Alcoholismo


Otro trastorno que puede provocar esta situación de “crisis e inestabilidad económica” es la adición al alcohol. Desgraciadamente cuando una persona tiene problemas familiares, adaptativos y de frustración de índoles diferentes, muchos se acercan a la bebida para ahogar las penas, ya que el alcohol desinhibe a la persona. Consumir alcohol en principio es una decisión personal, de una forma esporádica, pero generar el trastorno del alcoholismo no es una decisión, es generarse una patología grave por las diferentes patologías asociadas al alcoholismo y por la marginalidad que provoca socialmente.

Fue considerada desde 1953 como enfermedad por la OMS, se estima que entre el 10% o 11% de la población mundial, tienen predisposición ya sea genética o por la influencia del medio donde se viva familiar, social, etc… A decir verdad es que el alcohol está presente desde hace muchos siglos y está al alcance por muy poco precio, esto aumenta significativamente que los menores accedan a una edad temprana. Pero para ver la magnitud del alcoholismo hay que hacer un análisis del porqué de esta enfermedad que rasgos orgánicos e intervinientes para que una persona caiga en las garras del alcohol.

¿ De qué modo se presenta la in gesta de alcohol abusivo a algunas personas y a otras no ?

El trastorno del alcoholismo es una patología lenta y progresiva y para muchos, desgraciadamente, crónica y letal. Según las últimas estadísticas arrojan un cifra cercana a 6 millones de alcohólicos están bajo tratamiento. Muchos afectados por el consumo abusivo y descontrolado del alcohol, no reconocen tener un trastorno de alcoholismo por vergüenza por discriminación social, etc… Aquí radica un factor importante para tener fuerza de reconocerlo y someterse al tratamiento. Según los últimos avances médicos, la adicción es una disfunción cerebral en el sistema límbico (de limbus, borde). Éste es el lugar donde residen nuestras emociones, aprendizaje y memoria. Se le conoce también como intercerebro, pues es la interfaz entre el tronco cerebral —la parte más primitiva del cerebro, de la cual dependen nuestras funciones vitales— y la neo corteza, la última en desarrollarse después de millones de años de evolución y que es la base del pensamiento humano. Cuando se consume alcohol, esa sustancia llega a nuestro cerebro y actúa como depresor del sistema nervioso central. Hay evidencias de que el efecto del alcohol es inhibir o incrementar la producción de algunos neurotransmisores (mensajeros químicos entre neuronas) como el ácido gama-amino-butírico, la serotonina y la dopamina, asociados, entre otras funciones, con el comportamiento emocional. Un factor de carácter general del alcoholismo es que las personas con hipersensibilidad emocional son más propensa a desarrollar, no solo esta adicción, sino también la de otras. Los que llegan a reconocer la enfermedad, el tratamiento inicial es el propio reconocimiento la la llamada de la ayuda, una terapia es la psicoterapia grupal, en la asociaciones de alcohólicos, etc… Cuando los terapeutas empiezan a trabajar con los enfermos ejemplarizan la dependencia del alcohol con un termino curioso “la olla estres”. Es decir cuando una persona entra en un cuadro de estres empieza a beber para sentirse mejor y relajarse, ya que el alcohol llega más rápido al sistema nervioso, y hace que el individuo se relaje y entra en un espacio de bienestar. Si ese estres no se rebaja, con el tiempo, se irá acudiendo más a la in gesta de alcohol, por esa sensación de relax.

¿ Que diferencia hay entre el bebedor casual y el bebedor dependiente ?.

Los límenes son diferentes, en el primero el límite está cuando la capacidad de raciocinio y el equilibrio se desvirtuá y cae en una “clásica borrachera” y no vuelve a beber hasta otro momento casual. En el segundo, los límites está lejos porque el cerebro se aclimata al alcohol, tarda más en entrar en el desequilibrio y el cerebro actuá como avisador para que el sujeto siga bebiendo y haciendo así en crear la dependencia, los tramos de la in gesta de alcohol se reducen.

SIGNOS EVIDENCIALES DE LA DEPENDENCIA

Aumento de la tolerancia.

Compulsión. La in gesta de alcohol se hace cada vez más impulsiva.

Aumenta la agresividad, la alteración del juicio a sí mismo.

Constatar si hay indicios incipientes de daños hepáticos y cerebrales.

Desarrollo del síndrome de supresión. Trastorno característico cuando se deja de beber.

Cambiar hábitos de beber en fiestas y botellones los fines de semana

No aceptar de amigos la invitación a beber, etc…

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  • http://www.facebook.com/jnovillofernandez Juan Pablo Novillo Fernandez

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