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MÁS FALSOS QUE JUDAS
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Fernando Valbuena | 14-06-2016 | 21:22

 

Lo del PSOE con los toros es para hacérselo mirar. También en Extremadura. Que entre los militantes del PSOE haya partidarios y detractores de la Fiesta ni me sorprende ni me preocupa. Eso pasa también entre los Papas… y tienen hilo directo con Dios. Alguno se atrevió, infeliz idea, a excomulgar a los aficionados. Era Papa y se murió. Lo malo del PSOE es que baila según el son que le tocan. Animal de embestida incierta.  Felón le decían a Fernando VII, felón es el término castellano que define a los que venden a su madre según le sopla el aire.

El PSOE en Olivenza afloja la bolsa. En Cáceres no. La Junta, o sea el PSOE en el poder, dice defender la Tauromaquia y hasta concede ayudas (modestísimas, por cierto). Pero parece que no le gusta que haya toros en Badajoz. Si el alcalde no es de los nuestros, mejor no. En Olivenza sí, que la medalla termina en la casa del pueblo, pero en Cáceres no. En Badajoz tampoco. Eso es jugar con dos barajas. Es más, el PSOE ha olvidado su propia historia y no tiene reparo en perseguir la libertad; pongamos por ejemplo cómo se bajaron los pantalones en Palma o en La Coruña a cambio de un chute envenenado de poder. Lo mismo presumen de defender la fiesta que de zaherirla. Todo por interés (sucio, por cierto). Como Judas besan y como Judas venden por treinta monedas. Manso peligroso. De libro.

Yo soy partidario (como casi todos) de medir mucho lo que se gasta en subvenciones. También (como pocos) cuando las subvenciones van a lo mío. El que quiera partidos políticos o teatro o toros o palomos que se lo pague de su bolsillo. Pero si hay cientos de millones para partidos (incluido el PSOE), palomos y teatro, que haya para toros. Los taurinos no somos gilipollas del todo. Y eso a pesar de que el PSOE parece que lo piensa. O todos moros, o todos cristianos. Y si no quieren el voto de los taurinos que lo vayan diciendo. Era Papa y se murió. Y aquí seguimos nosotros.

Sobre el autor Fernando Valbuena
“¡A los toros! De frente y por derecho. Tenderetes de almohadillas. ¡Sombreros! La vecina del quinto y un señor de Murcia. Un habano, y el cante por dentro. ¡Epifanía de capotes! Entre toro y toro, un te quiero y un para siempre. Aquí todo tiene su compás. Vieja piel de toro tendida al sol. Mañanas de sorteo, noches de carretera y luna. Porque en tiempos de medias verdades solo la verdad entera y cruda de la tauromaquia es revolucionaria. ¡Todos mis poemas por un solo par de banderillas! ¡Y que Dios reparta suerte!”