Hoy

img
Morales, ese hombre
img
Antonio Tinoco Ardila | 07-06-2017 | 04:54

Llámenme ingenuo, pero yo estaba atento al congreso provincial del PP de Badajoz, que ha tenido lugar durante el pasado fin de semana, porque esperaba que se produjera el relevo de Juan Antonio Morales como secretario general. Imaginaba que el congreso era la ocasión de quitárselo de encima menos costosa para la imagen de alguien que, al fin y al cabo, es diputado regional. He aquí una prueba más de mi arraigada incapacidad, por larga y por profunda, para entender la mayoría de las decisiones que toman los partidos políticos.

Y es que me había hecho a la idea, fíjense lo sansirolé que puedo llegar a ser, de que el PP, en el fondo, quería darle puerta. Me había creído que José Antonio Monago, cuando se preguntaba ‘¿qué le debo yo al franquismo?’ la respuesta era ‘nada’ y que precisamente por eso no iba a cargar con la factura que le había endosado Morales; me había creído a Fernando Manzano y a Francisco Javier Fragoso, cuando decían que le habrían impedido a Juan Antonio Morales ir a ningún sitio de haber sabido con antelación que se aprestaba a asistir a una asamblea de la Fundación Francisco Franco en la que, además, le iban a premiar con el título de ‘Caballero de Honor’ y, por si no había tenido suficiente con que lo llamaran así en aquel sitio, no iba a poner reparos a que añadieran que había tenido una “labor destacada en defensa de la verdad histórica y de la memoria del Caudillo y su gran obra”.

No sé por qué, la verdad, pero quizás sólo porque quería creerlo me había convencido de que los dirigentes del PP no es que fueran a hacer una manifestación por las calles de Lobón, el pueblo de Morales, ni por los pasillos de la Asamblea pidiendo que lo crucificaran, pero sí algún gesto que pudiera ser entendido como que le afeaban su fea conducta. Un gesto que esperaba que se produjera en el congreso.

Pero quia; nada de lo que me había imaginado en mis cortas luces ha ocurrido. Y aquí estoy, doliéndome del costalazo que me he dado al caerme del guindo y ver que ahí sigue Juan Antonio Morales. Quiero decir: ahí lo sigue llevando como mano derecha del partido en la provincia Francisco Javier Fragoso, quien podrá decir en su descargo que no está solo, pues le han dado su apoyo 856 de los 865 compromisarios sin ningún voto en contra, ni siquiera uno que pudiera haber emitido alguien aunque sólo hubiera sido en consideración a su naturaleza de especie en vías de extinción.

¿Qué pensará el PP que es la democracia? Es lo que se me ocurre después de que el congreso de este fin de semana en Badajoz (Bulgaria) haya refrendado a Morales. He aquí otra pregunta de ingenuo porque lo que piensa a la vista está: que es una cosa imprecisa, que unas veces sirve para un roto y otras para un descosido, que no hay mucha diferencia entre defender el estado de Derecho y defender suprimirlo. Que ser demócrata es según me caiga, según me convenga, según me peta: un día me envuelvo en la bandera constitucional y otro en la franquista. ¡Qué más da!

Que ser demócrata viene a ser lo que hace Juan Antonio Morales, ese hombre.

 

 

Sobre el autor Antonio Tinoco Ardila
Blog personal del periodista Antonio Tinoco.

Otros Blogs de Autor