(o “La biografía de doña Bibiana”). Un ciudadano, que mi señoría creía hasta ahora que era un buen amigo, me ha enviado un e-mail, en el que se reproduce un post -se dice así- que se ha publicado o ´colgado´ en elsemanaldigital.com, que tiene una entradilla, en rojo además, que dice: “Lo comido por lo
Archivado en agosto, 2011
Sendos comentarios a dos noticias de “La Gaceta”.
(o “El ´presunto´ agujero de Barreda y el silencio de una ministra”). Apenas acaba uno de volver a su lar y se reintegra a la tarea de leer con cierta calma los periódicos virtuales, que no virtuosos, en Internet, y mi señoría no puede por menos que repetir en voz alta, es decir, por escrito,
A pesar de todo, hablamos del CoCoFiFi.
(o “Don Benito, que vuesarced no sabe quién es mi señoría”). En efecto: es que mi señoría, enojado, incluso mancillado (o amancillado, que se puede decir de las dos formas o maneras, cuando a deslustrar la buen fama que tiene una persona se hace referencia) por el tal Benito ruiz (sic) de los co…, bueno,
Hablemos del CoCoFiFi
(o “Don Benito, ¿por qué me insulta?”) A mi señoría le gustaría saber quiénes, de vuesarcedes, tenían idea –hasta antier- no sólo de las funciones y tareas a desarrollar por el Consejo de Política Fiscal y Financiera, sino simplemente de su existencia. Y de “cui prodest?”, es decir, conocer “a quién aprovecha” el ente en
Si acepta fuego un político para incinerar su ´cilindrín´, ¿qué cohecho comete?
(o “De las responsabilidades políticas, civiles, penales y… ´adicionales´”). A nadie que tenga dos dedos de frente se le escaparía que mi parleta del viernes, “La guerra de las corbatas” estaba repleta de ironía (Del lat. ironīa, y este del gr. εἰρωνεα, considerada ésta, según tenemos dicho, como “figura retórica que consiste en dar a

