Deja en su casa del Prepirineo catalán al pequeño Lluis, de cuatro meses. Un niño rubito, grande, tranquilo y dormilón. El vivo retrato de papá. A Marc Coma (Avià, Barcelona, 1976) la paternidad le ha aportado madurez para afrontar su décima participación en el Dakar, donde puede sumar su cuarto tuareg -el segundo consecutivo- y superar a su máximo rival, el francés Cyril Despres, con el que se ha ido alternando las victorias en las últimas seis ediciones.
Pregunta.- Es su primer Dakar como padre, ¿se lo plantea de forma diferente?
Respuesta.- Lo afrontó con más madurez. Tenía la duda de si la paternidad me iba a afectar y cómo iba a responder en competición ante esta nueva situación. Después del nacimiento de Lluis, competí en Egipto [donde ganó] y en Marruecos y me sentó muy bien. Este paso en la vida me ha ayudado, incluso. No me puedo quejar, porque Lluis es muy bueno y dormimos todas las noches del tirón. Es un niño muy tranquilo, por lo que él también colabora para que el padre esté descansado y pueda entrenar bien [risas]. Antes, cuando terminaba las carreras, siempre tenía muchas ganas de volver a casa; ahora, todavía más.
P.- ¿Qué le ha aportado la paternidad a su profesión?
R.- Como persona, he madurado. Cambia un poco la forma de ver las cosas, porque ahora hay una personilla que depende de mí. Cuando tienes que tomar decisiones, las analizas un poco más y no lo haces de forma impulsiva. Me he vuelto más racional.
P.- ¿Cómo es este Dakar?
R.- Es la edición más africana, porque vuelve a ser una carrera en línea. En Sudamérica sólo conocíamos el bucle, porque siempre empezábamos y terminábamos en Buenos Aires. En esta edición todo cambia. Salimos de Mar del Plata y terminamos en Lima. Con este nuevo recorrido, habrá desierto hasta el último día de carrera. Será un poco parecido a como era en África. Los tres o cuatro últimos días van a ser claves y es donde se va a decidir el podio. Al entrar en Perú hay una etapa maratón y muchos kilómetros de dunas. El nivel de exigencia de la carrera va a ir in crescendo y la última parte va a ser complicada.
P.- Es su décima participación en el Dakar, ¿es el más importante de todas las que ha disputado?
R.- Me motiva mucho e intento hacer la lectura de que fuera el único que voy a correr. Es mi décimo Dakar y tengo la oportunidad de repetir victoria, que hace muchos años que no se da el mismo ganador en dos años consecutivos [el último fue Fabrizio Meoni en 2001 y 2002]. Todo esto hace que tenga un objetivo muy claro.
P.- En los últimos seis años, Cyril Despres y usted se han ido alternando la victoria. ¿Es el Dakar del desempate?
R.- Mi intención es ganar la carrera, lo del desempate es secundario.
P.- A priori, ustedes son los grandes favoritos.
R.- Creo que será una carrera mucho más abierta que en años pasados y habrá más pilotos luchando por la victoria final. Con la nueva reglamentación de 450 cc, las otras marcas han ido trabajando. También los jóvenes pilotos han ido creciendo y aprendiendo. La pequeña ventaja que teníamos Cyril y yo cada vez se ha ido haciendo menor.
P.- ¿Y a quién ve luchando con ustedes?
R.- Hay una serie de pilotos que hay que ver cómo llegan y cómo responden en carrera. Yo veo, seguro, a Hélder Rodrigues, el portugués que hizo podio la pasada edición [tercero] y se ha proclamado campeón del mundo de raids en 2011. Lo veo capacitado para estar luchando hasta el final con nosotros. Existe la incógnita de Chaleco López, que tuvo una lesión importante a principios de año [perforación de un pulmón y fractura expuesta de tibia y peroné de su pierna derecha] en el Rally de Túnez aunque creo que está totalmente recuperado. Conoce muy bien su país [Chile] y ahí su potencial aumenta mucho. Después hay una serie de pilotos que hay que ver cómo están, como David Casteu, Jordi Viladoms… Creo que estaremos cuatro o cinco pilotos luchando hasta el final por ganar.
P.- Es su segundo Dakar con Joan Pedrero, ¿qué le aporta su mochilero?
R.- Da mucha seguridad al proyecto. Es un tío extraordinario porque, después de haber hecho quinto en la general, sigue estando dispuesto a trabajar para otro piloto. Tiene disposición para ayudar y sacrificarse. A nivel personal, me aporta muchísimo y es la persona perfecta para estar conmigo.
P.- Él dice que usted es como el Barcelona y Cyril Despres como el Real Madrid…
R.- Es una comparación simpática. Si me compara con el Barcelona es una pasada, porque es mi equipo y me siento muy identificado con sus valores.
P.- En una prueba como el Dakar, en la que hay que estar a tope todos los días, ¿cómo se gestiona la tensión que se va acumulando?
R.- Es la parte más complicada, la de saber gestionar una carrera tan larga en la que se descansa tan poco y en la que se come de forma escasa. Ésto te va creando un desgaste que en los últimos días se nota. Tienes que haber administrado muy bien tu trabajo y haber descansado lo máximo posible para que esos últimos días no se te hagan muy cuesta arriba. Con la experiencia que tengo y las situaciones que he vivido, se intenta dosificar para llegar bien al final.
P.- ¿Qué es lo que tiene esta carrera para volver cada año?
R.- Estar en el desierto, que es donde me siento más cómodo. Esta carrera, que es la más dura del mundo, me permite desarrollar mi filosofía de vida. Esta carrera forma parte de mí.
P.- Después de entrar en la treintena, ¿se ve la vida de forma diferente?
R.- Uno va madurando y soy una persona más tranquila. A nivel deportivo, haber ganado tres Dakar me da un cierto punto de tranquilidad y me permite afrontar las cosas de una forma más tranquila.
P.- ¿Y cuesta más mantener el nivel físico?
R.- Tengo la suerte de que me gusta lo que hago. Es mi décimo Dakar, pero tengo la ilusión y las ganas del primer día. Por suerte, el físico me ha respetado porque he trabajado muy duro. De momento, hay cuerda para rato [risas].
P.- El pasado mes de septiembre firmó su renovación con KTM hasta 2013, ¿se acerca la retirada?
R.- Es la marca donde siempre he estado y donde me gustaría retirarme. Después, espero tener la oportunidad de competir en coche, pero hay que ser realista y la situación económica de las marcas y de los equipos ahora mismo es muy complicada. Tampoco es una cosa que me quite el sueño, porque estoy bien en KTM y en las motos. Si tiene que llegar, llegará. Tampoco me voy a volver loco. Creo que se tiene que producir un cambio de reglamentación de los coches en el Dakar, porque se tienen que rebajar costes como sea porque si no van a terminar corriendo cuatro. Es un momento de transición, a ver qué pasa…
P.- ¿Qué distingue a KTM del resto de marcas?
R.- Es una fábrica enfocada a las carreras, que es una parte fundamental de la estrategia de la marca. Esto lo hace diferente al resto de las marcas.
P.- ¿En qué destaca su KTM 450?
R.- Si duda, en la fiabilidad, porque con la reglamentación nueva de los motores [sanciones en el cambio de propulsores] es un dato muy importante. Es una moto muy equilibrada, competitiva y ágil a la vez. No destaca mucho en ningún punto, pero a la vez es muy completa.