fomento del ahorro entre los regantes (contadores, métodos de riego con menos gasto hídrico) fomento de las nuevas tecnologías para el regadío.
De esta forma ahorraremos agua, se incrementará la rentabilidad y productividad de las explotaciones y mejorará la vida de los regantes.

POR UNA PAC SOSTENIBLE (ECONÓMICAMENTE)
Juan Carlos Antequera
4 de Febrero de 2013
El concepto de sostenibilidad tiene muchos matices y no debemos olvidarnos de ninguno. Básicamente significa preservar, conservar y proteger, pensando en las generaciones futuras; naturalmente esta idea lleva imbuida aspectos medioambientales, pero también sociales y económicos.
El primero va ligado a la biodiversidad y el respecto a los ecosistemas y el que, sin duda, más trascendencia pública tiene; el social, unido a las condiciones laborales, y el económico se enlaza con los anteriores y apunta a la necesaria rentabilidad que asegure financieramente una actividad.
En la Cumbre de los próximos días 7 y 8 de Febrero, los líderes europeos vuelven a intentar cerrar un marco presupuestario para el periodo 2014-2020. Después del fracaso del pasado noviembre, el acuerdo en esa cita es el paso obligatorio para cerrar la reforma de la PAC en este año, y poder aplicarse en 2015.
En el ámbito agrario vamos asumiendo posiciones y dando por bueno escenarios que no nos satisfacen plenamente, bien porque no somos capaces de valorizar, explicar y convencer a los ciudadanos europeos lo que significa tener un sector agrario europeo fuerte; o bien, por aquello de la crisis que justifica todos los ajustes, no apostando decididamente por una dotación presupuestaria suficiente para la agricultura, que la haga sostenible económicamente.
Parece que es necesario recordar que el principal objetivo del ser humano es cuidar del ser humano, y para eso lo primero es disponer de alimento. Que gracias a la agricultura hemos pasado de andar encorvados, arrastrando los nudillos de las manos, por la sabana africana a llegar a la luna. Y que tener el problema de la comida resuelto permite dedicar otros recursos, económicos e intelectuales, que nos permiten desde inventar internet a pintar la capilla sixtina
En el ámbito europeo, no debemos dejar de mencionar el papel estabilizador e integrador que ha realizado el sector agrario, siendo la principal razón para crear la UE y habiéndose convertido en la verdadera política común de los europeos.
Necesitamos el mejor presupuesto porque la producción de alimentos es una actividad estratégica que no puede verse afectada por la volatilidad de los mercados mundiales ni por adversidades climática. Aunque sea viable traer los cereales de Rusia, el cordero de Australia o el vino de Chile, no es oportuno dejar nuestra alimentación en manos de terceros.
Los agricultores y ganaderos europeos son los garantes de la seguridad alimentaria en sus dos acepciones: el de asegurar el alimento, y el de ofrecer la máxima salubridad, los que ofrecen bienes públicos adicionales (biodiversidad, protección del suelo, bienestar animal, paisajes, gestión del agua, etc) y por último, son el único motor económico de generación de renta y de empleo en muchas zonas.
La propuesta inicial para el marco presupuestario 2014-2020 fue presentada por la Comisión Europea a mediados del año 2011. Recogía congelar el gasto para este periodo a nivel de 2013 (lo que ya significa una reducción) en 371.700 millones de euros (tres cuartas partes para el primer pilar y una para el segundo). También se incluían partida fuera del cuadro presupuestario plurianual, como la reserva para casos de crisis agrarias, que solo se utilizarían en caso de ser necesaria.
A esta “oferta” que también significaba la reducción del peso global de la agricultura en el total presupuestario, pasando del 39,4% del periodo 2007-2014 al 36,2%, hay que sumarle otra realizada en Noviembre por el presidente del Consejo que recortaba en un 4,5% el dinero para el campo, y las eternas discrepancias entre países del norte (Reino Unido, Holanda, Suecia) tendentes a las reducciones y los del sur (España y Francia) más dispuestos a proteger la PAC.
Veremos lo que dice, y hace, Alemania; y sobre todo no hay que olvidar que aún se debe pasar por el Parlamento Europeo, y ya su Comisión de agricultura dijo que con menos dinero no se podrán llevar a cabo las políticas agrarias diseñadas para los próximos años.

AGRICULTURA VERDE
Juan Carlos Antequera
21 Enero de 2013
Si la PAC tuviera banda sonora sería el “verde que quiero verde”, de Manzanita.
Desde la reforma del 92 hasta hoy el tono verde, el enfoque medioambiental, ha ido creciendo en la política agraria hasta convertirse en su eje fundamental. De tal forma que, después de la dotación económica que se pueda destinar a la agricultura y ganadería europea, en el periodo 2014-2020, es la cuestión principal de la reforma por la importante dotación presupuestaria decidida para su desarrollo: nada menos que el 30%.
Naturalmente que nadie desea los campos, ni el agua, ni el aire contaminados; pero es necesario buscar un punto de equilibrio entre la producción de alimentos rentable y las limitaciones establecidas ligadas al respeto al medioambiente. Y todo, para que no suceda, como este año, que la mitad de la producción de girasol se la llevado la sequía y la otra mitad los pájaros (un año con muy buenos precios de mercado).
Los próximos días 23 y 24 se verán las enmiendas de compromiso sobre la reforma de la PAC, en la Comisión de agricultura del Parlamento Europeo.
La Comisión diseñó tres herramientas para desarrollar el greening, que están plasmadas en los borradores de reglamentos propuestos por el Ejecutivo comunitario: Diversificación de cultivos, pastos permanentes y superficies de interés ecológico.
Sobre las tres, se han presentado enmiendas de compromiso en la Comisión del Parlamento.
La primera, de carácter general, es dejar a los Estados Miembros una mayor flexibilidad a la hora de su aplicación. Esto que apunta, de cierta forma, a la renacionalización de la PAC, podría llevarnos a tal heterogeneidad de modelos que complicaría en exceso el seguimiento de las medidas y conseguir una mínima uniformidad europea en las condiciones de producción agraria. Parece más indicado trabajar en la flexibilización de las medidas de forma general que en su aplicación particular por los Estados Miembros.
Respecto a la medida de diversificación de cultivos: La Comisión propuso, para explotaciones con más de tres hectáreas, dedicar tres cultivos (donde el que menos superficie ocupara alcanzara el 5%, y el que más no superara el 70%). La enmienda apunta a solo dos cultivos y para explotaciones con una superficie entre 10 y 30 Has, y ninguno superar el 80%. Además, las inferiores a 10 has estarían exentas, y se aplicaría la propuesta inicial solo a partir de las 30 Has. No parece mal dirigida esta enmienda que, sin duda simplificará el trabajo y la percepción de las ayudas a los agricultores extremeños.
En cuanto a los pastos permanentes, la idea es aplicar el modelo a escala regional, en vez de a nivel de explotación, que siempre tendrá una mayor facilidad de cumplimiento.
Y la última, la superficie de interés ecológico: En los borradores se recoge que el 7% de las hectáreas admisibles se destine a superficies de interés ecológico (barbechos, elementos paisajísticos, franjas de protección, etc). Y las enmiendas van por la idea de bajar al 3% el primer año de aplicación de la reforma de la PAC, el 5% el segundo y el 7% el tercero (pudiendo cultivar pero sin utilizar abonos ni pesticidas).
No aprovechar el potencial de las tierras de cultivo es un desacierto, porque si el primer objetivo es la producción viable de alimentos (base de nuestra sociedad y de su desarrollo cultural), cualquier porcentaje de superficie improductiva es rechazable. Incluso hay que pensar en las tierras marginales como aprovechables para la producción de biocombustibles.
Esto no ha hecho nada más que empezar, y el primer escalón decisivo es aprobar el presupuesto comunitario, y destinar a la agricultura una dotación suficiente: no perdamos aquí la esperanza que es también verde.

Juan Carlos Antequera
10 de Enero de 2013
En el juego de la sucesión del poder en la Unión Europea, ahora se “la lleva” Irlanda.
Aunque es por riguroso turno, y por tiempo limitado (seis meses), no deja de tener su importancia el programa del país que preside la UE: qué asuntos pretende impulsar, qué ámbitos promocionar y qué objetivos cumplir, son el índice del manual de uso de cada Presidencia. Sin olvidar que para llevarlas a cabo es necesaria la más eficaz de las filigranas burocráticas entre el Consejo, la Comisión, y el Parlamento.
En el ámbito agrario, tienen la intención de cerrar un acuerdo sobre la reforma de la PAC, naturalmente, después de que se cierre el marco presupuestario europeo para 2014-2020.
Quizás ahora, como el factor limitante va a ser el dinero, podría ser el momento de dar prioridad a medidas agraristas ligadas a la producción de alimentos, fomentar el aprecio por el trabajo de los agricultores y ganaderos como base fundamental de nuestra sociedad, exigir a las entradas de productos de países terceros el mismo nivel de protección medioambiental y social que a las europeas, y establecer medidas de mercado que respondan en los momentos complicados.
En definitiva, antes tener asegurado llenar el estomago y, luego, todo lo demás (¡quien pudiera volver al momento anterior, cuando decidimos el desacoplamiento total de las ayudas!)
Con esto se conseguirá algo que en Bruselas gusta mucho: favorecer el desarrollo rural y proteger el medio ambiente (los productores agrarios viven ligados a él y son los últimos interesados en contaminarlo).
La Presidencia sólo establece el “orden de trabajo”. Para saber cómo nos puede quedar la PAC, hay que mirar hacia la Comisión (con su gran equipo de expertos funcionarios), al Consejo (y sobre todo en las negociaciones del último día y en la ultima hora) y, con el Tratado de Lisboa, al Parlamento Europeo
Las medidas de reverdecimiento de la PAC, el greening, serán las protagonistas de los debates sobre la reforma. Tanto por la negociación de las medidas diseñadas por la Comisión (diversificación de cultivos, mantenimiento de pastos permanentes, y destinar tierras a fines ecológicos), como por el importante “bocado” que se preveía destinarles, el 30% del presupuesto.
Desde Bruselas apuntan que estas medidas agroambientales podrían sufrir los recortes presupuestarios (previsibles) que se adopten en el marco presupuestario, para disgusto de las organizaciones de defensa del medioambiente; que ya han indicado que los ciudadanos europeos no aceptarán unas medidas de protección al medio ambiente diluidas, minoradas y atenuadas.
Por otra parte, las asociaciones de agricultores y ganaderos europeas, abogan por mantener el presupuesto para la PAC y creen que el debate está mal enfocado cuando se liga, de forma tan importante, el percibir las ayudas al cumplimiento de estas medidas (además del mensaje subliminar de apuntar hacia ellos como contaminadores del medio).
Una vez confirmado el retraso en un año en la entrada en vigor prevista para la reforma, también los plazos para cerrarla bajo presidencia Irlandesa (primer semestre de 2013) son complicados; aunque la idea del Comisario Ciolos es terminar en Julio. En caso contrario, habría que continuar el trabajo bajo presidencia Lituana.
El paso importante debe darse después de que los líderes europeos acuerden el presupuesto 2014-2020: el próximo intento a principios de Febrero.
Los plazos van muy ajustados, pero si se consiguen cerrar en el primer semestre de 2013, se estaría a tiempo de preparar los reglamentos para 2015, adaptar la normativa de cada Estado Miembro, y en nuestro caso negociar como repartimos los dineros entre las Comunidades autónomas, algo que no va a ser nada fácil.
Igualmente quedan, a nivel nacional, puntos importantes, como son decidir el modo de limitar el número de hectáreas admisibles al pago básico y como realizar la convergencia interna de pagos, entre producciones y territorios, sin dejarse muchos pelos en la gatera.
En fin, todo depende de que el paso inicial, el acuerdo sobre el marco presupuestario se alcance, porque si no es así podríamos convertir la reforma de la PAC en un interminable culebrón venezolano.
Los Irlandeses tiene mucha y difícil tarea; y su patrón, San Patricio, mucho trabajo guiándolos



