Hoy

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Autor: jose.moreno.losada_933
Bajar a los infiernos, los cautivos de hoy
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José Moreno Losada | 10-03-2016 | 9:38| 0

Redimir al cautivo

Dentro de pocos días veremos procesionar, desde la fe y la tradición religiosa, a un Dios hecho cautivo, condenado y crucificado, pero la procesión ha de ir por dentro. Estamos todos llamados a redimir a los cautivos, cuando Europa cierra puertas a los desterrados que llaman a sus puertas. Profundicemos en esta obra de misericordia.

En España hay más de 65.000 personas presas, y solamente en las cárceles de Extremadura más de mil cien. Son los presos de nuestra sociedad. Desde ellos y la Pastoral Penitenciaria, podemos recordar una de las Obras de Misericordia que se nos proponen para vivir este año: “redimir al cautivo”. Esta obra nos invita a adentrarnos en el tema de la cautividad y sus sufrimientos en el mundo actual.

¿Quiénes son los cautivos hoy entre nosotros y de qué somos cautivos? Allí donde las personas pierden su libertad y sus libertades más fundamentales, se vive la experiencia de ser cautivos, son todos los que viven oprimidos, excluidos, manipulados, perseguidos, amenazados, violentados y atacados. Y todo ello de un modo personal o colectivo, interna o externamente, desde la proximidad o desde la lejanía, desde las redes familiares o desde las estructuras de nuestro mundo, y a veces, incluso, desde la propia cultura, economía, política o religión pervertidas. Cuando se dan estas situaciones de esclavitud, bajo cualquiera de sus formas, nos encontramos con situaciones infernales y dolorosas de miedo, ansiedad, fatiga, desánimo, silencio humillante y deseo de huida.

Son muchas las personas que se ven cautivas en situaciones infernales de las que les gustaría salir, liberarse, para poder tener libertad y paz, para vivir con dignidad, pero sienten que su situación es de dolor y que es muy difícil salir de ella. A eso es a lo que le llamamos «descender al infierno», «estar abajo», «ser cautivos». La lista es interminable y se hace a pie de noticia diaria y de calle: presos, adicciones –droga, sexo, alcohol, juego-, pobreza, maltrato de género e infantil, trabajos precarios e indignos, prostitución, refugiados, sin papeles, comercio de órganos… Todo ello, sin contar a personas con enfermedades y sufrimientos psicológicos que se sienten cautivos de la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia… O de los que quedan heridos por la pérdida de un ser querido, por experiencias duras vividas y se encierran en un dolor sin esperanza y sin consuelo, como quien ya no tiene derecho a vivir en libertad y alegría. ¿Y Dios?, ¿y su misericordia?, ¿dónde está Él en este dolor?

Dios en cautividad

La mirada bíblica es directa en la respuesta cuando nos dice de Jesús que “Entonces le prendieron, se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del sumo sacerdote…los hombres que lo tenían preso se burlaban de él y le golpeaban”(Lc 22,54 y 63). Y no es menos clara cuando en boca de Jesús se habla de este modo del juicio universal: “Venid vosotros, benditos de mi Padre, id al Reino preparado para vosotros porque…Estuve preso y vinisteis a verme…cada vez que lo hicisteis con uno de estos humildes hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25,36)

El papa francisco, fiel a Jesús, no está invitando a ir a todas las periferias del mundo, donde se encuentran las situaciones infernales, allá donde hay que descender. Y lo primero que nos dice es que hay que ir con la humildad y sencillez más grande, para poder entrar en esas periferias, lo dice abiertamente desde su reflexión acerca de visitar a los presos: “la cárcel es una de las periferias más feas, con más dolor. Ir a la cárcel significa, ante todo, decirse a sí mismo: «Si yo no estoy aquí, como esta, como este, es por pura gracia de Dios». Pura gracia de Dios. Si no hemos cometido estos errores, incluso estos delitos o crímenes, algunos graves, es porque el Señor nos ha llevado de la mano. Se trata de reconocernos tan pecadores y tan necesitados como todos los seres humanos, por destrozados que puedan estar o sufrimientos que puedan cargar. De reconocer que Dios nos salva desde ellos, que en ellos está nuestra salvación y nuestro perdón.

El lío de la misericordia

Si de verdad queremos entrar en la dinámica de nuestro Dios, en su lío de misericordia, hemos de escuchar su llamada a “descender a los infiernos” con El, como confesamos en nuestro credo, para ascender a la gloria con todos nuestros hermanos en una nueva humanidad y en una nueva creación. Los dolidos y los cautivos de la historia aguardan la buena noticia de su salud y su libertad, y Dios nos ha elegido a nosotros para ir hasta su dolor y su esclavitud para romper cadenas y abrir las puertas de una nueva posibilidad, porque no da a nadie por perdido. Nos envía no desde nuestra perfección, sino desde su misericordia para que nosotros, también pecadores, seamos misericordiosos como El.

¿Qué hacer?
- Desde la pastoral penitenciaria podríamos conocer más la realidad de los presos y condenados.
- Tenemos asociaciones y proyectos que trabajan con personas que sufren adicciones y están cautivos de distintos modos: alcohol, juego, drogas, sexo, redes. Hemos de colaborar económica y personalmente a esta gran labor.
- Conocemos también la cautividad de la enfermedad, minusvalías, así como todos los problemas de tipo psicológico, enfermedades mentales, que determinan mucho a grupos de personas que lo pasan muy mal, cautivos de sus mentes y pensamientos. Es fundamental estar cerca de todos los centros que trabajan con estas personas, acercarnos, ofrecernos, abrir espacios de encuentro, compartir con ellos, con sus familias y asociaciones.
- Cautivos, en fin, somos todos de nuestras debilidades y nuestros miedos y necesitamos de la fortaleza y el ánimo de los demás, así como ellos lo necesitan de nosotros, especialmente los más débiles.

ORAR DESDE LOS CAUTIVOS

Querido Padre, hoy estoy confundido, mi oración comienza con un sinsabor fuerte. Confiado en ti, he querido entrar en la misericordia por la puerta de la cautividad, atendiendo tu ruego de redimir a los cautivos. El escenario me supera, contemplo el dolor y el sufrimiento, sin sentido aparente, y me doy de bruces con el infierno en medio de la historia y de todos los que han descendido hasta él, encontrándose en lo más bajo, duro e indeseable de lo inhumano.

Mis ojos desean cerrarse, para que mi corazón no zozobre ni tiemble, pero no puedo hacerlo, porque al mismo tiempo, siento la voz de tu Hijo amado que con ternura me anima y me dice: “no temas, yo he vencido ese infierno, yo he descendido hasta él y traigo la liberación para que se pueda abrir toda puerta injusta, se sane todo dolor inhumano, salte todo cerrojo de esclavitud y de perdición, para que se anuncie el año de gracia del Señor”. Al oírle y contemplarle, con sudor de sangre y lágrimas en los ojos en el camino la pasión, con la cruz en sus hombros, alzado y crucificado en el calvario de la vida, me doy cuenta que mi Dios no es juez, sino hermano, víctima y consuelo, libertad y gracia, sanación y fuerza.

Te descubro compasivo con todos los cautivos de la historia, identificado con ellos, y veo tu rostro en el de ellos, que me espera para ser besado y darme a mí también, la salvación y la libertad que necesito. Sí, hoy siento tu invitación para abrazarme a los cautivos, como tú te abrazaste a todos los cautivos de tu pueblo y tus caminos, llegando hasta la muerte y una muerte de cruz. Siento que tu Espíritu de resucitado, me quiere quitar todos mis miedos para que arriesgue y sea capaz de adentrarme en las periferias, no desde el juicio ni desde la superioridad, sino desde la fraternidad de mi propia cautividad, que necesita ser liberada en el dolor y el sufrimiento de todos los últimos de la historia; todos aquellos que cargan con los infiernos, más desde su ser víctimas que agentes de su propia historia y su condena humana.

Y te pido, tocado por tu gracia de crucificado-resucitado, que me ayudes a saber descender contigo a los infiernos humanos de los que sufren, para poder, también contigo, ser libre y ascender a la gloria de un reino de paz y de justicia verdaderas para todos.

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Arrugas: Lo divino de lo humano
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José Moreno Losada | 08-03-2016 | 12:58| 0


De los ojos y las manos de unas contemplativas:

Lo divino y lo humano sólo se revelan ante los ojos que tienen capacidad de contemplar. Contemplar es descalzarse ante la realidad para dejarla que hable en lo profundo del corazón más allá de la pura apariencia. Hay personas que hacen de la contemplación la vida, se convierten en fuentes donde los demás podemos beber. En la contemplación  descubren la sed del absoluto y guiadas por esa luz son capaces de beber en las fuentes de lo sencillo y de lo diario. Hoy me llega esta reflexión de una religiosa contemplativa, de ese tesoro de convento que tenemos en Talavera la Real, que es uno de los muchos que pueblan nuestra geografía extremeña. Éste  fue el primero que se fundó de la reforma carmelitana llevada a cabo por Teresa de Jesús, tiene más de cuatrocientos años.  Es una señal del absoluto en medio de un pueblo  rural, apuntando al cielo amando intensamente la tierra. Hoy nos hace tocar lo divino desde la contemplación de las arrugas de lo humano. Os invito a escuchar lo divino de lo humano, lo que ve una contemplativa joven y alegre en las manos arrugadas de una contemplativa anciana con corazón de niña.

ARRUGAS EN LAS MANOS
El pasar del tiempo lo veo en unas manos llenas de arrugas, llenas aún de una vida que se sigue entregando, aunque el alma de ésta anciana sigue siendo joven, toparse con ella en cada claustro, es una alegría, encuentras una palabra de aliento con solo ver sus ojos llenos de alegría, de amor, de una entrega hecha sin reservas.

No hay palabras para expresar la sabiduría de los ancianos, alguien me dijo una vez que los ancianos aguantan más a los jóvenes que los jóvenes a los ancianos, he meditado ésta frase mucho tiempo, he ido observando el día a día en el mundo, en los abuelos que se acercan, en los hijos que los cuidan, en los nietos que los rodean, en las monjas mayores con las que convivo, y es totalmente cierto. Nuestros ancianos ya han vivido lo que aún creemos que sólo vivimos nosotros, lo he visto en las miradas y sonrisas de un abuelo que siempre viene con sus nietos, aunque sean épocas diferentes, ellos poseen ese tesoro que en nosotros solamente estamos descubriendo, ellos han caído, pero no se han quedado allí, se han levantado, han vivido para que nosotros tengamos éste día.

Los abuelos gozan de las sonrisas, de los juegos de sus nietos, gozan con ellos; verlos, contemplarlos no solo produce ternura, sino que dan ganas de entregarse, de seguir viviendo y dando la vida con todo, cabe entrar aquí lo que dice san Pablo: “ningún sufrimiento es comparado con la Gloria que nos espera en el cielo”; y ellos, nuestros ancianos lo han vivido, saben que cualquier alegría supera cualquier sufrimiento.

Muchas veces gastamos nuestro tiempo en lo que no nos hace vivir, en lo que no nos da vida, y sinceramente, la vida es más sencilla de lo que pensamos, solo que estamos acostumbrados a vivir en el futuro, en lo que no existe, estamos acostumbrados a vivir fuera de la realidad; nuestros ancianos han gozado de compartir con los amigos, aún en su ancianidad lo hacen, disfrutan de estar juntos, porque tiempo atrás forjaron grandes lazos que se conservan en el tiempo, porque vivieron con realidad las relaciones con los demás. Hoy estamos en una era virtual, muchas veces dejamos de lado gozar del que tenemos a nuestro lado, de la belleza de la creación, de un sol espléndido que cae sobre unas hojas que muestran su verdor, de unos pétalos que se abren para ser acariciados por nuestro Dios. Nuestros ancianos han gozado de todo esto, han sabido vivir, no han dejado de vivir.

Las manos que hace mucho gozaban de tanta jovialidad hoy han visto pasar muchos años, han visto formar parte de nuestra historia, han vivido desastres y alegrías, son manos que han mostrado vivir plenamente el instante y que aún lo siguen haciendo, que ven que la vida es más de lo que siempre pensamos o esperamos; son manos dispuestas a servir, siempre buscando servir en el silencio, servir en las pequeñas cosas.

Yudis Isabel de la Santa Cruz

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Terror, ideología y humanismo
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José Moreno Losada | 05-03-2016 | 8:08| 0

 Asesinadas: Berta y las misioneras de la Caridad

Han asesinado a Berta Cáceres, mujer de latinoamérica solidaria y comprometida con la causa de la pobreza, de su pueblo y de su tierra,líder del pueblo campesino. Ella fue la que leyó, ante el Papa Francisco,  la síntesis del congreso en el Vaticano que trató sobre los movimientos sociales y el mundo del trabajo. Al mismo tiempo han sido asesinadas cuatro misioneras de la caridad, junto a doce personas más, en un asilo de Yemen, fundado por la madre Teresa de Calcuta. Ahora diremos que todos somos ellas… pero no es verdad…todos no somos  Latinoamérica, Yemen, ni París,  Francia, Madrid, Londres, Siria, Sierra Leona, Lampedusa…pero el problema si es de todos, lo queramos o no. A los hechos me remito, puede pasar en cualquier sitio. El problema es de todos, de todos!

Ayer fue con Berta y las hermanas de la caridad, antesdeayer en ciudades de Europa. Una vida humana no vale más que otra vida humana, porque la dignidad de cada una es absoluta y no tiene precio, si alguien quisiera comprarla se haría despreciable. Despreciables son todos los hechos que destruyen al ser humano en cualquiera de ellos.

Cuando a una vida humana le ponemos precio y le damos valor desde la patria, el mercado, la política, la religión, los saberes y los poderes, nos adentramos en el camino de la ideología del terror, del miedo, del muro y la muralla, de la muerte y la destrucción. Ideologías que usarán doctrinas, normas y leyes para justificarse en lo que no hay justificación, ya sean de mercado, religión, frontera, política o sanitaria.

Frente a la ideología del terror y su terrorismo -sea del tipo que sea- no vale la indiferencia ni la neutralidad. No hay humanismo sin ideología, ya lo decía Nietzsche que “quien tiene un por qué para vivir, resiste cualquier cómo”. Por eso frente a la ideología del terror, necesitamos la ideología de la fraternidad, de la igualdad y de la libertad. Hemos de estar dispuestos a poner fundamento y razones a esta ideología y para esto sirven todos los materiales y todas la manos: Corán, Biblia, Enciclopedia, Filosofía, Política, Economía…Toda la tribu, con todos sus corazones y todas sus emociones. No hay humanismo sin corazón, y el corazón tiene razones que la razón no entiende.

Hoy es un día más en medio del terror del mundo,que ha atacado a personas entregadasy comprometidas,para  para dejarnos tocar en el corazón y abrir nuestros ojos a la verdad de un mundo que necesita misericordia, sanarse, quererse, convertirse, humanizarse. Cada uno que ponga en el asador toda su carne, todo su corazón, para que no haya más corazones de piedra capaces del terror en cualquiera de sus formas, que van dejando sus muertos en plazas y en templos de solidaridad y de compasión como el de estas mártires últimas, o en plazas y metros nuestros, en pateras en medio del mar, en alambradas de fronteras, en masas humanas de hambre y enfermedad.

Otro mundo es posible, y otra ideología nos hace falta, que se enraíce en el corazón de lo humano, en lo entrañable, en lo almado, en la misericordia y la compasión, para que pueda haber verdadera justicia, libertad, igualdad y paz. Mi Dios me empuja por este camino, es el mismo que al que rezaban estas mujeres, seguro que el tuyo – y tu propio  espíritu-  si lo escuchas de corazón también nos empuja en la misma dirección.

José Moreno Losada

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SERES: el arte que se mueve
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José Moreno Losada | 01-03-2016 | 10:16| 0

MOVERSE EN EL ARTE

Ha sido un evento de grandeza espiritual y humana, se salía de lo común y normado, entraba en lo inédito y lo creativo, aquello  que es lo más propio de los jóvenes que sueñan y que están dispuestos a arriesgar para que se cumpla lo soñado.

Jose Andrés Cardoso, veinteañero, a quien todos conocen como SERES, estaba allí inaugurando su exposición de arte, rodeado de una mancha de juventud curiosa y plural, inquieta y culta, cuidadosa y abierta, moderna y atenta. Una nueva generación humana que está a la expectativa en postura de creación con hambre de lo humano, de lo justo y también de lo entrañable, aunque en formas muy nuevas y gratuitas.

Un chico tocado y marcado por la gracia desde pequeño, que ya jugaba con pinceles en los brazos de su tío Manuel Terrón, pintor de paisajes extremeños único, pero que ha tenido que abrirse paso en su propio ser y peregrinar por la debilidad y lo pequeño para ir construyendo y creando aquello en lo que cree y confiesa ante todos. No es un dibujante al uso, no está en su horizonte el lucro, aunque le gusta vivir de sí mismo y de su trabajo, es pensador y tiene espíritu. En su camino ha descubierto que la senda es lo humano y que la vida, la que se vive solo una vez, ha de tener sentido y horizonte, que es importante tener, saber, poder… pero nada es comparable con “Ser” y todos somos “Seres”.

Seres es la palabra que congrega y consolida las palabras que más se repiten en todas sus obras: ilusión, respeto, amor, esperanza, fuerza, pasión… Son gritos esperanzados que se mezclan con el color , la luz, la imagen, el símbolo, en todas sus obras de artes. Obras que nos están quietas, porque  él es inquieto,  y se arman enredándose con instrumentos de movilidad que otros jóvenes utilizan para vivir y soñar, para mover su cuerpo a la vez que su espíritu. Deportistas, amantes de la vida y de lo humano, que ante esta propuesta humanista, espiritual, de fondo y de sentido se sienten enamorados y se suman gratuitamente para colaborar en la difusión del credo que les une y les fraterniza, en su pluralidad inagotable. Un credo de ilusión y esperanza para Seres que, ya en su joven vida ha deambulado por muchas laderas de este mundo,  ha visto  pobreza y riqueza y todo le ha conducido a entender que la dignidad humana no tiene precio y no se estanca en ningún lugar. Que todos somos dignos y todos necesitamos de todos. Que la belleza sólo está en el conjunto y en el encuentro, que nadie sobra y todos hacemos falta, para que la vida sea vida, el mundo sea mundo, y la felicidad sea auténtica.

Todo lo que os digo se puede apreciar directamente en el montaje audiovisual con el que se inauguraba la exposición que está expuesta  en el aula cultural del centro comercial del Corte Inglés en la sexta planta y que se puede visitar en esta primera quincena del mes de Marzo. En dicho video (VIDEO SERES), que se puede contemplar allí  y que está dispuesto en internet,  se habla de luz y vida, de pasión y humanismo, de arte y deporte, de juventud y sueños, de movimiento y profundidad, de hermandad y pluralidad. A mí me recordaba  el primer capítulo del Génesis, en el que Dios hace al hombre a su imagen y semejanza y le da luz para ser creativos y creadores. Así es  José Andrés,  así son sus sueños cuando crea sus “seres” con la ilusión de que este movimiento de igualdad, fraternidad y encuentro se extienda y nos abramos a lo nuevo de un mundo que necesita la belleza de lo bueno y lo bueno de la belleza, que puede estar en cualquier sitio y de cualquier modo.  Hoy me he reconciliado mucho más con el lenguaje de los jóvenes, me he  unido de corazón a este deseo, me apunto a Seres y a todo lo que traiga claves de ese deseo profundo del hombre para ser auténtico en las relaciones que se viven desde el espíritu verdadero.  Me convierto a esta unidad consagrada de arte, movilidad, deporte, espíritu y cuerpo, esta espiritualidad  de comunión me sabe a salvación y a buena noticia,  me abrazo a este evangelio de este joven extremeño que ya es universal y que pinta hasta el amor.

José Moreno  Losada.

Para visionar vídeo: https://youtu.be/k4-LA3Xkbl8

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ALERTA “O” Y VUELTA A CASA
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José Moreno Losada | 26-02-2016 | 2:48| 0

 Cristina ya está en casa

De la oscuridad a la luz, de la muerte a la vida, del dolor a la esperanza…todas estas tensiones son las que se han vivido en estos meses últimos en la experiencia de Cristina y su familia. Desde aquellos días primeros de Septiembre, hasta estos de Febrero, ha habido todo un proceso que merece ser narrado y, sobre todo, contemplado y meditado. Traigo a colación dos relatos de los muchos que esta experiencia nos ha sugerido y motivado en este proceso de salud y vida. Uno de los primeros y el último, para acoger agradecidamente el contraste de la vida y la luz frene a la muerte y la oscuridad, en el seno de una humanidad que merece la pena.

ALERTA “O”  (12 DE SEPTIEMBRE 2015)

“Sigue mejorando así es que hoy ya la han puesto en “alerta 0”. Nos pueden llamar en cualquier momento porque es la primera a nivel nacional…tengo unos nervios!!! Pero es campeona y luchadora así es que lo conseguirá, porque se lo merece y así es lo que deseamos todos”. Son los últimos watsaps de Teo la madre de Cristina, que estoy recibiendo. Llevamos días de intensidad fuerte en el deseo, el sueño y la oración incesante por Cristina, Joven estudiante universitaria de Económicas en Badajoz. Los padres, junto a su familia, rodeados de todos los que los quieren, lo están viviendo en primera persona. Han tenido que entrar de nuevo – tras la pérdida de un hijo- en el huerto de Getsemaní con esta enfermedad de su hija Cristina, que pasó de una gastroenteritis a una situación de peligro mortal en pocas horas, donde sus órganos vitales se vieron afectados de un modo muy grave.

Desde entonces, la lucha sin cuartel de una humanidad y una sociedad que está mostrando la capacidad de ser digna y fraterna con claves de justicia y compromiso. Desde los profesionales del Infanta Cristina que lucharon  por su vida, por mantenerla y sostenerla para poder enviarla a Puerta de Hierro en Madrid, y luchar allí con más medios y posibilidades en una situación de gravedad extrema. Ahora los mejores medios del mundo puestos a disposición de esta joven extremeña, como si se tratara de la mejor reina del mundo. Y tras cierta recuperación, se abre la ALERTA 0.Una alerta que mantendrá a sus padres pegados al móvil con una intensidad de esperanza y de latidos de corazón sin igual, y que nos tendrá a todos pendientes de ese watsap, que si Dios quiere, nos dará la señal de que ya está el proceso en funcionamiento. Que hay órganos donados para poder venir en ayuda de Cristina, para reforzarla y revitalizarla en la novedad del misterio de la solidaridad que genera vida hasta de la muerte y el dolor. Ahora a esperar, una espera que es posible desde la grandeza de lo humano. Es cierto que tenemos deficiencias en todos los niveles, políticos, económicos, sociales, pero también lo es que tenemos la capacidad de dar la vida, de entregarnos, de ser unos para los otros y entrar en el juego de una fraternidad sin límites. Es lo que origina el sentido y la esperanza de la vida auténtica. Es posible la esperanza porque tenemos unas estructuras que están pensadas desde las personas y para las personas. Porque sabemos que habrá personas dispuestas a entregar los órganos de un familiar para que den más vida, y lo harán desde el dolor y la pérdida de un ser querido. Porque ante la donación, habrá todos unos medios de tipo profesional, técnico, económico, político que van a favorecer que se realice el traslado y el trasplante, sin mirar costes, tiempo, entrega, sacrificio, celeridad… Es posible esperar porque la grandeza de lo humano ante los límites es insospechable, y hay mucha bondad en la historia y en nuestro mundo.

CRISTINA HA VUELTO A CASA… (Febrero 2016)

Desde  entonces, más de una vez me habéis preguntado por esa chica de corazón nuevo… Hoy CRISTINA ha llegado con SUS PADRES, Teo Muñoz Sánchez Y Nano a su casa, ha dejado el hospital de Madrid…Ya ha dado sus paseos antes de salir de allí. Todo un milagro de amor realizado entre todos, médicos, enfermeros, familia, amigos… todo el amor le ha devuelto la vida, y así ha entrado en su casa, llena de amor, con un corazón nuevo que ha sido vitalizado por millares de corazones que la quieren y la animan, conocidos y anónimos, todos unidos por una esperanza y una ilusión. Ahora a caminar y a vencer dificultades, pero todas con amor. Cristina Estamos contigo¡¡¡ Eres un símbolo para todos nosotros, en ti hemos recibido lecciones de multitudes de personas que se han unido para que tú tengas vida, que se han asociado a ti y se han puesto a favor tuyo y de los tuyos, para que el corazón siguiera funcionando. En ellos hemos visto lo mejor de la humanidad y no queremos olvidarlo. Ahora entendemos lo que dice Dios de que nos dará un corazón de carne, sensible, humano, justo… y entendemos que Cristo se nos ha dado entero para que tengamos vida. Pero sobre todo sabemos que tú has luchado por vivir, ninguna dificultad te ha parado, has vivido tu dolor y tu enfermedad de un modo único. Por eso eres referente para nuestro trabajo y nuestra lucha personal. En ti sentimos el ánimo en esta cuaresma para hacer un camino que nos de los mejores sentimientos, que nos cambie las durezas de nuestro corazón, nuestro corazón de piedra, para que sea de carne, novedoso, con ganas de vivir y de dar vida, de ser generosos, atentos, de escucha atenta, de solidaridad, acompañamiento, gozo, abrazo, ilusión, esperanza…Gracias Cristina, bienvenida.

José Moreno Losada

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.