Hoy

img
Fecha: septiembre, 2016
Un sagrario reciclado…
José Moreno Losada 25-09-2016 | 11:05 | 0

(Del instituto Zurbarán de Badajoz)

Un sagrario con historia y de la historia

El pasado sábado vi en la parroquia del Perpetuo Socorro el nuevo sagrario. Lugar de oración y contemplación de esa comunidad parroquial. Me gustó mucho. Además tiene su encanto saber que es un sagrario reciclado. Muchos ciudadanos de Badajoz, los que estudiaron en el instituto Zurbarán, posiblemente puedan reconocerlo. Pertenece a la capilla de dicho instituto, allí durante décadas ha sido lugar de interioridad y de habitabilidad trascendente para los que han celebrado su fe y han rezado a su Dios cristiano. Imagino a cientos de profesores, trabajadores, alumnos por miles. Cuántos pensamientos se habrán elaborado delante de esta pieza sagrada, en la que se depositaba el pan de la Eucaristía, lugar de la presencia real de Cristo para los que creemos en Él. Ante él se habrá dado gracias, pedido perdón, ofrecido compromisos, orado por los difuntos y los enfermos, petición de ayuda y fuerzas para superar dificultades, agradecido amores, éxitos, alegrías, celebraciones, graduaciones, contemplado el evangelio y las figuras de Jesús de Nazaret y de María su madre. Gestos de comunión, adoración, esperanza, consuelo…

En la parroquia del Perpetuo Socorro

Hacía ya tiempo que ese lugar de religiosidad estaba cerrado, ahora tocan tiempos en los que no se explica esa presencia. Pero no hay duda de que habrá muchas personas para los que habrá sido significativo  y le tendrán cierto cariño. Por eso me alegro, del tacto de los que han decidido, antes que destruirlo, abandonarlo o tirarlo, el ponerlo en manos de quien le va a dar un uso digno y respetado.  La parroquia lo ha restaurado y le ha devuelto su color y brillo primero, ahí está para seguir cumpliendo una función sencilla de contener la sencillez de un Dios tan cercano a los hombres, que quiere darse a ellos y decirse en la pequeñez y pobreza de un trozo de pan ligado a la dignidad, la justicia y la salvación de lo humano. Un trozo de pan en el que se come y se traga un amor que es más fuerte que la muerte. Me alegro de este reciclaje litúrgico, de este cuidado y esta belleza para seguir al servicio de la interioridad y el cuidado de la dimensión trascendente de los hombres, que necesitamos signos y referencias que sin ser divinas nos ayudan a conectar con la referencia del absoluto del totalmente Otro, donde encontramos el sentido de lo relativo y de lo limitado desde la esperanza y la vida fundamentada en una eternidad amorosa.

Por una sociedad ecuménica

En la sociedad estadounidense  se consideraría una locura retirar de un espacio educativo un lugar y un signo que llama a la interioridad y a la bondad, en un contexto donde la sequedad del mercado y la economía seca corazones y deseos de fraternidad,  allí la religiosidad bien vivida  e integrada se considera un tesoro,  pero aquí vamos por caminos de un sentido de la libertad y de la educación que quiere mandar al silencio  de lo subjetivo todo lo que se refiere a la interioridad, aunque después tengamos que rectificar con los elementos religiosos que adornan e identifican a las jóvenes musulmanas en los mismos institutos. Una defensa de la pluraridad y el respeto que todavía no entiende de ecumenismo de saberes, de espiritualidad y de trascendencia. Curiosamente una defensa que  entiende más de silencio, límites y prohibiciones que de posibilitar, encontrar, enriquecer, comulgar. El pasado nos pesa mucho y tendremos que caer mucho más bajo para poder recuperar de un modo nuevo todo lo que de auténtico hay en la vivencia de lo profundo de la verdadera religiosidad. Tendremos que purificarnos todos para vivirlo de un modo nuevo, lo comprendo.

Desde un corazón que cree y ama

Curiosamente, en esos mismos días recibí este hermoso soneto, trabajo reciente del corazón y las manos del buen cristiano Benjamín Serrano – señor mayor,nonagenario, antiguo cursillista- que vive en el asilo de las Hermanas de los desamparados, y me apetece compartirlo con vosotros para que lo leáis y –los creyentes- podáis orar desde la imagen bella de este sagrario recuperado y restaurado, sacado del olvido, para que todos los que tuvieron relación con él puedan volver a encontrarlo. Yo por si acaso sigo acompañando a los niños en su despertar religioso para que sepan valorarlo y oren  en espíritu y verdad:

Tu sagrario

Si voy a verte, mi Dios, a tu sagrario
no es solo para darte mi mirada,
te llevo a mi alma enamorada
como mimo las cuentas del rosario.

Estar en tu compañía a diario
supone disfrutar de una gozada
es la felicidad más esperada
que anhela un cristiano solidario.

Solo con oír tu voz, que me llamara,
y contemplar tu rostro, el alma mía,
no quisiera por nada que cambiara.

¡Qué felicidad es llegar a verte!…,
y en pensar en Ti se me va el día,
-solo vivo, Señor, ¡PARA QUERERTE!
(Benjamín Serrano)

Ver Post >
Una foto y medio siglo
José Moreno Losada 23-09-2016 | 11:28 | 0

Desde aquel ayer…

Hace casi medio siglo, en un colegio libre adoptado de Granja de Torrehermosa, éramos protagonistas de esta foto, ahora todos estamos locos por watsap, recordando y deseando encontrarnos para revivir aquella infancia querida. Y estos son los sentimientos que afloran en nuestros miles de mensajes diarios, mensajes a borbotones de quereer ganar lo que parecía perdido, pero sólo estaba dormido.

 

SENTIMIENTOS DE AYER Y DE MAÑANA

Cuando el sol parece que camina de vuelta, y la vida para nosotros ya no tiene vuelta atrás, nos encendemos en el recuerdo y aunamos los troncos de nuestras vidas, marcados por la historia de cada uno, para que aumente entre todos la llama de unas brasas escondidas entre las cenizas, que aun guardan rescoldos vivos y encendidos de aquella infancia no olvidada y querida.

Deseamos jugar a ser la llama que fuimos en el comienzo, cuando prendíamos a borbotones todo lo que comenzaba como ilusión y futuro, pero realmente sólo nos queda su resplandor amado, nuestra memoria inquieta y la riqueza de una imaginación imparable que desea hacer magia con el tiempo pasado, para hacernos creer que aún estamos allí, en ese paraíso que ya no es, pero que a ratos mágicamente nuestro deseo lo sigue haciendo verdadero.

Jugamos a ser libres y nos creemos sueltos y descargados, nos miramos las caras y deseamos ver nuestros gestos, para redescubrirnos en el ayer, como si fuera hoy. Pero todos venimos al encuentro con la grandeza y el peso de una mochila en el camino de la vida, que hemos realizado como peregrinos de nuestro propio yo. Un yo que se ha hecho nosotros, en todos aquellos con los que hemos compartido el pan, arriesgado, fecundado a lo largo de este ya casi medio siglo de vida conquistada y definida. Ya somos ayer en el hoy  de un mañana que quiere recobrarnos enteros sin dejar atrás nada de lo amado  ni de lo vivido.

Y es desde ahí, desde la vida vivida, desde el recuerdo enamorado de una infancia querida y una juventud por estrenar en aquel ayer y hoy ya entregada y consumada, desde donde deseamos el encuentro  y la palabra amable que nos confirme que todo, todo ha merecido la pena, que hay brasas vivas y quedan tocones de nuestros árboles vitales que aún pueden rebrotar de nuevo  y alimentar llamas de sentidos y emociones auténticas, que si volvemos a juntarnos seremos capaces de pisar y bailar sobre las brasas de lo que somos sin quemarnos agotados, sino descansando en el lazo amable de la amistad fraterna y recuperada.

Pero ahora, aunque nos gustaría estar como antes, sentarnos como antes, reírnos como antes, abrazarnos como antes, ganar y perder como antes, correr y jugar como antes… hemos de hacerlo con la riqueza del nosotros que cada uno aporta, porque ya nos somos el yo desnudo del ayer, sino la riqueza de un presente, que aun apuesta por futuros compartidos y ampliados. Enraizados en el ayer de la amistad queremos agrandar el aforo porque somos muchos más con la riqueza de la vida  que nos ha sido regalada en todos aquellos con los que nos hemos encontrado y caminado a golpe de días y de noches.

Pero lo hacemos movidos y tocados por un ayer gracioso que todavía hoy tiene fuerzas para despertarnos y hablarnos de un mañana compartido. Y de este modo, todos sentimos y amamos la vida¡

Ver Post >
Un estudio “con-sentido”
José Moreno Losada 22-09-2016 | 6:33 | 54

¿Por qué y para qué estudian?

Mis trabajos de encarnación en la universidad han pasado, después de muchos años de  vivencia universitaria,  por hacer un trabajo de investigación sobre la motivación de los alumnos para el estudio y el bien interno de las profesiones a las que aspiran. Ha sido una experiencia de verdadero encuentro con la realidad en su profundidad, con la realidad del mundo juvenil universitario. He tratado de darle formato científico a la vida, al quehacer de este servicio entrañable.

Bien interno y externo

Establecer y relacionar las claves de vocación, estudio, bien interno, compromiso, justicia, participación, ética, utopía, ciudadanía… se convierte en algo apasionante y misterioso cuando queremos darle voz al interior intentando no manipularlo ni sesgarlo a nuestra medida ni a nuestro juicio.  La tarea o reto  ha sido darle formato de  investigación  a lo trabajado, para poder asentar también en este ámbito lo que es nuestro quehacer cotidiano, y así ser fieles al ambiente en el que dialogamos y queremos provocar el encuentro de lo humano, lo creyente y la cultura.

He ahí la cuestión

Siempre he participado, dirigiendo o colaborando, en asignaturas de este calado en el campus, tanto en la facultad de ciencias, como la de Económicas y la de Medicina. En ellas siempre he planteado la cuestión del sentido del estudio, el qué, cómo, para qué y para quién de ese ser estudiante, de esa carrera, de la profesión futura. He recibido muchas respuestas, cualquiera de ellas me valdría para validar la importancia de la cuestión planteada, aquí os sirvo una de muestra de Iván un alumno de los últimos cursos de medicina:

He ahí una respuesta que acaba en pregunta

 “El sentido del estudio en el ser humano es más importante de lo que pensamos. Vivimos inmersos en un mundo de falsedad donde lo importante es el dinero y la posición social reinando una atmósfera déspota y envidiosa. Los objetivos del estudio en la sociedad están muy mal marcados, pasando la formación de los valores humanos a planos subterráneos. La competitividad de estudios está muy presente entre nosotros, y destaca más una cifra numérica que un buen hecho social o un camino humano que dé ejemplo. En la esfera universitaria, aquella utopía falsa, normalmente no hay un contacto directo con los profesores donde se realice una transmisión directa de valores; ni tampoco hay una mesa de debate abierta a la confianza ni a las necesidades éticas de la vida.

El camino de formación en la universidad deja mucho que desear en este aspecto, y deja muchas piedras en la carretera de la vida. Desde mi punto de vista, la mesa universitaria no tiene las cuatro patas estables, sino que la pata correspondiente a los valores morales cojea bastante. También es verdad que en la universidad se multiplican los contactos sociales, se estimula la intercomunicación entre distintos peldaños profesionales con distintas personalidades y capacidades de adaptación humana. Es imprescindible también que nosotros, los estudiantes, tengamos la intencionalidad de aportar leña a la hoguera de la sabiduría social, solidaridad y felicidad para que nunca deje de calentar y arropar a aquellas personas que se les va congelando la vida debido a los riesgos de exclusión. Se debe aprender incluso a compartir dicha hoguera con los demás y a trabajar en equipo, otro aspecto inestable.

 En definitiva, me hago una serie de preguntas como broche final a este escrito: ¿Hasta qué punto sirve toda la formación recibida? ¿La dirección y sentido que caracterizan al estudio son correctos, o hay un problema de enfoque? ¿Estamos preparados para afrontar problemas de cualquier índole de acuerdo a nuestro aprendizaje? ¿El estudio que se hace es permeable o impermeable a la vida?”

Y los futuros maestros?

Como se puede observar nos da que pensar, a todos los docentes, a toda la universidad, a todos los estudiantes, qué estamos haciendo y cómo deberíamos hacerlo. Ahora estoy con una asignatura en cuarto de magisterio de educación infantil Ahí también hemos comenzado con el sentido del estudio y de la escuela, para poder entender las claves fundamentales de la profesión de maestro, y la razón de una enseñanza religiosa en el ámbito escolar. Estamos analizando ahora el tipo de estudio y de escuela que ellos han recibido, una reflexión sobre su historia de estudiante   y las etapas escolares vividas: Infantil, primaria, secundaria y bachiller, así como universitaria. En ello estamos y seguro que sus reflexiones van a ser ricas. Nunca me canso de reflexionar con ellos sobre su estudio y su ser estudiantes, su motivación y sentido, eso de que es importante pasar por la universidad, pero sobre todo  lo es que la universidad pase por nosotros.

Esperamos sus reflexiones.

Ver Post >
JEC: Iglesia en las aulas
José Moreno Losada 21-09-2016 | 10:59 | 0

Encuentro de acogida e inicio 1909987159228695

Esta tarde en la parroquia de san José, a las ocho y media,  se juntarán un puñado de estudiantes de instituto y universidad que se identifican con el movimiento de juventud estudiante católica. Se trata de la acción católica especializada en el mundo estudiantil que busca acompañar y fortalecer a jóvenes activos y participativos, protagonistas de sus vidas, que motivados por el evangelio se lanzan a hacer de sus institutos y universidades un lugar de lo humano, lo justo y lo digno. Se organizan en grupos de revisión de vida que semanalmente van trabajando tanto su ser personal, la construcción de su personalidad, así como su ser estudiante, el modelo de estudio y de escuela que quieren, y la construcción de su credo, de su ser creyentes desde la experiencia de un Dios descubierto al hilo de sus vidas y de sus ambientes propios.

Desde la comisión general en Salamanca

Hoy será el punto de partida de una nueva etapa, en Octubre celebrarán su  asamblea regional en Puebla de la Calzada, para programar el nuevo año. Pero sus representantes ya han estado en Salamanca, junto a otros estudiantes de otras partes de España, para ver el camino a nivel estatal. Un grupo de universitarios extremeños junto al consiliario diocesano Manuel Fernández Rico, ha participado en la comisión general, donde han aportado sus ideas creativas y creadoras que nos va iluminar en los próximos meses.  Lo que nos cuenta de esa experiencia es lo siguiente:

Del al 16 al 18 de septiembre se ha celebrado en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Salamanca, la Comisión General de principio de curso de la Juventud Estudiante Católica.

Con la mirada puesta en la XXXVII Asamblea General de militantes, que tendrá lugar del 3 al 6 de agosto de 2017 en la diócesis de Plasencia, los responsables y representantes de las distintas diócesis donde tiene implantación el movimiento han dado el pistoletazo de salida al curso académico y pastoral en una de las ciudades de más peso en el ambiente y contexto del mundo universitario.

Allí se han definido los objetivos para este curso, que pivotan en torno a los tres ejes de trabajo de la JEC: organización, militancia y espiritualidad.

Potenciar la participación de los militantes a todos los niveles y acompañar los procesos de relevo en las responsabilidades que se están dando tanto a nivel diocesano como estatal es el objetivo principal en cuanto a organización.

Vivir la espiritualidad con clave de envío y profundizar en la formación de militantes y acompañantes en herramientas y metodologías es otro de los horizontes principales.

Respecto a la militancia, se ha fijado como objetivo profundizar en la reflexión sobre el sentido de la militancia en el medio y ahondar en las motivaciones de los estudiantes para la participación y el compromiso para poder llegar a la juventud del entorno estudiantil.

En esa línea, se han decidido las temáticas y los objetivos de las campañas de las tres etapas con las que trabaja este movimiento de Acción Católica: reacción ante las injusticias en los institutos, con especial atención a las realidades de acoso en las aulas; motivación en la implicación de los estudiantes universitarios y aportación de la militancia a esa motivación y, por último, promoción del diálogo interreligioso en la etapa de graduados.

La Asamblea General del próximo año, que busca culminar el proceso de reflexión que la JEC ha iniciado sobre su ser Acción Católica especializada en el contexto actual, buscará la actualización del proyecto pastoral del movimiento con el deseo de responder a las demandas y necesidades del mundo juvenil y la Iglesia española.

JEC: Iglesia en las aulas ha sido el lema elegido para enmarcar el trabajo y el horizonte de este año asambleario.

Conclusión

Está claro que estos jóvenes buscan ser personas, ciudadanos, cristianos, que se comprometen con ilusión y ganas de hacer otro mundo que consideran y creen posible. Hemos de felicitarnos por contar con jóvenes con estas inquietudes, yo doy gracias a Dios por ello.

Un invitado invita a un ciento: https://www.facebook.com/jec.extremadura/videos/1909987159228695/

 

Ver Post >
“Desnudos ante una foto”
José Moreno Losada 18-09-2016 | 1:35 | 0

La foto que nos desnuda en  el paraíso de nuestra infancia

Enganchados

Entrada la noche, no  puedo resistir el impulso de plasmar lo que nos está pasando en estos días, todo a partir de una foto. No es una foto de desnudos, lo cual tendría poco interés en el mundo actual, sino una foto que nos desnuda y nos devuelve a la realidad de nuestras vidas, aquel paraíso –no perdido ni olvidado, solo dormido- donde toda nuestra riqueza era la inocencia inquieta y alegre, la pura ilusión y todo un futuro lleno de esperanza para ir hacia adelante en la España de los sesenta. Ahora, cuarenta y seis años después, nos está revolucionando interior y exteriormente, por medio de estos medios watpaseros que nos devuelven a hacer y  a sentir adolescentes. Eso que tanto criticamos los cincuentones y que ahora nos lo echan en cara nuestros familiares al ver que damos síntomas de adicción, todo por esta p… foto.

La foto del cura en el  colegio

La foto fue realizada en el colegio libre adoptado “Santo Tomás de Aquino” de Granja de Torrehermosa en el curso 1969-70. El cura del pueblo, Don Manuel Tirado, que daba religión y Lengua, nos animó a fotografiarnos, organizó la historia, sacó bancos, nos puso en fila, y dio orden a un fotógrafo –ahora anónimo- para que disparara, lo que hizo sacando sin querer y de perfil al propio cura delante de todos los alumnos y alumnas de aquél curso de primero, nunca se habrá imaginado lo que iba a ser y a provocar ese hecho tan sencillo y familiar. Yo tuve la suerte de estar en ese lugar y de estar en esa foto. Yo creo que nos la regaló a todos –al menos a mí que era su monaguillo-, sería de las primeras de color que teníamos en nuestro haber. La he guardado como oro en paño toda mi vida, la he visto muchas veces y he pensado sobre ella y desde ella en todos los que aparecemos ahí. Yo salí para el seminario tras terminar ese curso, por eso quizá le di más valor al no tener cerca a todos los que allí aparecían.

Emociones medio siglo después

Ahora casi cinco décadas después, medio siglo, algunos corazones, de aquellos tocados por los mismos sentimientos, animados por los medios que hoy lo facilitan, se han puesto a buscarnos a todos  para reconocernos y recordarnos, han sido como ángeles. Es decir, volver a saber unos de otros y volver a mirarnos con aquel corazón que nos  desnuda, desde aquella infancia querida y viva que duerme en cada uno de nosotros. Y hacerlo, después de este recorrido vital, donde se entiende que nuestro ayer ya es ancho, nuestro hoy profundo, y nuestro mañana con sabor de esperanza ultimada, en la que ya más de uno está prejubilado y rodeado de nietos. La foto nos llama a encontrarnos desde la vida, desde lo más auténtico y limpio que permanece desde entonces y que nos ha acompañado en todo nuestro recorrido personal, familiar, laboral, social, lúdico, económico, religioso…

Nos hemos vuelto locos

Y nos hemos vuelto locos, no es para menos. El mundo de las emociones que se está despertando y que estamos expresando desnudamente son de locura. Hemos llorado de emoción y lo hemos dicho con una naturalidad, lágrimas del sentimiento puro, de la llamada que despierta y abre un montón de corazones que te esperan a través de un móvil, de recuerdo de los padres que ya no están, de los compañeros que  se fueron, alguno ya desde la misma infancia y otro desde la vida alejada, que nos enteramos al conectar. Hemos reído a carcajadas recordando y reavivando todos los momentos de humor y vitalidad de pequeños vividos a piel de flor y que ahora se nos hacen entrañables. Anécdotas de amor, de juegos, viajes, escondites…todo lo propio de un mundo rural rico y entrañable, de personajes, lugares, tiempos, actos que están grabados a cincel de vida y de muerte, y que se hacen inolvidables. Pero que ahora se hacen vivos y nos cosquillean en el interior, queriendo recobrar con fuerza aquello que parecía olvidado. Mensajes y mensajes…. –algunos desde Tailandia, otros de Estados unidos, de todas las autonomías- no hay quien dé abasto, nos atropellamos, nos abrazamos, nos metemos unos con otros,  pero con una delicadeza que nos vuelve a hacer únicos, sanando cansancios y agobios que también están de fondo pero que ahora, aunque queramos compartirlos en otro momento, no nos ganan la batalla.

También nos duele

Tan fuerte es recobrar un momento con ilusión, que algunos no lo resisten, les duele el momento, les pilla muy lejos desde su itinerario, o les rompe la ternura de lo que se expone y no  lo aguantan pidiendo silencio y respeto, para poder elaborar su dolor y así, quizás, recuperarnos. Cómo nos gustaría a todos  revivirlos, que la desnudez fuera transversal y a ninguno nos importara aparecer con nuestras debilidades y heridas, para entre todos poder ser curadas y sanadas, porque todos estamos llenos de cicatrices que pueden curar otras heridas. Algunos aún los estamos buscando.

Necesitamos abrazarnos y hacer el credo de nuestra vida

Pero aquella foto, sacramento de un momento, hoy nos devuelve a la desnudez primera, la de la ilusión trasparente y sencilla de la infancia, lo rural, lo humano, y queremos recogernos y recordarnos, volvernos a pasar por el corazón. Necesitamos abrazarnos, volver a hacer esa foto en el mismo lugar, homenajear a los que ya no están, compartirlo con todos los que quieran y que son nuestros, pero sobre todo compartir nuestras vidas y nuestros caminos, para poder confesar, que tras este largo recorrido de medio siglo, seguimos pensando que somos lo que sentimos y lo que queremos, no lo que tenemos. Que lo  que podemos, sabemos o tenemos, no  es nada comparado con la persona que somos y que hemos logrado desde nuestro mundo de relaciones. Necesitamos hacer nuestro credo de la vida, desde aquella ilusión hasta esta realidad, necesitamos confesarnos lo herido y lo sanado, la ganado y lo perdido, lo amado y lo fracasado, la fecundidad y la esterilidad, retormarnos en aquel punto de partida y volver a caminar juntos, después de dejar los esos disfraces que sólo tenían como fin ayudarnos a relacionarnos pero no eran nuestra identidad, eran instrumentos de camino, pero los caminantes éramos nosotros: profesiones, dinero, fama, casas, lujos, gozos… Necesitamos reunirnos y reencontrarnos para gritar fuerte que estamos seguros de una sola cosa: Que somos lo que amamos.  Una sencilla foto nos ha revolucionado, nos está desnudando a todos,  y el corazón se está poniendo a punto… ah el nombre del grupo es: “sesenta más o menos…” y es que estamos llegando, pero el corazón ahora mismo nos late como a los adolescentes y nos gusta.

Ver Post >
Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.