Hoy

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“La resurrección, cosa de locos”
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José Moreno Losada | 16-04-2017 | 00:16

AleluyaPREGONADLO EN LAS CALLES Y EN LAS PLAZAS:

Hermanos:
Este cirio encendido, con el que rompemos la oscuridad, que ilumina nuestras pequeñas luminarias representa a Cristo resucitado. Ha surgido de la noche, del dolor y la muerte. La locura de la cruz se ha hecho fuerza en la debilidad y el amor ha vencido a la muerte.
El Espíritu de Dios, desde siempre,  el creador, el que nos  enriqueció con  la vida, la inteligencia, la libertad, la conciencia. Nos ayuda a ver y a entender la realidad. Como el ser humano no siempre encontró caminos de vida para todos:buscando al seguridad  perdió la libertad, se hizo esclavo, tentado a acaparar, a guardar para sí y para los suyos;  Y se perdieron los más  débiles de la historia , en inteligencia o en fuerza, fueron marginados; la guerra por tener y ser más, estuvo pronto servida. Y la muerte los envolvió a todos, lo que estaba llamado a ser paraíso se hizo fatiga, agobio, tensión, estrés, miedo…dolor y tristeza –muerte-  para muchos.

La historia –nuestra historia- es la lucha por la vida,  y en ella  Dios siempre nos acompañó deseando que descubriéramos, por su  amor y cercanía, que: nuestro egoísmo es noche, es cárcel, es tiniebla… no tiene salida; pero nuestro amor es día, es libertad, es luz… abre la mesa compartida.En la historia ha habido –y hay- profetas del egoísmo y del amor:
ricos, dictadores, violentos, satisfechos, cómodos, indiferentes, fríos… son los voceros del egoísmo;
pero nunca han faltado pobres voluntarios, servidores, trabajadores de la paz… son portavoces del amor. Ellos son los verdaderos instrumentos de la historia de la salvación. Y en el centro de la Historia, Cristo, el crucificado resucitado. Hoy, esta noche, evocamos a Jesús de Nazaret, al hijo de María y de José: el hombre del  Espíritu, que aprendió a vivir en sinceridad, en pobreza voluntaria, en justicia.Este Espíritu le empujó a través del desierto donde reconoce públicamente:
– “que el Espíritu de Dios está sobre él;
– que le ha ungido y enviado a dar la buena nueva a los pobres,
a anunciar la libertad y la vista a esclavos y ciegos,
a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4, 1. 14. 18-20).

Invita a diversas personas a trabajar por la vida:
les pide la renuncia voluntaria a los falsos valores del dinero, el brillo y el poder;
les propone vivir sencillamente,  compartir, ser hermanos, servir solidariamente, la revolución del lebrillo con el lavatorio de los pies. Su propuesta es sencilla: Sólo teniendo al Dios-Amor como rey:
encontrarán dicha, consuelo, ayuda mutua,pan para todos, comprensión sincera, trabajo por la paz;
la persecución por el Amor será alegría compartida. Nos hizo presente a un Padre compasivo y misericordioso, de grandes entrañas, de amor profundo.

Ya sabéis el final de este profeta del Amor:
los hombres religiosos y los poderosos del mundo  le creyeron un peligro para su institución para la seguridad, un blasfemo; ellos no vivían el reino de Dios que él predicaba y lo quitaron de la tierra de los vivos, lo crucificaron.

Esta noche (hoy) celebramos que el Crucificado tenía razón, Dios  se la ha dado para siempre, celebramos su victoria:
el Amor, sólo el Amor, tiene salida.
La muerte no pudo con el Amor:
– éste siguió vivo para siempre; está con nosotros y canta nuestro aleluya.
– él es la luz que celebramos; y alumbra nuestro corazón con el deseo y el sueño de una utopía fraterna que vence a todos los miedos.
– él es el agua que nos fecunda y nos purifica para que nada pueda atarnos ni esclavizarnos, para que podamos ser libres como El.
– es Jesús de Nazaret resucitado y vivo para siempre, que nos abre las entrañas para hacernos mas buenos, más generosos, mas hermanos, más universales, más comprometidos, más llenos de vida y de alegría auténtica. Ya nada nos podrá separar de este amor y de esta fuerza, aunque podamos estar en las mayores de las debilidades sabemos que tú te haces fuerte en nuestra debilidad y nos amas más cuando más débiles nos sentimos, sólo tú eres nuestra fuerza, Cristo Resucitado.

Nosotros hemos creído en el Amor:
por eso estamos viviendo en comunidades fraternales y deseamos una parroquia en salida, misionera, abierta, viva, alegre, arriesgada comprometda, lúcida, crítica, participativa y sobre todo, Padre, misericordiosa como tú has sido en Jesucristo con nosotros, al resucitarlo de entre los muertos, no queremos una parroquia muerta, queremos una parroquia viva, parroquia del Espíritu encendido y de corazones abiertos;
por eso compartimos con los necesitados, hacemos, pero nos parece poco, no solo queremos dar rqueremos sentir y vivir desde ellos, apostando por su dignidad, compartiendo la vida y los espacios, haznos hermanos;
por eso trabajamos por la libertad, la justicia y la paz. Creemos que el miedo ha sido vencido, que la esperanza está abierta, que la utopía es posible y se elabora día a día, fermentando como la levadura en la masa, como el grano de trigo cuando cae en tierra y muere.

Esta fe en el amor que Dios nos tiene las expresamos en el bautismo:
 por él nos  “sumergirnos” en el Espíritu de Jesús, en su amor;
el amor le llevó a él a dar la vida por todos;
el amor nos conduce a nosotros a dar la vida por todos. TE bendecimos por todos los que inician en la fe en nuestras comunidades, en nuestra parroquia, ayúdanos a encender la gracia del bautismo en todos los niños y jóvenes, que puedan llegar a sentir tu amor y tu atracción, para que despierten y no se duerman en el sueño de la indiferencia, de los que no se mojan.

Estamos aquí porque hemos sido tocados por la locura del amor de Dios, esa que resucita a los muertos, que da vista a los ciegos, hace andar a los cojos, y anuncia la buena noticia a todos los que sufren:  enfermos, parados, excluidos, refugiados, inmigrantes, presos, ancianos, transeúntes…

Tu espíritu nos aviva y nos anima, y estamos alegres, sentimos que:
Nosotros vivimos en el Amor del Dios de la vida: nos ilumina su luz y nos empapa su fuerza.

¡Felicidades, resucitados, vivos en el Amor de Jesús!

Cantemos todos con la alegría del Espíritu del Resucitado.

 

Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.