Hoy

img
El negocio de las apps de comida.
img
Abel Hernández | 04-03-2015 | 08:00

Está claro que nos estamos convirtiendo en una sociedad controlada por apps (aplicaciones móviles) de todo tipo: nos despertamos con una app de alarma, sintonizamos la radio con otra, consultamos podcast, consultamos el mail y ponemos al día nuestras redes sociales a través de estos simples pero efectivos programas, y sin mencionar la multitud de dispositivos y aplicaciones deportivas. Nos estamos convirtiendo en la sociedad “AppAdicta“, pues para casi cualquier cosa tenemos la adecuada.
Quiero repasar en este post una de las categorías que más dinero está moviendo en el mundo, más concretamente el mercado de las apps de comida a domicilio, ya que mueven unos 9 millones de euros… increíble, ¿no?.
Para que te hagas una idea, el grupo danés Just Eat compró SinDelantal México (fundada por Diego Ballesteros y Evaristo Babé) a traves de Just Eat España por la nada despreciable cantidad de 3 millones de euros, o el movimiento estratégido del grupo alemán Rocket Internet, que también compró, entre otras empresas, a La Nevera Roja por 80 millones de euros. Parece irreal, pero es un negocio tan lucrativo y con tanto potencial que hasta ÜBER se ha lanzado en su conquista, ya que ha abandonado su servicio de transporte en España por las multitud de trabas legales, ha lanzado UBEREats, un servicio disponible en Barcelona en el que se repartirán platos económicos en menos de 10 minutos.
Hemos cambiado el pequeño panfleto del chino de 4 calles más allá por el móvil, tablet o pc para pedir comida… lo queremos ahora, y cuanto antes. Sólo hay que ver las campañas publicitarias, el aquí y ahora, la impediste manda, me apetece algo y lo pido a golpe de “dedo”. En poco tiempo tenemos nuestro “antojo” de viernes en nuestro salón, es rápido, es fácil y es la nueva tendencia en consumo “fast”.
Hemos evolucionado, y este tipo aplicaciones comparten un nexo común: una parte que sacia nuestra necesidad primaria, el comer, de forma rápida y sencilla, junto a la fórmula social de tener una comunidad nada desdeñable de usuarios que comentan y recomiendan platos.
El funcionamiento es sencillo, ya que nos conectamos a través de la web o de la app de cualquiera de las aplicaciones e introducimos el código postal; después seleccionamos nuestra comida preferida y seleccionamos un restaurante. Accedemos a la variedad de su carta e indicamos nuestra dirección de entrega del pedido. Después pagamos con tarjeta o cuando llegue el repartidor a nuestra puerta. El restaurante recibe el pedido a través de un terminal gprs, lo prepara y envía al cliente. Después el propio restaurante paga una comisión a la empresa intermediaria que oscila entre el 10% y el 15%.. ya está! fácil, sencillo y rápido. En esta simple transacción es donde radica el éxito de estas aplicaciones: ambas partes salen beneficiadas, ya que un restaurante suele aumentar de media un 25% su facturación y se hace con un nuevo mercado, un nuevo canal por explotar en el mundo y en España en particular.
 En este sentido, el sistema puede parecer fácil en un primer momento, pero es aquí donde entran en juego las redes sociales. En la actualidad, una app de éxito tiene que tener obligatoriamente una opción social. Si nos remontamos hace 4 ó 5 años, cuando las webs no eran ni por asomo tan flexibles, entró en vigor el término tan manoseado en la actualidad “2.0”, por el que el usuario se tornaba protagonista y no mero receptor de información. Pues bien, también tenemos que pensar que el componente social es fundamental, y en este tipo de apps se convierte en un pilar imprescindible los comentarios y recomendaciones que dejan los usuarios en los restaurantes. Un comentario vale su peso en oro.
Tenemos que ser conscientes que este negocio se estima que mueve unos 20.000 millones de euros en todo el mundo (según ElPaís), y si nos centramos en España, la cifra alcanza la no menos desdeñable cifra de 500 millones de euros. Esta cifra está compuesta tanto por la facturación de los restaurantes como de las comisiones de los intermediarios. El dato es que en España, La Nevera Roja tiene unos 7.000 restaurantes  y más de 300.000 platos dados de alta en la app.
¿Quién dijo que las apps no eran el futuro? 😉

Sobre el autor Abel Hernández
Soy Abel Hernández (@i_abel) co-fundador y socio de Agencia Visual, una empresa dedicada al diseño y comunicación. Además embajador de Hootsuite en España (@HootsuiteEs) y co-delegado de AERCO en Extremadura. Me encanta el running, fútbol y la fotografía digital. Puedes saber más de mí en www.abelhernández.es :)

Otros Blogs de Autor