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Volver a Granja
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José Moreno Losada | 29-04-2017 | 13:52

Volver a Emaús… (Granja de Torrehermosa)

Los whastsapp están a tope, estamos nerviosos, inquietos, deseosos, ilusionados, esperanzados, animados… la mayoría preparando las maletas, algunos ya han llegado, el deseo les ha empujado a llegar antes. Parece un sueño,pero es una realidad. Hace… bueno fue en 1969, cuando, en el colegio libre adoptado de Granja de Torrehermosa, unos cuarenta chavalillos llegábamos a hacer primero de bachillerato, dejábamos la escuela nacional y  nos  atrevíamos a pasar la frontera para hacer esos estudios que parecían de mayores, aunque todos íbamos con nuestros pantalones cortos y con las carteras usadas de la escuela pública, allí estaban casi los mismos maestros, con algún licenciado contratado por el ayuntamiento y venido de Galicia,  pero con otro estilo, con otras claves. Allí, animados por el cura, nos hicimos una fotografía de grupo. Una fotografía de aquel estado de  inocencia y sueños por estrenar, la misma que ha estado silenciada y discreta durante décadas y décadas en nuestras casas y cajones… más de cuarenta y siete años.

En aquel  momento éramos sueño, ilusión, fuerza, empuje, naturalidad, niños  y niñas con voluntad y ganas de caminar y abrir horizontes. Nos respaldaban padres irrepetibles que tenían claro que darían todo lo que fuera de ellos mismos para que nosotros avanzáramos y no quedáramos sometidos a la esclavitud de lo que no cambia ni progresa. Creían en nosotros, nos querían y nos empujaban, no tenían miedo a que superáramos sus límites, más bien éramos su orgullo y no bendijeron con la gracia de los sencillos y el empuje de los que tienen tanta esperanza que no miran atrá,s ni cuentan lo que fue su pasado para que no nos pese lo más mínimo.

Años de estudios, unos más otros menos, cada uno eligiendo camino, y saliendo en la búsqueda del mañana, de la gracia de saber vivir en otro lugar, con otros, sabiendo y haciendo. Unos para Barcelona, otros para Madrid, Sevilla, Córdoba,Bilbao, Badajoz… Algunos enraizaron en el propio pueblo, otros se quedaron sin ninguna raíz en él.  Otros quedaron en el camino en plena juventud – grabado en el corazón de todos por lo que supone la muerte del amigo- otro ya maduro por infortunio, alguno enfermo… la mayoría buscando su estado de vida, casados, con hijos, ya nietos, otros solteros  y también viviendo la viudez, alguno sacerdote –es mi caso. Cada uno con su historia, con su vida, los suyos. Y en el discreto cajón esquinado la foto callada y testimonial de que fuimos sueño, amigos, compañeros, proyecto.

Y  hoy, cuando se acerca ya el Domingo,30 Abril, estamos nerviosos porque esa foto nos ha despertado y sacado del olvido. Ya hace meses, algún ángel, de los que se llevan dejar por los mejores sentimientos, se pone a la búsqueda y casi captura de los  pitufos y pitufas que estábamos en esa foto. La pregunta de fondo: ¿dónde estarán, se acordarán, les gustará reencontrarse…? Y la respuesta superó la expectativa, uno a uno vamos mostrando que no sólo nos acordamos y deseamos, sino que necesitamos expresar, sentir, compartir, recuperar esa realidad que nos pertenece y nos configura. Han  sido meses de locura, con los medios de comunicación facilitadores para el reconocimiento y la conversación, miles de recuerdos, fotos de todos  y todas, risas, lágrimas, pequeños encuentros… no se puede contar. Y ahora en unas horas el pueblo, se va a ver poblado de ese grupo, como en aquel entonces, para hacernos la misma foto, en el mismo sitio, pero cargados de historias que no olvidan las raíces sino que quieren volver a tocarla y sentirla. Necesitamos vernos, tocarnos, abrazarnos, decirnos, recordarnos, reírnos, llorar, jugar, bailar, cantar, gritar, rezar, aplaudir, agradecer, perdonarnos los olvidos y las distancias y recobrarnos. Volvemos a Granja de Torrehermosa y será un hecho único, hay personas que vuelven tras haberse marchado con quince años y ahora tocan casi los sesenta y vuelven porque no pueden no volver al recibir una llamada, 45 años después, que le dice te recordamos, te queremos, nos gustaría que tú también estuvieras. Indescriptible.

Ese Domingo vamos a tener un momento para  celebrar la misa recordando a los que ya no están, compañeros, profesores, padres, esposos, y para dar gracias por la vida. Curiosamente corresponde el evangelio de los discípulos de Emaús, aquellos que volvían a su aldea de origen dolidos porque aquellos sueños y expectativas  no se habían cumplido y venían como fracasados. Pero al encontrarse con el compañero de camino, que les recordó y les revivió su experiencia y deseo junto al Maestro, les ardió el corazón y dieron media vuelta para ir corriendo a Jerusalén y decirle a los compañeros que no estaba muerto, ni fracasado, que su sueño estaba vivo y bien despierto. Así nos está ocurriendo a nosotros, desde esa foto que nos hablaba de lo que éramos, de lo perdido, de lo olvidado, de lo muerto… ahora resulta que por compañeros de camino se nos han abierto los ojos, nos está ardiendo el corazón, y nos sentimos alegres de poder volver al mismo  pueblo, a las mismas calles, al mismo Cristo, a la misma escuela, a la misma foto, pero llenos de vida y esperanza, porque no estamos muerto, sólo hemos estado dormidos y alguien nos ha despertado para vivir más y más juntos. Ahora toca fecundar el encuentro y alimentarlo. Comeremos, bailaremos, cantaremos, gritaremos… y todo será una bendición impagable.

José Moreno Losada

 

Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.