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Plantas, aislantes de ruido y contaminación
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Adolfo Marroquín Santoña | 23-08-2015 | 09:30

En un artículo anterior, titulado Jardines verticales, como climatizadores, comentaba algunos aspectos de las ventajas que supone la integración en las edificaciones de este tipo de muros cubiertos de vegetación, que ayudan a mantener en el interior de los edificios las condiciones de temperatura y humedad, en niveles de confort. Pero, como veremos, no son sólo esas ventajas las que nos aportan ese tipo de “paredes vegetales” o cualquier otra superficie ajardinada que integremos en el edificio.

En efecto, las paredes recubiertas por vegetales, tienen además de su capacidad de aislamiento térmico un gran potencial de absorción de ruido, por lo que podrían ser utilizadas como aislantes termo-acústicos. En el futuro las paredes vegetales podrían ser también interesantes para ofrecer una imagen más verde y natural de las ciudades, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y además ahorrar energía.

Técnicos del Departamento de Máquinas y Motores Térmicos de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica de Minas y de Obras Públicas de la UPV (Universidad del País Vasco) han medido la eficiencia energética y acústica de los edificios realizando pruebas con diversos materiales, entre ellos las paredes vegetales, en las que las plantas son introducidas en cajas de polietileno, que se mantienen mediante irrigación orgánica, alimentadas y regadas por medio de un sistema similar al utilizado en los invernaderos.

Se han hecho mediciones del nivel de ruido en el interior de recintos rodeados de paredes vegetales, encontrándose que el aislamiento acústico conseguido ha sido muy bueno, siendo destacable que ese aislamiento es eficaz tanto en frecuencias altas como en bajas del sonido, mientras que otro tipo de materiales incluidos en las paredes como aislantes acústicos van bien en las frecuencias altas o en las bajas, pero no en ambas.

La utilización de plantas en el interior en las viviendas resulta muy beneficiosa y puede proporcionar muchas ventajas, puesto que además de que la vegetación crea un entorno más agradable a la vista, resulta que absorbe el perjudicial CO2 y libera el beneficioso oxígeno; a lo que hay que añadir que la evapotranspiración de las plantas reduce la temperatura ambiente y limpia el aire de sustancias contaminantes.

Empresas especializadas en la integración de edificación y naturaleza, dan algunas recomendaciones sobre cómo utilizar plantas para absorber contaminantes del aire, por parte de estas especies ubicándolas adecuadamente en el interior de la casa:

.- Para un nuevo mueble o alfombra, que pueden liberar formaldehído, lo recomendable es colocar un helecho rizado cerca de ella; resultan también son muy útiles para estos casos el poto y el llamado tronco de Brasil.

.- La hiedra es especialmente efectiva en una habitación recién pintada, o en sitios con impresoras, ordenadores y en general equipos con componentes de plástico, ya que pueden desprender tricloroetileno.

.- La areca o palmera bambú resulta muy efectiva en lugares con muebles recién barnizados, por su capacidad de absorber xileno.

.- Las cintas son especialmente útiles en cocinas de gas y en habitaciones con chimenea donde se acumula del monóxido de carbono.

El diseñador Mathieu Lehanneur ha creado unos equipos de filtrado de aire portátiles y estéticos para la decoración de habitáculos, que utilizan las plantas citadas. Este sistema arrastra el aire a través de las raíces de las plantas y devuelve el aire purificado a la habitación. En oficinas y casas se pueden encontrar muchas sustancias químicas (como el formaldehído, el benceno, el tricloroetileno o el monóxido de carbono) que son causa de diversos problemas de salud.

 

El “síndrome del edificio enfermo” producido por la recirculación del aire por el interior de dicho edificio, con objeto de ahorrar energía, produce una acumulación de algunos contaminantes en el aire. Los purificadores de aire modernos utilizan filtros de zeolita o de carbono para absorber contaminantes, sin embargo el precio de estos filtros y de su mantenimiento resulta bastante caro comparado con el precio y la eficacia de las plantas, que, en mayor o menor medida, eliminan muchos de los contaminantes del aire.

En este tema, como en muchos otros que tienen que ver con nuestra vida en el planeta Tierra, cuanto más nos apoyemos en la naturaleza y en las muchas soluciones que nos brinda, tanto mejor para nosotros y para el propio planeta que, de momento y para bastante tiempo, es el único hogar que tenemos.

Adolfo Marroquín Santoña

Fuentes: SINC, Agencia Pública Estatal de información sobre ciencia, tecnología e innovación. Urbanarbolismo, Empresa que trabaja en la integración de arquitectura y naturaleza.

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Adolfo Marroquín, Doctor en Física, Geofísico, Ingeniero Técnico Industrial, Meteorólogo, Climatólogo, y desde 1965 huésped de Extremadura, una tierra magnífica, cuna y hogar de gente fantástica, donde he enseñado y he aprendido muchas cosas, he publicado numerosos artículos, impartido conferencias y dado clases a alumnos de todo tipo y nivel, desde el bachillerato hasta el doctorado. Desde este blog, trataré de contar curiosidades científicas, sobre el clima y sus cambios, la naturaleza, el medio ambiente, etc., de la forma más fácil y clara que me sea posible.