Experiencia de Cecilia Lyzun en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria a través del taller de autoconocimiento  en Morón, pcia. De Buenos Aires, junto a Cristina Sanchez.  Testimonio de Cecilia Lyzun

“A partir de ahora mi Visión de Vida es muy distinta a la que tenía antes. Cuando crees ver las cosas como son, hay algo que te demuestra lo contrario. Hoy veo múltiples oportunidades para aprovecharlas al máximo en mi vida. Disfruto de cada experiencia, de cada persona, de cada momento como si fuera el último, porque aprendí que no existen garantías, que nada es eterno que todo sentimiento existe para ser expresado. De lo único que estoy segura es que solo tengo el presente, que el pasado me dejó sus enseñanzas y el futuro todavía no llegó… Ya no espero más nada, acciono para conseguir lo que quiero. Me gusta esta sensación de sentirme libre en lo que hago y de estar plena en todos los aspectos de mi vida. Lo más valioso fue el darme cuenta que mi vida depende solo de una persona: Yo. Aprendí a poder con todo lo que me proponga y con aquellas cosas que no están a mi alcance, aprendí a aceptarlas tal cual son, buscando la mejor manera de conllevarla con mis deseos. Volví a creer en mí, en todo lo que soy capaz de lograr, en todo el amor que tengo para dar.

Estoy agradecida de lo que tengo, de las personas que me rodean y de ser lo que realmente soy sin limitarme a nada… Desde el primer momento que me propusieron ser parte de esta experiencia del taller de autoconocimiento en Morón supe que iba a cumplir un sueño: El ayudar al otro y compartir momentos inolvidables tanto en mi vida como en la de esas personitas que nos esperaban. El primer día, como en todo lo nuevo fue un atravesar importante, estaba muy atenta a cumplir con cada tarea del comedor en excelencia. Pero con el correr del tiempo comencé a dejar de pensar y empecé a sentir más con cada historia que escuchaba, con cada mirada que recibía, con cada uno que me llamaba y pedía que tan solo lo acompañara. Me hicieron sentir parte importante de ellos. Cada agradecimiento de su parte me llenaba el alma, y lo que para ellos era mucho no se imaginaban que para mí era un placer el brindárselo. El amor que recibí a cambio no tiene explicación, solo es comprendido cuando se vive. Supera todo tipo de pensamiento y crea una sensación adictiva de querer seguir dando más constantemente. De no dejar de dar todo de uno y sentirse pleno a la vez. Volví a creer en que “nada está perdido”, en que puedo transformar una tristeza en una sonrisa, en que los sueños existen para cumplirlos, en que la base para lograr aquello que te propongas es solo el amor. Aprendí a confiar en la gente que te rodea y sobre todo en uno mismo. Van a ser imborrables cada uno de los momentos vividos juntos, cada una de esas caritas expresando distintas emociones. Marcaron una diferencia muy grande en mi vida que va a ser para siempre…”

Testimonio de Claudia Ramirez en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria a través del taller de autoconocimiento a cargo de Cristina Sánchez en Morón, pcia. De Buenos Aires. Testimonio de Claudia Ramírez.

“Para mí fue una experiencia nueva a través del taller de autoconocimiento, realmente nunca pensé que me iba a divertir tanto. Las primeras visitas que son con miedos, al no conocer a nadie y sin saber qué hacer.

Pero luego de a poco me fui abriendo ante aquellas personas que tanto necesitaban de uno. Solo se conforman con que los escuches y les brindes tu tiempo, desde un oído hasta un abrazo.

Una experiencia única y muy linda: Un día una niña me vio y se me abalanzo diciéndome “te quiero”, eso jamás lo olvidare! Qué lindo es dar y recibir.

A partir de ahora mi Visión de Vida es darme cuenta de que lo que quieras todo se puede, de que la vida es hermosa y hay que vivirla a pleno,
desfrutando todo, con tus seres queridos, con el resto de la gente.

No hacerse problemas por cosas insignificantes y abrir el corazón disfrutando cada segundo de tu vida.

La vida es maravillosa y la verdad que en este tiempo, aprendí mucho y compartí miles de cosas con personas que no conocía.

Hoy voy a vivir mi vida de la mejor manera y con alegría.”

Experiencia de Carolina Narvaez en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento de Cristina Sanchez en Morón, prov. De Bs. As. Testimonio de Carolina Narvaez.

“Con los más chicos aprendí a ver que en el mundo no estamos mi entorno y yo solamente, cada quien resolviendo sus problemas, viviendo su vida. Hay algo más, otra realidad a la que tal vez le escapaba por creerme incapaz o imposibilitada para cambiarla. Y vi esa otra realidad y noté que podía cambiarla con juegos, abrazos, besos. Y me sorprendí  porque ellos, los nenes, también cambiaron mi realidad y me enseñaron mucho, me ayudaron a descubrirme y encontrar en mi un corazón que quería dar amor, me hicieron verme en sus ojitos llamando la atención para reclamar cariño, me mostraron que un abrazo y un besito en el golpe era un remedio mágico.

Bueno, “Pro-vida” es lo que el mismo nombre dice, es estar en la misma vereda que la vida y la vida de esos nenes es quizá diferente a la mía, pero me di cuenta de que no por eso vale menos. Ellos tienen muchísimas carencias, y no sólo la comida les hace falta, lo que más necesitan es amor, alguien que los mire, les hable, los abrace, a lo mejor alguien que les ponga límites, pero sobre todo ellos quieren significar algo para el otro, buscar una persona que les presta atención, que los mire todo el tiempo, que los cuide… Una persona para la que puedan ser importantes.

De la tarea comunitaria y del taller de autoconocimiento me llevo un aprendizaje enormísimo y un cambio de visión total respecto de las otras personas. A partir de ahora mi Visión de Vida es ¡Ser! Ser yo sin estar pensando en lo que el otro quiere que sea. Voy a vivir la vida a pleno, sin dejar que me venzan los monos, yendo siempre hacia adelante con confianza en mí, seguridad y fortaleza interior. Voy a luchar para lograr mis sueños y voy a ir por más haciendo lo necesario para cumplir mis metas.

Esos nenitos son como adultos, en el sentido de que se arreglan solos, de que nadie en sus casas se detiene a ver cómo están o qué les pasa, encerrados en un cuerpito de chico y no saben qué hacer, ni cómo actuar y cuando los vemos en la calle pidiendo monedas, limpiando vidrios o drogándose no nos detenemos a pensar en ellos, más bien los evitamos y les damos vuelta la cara. Pero ellos nacieron en las mismas condiciones que yo y se merecen una vida digna como cualquier otro.”

Experiencia de Maria Soledad Palacios en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria de colaboradores de Cristina Sanchez, a través del taller de autoconocimiento en Morón. Testimonio de Maria Soledad Palacios.

“Fue maravillosa, me dio y mostró que tenía mucho amor para dar, quizás recobré aquel que había perdido o tal vez simplemente esos chicos me lo regalaban sin pedir nada a cambio. Yo siempre tuve todo y de todo, pero esas miradas y ese amor son impagables, no hay palabras que expliquen lo que se siente que otro, que quizás no “tenia tanto, ni por qué”, entregue su corazón de esa manera. Fue un renacer, un autoconocimiento,  un darme cuenta, un abrir los ojos y poder ver que siempre hay algo más porque ser feliz y no hay que buscarlo tan lejos. Agradezco desde lo más profundo de mi alma, que en el taller me dieran la posibilidad de compartir estos meses. A partir de ahora mi Visión de Vida es sobre todo muy diferente, sin fronteras, alocada, divertida, feliz y apasionada a pleno. Con proyectos, con riesgos que correr, cosas por sortear y mucho por disfrutar. Me apasiona la vida, con todo lo que implica, me da gusto la libertad que siento de decir y pensar como más me parezca, sin fijarme en que va a hacer el otro con eso. Me reencontré con mi papá, ya no siento esa mirada de aprobación o desaprobación, simplemente el amor que me tiene. Me encontré, hoy me equivoco y sé que soy humana, corrijo y sigo, eso es algo en lo que mi perspectiva cambio por completo, me devolvió mucho a la vida y me hizo darme cuenta de lo que puedo hacer si me lo propongo.”

Experiencia de Nora María Markosich, en el taller de autoconocimiento de Moron

Experiencia Comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento de Cristina Sanchez en el hogar San Martín de Morón, Pcia. de Buenos Aires.

Testimonio de Nora María Markosich:

“Hoy haciendo una mirada retrospectiva, a mi memoria caen un millón de imágenes y sensaciones, algo que tengo presente fue que en mi imaginario solo deseaba que esos días transcurrieran a toda velocidad, no existía la posibilidad de relacionarme con otras personas, que no sólo no conocía sino que además me producían una sensación de angustia. Nunca imaginé que esta experiencia en el taller me iba a dejar una inmensa gratitud.

Luego de pasar por el Hogar San Martín de Morón no hago más que sentir la oportunidad que me otorgaron los abuelos de compartir sus vidas.Estos abuelos me mostraron una parte de mí que no sabía que tenía, dejaron en mí una huella, una redefinición de mi autoconocimiento y compartir el tiempo y de brindar amor.

Solo tengo palabras de agradecimiento para cada abuelo y un gracias enorme para la Sra. Cristina Sánchez, quién depositó en mí su confianza y me obsequió la oportunidad de vivir esta bellísima experiencia. Resulta indescriptible lo que se siente, el corazón late de una forma que parece que se va a salir del cuerpo. Se brindaron sin pedir nada a cambio, me enseñaron que una sonrisa tiene un valor inconmensurable y que un abrazo cálido puede curar cualquier dolor.”

Julieta Escobar en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento en Morón, de Cristina Sanchez. Testimonio de Julieta Escobar.

“Los chicos son para mí, el ahora, el disfrutar para que ellos disfruten, el contactarse con la alegría del momento y transmitirla. Y en ese momento es cuando se produce la magia. Los chicos me dieron lo que no esperaba, me enseñaron lo simple, me corrieron de la maraña de mi mente. Espero haber hecho en alguno de ellos la diferencia que ellos hicieron en mí, y todo gracias al taller.

Comenzó desde el esfuerzo, desde el sentido del deber, pensando “Esto es hacer el bien, hay que hacerlo con responsabilidad y fuerza de voluntad” y no estaba mal, pero todo cambió con el contacto con los chicos. Con ellos todo funciona si te olvidas de los grandes ideales y los ves realmente, te sentás a escucharlos.

Hoy me dispongo a explorar, experimentar mi autoconocimiento con un corazón liviano, libre, que explota de ganas de vivir! Hoy mi vida, mi campo de vida, está más ampliado, incluye cada vez más seres, mis hermanos, todos los seres, mi mundo. Mi visión es de agradecimiento, es un despertar al amor hacia mi misma que aún debo seguir recorriendo y desarrollando durante el resto de mis días.

Yo puedo, con la fuerza de mi corazón y la ayuda de mi mente. Quiero dar y captar, recibir. Estoy en el umbral de la vida que quiero, con las herramientas del corazón y la compañía para atravesarlo con alegría. A partir de ahora mi Visión de Vida es estar atenta, muy atenta a lo que anhela mi corazón y también muy atenta a los miedos que se interponen entre mis sueños y yo. Hoy mi visión de vida es creer en que todo lo que deseo se puede hacer realidad y saber cuál es la llave de la puerta que me lleva a ello.”

Ana Brandoni en el taller de autoconocimiento

Experiencia comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento en Morón, de Cristina Sanchez. Testimonio de Ana Brandoni.

“Llegué al merendero, gracias al taller, con muchos nervios y ansiedad: ¿Qué podré hacer por estos niños? ¿Cómo voy a hacer para controlarlos? ¿Les gustaran las actividades que preparamos? Nunca olvidaré lo gratificante que fue dar y recibir ese amor incondicional, reflejado en esas tiernas sonrisas, en esos dibujos dedicados como signo de su agradecimiento por hacerlos felices, aunque sea unas pocas horas en sus cortas vidas… Hoy puedo dar las gracias infinitas a Cristina Sánchez y a la Fundación Corriente Cálida Humanística por permitirme vivir una experiencia maravillosa en el merendero Provida de Morón. Me sentía otra niña más, saltando y bailando con ellos.

En el momento en que todos entraban y vi por primera vez sus caritas sucias llenas de felicidad, descubrí cuan poco necesitaba para hacerlos felices y sacarlos de la dura realidad que les toca vivir. Solo necesitaban recibir amor… y yo estaba dichosa de dárselos. “La profe está loca!” Decían y reían, y yo estaba orgullosa de estarlo! Esos niños estaban haciendo una gran diferencia en mi vida y yo, es la de ellos… Durante los días que compartí con ellos, divirtiéndonos juntos, atendiéndolos, dándoles la merienda y enseñándoles las palabras mágicas: “Gracias” y “Por favor”, mi corazón se llenaba de felicidad, se iba haciendo enorme, cálido… Hoy más que nunca, confío en mí y quiero transmitir esa confianza a todos los que me rodean… y estoy segura de que lo lograré.

A lo largo de estos meses me di cuenta de que volví a ser la joven osada y divertida que solía ser cuando recién comenzaba a caminar sola, cuando disfrutaba de pequeñas cosas, cuando luchaba por salir adelante… con la gran diferencia de que ahora, tengo las herramientas necesarias para no dejar de serlo nunca más y lograr todo aquello que me proponga para vivir una vida plena, basada en el dar y recibir ese sentimiento tan puro que es el amor.

Toda mi vida pensé: algún día… voy a hacer algo para ayudar a la gente carenciada, algún día… hare algo por los niños que tanto lo necesitan… pero mi vida era tan agitada, tan atareada, tenía tan “poco tiempo”… que nunca llegaba a concretar nada… siempre quedó como un ideal que se diluía totalmente en una de las intensas jornadas de trabajo que conformaban mi vida… A partir de ahora mi Visión de Vida es priorizar lo que realmente me hace feliz y que por diferentes cuestiones había resignado. Abrirles el corazón a mis afectos, a mi familia, a mis amigos. Disfrutar de la vida, de cada momento, de mi autoconocimiento, en un 100% ayudando a quienes lo necesiten, haciendo una diferencia en la vida de los demás.

Hasta siempre mis amores, los llevo profundamente en mi corazón! ”

Eliana Bellegia en el taller de autoconocimiento

“    A partir de ahora mi Visión de Vida es inmensa, plena, llena de sueños y con todas las ganas de vivir esa felicidad que había perdido y que hoy me sorprende cada día al despertar. Gracias a Cristina Sánchez por darme esta posibilidad de recibir tanto porque en definitiva es impagable lo que recibís y poder aportar para crear otra realidad.

 

La realidad que se ve es muy triste y es sumamente hermoso aportar para que haya una esperanza para sacarles esas sonrisas hermosas que tienen y ni hablar de los besos, abrazos y miradas que recibí ahí en Morón, quedan guardadas en mi corazón.Me abrieron el corazón aun más y me siento mucho más cariñosa con los míos y me lo hacen notar.

 

Mi experiencia comunitaria del taller fue maravillosa, es hermoso poder dar y entregar amor a los chicos y lo que te vuelve es enorme. El atravesar es re grande, fortaleció mucho mi paciencia que era muy poca, así como también mi autoconocimiento y me hizo buscar diferentes maneras para comprenderlos. Me siento poderosa para lograr todo lo que me proponga.”

Palabras de Eliana Bellegia, en el marco de la experiencia comunitaria de colaboradores de Cristina Sánchez en el taller de autoconocimiento de Morón.

 

Palabras de Diego Gutierrez en el taller de autoconocimiento

Palabras de Diego Gutierrez, a través de la experiencia comunitaria de colaboradores de  Cristina Sanchez en el Hogar de Adultos Mayores San Martin, en Morón, Pcia. de Buenos Aires, en el marco del taller de autoconocimiento.

“La despedida fue hermosa, nunca me lo voy a olvidar, no sé como pero percibían el adiós, sus palabras de despedida estarán en mi memoria como la palabra de un abuelo que siempre me echaba. “Pibe, con vos estuve mal, sos un buen flaco”, ¿cómo voy a olvidar todo esto? La alegría en algunos y la soledad en otros. Ver que en muchos momentos se olvidaron de su edad y de todo lo que los rodea para disfrutar ese momento me llena de emoción. Mi experiencia en el comunitario fue muy buena, así también como en el taller, aprendí muchas cosas, muchas combinaciones entre alegrías y tristezas, ver abuelos con mucha lucidez y a otros que le queda poco tiempo y ellos lo saben. Es un largo camino de autoconocimiento, un gran juego, donde nos encontramos con muchas situaciones las cuales tenemos que sortearlas o disfrutarlas, encontrar la vuelta para las difíciles, sin que entorpezca mi felicidad. A partir de ahora mi Visión de Vida es diferente a la de hace tiempo atrás. Saber que todas tienen su solución y superarlas nos hacen más fuertes. No permitirme caer, como lo hacía antes y el corazón antes de todo.”

Palabras de Romina Ochoa en el taller de autoconocimiento

“A partir de ahora mi Visión de Vida es poder pedir cuando lo necesito, saber que no me encuentro sola, a saber dejar mi orgullo de lado. A no volver a decir no puedo y hacer todo lo necesario para cumplir mis sueños. Que nada me detendrá a la hora de enfrentar mis miedos.Veo la vida de una manera muy distinta. Ya no me ahogo en un vaso de agua, a dar amor y recibir el doble.

Creí que yo les daría a ellos, pero sin embargo fueron ellos quienes me dieron mucho más de lo que yo podía imaginar. Y que si me caigo, salir aún más fuerte al levantarme. Recuerdo aquel primer día cuando ingresé al Hogar San Martín, no sabía con lo que me encontraría, al principio no quería saber nada, tal era que seleccionaba a quien saludar y a medida que iban pasando los días me fui encariñando con ellos.

Con una de las charlas quedará guardada en mi corazón. Gracias a Cristina Sánchez y su taller de autoconocimiento en Morón aprendí a dar amor y recibir el doble con cada uno de los abuelos. Cada vez que nos agradecían lo que hacíamos me llenaba de felicidad.”

Experiencia comunitaria de colaboradores del taller de Cristina Sanchez, sobre autoconocimiento, en el Hogar San Martin de Morón, Pcia. de Buenos Aires. Testimonio de Romina Ochoa.

Hoy.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.