Hoy

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Las 800
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Angel L. González | 03-03-2017 | 18:50| 0

Muchas ciudades tienen barrios que empiezan por “Las” y terminan en “-cientas”. No son barrios que se caractericen por su interés turístico precisamente. En estos barrios a menudo también hay colegios, recuerdo como hace tiempo algunos docentes interinos (y amigos) esperaban con miedo la asignación de centro, el miedo se basaba en caer como docentes en alguno de los centros localizados en estos barrios.

Por desgracia, en la mayoría de ciudades estos centros tienen profesionales “de paso”. Lugares donde nadie al frente desarrolla una estrategia clara que permita enfocar el día a día educativo hacia unos objetivos más que necesarios. Una plantilla que aporte ilusión por mejorar, un claustro que quiera cambiar las cosas.

En Badajoz hay un barrio llamado “Las ochocientas”, un barrio muy parecido a todos con los que rima. En esta barrio también hay un centro (Nuestra Señora de Fátima) que por suerte no carece de estrategia, gente de paso… sino TODO LO CONTRARIO. En el siguiente vídeo Quintilia Méndez, directora del centro, cuenta como es su día a día en el centro. Quintilia lleva 11 años en este centro y sin duda escuchar sus palabras, son una potente inyección de ilusión y demuestran que creyendo (y trabajando) se puede con todo.

Un centro donde se forma no sólo a los alumnos, sino que también se apoya la educación de sus familiares. También se recibe a los alumnos con música, en lugar de un estridente timbre. Se ofrecen clases de informática o defensa personal. Se llevan a cabo consultas para que todos aporten “su sueño” sobre quien que sea el centro en el futuro. Etcétera y etcétera. Enorme trabajo a reconocer.

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Colegio rural, colegio excepcional
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Angel L. González | 15-02-2017 | 08:49| 0

Elegir un colegio para nuestros hijos no es tarea fácil, es un dilema donde por muchas vueltas que le demos es imposible controlarlo todo. Matices y matices que provocan que la decisión a tomar sea más o menos igual que elegir un melón en un supermercado: una mezcla de experiencia e instinto, de cabeza y corazón.

Gracias a mi experiencia trabajando para el proyecto eScholarium, he podido comprobar como los centros que de alguna forma más recomendaría, no tienen porqué estar en núcleos grandes de población, en lugares donde “hay más de todo” y que habitualmente se dice que “tienen más posibilidades”.

Los colegios rurales sin duda están dando unos pasos educativos hacia delante más que potentes que, si tuviera que hacer un ranking personal de centros educativos a recomendar, más de uno de ellos seguro que estaría en los primeros puestos. Recientemente tuve la suerte de poder entrevistar a César Bona. Este docente de referencia nominado al Global Teacher Prize (el conocido como “el premio nobel de los profes”) también ha sido docente en un colegio rural. No lo dude y contrasté con el algunas ideas.

Pregunta: Me gustaría preguntarte unas cosas sobre la naturaleza del centro que tú dices que fue el detonante para luego la fama que a lo mejor has tenido después, que era un colegio rural, colegios como los que tenemos en eScholarium. Hace poco leíamos el informe PISA y por más artículos que leas parece que hay una conclusión que la esconden bastante esos artículos. A mí no me parece una casualidad que las comunidades mejor paradas en PISA sean las que más colegios rurales tienen.
César Bona: En primer lugar muchos estamos de acuerdo en que el informe PISA da una información, de momento, sesgada porque hay otras competencias que no se dan en el informe que deberían salir: el trabajo en equipo, la solidaridad, la empatía… Sí es verdad que obviamente se miran competencias en Lengua, en Matemáticas, en Ciencias y sí es verdad también que durante 15 años España ha sacado prácticamente los mismos resultados a pesar de que dicen que solo sirve para mejorar, eso por una parte. Pero luego sí es verdad que la escuela rural debería ser ejemplo para el resto de escuelas ¿por qué? porque se acerca bastante a lo que es la naturaleza en sí de lo que es enseñar y aprender. Se mezclan edades normalmente, se hacen proyectos tremendamente interesantes, las familias participan muchísimo más y eso es mucho más natural que otra cosa que se aleje un poco de lo que es esa relación maestro- alumno, alumnos entre ellos y maestro-familias.

Pregunta: A mí me da la sensación de que, no sé, es una opinión sesgada la mía porque yo sobre todo la situación que conozco es la extremeña, además no todos los centros de Extremadura, solo una parte, pero lo que sí que veo es que los colegios rurales dan la sensación de que el nivel de implicación del profesorado es muy superior a la media, lo que se traduce en mejores resultados para el alumno. No sé si es una conclusión errónea pero a mí es la sensación que me da.
César Bona: ¿Las escuelas rurales? A ver, primero hay que tener en cuenta varios factores. El primero es que muchas veces a las escuelas rurales va gente nueva, entiéndeme, aunque hay otros que llevan ya años y años, que tienen muchísima ilusión por hacer cosas. Allí, ya te digo, la participación de las familias es mayor también y eso hace que uno se sienta más cerca de esas familias como maestro. El trabajar en una escuela pequeña ayuda mucho, porque ya te digo, los conoces muchísimo más también, y no hay nada como conocer a una persona para sentirte más cerca de ella, y yo creo que se junta un poco todo.

En resumen: parece que los mejores coles no tienen porqué estar en las ciudades grandes ni en los barrios de élite. El milagro de la Educación, la docencia y el aprendizaje tiene estas cosas, que está por encima de cualquier arquetipo social que el ser humano le de por inventar.

P.D: puedes escuchar la entrevista completa a César Bona en el siguiente vídeo.

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¿Qué es la mochila digital?
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Angel L. González | 13-09-2016 | 10:08| 0

Yo podría darte todo el universo,
todo el universo para mí es pequeño,…

“Yo también” de La Casa Azul

Llamamos “mochila digital” de un alumno al conjunto de contenidos educativos (principalmente libros de texto) en formato digital que previamente, y  de forma colaborativa, han seleccionado los docentes de un centro a fin de ser utilizados durante un curso académico como material de referencia para su aprendizaje.

Un error muy habitual es limitar el concepto de “mochila digital” a un simple cambio de formato, pasando de una naturaleza física y tradicional en papel a otra adaptada a ser utilizada a través de un dispositivo informático. La “mochila digital” no sólo evoluciona la forma de acceder a los contenidos, sino que supone una interconexión directa entre el aprendizaje de un alumno y el abanico de posibilidades que aporta la Tecnología. Así, todo alumno dispondrá de un conglomerado de herramientas para ser utilizadas conjuntamente con sus docentes, que le permitirán sacar el máximo partido pedagógico al trabajo en el aula.

Habitualmente los contenidos de una “mochila digital” estarán organizadamente almacenados dentro de un Entorno Virtual de Aprendizaje, plataforma web que permite la realización, desarrollo y seguimiento de las actividades de enseñanza-aprendizaje de cada alumno. Complementariamente, los alumnos acceden a la “mochila digital” a través de un dispositivo informático estándar, pudiéndose apoyar en las aplicaciones que el mismo ofrece o instalar las que necesiten, así como disponer de todas las ventajas que ofrece estar permanentemente conectados a Internet.

Apostar por la “mochila digital” es apostar en favor de un ecosistema educativo-tecnológico que permite la utilización de las últimas tecnologías en el aula, así como la enseñanza con contenidos e-Learning. Siempre trabajando desde una perspectiva constructiva que integre herramientas de uso común (la unión hace la fuerza), potenciando lo ya en funcionamiento y tratando de mejorarlo, nunca desconectando ni supliendo. La “mochila digital” se retroalimenta en base a las exigencias y necesidades transmitidas por todos los agentes de la comunidad educativa y, a su vez, equilibra los objetivos de los mismos desde el diálogo. Un diálogo que no se obsesione en innovar, sino primeramente en adaptarse a la realidad que actualmente vive el mundo tanto dentro de las aulas como fuera de ellas.

“La mochila digital” permite desarrollar una Educación más enfocada hacia el alumno, evolucionando el rol docente hacia un orientador heterogéneo de las necesidades específicas de cada uno de sus estudiantes, en lugar de limitarse a ser un gestor secuencial y uniforme de acceso homogéneo a los contenidos educativos.


Beneficios de la mochila digital

La experiencia probada y constrastada de utilizar la “mochila digital” en las aulas (como ya se lleva haciendo en algunas comunidades autónomas) conlleva una serie de beneficios directos:

Incremento de la motivación del alumnado: en el actual mercado educativo, los libros de texto digitales disponen de un alto nivel de contenido interactivo. Trabajar sobre materiales interactivos resulta una experiencia mucho más atractiva para el alumno, incrementando ampliamente su interés a la hora de realizar diferentes tareas.

Focaliza la labor docente: gracias a la “mochila digital” el docente ahorra en labores repetitivas como la corrección (siendo ésta automática en los libros de textos digitales). Así, un profesor puede invertir mejor su tiempo y enfocarlo en paliar las verdaderas necesidades educativas de sus alumnos.

Versatilidad operativa: los alumnos podrán aprender haciendo, creando o trabajando por proyectos, pero a su vez también dispondrán una enseñanza individualizada y directa. El docente podrá identifcar con facilidad las áreas donde el alumno necesita refuerzo adicional y disponer de herramientas para paliarlo.

Interconexión total: es habitual que al trabajar con una “mochila digital”, la labor no se limite únicamente a involucrar tecnológicamente a docentes y alumnos, sino también al resto de agentes que participan en la Educación (padres/madres, administración educativa, empresas proveedoras de contenidos…) Permitiendo alinear y compensar los objetivos del sistema educativo escolar, el sistema educativo familiar y el sistema educativo sociocultural.

Adaptación a todo tipo enseñanza: aunque el trabajo con “mochilas digitales” suele estar focalizado en los últimos niveles de Primaria y primeros de Secundaria, es perfectamente adaptativo a todo tipo de alumno, nivel y enseñanza. Suponiendo además, un gran avance hacia la accesibilidad de los contenidos educativos.

Mejora constante: la “mochila digital” dispone de potentes herramientas de reporte y minería de datos, que proporcinan de forma rápida y directa valiosa información que permite que sean mejorados de forma constante. Dejando de lado un modelo de espaciadas “ediciones” hacia uno de habituales “versiones” y “actualizaciones”.

Coherencia: la Tecnología aún no está presente en las aulas como si lo está en otras facetas de la sociedad. En el panorama educativo aún es a menudo concebida como una especie de agente externo, cuando lo realmente útil y necesario es mimetizarlo con todo lo demás. Gracias a la mochila digital, el trabajo dentro del aula está relacionado con todo lo que tecnológicamente ocurre fuera de ellas.

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Si me “convenia”, me conviene
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Angel L. González | 31-07-2016 | 08:23| 0

…Ponte el traje y vamos a caminar.
Si me caigo, promete que te reirás…

“Marte” de Tigres Leones

Esta semana la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura anunció la firma de un convenio con la Junta de Andalucía con el siguiente objetivo básico: “la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura cede el derecho de uso, modificación y evolución del paquete de software que soporta toda la plataforma extremeña de enseñanza virtual “eScholarium” para su inclusión e integración tecnológica por los sistemas informáticos de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.”

En resumen, de forma inmediata la comunidad de Andalucía utilizará una serie de herramientas TIC educativas desarrolladas en Extremadura. Con el fin que, partiendo de las mismas, se adapten los detalles que se estimen necesarios a la realidad concreta de las aulas andaluzas y, a su vez, los equipos especializados de ambas regiones trabajen conjuntamente en mejorar estas herramientas. Uniendo fuerzas para que el resultado esté adaptado a más perfiles de docentes y de alumnos, consiguiendo un resultado final más completo, estando más cerca de un “estándar equilibrado” para el acceso a la educación digital.

A mucha gente le ha sorprendido la firma de este convenio por el simple hecho que es chocante que “2 comunidades se pongan de acuerdo”, el hecho que una región vaya a reutilizar el trabajo e inversión de otra, por desgracia nos suena muy raro en España. Nos han acostumbrado demasiado a no compartir lo más mínimo entre comunidades, a tenernos una ficticia tirria entre nosotros, a fijarnos más en las residuales diferencias que en las enormes equidades. Eso si, luego contradictoriamente se nos exige un patriotismo centralista que en términos operativos no tiene su reflejo en el conjunto de la administración autonómica. Agraviando por agraviar.

Esta desunión es fácilmente comprobable con ejemplos de a pie. Por poner uno desde mi experiencia, les habla una persona con domicilio familiar en Toledo y que desarrolla su vida laboral a caballo entre Madrid y Mérida. Ni se imaginan lo complejo que es a veces acceder a servicios tan básicos como una consulta médica (que no sea de urgencia) en un hospital público o el caos que a veces se vuelve hacer la declaración de la renta. Recientemente pude comprobar como una embarazada estando de turismo fuera de su comunidad, era reprendida en un hospital público por no llevar los papeles sobre su embarazo, ya que sin ellos “no sabían como tratar su caso”, unos dolores en el vientre que de urgencia se le habían producido en su estancia.
Exacto, en pleno 2016, la era de la interconexión total, una persona puede ver desde su móvil como un investigador en el Polo Norte explica en directo la cría de pingüino salaceno, pero que para aspectos básicos como su salud, sigue obligado a llevar una carpetita llena de fotocopias que salvaconductan su tratamiento, ¿acaso no se podrían compartir las bases de datos de pacientes de los hospitales públicos nacionales?

Estos ejemplos enfocados en la Sanidad pública, son operativamente extrapolables a la Educación o cualquier otro servicio público. Cuando una persona paga sus impuestos, lo hace pensando en un servicio global igualitario allá donde las leyes de su país aplican. Los ciudadanos empezamos a estar cansados de tanta división, de tanto reinventar la rueda constantemente, de tanto PAGAR por reinventar la rueda constantemente. Suena obvio (y hasta un poco “cuñado”) pero la realidad es que luego en la práctica muchos olvidan las consecuencias que implican algunas palabras como “federalismo”, que tan bien le suenan desde un atril…

Con estas ideas y situaciones en mente, convenios como el firmado por Extremadura y Andalucía esta semana se salen de esta tónica individualista y cerrada por una más colectiva y abierta, lo cual sin duda es de agradecer. Detalles tecnológico-pedagógicos (o pedagógico-tecnológicos) a parte, en el fondo estos acuerdos no dejan de ser una puesta en común educativa de ideas materializadas en herramientas, con el fin de perfeccionarlas y crear un camino un camino para mejorarlas en función de las necesidades latentes en los centros educativos.
El tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que éste es tiempo de menos competir y más trabajar en equipo, menos de parecer y más ser.

 

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Nipuñeteraideing
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Angel L. González | 02-05-2016 | 09:43| 0

“…Si te quieres venir
que sea porque no te da igual…”

Lori Meyers

 

El aumento preocupante del acoso escolar en el sistema educativo español es un hecho. Desgraciados casos ocurridos en nuestras escuelas han puesto la voz de alerta en las instituciones públicas, buscando construir acciones que aborden esta lacra y le encuentren solución. Estos trabajos han provocado la formulación de diferentes términos cada vez más presentes en nuestro vocabulario estudiantil:

Cyberbullying: acoso virtual o acoso cibernético, es el uso de medios de la tecnología para acosar a un alumno o grupo de alumnos, mediante diferentes ataques personales.

Grooming: serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del niño e incluso poder abusar sexualmente de él.

Sexting: envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de, por lo general, teléfonos móviles. Fotos comprometedoras que suelen utilizarse como chantaje.

Sin duda son problemas muy graves los aquí planteados. Si que es cierto es que de alguna u otra forma “siempre han existido”, pero el anonimato y agilidad de expansión que ofrecen las nuevas tecnologías los hacen crecer rápidamente y a menudo volverlos incontrolables.


Peligro inmenso: brecha conceptual

Hay que tener en cuenta que estos problemas se han de solucionar con el apoyo de un tercero, tercero que habitualmente será la familia del alumno afectado (entendiendo por alumno afectado tanto al acosado como el acosador)
Como todo problema de un hijo a abordar como padre, la búsqueda de la solución parte de la escucha y el diálogo para, en base al mismo, trazar diferentes planes de acción. Cuando hablamos de tecnología, tenemos el importante peligro que muchos padres no saben utilizar convenientemente la misma, de hecho, muchos piensan que si pero no son del todo conscientes de los peligros. Esta brecha conceptual es muy peligrosa, dando como consecuencia que muchos padres no es que no quieran ayudar, sino que no saben cómo o lo hacen mal, trazando planes a menudo inútiles o minusvalorando la grave importancia de los hechos.

Por ejemplo, piense en los cientos de fotografías de menores que sus propios padres publican en su muro Facebook. Si no han hecho nada por cambiarlo, la privacidad por defecto de esta red social permitirá que todos los amigos Facebook del padre vean dicha foto, a su vez, con que uno de estos amigos Facebook pulse “Me Gusta” o comente la fotografía, la misma también será visible para todos los amigos Facebook de este amigo concreto del padre.
Ahora analice su listado de amigos en Facebook, estoy seguro que alguno de los mismos son cuentas genéricas como la de una bar, las fiestas de su pueblo o aficionados de determinado equipo de fútbol, cuentas de usuario que seguramente ni sabrá quién gestiona, quién está detrás de ellas, ¿es consciente la de gente desconocida que puede llegar a ver la foto de su hijo?

Las familias han de aprender y transmitir la importancia de que los menores gestionen su visibilidad, reputación y privacidad en la red, así como su huella digital en Internet en base a las acciones llevadas a cabo cuando uno interactúa en la red.


Caminos posibles a seguir

No hay mejor solución para estos problemas que la mediación parental (consulta, ayuda, educación, orientación, y formación) Como padres, tenemos que conocer e identificar bien los efectos de cada acción en internet para, una vez los conozcamos perfectamente, sentirnos preparados para transmitirles a nuestros hijos su correcta utilización y prevenir hábitos no recomendados. En este caso como en tantos otros, no hay mayor forma de inculcación de ideas que el propio ejemplo de uno mismo llevando a cabo lo que predica. Teniendo en cuenta hábitos como las siguientes:

Prohibir no es la solución: tampoco debemos caer en el error de la prohibición, la tecnología está tan implantada y tiene tantos enfoques positivos para la sociedad que el camino no debe ser prohibir la misma a nuestros hijos, sino promover el buen uso y a lo sumo limitar su utilización en base a unos valores. Hay que concienciar, reforzar autoestima y nunca culpabilizar.
Como padres, no hemos de bloquearnos ante lo desconocido, si no sabemos como actuar busquemos la respuesta y actuemos en consecuencia. Puede empezar ahora mismo, hay muchas iniciativas en la red donde encontrar información, como por ejemplo: http://enmarchaconlastic.educarex.es/seguridad-tic promovida por la Consejería de Educación y Empleo de Extremadura.

Abajo el concepto de padre moderno: un padre que utiliza las redes sociales y la tecnología, no debe ser concebido como “un padre moderno” sino como un padre que quiere conocer bien un ámbito social más donde su hijo se ha de desenvolver.

Coherencia: de nada sirve conocer la definición de decenas de términos como cyberbullying o sexting, si luego realmente no sabemos ni enviar un email ni conocemos las reglas de privacidad de una red social. Partamos del nivel TIC que sintamos tener y sobre él vayamos construyendo una estructura firme de valores. No queramos correr porque el riesgo de tropiezo en estas cosas es muy alto, así como el de tropezar 2 veces con la misma piedra.


En resumen,
si algo está claro es que el uso correcto de las nuevas tecnologías no es algo banal que hemos de dejar al libre albedrío. Al igual que hay programas en nuestras escuelas que promueven la sensibilización sobre temas como las drogas o la educación sexual, programas para concienciar en el uso adecuado de las nuevas tecnologías deben estar igual de presente.
No obstante y como casi todo en la vida, el mayor ejemplo lo verán en sus casas, trabajemos como padres para ser ese ejemplo. No nos debe dar igual y hemos de querer ir firmemente hacia este objetivo. Sin excusas.

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Títulos universitarios por 1.000 euros
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Angel L. González | 08-03-2016 | 17:54| 0

“…Me condenaron a veinte años de hastío
por intentar cambiar el sistema desde dentro…”

Enrique Morente & Lagartija Nick

 

Estamos acostumbrados a concebir la educación universitaria como una etapa formativa muy muy cara. A veces casi como un privilegio destinado para unos pocos, donde no únicamente hay que tener un nivel de estudios acorde al exigido, sino también disponer de un bolsillo holgado y dispuesto.

En países como el nuestro, donde la naturaleza de centro público universitario impera, estos costes están focalizados principalmente a los de la matrícula, no obviando los de alquiler, desplazamiento o manutención. Complementariamente, en otros países como Estados Unidos estos gastos se multiplican. Aceptando dentro del contumbrismo social el hecho de estar pagando durante más de media vida tu título universitario o tener siempre en mente el famoso “dinero para la Universidad de Timmy”, ese instaurado hábito de abrir una cuenta de ahorro para la Universidad de tu hijo desde el momento que viene al mundo.

Estas ideas están tan extendidas que cuesta pensar que pueda haber una alternativa al enorme desembolso. Sin embargo, una startup llamada Teachur (localizada en Alpine, Utah) pretende radicalmente cambiar este concepto. Aseguran que el coste total para una educación universitaria no ha de sobrepasar los 1.000 euros y, a través e su empresa, están desarrollando una herramienta para convertir en realidad esta afirmación.

¿Cómo funciona Teachur? El modelo de negocio de títulos universitarios “low-cost” que propone Teachur se construye con las siguientes características:

– Naturaleza digital y abierta: el día a día educativo se centraliza en una plataforma e-Learning, funcionando como lugar de intercambio pedagógico entre profesores y estudiantes. Cualquier persona puede unirse a Teachur como profesor de alguna carrera universitaria concreta. Previa validación del equipo de la plataforma, podrá crear materiales y compartirlos, así como tutorizar grupos de estudiantes. El desempeño de este docente será premiado con un aumento de la reputación de su avatar en la plataforma, así como con incentivos económicos.

– Versatilidad pedagógica: los estudiantes que usan Teachur se dan de alta en la plataforma y consultan la oferta de títulos universitarios que se ofertan, así como las diferentes competencias necesarias que ha de adquirir el alumno para conseguir el título universitario. Todos los títulos se basan en un modelo de educación por competencias y, en la plataforma, se explican los procesos para conseguir las mismas. Estos procesos pueden ser gratuitos y/o de pago, van desde la lectura/estudio de determinada documentación, la escucha de un podcast o la participación en un grupo de debate.
Esto sin duda es una novedad y se sale de los tradicionales modelos de estudio por memorización y repetición, apostando claramente por el trabajo colaborativo, la flexibilidad metodológica y el aprendizaje por descubrimiento. Los alumnos pueden adquirir una determinando competencia eligiendo el proceso al que mejor se adapten y más les motive.

– Evaluación y retroalimentación: los alumnos no pagan absolutamente nada hasta que estén listos para ser evaluados. En ese momento, los estudiantes llevan a cabo un examen oral con un “consejero” de Teachur (con un coste aproximado de 100 euros por examen) Estos exámenes orales evaluan un grupo de competencias, correspondientes a un semestre completo.
A su vez, la tecnología utilizada para el estudio y las evaluaciones se basa en blockchain, lo cual permite que todo proceso llevado a cabo sea compartido de forma anónima con todos los usuarios. Fomentando actualizaciones y mejoras constantes.

¿Demasiado bueno para ser verdad? Ninguna propuesta educativa es ni demasiado buena ni demasiado mala, simplemente tiene unas cualidades u otras, cualidades que pueden adaptarse o no lo que necesitemos en un momento concreto.
Si algo se echa en falta en el modelo Teachur, es que actualmente sus títulos universitarios no están certificados por ninguna Universidad que podamos llamar “de referencia”. Cierto es que la empresa aún está arrancando, pero este aspecto debe ser urgentemente evolucionado para asegurar el éxito de su herramienta. No obstante, viendo como solucionaron este tema otras iniciativas como Coursera, Teachur tiene razones para ser optimista.

¿Cómo puedo conocer más de Teachur? Pues directamente en primera persona. Accede a su página web http://teachur.co/ y regístrate.

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Muerte al gurú.
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Angel L. González | 16-02-2016 | 19:21| 0

Es obvio pensar que para mejorar cualquier proceso, protocolo o sistema, primeramente es vital conocerlo en profundidad, ¿cómo vamos a mejorar algo que no conocemos lo suficiente?, ¡menuda insensatez! No obstante, si la realidad a menudo es capaz de superar a la ficción, a la obviedad es capaz de superarla casi sin darse cuenta.

En los últimos meses, he podido asistir a diferentes charlas y seminarios ofrecidos por expertos en tecnología educativa, trabajadores que ocupan niveles altos en la jerarquía de empresas fabricantes de hardware educativo. Empresas que conocemos porque desarrollan nuestros móviles, utilizamos sus computadoras y descargamos sus aplicaciones o programas.
Sin duda este tipo de charlas tienen una parte de fascinante de las que irradia, evocando a aquellos juglares que narraban surrealistas historias y, al igual que ellos, nos hacen abandonar la mundana existencia para transportarnos por un instante a un mundo imaginario y positivista que perfectamente encajaría como final de cualquier película Disney (excepto Bambi)
Como experimento sin mala intención, decidí hacer una pregunta similar en todas estas charlas: ¿cuándo fue la última vez que usted visitó un centro educativo? Si mi pregunta fue similar en todas estas charlas, las respuestas fueron también bastante parecidas. Respuestas caracterizadas por una fecha difusa, que dejaba sobre la mesa una contradictoria conclusión: los máximos responsables educativos de empresas tecnológicas no tienen la visita a centros educativos como una tarea habitual en su día a día laboral.
Cierto es que estas empresas habitualmente incluyen docentes de diferentes especialidades como colaboradores en los equipos de trabajo para desarrollar sus nuevos productos, pero es chocante que las personas que ostentan el poder decisorio de las mismas desconozcan en gran parte el ecosistema sobre el cual convivirán sus lanzamientos.

¿Cómo se deciden pues las características que tendrá un producto para un fin tan concreto?, ¿intuición?, ¿fiándose de opiniones cercanas? Da la sensación que estas personas suben cada 15 días a una solitaria montaña, se sientan en posición de flor de loto y dejan que en su cabeza florezcan las ideas que marcarán nuestro futuro tecnológico-educativo. Amén.

¿Esto a donde nos lleva? En el caso general, a que habitualmente se desarrollen dispositivos que no están adaptados a la necesidad latente y, en muchos casos, requieran un esfuerzo excesivo al usuario final para el que no tiene porqué estar preparado.

¿Y si el profesor no sabe utilizar su novedosa tablet? Lo coherente sería pensar que el problema está en el producto, no en el profesor por no saber utilizarlo, se supone que es responsabilidad del fabricante hacer productos adaptados. “Mis productos no son para este tipo de docente, sino para uno más avanzando” es un mantra clasista que se suele escuchar a menudo, cuando lo más correcto sería eliminarlo y hacer propósito de enmienda para la próxima vez.

Por mucho que los trabajadores de empresas de Silicon Valley les haya dado por llevar a sus hijos a colegios donde está prohibida la tecnología, está claro que la misma tiene que estar presente en las aulas. En el fondo, se trata de algo tan instaurado en nuestra realidad social que tratar de acotarlo no deja de ser un ejercicio repetitivo de puesta de vallas al campo.
No obstante, el modelo a llevar a cabo siempre ha de ser desde la construcción evolutiva en base a realidades como las que ocurren cada día en nuestros centros, no en suposiciones imaginativas que vengan a desenchufar lo presente y enchufar algo nuevo que supuestamente va a solucionar todos los problemas, cuando la verdad es que ni se ha parado a preguntar sobre posibilidades de solución a quien los tiene.

Es importante que toda adaptación tecnológica se lleve a cabo desde el conocimiento en profundidad de la realidad educativa sobre la cual se va a introducir esta capa transversal. Nunca perdiendo el concepto que un ordenador en lugar de un libro en papel, no deja de ser una cambio de herramienta y no un fin en su mismo. Un potentísima herramienta, pero eso: una herramienta (más).
Hay que volcar esfuerzos en gestionar el cambio hacia un enfoque que colaborativamente construya ideas . Entendiendo esa gestión como un camino edificante entre los diferentes agentes (alumnos, docentes, familias, centros educativos y empresas tecnológico-educativas), siendo el camino como en otras tantas facetas, el propio fin. Por supuesto que existirán problemas, es lo que tiene enfrentarse a algo en gran parte desconocido, pero se superarán con soluciones que equilibren las necesidades de las partes. Y cierto es que en esta constructiva senda, Extremadura tiene una parte importante recorrida. El mañana es hoy, pero pensemos en presente continuo siempre.

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Ciudadanos, Podemos, PP y PSOE están de acuerdo.
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Angel L. González | 13-12-2015 | 09:57| 0

El título de mi artículo de hoy suena imposible de creer, más si uno recientemente ha encendido la televisión o abierto un periódico  (¿existe alguien que no lo haga estos días?, ¿me puede enseñar el secreto?) donde asuntos como la violencia de género, lo que uno puso en twitter hace años o “las pintas” que hay que tener para ser presidente del Gobierno, se utilizan en estos días cual frívolo Tomahawk, marcando a unos de tal, a otros de Pascual e incluso a alguno casi de Urdangarín.

No obstante, tras analizar los programas electorales en materia de Educación de los 4 partidos llamados a ganar el sufragio del próximo 20 de diciembre, uno descubre que en algún punto se parecen más de lo que uno podría llegar a pensar:

Ciudadanos: …mejorar el uso de las TIC en educación primaria y secundaria para que sirvan como apoyo del aprendizaje y para desarrollar la competencia digital como una de las básicas que se debieran adquirir en la escolarización obligatoria…

Podemos: …un plan estatal para la promoción de bibliotecas de aula, el software libre y recursos educativos abiertos, las páginas web y otras formas de almacenaje de información y recursos de carácter cooperativo. Pondremos en marcha sistemas para la transferencia, extensión y perfeccionamiento de las experiencias innovadoras…

PP: …impulsaremos un modelo digital que permita personalizar la educación…. realizaremos las inversiones necesarias para dotar a los centros educativos de los medios para la implantación de las TIC en la enseñanza. Asimismo, impulsaremos el programa de mochila digital y la introducción de materiales didácticos digitales para alumnos y docentes en los distintos niveles educativos…

PSOE: …impulsar el plan “Educación Digital” para promover la utilización de contenidos, recursos y herramientas digitales en todos los niveles del sistema educativo, incluyendo el aprendizaje de lenguajes de programación, ética digital y ciberseguridad e incorporando el uso de tecnologías digitales en el proceso de aprendizaje…

En resumen, más allá de derogar o mantener la LOMCE, de lo importante que es o no la religión en las aulas, del porcentaje a ojo de buen cubero que afirman ampliarán el presupuesto en Educación, o sobre como hay que financiar la escuela concertada… todos los partidos políticos siempre incluyen en sus programas un apartado para acordarse de su amiga la tecnología y como aterrizar la misma en nuestros centros educativos.

Ciertamente suena a obvio pensar que para la Educación, o cualquier otro ámbito existente en pleno 2015, haya que tener en cuenta la tecnología, más si cabe cuando la misma ya está presente en prácticamente TODO nuestro día a día desde hace tiempo.
Muchos iluminadosdesinformados pensarán que este debate Educación-Tecnología está obsoleto, que no es ni de esta década sino de la pasada o hasta de la anterior (donde, por cierto, la presencia de Google o la implantación de ADSL era prácticamente testimonial)
La realidad que uno encuentra cuando analiza cualquier aula de este país es bien distinta, mucho nos queda aún por recorrer para construir un ecosistema donde se aprovechen los avances que la tecnología ha traído a nuestra sociedad y bien han sido útiles en otros ámbitos sociales. Un ecosistema TIC transparente e interelacionado colaborativamente con todos los agentes parte activa de la Educación (alumnos, docentes, familias, Administración, empresas proveedoras de recursos educativos)… que no sea hermético a lo que pasa fuera de las aulas, sino que lo aproveche en función de objetivos comunes de desarrollo conjunto.

Toda esta sincronía electoral a uno le da por pensar: ya que votemos a quien votemos esta apuesta por la tecnología educativa ya está incluida transversalmente en sus programas ¿por qué no lo pactamos ya? Podríamos utilizar esta evolución de modelo Educativo hacia la digitalización como el canal para definir y construir lo que la sociedad está demandando desde hace mucho más tiempo atrás: un pacto educativo a nivel nacional. El más largo aprendizaje de todas las artes es aprender a ver – Jules Gouncourt.

P.D: los partidos políticos han sido ordenados por motivos eminentemente alfabéticos, tanto en el título del artículo como en la enumeración a la hora de analizar sus programas en tecnología educativa.

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Francotiradores
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Angel L. González | 29-11-2015 | 11:42| 0

Esta semana he podido visitar varios centros educativos de Extremadura, tanto de Primaria como de Secundaria. Sin duda ha sido una suerte compartir la incomparable experiencia que acontece en las aulas, más concretamente las de nuestra comunidad, donde muchas de ellas viven un momento importante marcado por el paso hacia una Educación que abraza la tecnología (pero sin dejar nunca de lado la propia naturaleza pedagógica)

Hablando con docentes y alumnos sobre los aspectos clave para que todo este ecosistema educativo TIC funcione de la forma más adecuada posible, la mayoría de ideas se enfocan hacia 3 pilares básicos:

Conexión a internet de calidad: es inviable aprovechar en las aulas todo lo que ofrece la tecnología si no se dispone de una conexión internet de alta velocidad. Una conexión no sólo medida por los gigas de descarga o subida, sino también por la propia infraestructura hardware y cableado del centro, permitiendo éste un alto número de conexiones y una señal wifi suficiente.

Dotación en dispositivos: es importante disponer en las aulas de dispositivos con unos requerimientos adecuados para la realidad informática a la cual se conectan. Además, han de tener instalados las aplicaciones y plugins idóneos para no frenar su trabajo del día a día.

Contenidos digitales que funcionen: parece mentira pero, visto lo visto, da la sensación que en materiales e-Learning el mayor de los problemas no es que tengan una u otras cualidad pedagógicas, sino que los mismos funcionen o no. Hay mucho aún que aprender/mejorar en este sentido.

Ciertamente en las diferentes visitas de esta semana había situaciones de todo tipo. No obstante, lo realmente importante que me llevo de esta preciosa experiencia es lo secundario que a menudo acaba siendo toda la utilería TIC en comparación con las cualidades del docente, siendo las mismas y su disposición lo que marca el éxito de la experiencia educativa.

A veces olvidamos que la tecnología es sólo una herramienta, una herramienta genial y maravillosa que consigue que el mundo evolucione más rápido que con cualquier otra, pero en definitiva “sólo” es eso: una herramienta. Y las herramientas no trabajan autónomamente, sino que necesitan alguien que sepa sacar partido utilizándolas.
Por ejemplo, un aula con una conexión a internet algo irregular y una variedad de dispositivos abismal (con varias marcas totalmente desconocidas para el que suscribe y seguramente provenientes del no tan lejano oriente) pero con un profesor comprometido y versátil en su metodología pedagógica, la experiencia educativa vivida es de las de grabar en vídeo y poder disfrutar en casa, de las de elevar como ejemplo de lo que uno quiere para su futuropresente educativo. Por contra, también te encuentras aulas con una conexión de altísima velocidad y dispositivos mucho más actualizados, donde la realidad puede resultar incómoda y todo son sinsabores basados en pequeños detalles que sin mucho sentido acaban convirtiéndose en grandes problemas. El docente es a menudo ese cristal donde se mira.

En ocasiones en los centros educativos, la tecnología se acaba poco a poco separando como si fuera una especie de agente externo, cuando lo realmente útil y necesario es mimetizarlo con todo lo demás. No debemos individualizar el equipo con coordinadores TIC por un lado y expertos pedagógicos por el otro, sino mezclarlo con varios “Coordinadores de Innovación” o similar, que a través de sus complementarias cualidades sepan equilibrar las necesidades y enfoquen el uso de la tecnología de una forma inclusiva y atrayente.
Los docentes más experimentados en e-Learning están consiguiendo unos avances espectaculares, por desgracia, éstos a veces quedan algo silenciados, no dándolos a conocer mucho más allá de su cercano entorno.

Hemos de evolucionar el modelo de trabajo operativo de los centros educativos hacia uno donde las habilidades de estos verdaderos héroes que están potenciando la evolución pedagógica apoyados en el uso de las TIC (que están sabiendo sacar partido a las herramientas), sean la base sobre la cual ir desarrollando las etapas de este camino. Un camino que no necesitamos inventar ni definir de cero, ya lo están construyendo día a día en sus aulas, únicamente tenemos que organizar el día a día del centro para que todos los demás puedan aprender de él y colaborar activamente en su evolución.

Como dijo Miguel de Unamuno “Es triste esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos”, y más triste aún será si no es por no querer transmitirlo, sino por desconocer que puede hacerlo.

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Yo, no robot.
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Angel L. González | 18-10-2015 | 09:15| 0

En el planeta Tierra residimos actualmente algo menos de 7 mil millones de personas, se estima que desde el comienzo de los tiempos ha sido poblado por más de 100.000 millones y la gente que convivimos en 2015 únicamente  somos ni el 6% del total que ha habitado el mundo.

Un conjunto de población global diferente y estadísticamente más que aleatorio, tanto, que a lo largo de su larga historia sus leyes de probabilidad generadora de nuevos individuos jamás han concebido 2 personas idénticas. Incluso las personas que genéticamente si lo son (véase, hermanos gemelos) habitualmente tienen formas de ser radicalmente dispares. En base a estos datos, podemos metafóricamente afirmar que nuestra personalidad es una frecuencia completamente analógica, a un nivel de precisión que ningún medidor actual podría calcular, un número con cientos de cifras y billones de decimales.

Este superficial análisis es de los que a mi personalmente me motivan. Saber que somos parte de algo místicamente colosal, cargado de matices y más matices, que de alguna forma nos hace a todos ÚNICOS en muchos y variados factores. Pudiendo elevar el concepto de ÚNICO al de ESPECIAL si lo deseamos, o más bien si lo sentimos por dentro.

Sin embargo, me resulta contradictorio que dentro de toda esta inmensidad distintiva, el modelo de sociedad imperante nos suele conducir a posicionarnos bajo una pseudo-realidad de naturaleza binaria: 0 ó 1, 1 ó 0. Por alguna razón difícil de explicar, el ser humano occidental está inducido a marcar como bueno o malo, me gusta o no me gusta, a favor o en contra, lo mejor o lo peor… absolutamente cualquier cosa.
Un imperiosa necesidad de definición de opinión, muchas veces incoherente debido a la complejidad y naturaleza del tema en cuestión, ya que como ocurre en la mayoría de aspectos de esta vida, la amplitud de la materia implica que nada sea 100% bueno o 100% malo, ¿por qué siendo tan diferentes tenemos ese irracional instinto de posicionamiento simplista?

Nuestro cerebro tiende a adaptarse a una especie de bipartidismo mental que no entiende de partidos políticos, condicionado a partir toda realidad en dos mitades y solicitar a la humanidad que elija entre una de las alternativas (y curiosamente conseguirlo)

Un modelo de sociedad tan binario como el actual, hace muy complicado el diálogo, llegando en muchas situaciones a imposibilitarlo, anteponiendo el beneficio individual sobre el general. Este tipo de esquemas ideológicos definen una naturaleza de ser que, a grandes rasgos, tiene unas características como las siguientes:

Ve blanco o negro lo que en realidad es gris. Cegándose con el brillo de las flores en lugar de la fuerza del tronco.
– Piensa a corto plazo en lugar de a medio o a largo, quedándose en el detalle irrelevante mientras se aleja de la solución global.
– Se tuitea fugazmente en lugar de argumentarse, prefiriendo el titular sensacionalista al contenido razonado.
– No lidera y hace equipo, sino que manda sin escuchar.

Sin duda éstos hábitos son cada vez más comunes y, casi sin darnos cuenta, una parte de nosotros acaba anclándose en el pasado porque teme el futuro.

En términos educativos, esta forma de pensar posiblemente tenga parte de la culpa de haber tenido ya 7 reformas legislativas en Educación en escasos 35 años, también nos acaba enfrentando por aspectos pedagógicos seguramente menos importantes  (Educación para la Ciudadanía vs Religión, defensa aférrima del plurilingüismo…) que por otros que realmente lo son (evolución métodos de aprendizaje, formación del profesorado…) o nos obliga a discutir sobre la idoneida de introducir la tecnología en aula, sin pararse a pensar sobre cómo utilizar la misma.

Pero un modelo de sociedad como el actual no deja de ser la unión de muchas formas de pensar, formas individuales de pensar de naturaleza única y especial, que en conjunto pueden equilibrarse bajo un sistema más necesario que este binario que nos enfrenta.

Esto es algo se puede cambiar y mejorar. Es el momento.

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Sobre el autor Angel L. González
Hablar de Ángel L. González es hablar de tecnología y educación, así como del camino que las conecta: E-Learning. Actualmente es Jefe de Proyecto en eScholarium, iniciativa extremeña que busca evolucionar digitalmente los colegios e institutos de la región. En su blog, podemos conocer como afectan las tendencias tecnológicas tanto a la Educación como a nuestro día a día. Haciendo ver todo lo que nos pueden ayudar y enfocando su aplicación desde la sencillez, utilidad y necesidad. Trazando pinceladas pedagógicas para la educación del futuro, basadas en los retos a los que ya se enfrenta el alumno del presente. Aprendiendo a aprender.

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