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Laura García Domingo, vender desde Barcelona los productos ibéricos de Fregenal de la Sierra
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Fco. Javier M. Romagueras | 02-07-2016 | 08:36

Laura García Domingo, comprobando la calidad de sus productos

Desde hace poco tiempo, Laura García Domingo, hija del fundador, dirige la empresa familiar Cerdos Extremeños S.L., dedicada a la fabricación y comercialización de los jamones, paletas y lomos de los cerdos ibéricos criados en la finca La Dehesa del Chaparral, ubicada en Fregenal de la Sierra (Badajoz). La empresa, fundada en el ya lejano 1960, era el fruto del espíritu emprendedor del padre de Laura, afincado desde muy joven en Tarragona, debido a la enfermedad de su madre. Desde allí se trasladó a Barcelona, donde instaló la comercial de la empresa, desde donde hoy en día se distribuye producto ibérico a toda España y Europa.

Tras el fallecimiento de su padre, Laura, que también se encarga de la parte administrativa, explica que hace tres años yo llevaba la parte comercial de Barcelona, mientras que mi padre, tras largas temporadas en Fregenal, llevaba la parte productiva en Extremadura. Ahora, tras su muerte, yo llevo ambas cosas y es duro, ya que nunca tienes un momento de reposo, un kit-kat.

Desde su sede de Barcelona se dedican a la distribución de productos del cerdo ibérico para todo tipo de puntos de venta, desde lo más tradicionales, como restaurantes, caterings, hoteles o tiendas; hasta los más innovadores, como páginas web. Nuestra evolución -explica Laura- ha sido buena y segura. Digo segura, ya que hemos ido creciendo a base de mucho trabajo, capitalizando la empresa para que una cosa lleva a la otra. Eso sí, con un concepto imprescindible: la calidad. En este sentido añoro a mi gran maestro (mi padre), del que me quedaba mucho por aprender, y hemos mejorado en todo: clientela, servicio, personal… Un ejemplo de esa calidad que buscan es la granja de selección genética, orientada a conseguir los mejores resultados productivos.

LA DEHESA

Dehesa El Chaparral

Su empresa, con un nombre tan rotundo y explícito como Cerdos Extremeños, se fundamenta en un producto, el cerdo ibérico, que nace en uno de los ecosistemas más singulares y específicos que existen: la dehesa. La finca El Chaparral, donde realizan la crianza de su cabaña ganadera, tiene una extensión de 300 ha. Preguntada por lo que significa para ella, nos señala que la dehesa es una de las partes fundamentales de mi negocio y representa lo que proporciona la calidad a mi producto. Es un ecosistema maravilloso, lleno de medios naturales para la buena alimentación y crianza de nuestros cerdos. Y añade que cree que la gente no le da el valor que tiene y no sabe lo importante que es para ese producto final tan exquisito. Esto es debido a la falta de información, ya que un buen jamón depende de muchos factores.

Sujeto a muchos vaivenes a lo largo de los años, desde la famosa peste porcina africana –afortunadamente solo un mal recuerdo-, hasta el desplome del sector coincidiendo con estos años de crisis, Laura considera que el mundo del cerdo ibérico es de ciclos: cuando sube el cerdo, baja el producto. Este año se ha pagado más caro el cerdo y cuando tengamos los jamones y paletas, bajaran de precio. Este es el mundo ibérico.

En el lado positivo -añade- está que cada vez más, la gente valora un buen jamón, está más informada sobre este producto y, el que puede pagarlo y permitírselo, lo paga y valora. Y lo mismo ocurre con las carnes frescas del cerdo ibérico. En las últimas décadas se ha producido un salto cualitativo en su aprovechamiento, pasando del solomillo y la cinta de lomo, a una muy amplia variedad de piezas (presa, pluma, secreto, lagarto…). Del cerdo se come todo -señala Laura- y, cada vez más, hay demanda de las carnes, en cualquier punto de España e incluso Europa.

Junto a la calidad, otro de los rasgos distintivos de su empresa es la innovación, que considera buena y necesaria para ir adelante. Nuestra apuesta es ofrecer el traje a medida para el consumidor, mediante nuevos formatos, y también en producto delicatesen.

Para una empresa a caballo entre Extremadura y Cataluña, es obligado preguntar por los ámbitos de confluencia entre las tradiciones gastronómicas de ambos lugares, a lo que Laura García responde que aquí estamos en la tierra del buen fuet y el buen salchichón. Ésta es una de las recetas que intentamos en Cerdos Extremeños para llegar a Cataluña desde Extremadura.

Y nosotros, desde este espacio de convivencia e hibridación, apuntamos que siempre nos quedará, como indica el nombre de este blog, una buena catalana con jamón.

 

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