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Aquí, Servicio de información pública
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Antonio Tinoco Ardila | 03-05-2017 | 05:07

Tres o cuatro veces al día, diez en días de intensa contestación ciudadana, el fotógrafo de este periódico en Plasencia Andy Solé y su mujer, la periodista Marian Castillo, del periódico digital ‘PlanVE’, reciben a través de WhatsApp unos mensajes de audio siempre breves: son boletines informativos de no más de dos minutos. Los reciben, muchas veces de madrugada, los oyen, y de inmediato los difunden a sus contactos para que ellos, a su vez, los multipliquen haciendo lo mismo.

Andy Solé y Marian Castillo son un matrimonio que hace alrededor de diez años apilaron lo que tenían, cogieron a sus dos hijos y salieron de Venezuela rumbo a España porque, ya por entonces, se temían lo peor: lo peor para su país –ellos tenían la doble nacionalidad española y venezolana, pero Venezuela era el país en el que trabajaban y en el que nacieron sus hijos–, y también para su oficio periodístico.

Andy y Marian, desgraciadamente, acertaron: lo peor llegó. Y, como tantas veces pasa cuando llega lo peor, es mucho peor de lo que podrían haberse imaginado: hoy Venezuela es un país arruinado sobre sus inmensas riquezas, con sus ciudadanos arruinados, muchos de ellos buscando afanosamente comida, y con un Gobierno que intenta mantenerse sobre la ruina que con tanto denuedo ha creado controlando la información y armando a bandas de encapuchados que, como si fueran los escuadrones de la muerte redivivos, recorren las calles en moto sembrando el terror.

Los boletines informativos que reciben Andy Solé y Marian Castillo, y que ellos inmediatamente difunden después de oírlos, son la respuesta de los periodistas venezolanos al control de la información que ejerce el gobierno de Nicolás Maduro. Oír estos boletines es recibir un golpe en la cara que de inmediato te espabila si sufres de modorra sobre lo que pasa en Venezuela: lo primero que llama la atención es que se trata de textos leídos a gran velocidad que cuentan con apresurada precisión las brutalidades, protestas, saqueos… en que se ha convertido la actualidad de ese país. Lo segundo es que todas y cada una de las noticias que contienen cumplen estrictamente la norma periodística de citar la fuente informativa y el nombre del periodista que la transmite. El nombre del periodista es importante porque va unido a su voz. Así, cuando a través de la red de cooperantes como Andy y Marian llegue a sus destinatarios, los ciudadanos de Venezuela, darán credibilidad a esas noticias al reconocer a su autor por su voz, que es su huella digital, habida cuenta de que quienes se encargan de leerlos son conocidos periodistas de la radio y de la televisión venezolanas que pasan por encima de la lógica competencia entre empresas por participar en el ‘Servicio de información pública’, el obvio nombre que le han puesto a estos boletines.

El 3 de mayo es el día internacional de la Libertad de Prensa. Unirse a la red que difunde el ‘Servicio de información pública’ de Venezuela puede ser una buena manera de honrarla.

 

Sobre el autor Antonio Tinoco Ardila
Blog personal del periodista Antonio Tinoco.

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