Hoy

img
Etiqueta: Mataró
La Patarrona, entre Carnaval y Cuaresma
img
Fco. Javier M. Romagueras | 16-03-2015 | 07:28 |0

Patarrona de 5 piernas en un colegio

La primera vez que la vi fue hace unos años en casa de unos amigos menorquines. Era la silueta recortada del dibujo de una anciana con 7 piernas. Pregunté qué era aquella figura y me explicaron que era la Patarrona.

El caso es que no había vuelto a reparar en ese curioso personaje hasta que hace pocos días, paseando por Mataró, la capital de la comarca barcelonesa de El Maresme, me encontré con su imagen en la fachada del antiguo Mercat del Peix. Allí estaba la figura, con sus siete piernas, un pescado en una de las manos y unos bacalaos salados en el mandil.

Al regresar a Badajoz, hablando con amigos del mundo de la educación, me comentaron que desde hace unos años, en las fechas previas al Carnaval, también se ha convertido en tradición  en muchos colegios de primaria. Sin embargo aquí la Patarrona sólo tiene 5 piernas.

Llevado por la curiosidad de la coincidencia en la tipología del personaje, pero al mismo tiempo por la diferencia en el número de piernas, he indagado y he obtenido estos datos que a continuación paso a

Ver Post
Juanjo Pulido, un arqueólogo que sueña una sociedad más comprometida con su patrimonio
img
Fco. Javier M. Romagueras | 24-07-2012 | 06:33 |0

Nacido hace 36 años en Mataró, hijo de emigrantes extremeños, la vida de Juanjo Pulido dio un vuelco el día que sus padres le anunciaron  solemnemente que en 1992, el año olímpico, se volvían a vivir al pueblo, a Extremadura. Hoy, 20 años después, vive en Sierra de Fuentes (Cáceres) y desarrolla su profesión de arqueólogo en la empresa que él mismo creó, Underground Arqueología. Está embarcado en la aventura de conseguir que la conservación del patrimonio se convierta en un proceso participativo, con la intervención colaborativa de los ciudadanos.

Juanjo en la playa

Hijo de una humilde familia de emigrantes extremeños, afincados en Mataró, capital de la comarca barcelonesa del Maresme, estudió en un colegio privado y catalanista, con el consiguiente esfuerzo económico para sus padres. De aquella época recuerda sus problemas de integración, por no llamarse Jordi, Oriol o Roger, o apellidarse Puig o Sabater; subsanados siendo más catalanista que Carod Rovira: solo escuchaba música en catalán y bailaba en una colla sardanista. Su horizonte estaba puesto en empezar la

Ver Post

Otros Blogs de Autor