Hoy

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Un acontecimiento funesto
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Antonio Tinoco Ardila | 17-05-2017 | 05:58

El escritor norteamericano Adams Johnson distingue entre sucesos y acontecimientos en ‘Huracanes anónimos’, uno de los cuentos que conforman su muy notable ‘George Orwell fue amigo mío’, la obra que le valió el Premio Nacional del Libro del 2015 en los Estados Unidos. Dice Johnson: “La vida está llena de sucesos: pasan y tú te adaptas, te apañas como puedes y sigues adelante, pero de vez en cuando (…) comprendes que hay sucesos que en realidad son acontecimientos. Si alguien deja un chaval en tus manos, acabas de darte de bruces con un acontecimiento. Si tu ex desaparece, no lo puedes ignorar como si nada, eso es un acontecimiento serio. A veces hay cosas que parecen acontecimientos dramáticos –te embargan los ingresos, tu viejo te manga el coche y se larga de la ciudad (…)-, pero con el tiempo te adaptas, encuentras otra forma de hacer lo que venías haciendo y te das cuenta de que en el fondo no te han hecho descarrilar. Que no eran más que sucesos”.

Esta distinción entre sucesos y acontecimientos y lo conveniente que en muchos momentos de la vida resulta distinguirlos porque es frecuente que se presenten enmascarados unos de otros, la deseché desde un principio para tratar de comprender la elección de secretario general socialista, prevista para el próximo domingo. Creo que acerté: no es necesario para este asunto andar con esas sutilezas y mucho más después de ver ayer [por el lunes 15] el debate entre los tres candidatos. Era imposible no percibir que lo que en aquella habitación se cocía (los tonos rojizos del decorado remitían a una cierta lumbre) era, sobre todo, el afilado afán de que el lunes que viene no llegara la paz a la calle Ferraz, sino la victoria. Por todo eso, es inútil preguntarse si la elección de Susana Díaz o de Pedro Sánchez al frente del partido socialista (descarto la posibilidad de victoria de Patxi López con pesar: es el único de los tres que para mí no desmerece el cargo) será un suceso o será un acontecimiento.

Esa pregunta podría haber sido pertinente en otras circunstancias; y también en otras circunstancias la respuesta obvia hubiera sido que la elección en primarias del secretario socialista es simplemente un suceso, es decir, una de esas cosas que pasan y a las que los militantes, el partido en su conjunto, se adapta sin que nada descarrile. Pero comoquiera que no hay ningún indicio que haga presagiar que después de la elección de Pedro o de Susana ese partido retomará el rumbo sin tensiones internas (al contrario: algunos vaticinan una fractura inminente; y hasta una escisión), la respuesta no puede ser otra que lo que va a ocurrir el domingo será un acontecimiento para el PSOE.

Porque el mal ya está hecho: el problema no es que gane Pedro o gane Susana; el problema es que Pedro y Susana se hayan presentado. Una vez formalizadas sus candidaturas, el resultado será el mismo: si gana Pedro habrá ganado el PSOE de Pedro sobre el de Susana; si gana Susana, será el PSOE de Susana el que haya ganado sobre el de Pedro. Gane uno u otra, el partido socialista perderá y se habrá dado de bruces con un acontecimiento funesto. Cuyas consecuencias no pagará sólo el partido socialista.

 

Sobre el autor Antonio Tinoco Ardila
Blog personal del periodista Antonio Tinoco.

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