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José Moreno Losada

De lo divino y lo humano

Con profesionales y jóvenes estudiantes, por una ecología integral

Profesionales Cristianos (PX) y Jóvenes estudiantes católicos (JEC) celebran sus comisiones generales en Cercedilla – Del 5 al 7 de Octubre-.

Plurales, diversos y unidos

Creerse algo “a pie juntillas” es entrar en una dinámica de coherencia integral y de identidad, que sólo se logra en el proceso de una construcción fundamentada en la libertad y en la profundidad de lo humano. Yo he vuelto a verlo y a sentirlo este fin de semana en Cercedilla, donde se han celebrado las comisiones generales de comienzo de curso de los movimientos especializados de acción católica dedicados al mundo estudiantil y profesional, los que solemos denominar con las siglas JEC y PX. Una vez más vengo reforzado e iluminado por estos laicos cristianos.

Venidos de lugares distintos de España: del mismo Madrid, Cáceres, Plasencia, Badajoz, Palencia, Bilbao, Zaragoza, Salamanca, Canarias, Mallorca…; de edades y situaciones muy distintas, el joven universitario recién llegado a la universidad, así como el profesional ya maduro que incluso está prejubilado pero tremendamente activo, mujeres y varones, laicos y algún sacerdote… cada uno situado en su movimiento, en su comisión de comienzo de curso donde tras evaluar el momento presente y las memorias del curso pasado, se programan los caminos para el nuevo curso que comenzamos y que ya se ha puesto en marcha en cada diócesis de origen. Compartimos momentos de oración, eucaristía, comidas, tiempos libres y nos vamos contando los procesos y planteamientos que nos vamos haciendo en cada movimiento atendiendo a nuestros ambientes y a los que son partícipes activos de la marcha de nuestros proyectos evangelizadores, especialmente en aquello que tienen de singulares en la evangelización.

Por la igualdad y la equidad: ACTUAR

Profesionales se adentra en la última etapa del trienio diseñado en la asamblea anterior y que nos ha hecho caminar por la senda de la reflexión acerca de la desigualdad y la equidad en nuestra realidad, desde la perspectiva profesional fundamentalmente, a la vez que económica, social, política, cultura. Han sido dos años previos muy intensos, de adentrarnos en la realidad para auscultarla, sentirla, y dejarnos interpelar por ella. Le hemos puesto nombre a las desigualdades y sus causas, a sus víctimas y los sufrimientos, en los cercanos y en los lejanos, así como en nosotros mismos. Esa perspectiva de realismo nos ha permitido adentrarnos y conocer el evangelio de un modo nuevo, se nos han abierto claves claras y diáfanas en textos muy leídos quizás, pero poco interpretados desde el lugar de los otros y de la realidad que nos envuelve. La misma doctrina social de la Iglesia tan desconocida, como poco aplicada, dentro y fuera de la casa eclesial nos han salvado de ignorancias y tics, muchas veces rodeadas de prejuicios, tanto en el clero como en el laicado. Hemos conocidos experiencias profesionales que nos han descubierto que otro mundo más igual y fraterno es posible, y que hay personas que no se dejan doblegar por la inercia de un mundo que acepta la injusticia de la desigualdad que excluye dignidad y avasalla a los débiles de la historia. Y este año nos sentimos lanzados a buscar los caminos que como profesionales hemos de recorrer para avanzar en caminos de dignidad y equidad humana, nos abrimos a buscar las tareas profesionales fundamentales que son de rigor y que bien realizadas hacen un mundo más humano y justo para todos, salvando los desequilibrios injustos en nuestras sociedades. Buscaremos las plataformas y herramientas que podemos utilizar en orden a convertirnos en trabajadores de la fraternidad en todas nuestras dimensiones y las proclamaremos en la asamblea de la comunidad y en la plaza del pueblo. Mucho trabajo hemos marcado.

POR LA VIDA ESTUDIANTIL

Los jóvenes estudiantes, que se mueven a nivel de institutos, universidades y graduados, no han ido a la zaga en su trabajo sesudo y programa de acción para el curso. No es fácil hoy mantener un movimiento de estudiantes en el que ellos sean realmente los protagonistas de su propia organización en todas las dimensiones: su inquietud de formación personal, de construcción de sus personalidades, de acción y compromisos procesuales, de conocimiento vivo y experiencial del evangelio. Y todo ello encarnados en su propio ambiente y descubierto en su propio estudio. Acaban de estar dos de ellos en Roma representando a nuestro país en un encuentro internacional de jóvenes estudiantes cristianos de todo el mundo. Han llevado su experiencia y su análisis, desde lo que viven en sus propias aulas y de lo que van descubriendo en sus proyectas de vida, en sus grupos de comunidad, en las revisiones de vida, en las campañas diseñadas y programadas por ellos para ser anuncio de evangelio y Reino en su mundo. Ya están programando cómo quieren vivir este año el triduo pascual para que la experiencia de profundizar en la pasión, muerte y resurrección de Cristo les marque para siempre y les defina en su ser de bautizados y de opción de seguimiento de Jesús. Pero ahora toca avivar cada diócesis, entrar en la vida, convocar, seguir caminando, haciendo iglesia a pie de calle, de instituto y universidad, ponerse sus objetivos y medios, programar sus campañas. Pablo, es su primera comisión, estudiante en Salamanca, me decía: “Pepe, estoy aquí, esto ya me está entrando, me siento parte del movimiento y siento responsabilidad con Salamanca, tengo que aportar allí todo lo que pueda”. Lo conozco desde segundo de ESO, todo un proceso largo muy bien acompañado en Plasencia, llega ahora al puerto de la responsabilidad y del protagonismo directo como entrega y compromiso en la organización. Otro joven que ya está creyendo “a pie juntillas”, que se reúne y que está dispuesto a dedicar fines de semanas completos a reflexionar, revisar, programar, organizar… Y en la misma línea el cirujano ya experimentado y maduro, jefe de su servicio en un hospital regional, que coge su coche un viernes y nos vamos a Cercedilla, porque hay que planificar como intervenir y hacer de una profesión un verdadero lugar de servicio y organización del mundo según Dios en los espacios seculares en los que nos movemos profesionalmente.

EL GOZO DEL EVANGELIO…

Lo que digo, una vez más me veo rodeado de una pluralidad laical grandiosa, que comparten un bautismo consciente, que les hace bautizarse en la realidad de lo humano, en sus propios ambientes, que comulgan con un mismo espíritu de entrega y de esperanza, que saben de la dificultad de la coherencia, pero que creen en Cristo a pies juntillas, y están dispuestos, con sus debilidades y límites, a seguirlo y hacer comunidad para generar fraternidad en la iglesia y en el mundo. Vuelvo tocado y animado, con ellos hasta el fin del mundo “a pie juntillas”. Se sienten iglesia en el mundo y mundo en la iglesia, y a veces poco comprendidos en ambos lares. Pero ahí estaban abiertos al Espíritu y dejándose conducir por El, yo soy testigo.

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Sobre el autor

“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.


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