Hoy

img
Autor: jose.moreno.losada_933
El jardinero y el periodista
img
José Moreno Losada | 06-04-2017 | 10:52| 0

El jardín de David

David, una luz puesta en el pedestal

 

Cuaderno de vida

En mi quehacer de vida ministerial y de cuidado de la espiritualidad entra lo que llamamos estudio del evangelio, se trata de adentrarse en el ser y sentir de Jesús de Nazaret desde los textos bíblicos y desde los detalles de la vida. Un modo concreto de hacerlo es el “cuaderno de vida”, donde se anotan detalles diarios que después lees a la luz del Evangelio y, desde ahí oras al Padre de la vida. Esos detalles están en cualquier lugar.

El hecho de vida y ciudadanía

Hoy es el periodista Evaristo (Video) quien me ha dado uno  muy sencillo al contar en el periódico HOY un detalle de vida y ciudadanía, sencillo y anónimo, pero elevándolo al pedestal para que alumbre a todos los de casa. Se trata de David, un obrero de a pie en un barrio sencillo, un esposo y padre con ternura y cuidado, que trabaja unos meses y vive el parado otros. Ve su calle deteriorada, abandonada y sucia, mira a su hija y siente que esa no es la calle que quiere para ella. Y no se queda en la queja, en el lamento, ni siquiera en la denuncia, pasa a la acción. Él, que algo sabe de sembrar, de enterrar para que nazca algo nuevo, comienza plantando un arbolito, unos rosales…acariciando la tierra  y mostrando que siempre se puede hacer algo por pequeño que sea para hacer un mundo mejor para todos, desde la entrega y el compromiso. Y la calle va cambiando de imagen, los vecinos lo agradecen y lo  respetan, lo favorecen, lo alaban, alguno lo imita y se produce el milagro, lo que podía ser estercolero hoy es jardín. El punto de partida es un gesto sencillo, de una persona sensible, que quiere lo mejor y lo hace desde lo que sabe. Y después, el periodista que sabe ver más allá del simple hecho y entra en lo profundo  y sacramental del acontecimiento. Llevar a la luz el gesto ciudadano que transforma la realidad gratuitamente, con su saber y su tiempo, sin pedir nada a cambio. A la misma altura que los millones de euros del hacendado que compra materiales para los quirófanos de la seguridad social. Ojalá ahora reciba el ciento por uno. Todo lo  ha hecho con material de sobras, roto, con la espiritualidad del reciclaje, de la valoración más allá del mercado, con lo que no sirve, y me acuerdo  de la imagen del  Cristo de los mayores que tenemos en la residencia de ancianos, también rescatado de la chatarra por otra buena persona, reciclado y llevado al altar, para animar y dar esperanza a los que se sienten muchas veces fuera de la sociedad.

La Palabra de luz y vida

Recuerdo el texto de Jesús en el evangelio: “Te doy gracias Padre, porque estas cosas tan importantes – del sentido de la vida – no se las has revelado a los grandes  y poderosos del mundo, sino a la gente sencilla, así te  ha parecido mejor…” y el texto de Pablo: “Dios ha elegido lo débil para confundir a los fuertes”. Sigue ocurriendo, cada día hay millones de personas que en lo sencillo de lo diario realizan el milagro del cuidado y la ternura, de la acción en favor de otros, de la transformación de la realidad para que el mundo sea mejor: “Gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas… cambian el mundo”, como Jesús de Nazaret en su aldea y en sus caminos.

El deseo y la oración

Y esto me conduce a la oración:

Gracias Padre, por esta persona, por su sencillez y su acción transformadora de ciudadanía activa, gracias por el periodista que ha sabido ver lo grande en lo más sencillo, la actitud de generosidad en un mundo de egoísmo, de  comunión en una realidad de individualismo, de ciudadanía activa en medio de la indiferencia. David es levadura, grano de sal, semilla sembrada a mano que florece, anima, colorea, transforma,  invita… es señal que pones delante de mí para que yo quiera ser como Jesús de Nazaret, pasar de la queja a la acción, del lamento a la alabanza, de la muerte a la vida. En este momento de mi vida, ayúdame a salir de las grandes pretensiones y entrar en la realmente viable y cercano, hacer desde el silencio y lo pequeño, transformar como levadura y semilla.  Enséñame hacer de lo negativo, como David,  algo creativo y fecundo, de lo desfigurado algo lleno de ternura y cuidado, de la indiferencia fraternidad. Que en la calle de mi vida sepa ir plantando pequeñas semillas en silencio aguardando su fecundidad: en la familia, la parroquia, la universidad, los movimientos, las responsabilidades diocesanas, los amigos… Ayúdame a liberarme de la queja y el lamento que paraliza y enséname a entender que “sólo el grano de trigo que cae en tierra y muere dará fruto abundante”. José Moreno Losada.

José Moreno Losada

Ver Post >
APNABA adelante¡¡¡
img
José Moreno Losada | 02-04-2017 | 11:37| 0

No quiero escribir mucho…

Hoy al leer el evangelio de la resurrección de Lázaro y proclamarlo, miraba a Pilar la madre de Edu,  los veía unidos por sus manos como cada Domingo, al mismo tiempo que oía a Jesús exclamar:  ”quitad la losa de la tumba… qesatadle las vendas…”, y, desde ella, pensaba en la asociación Apnaba- Badajoz, en todos esos padres que conmovidos, por amor, con el sufrimiento ante la realidad de sus hijos  con autismo en medio de esta sociedad, luchan por quitar la losa que puede pesar sobre ellos y se esfuerzan en quitar todas las ataduras que le impiden ser ellos mismos y gozar de la vida como todos los demás, en su propia identidad y realidad. Ellos se dejan llevar por esa voz que dice con firmeza: “Lázaro, sal fuera…”
Ahora están pidiendo que colaboremos con una cosa tan sencilla como un concurso para un viaje por albergues para conocer el patrimonio de ciudades, si quieres aporta tu voto, nuestra parroquia los siente como propios y los echamos de menos cuando no están con nosotros en la celebración. Os admiramos a todos los de la asociación y  os queremos, nos sentimos orgullosos de vosotros. Tenéis fuerza de resurrección, sois capaces de resucitar muchas vidas¡
Para votar:  http://reaj.com/viaje-patrimonio-comunidad/

Ver Post >
59: Gracias a la vida
img
José Moreno Losada | 27-03-2017 | 12:21| 0

Gracias a la vida: 59

Llego de una cena regalada, llena de encanto, en el marco de lo universitario, de lo creyente y de lo humano, donde hemos hablado del aprendizaje por servicio. Me preparo para terminar el día, para completarlo agradecido y alguien me avisa de que estoy a punto de cumplir años… el 27 de marzo, llego a los 59. Y eso me enciende el alma, pongo de fondo la canción de gracias a la vida y comienza el corazón creyente a agradecer, agradecer, agradecer… y no paro.

Hace unos días escribía sobre el doblado de mi casa como su alma, donde el espíritu me ganaba y me seducía para el recuerdo entrañable y la valoración del presente regalado. Y esta noche me recuerdo abrazado a mi madre en la infancia sintiendo su calor y su ternura, me vuelvo a sentir a cabritos en los hombros de mi padre, caminando a casa de mis abuelos, rodeado de mis hermanos, sintiendo a todos mis primos y mis tíos como algo propio y mío. Y sueño con mi calle, con mi infancia, mis amigos, mis vecinos, mis compañeros de escuela… y bendigo a Dios. Ese pueblo, esa iglesia, esos caminos, esos juegos, esas piteras, esos mandados… no paro, no puedo parar, la fiesta, el entierro, la feria, la semana santa, la nochebuena… el campo, el cortijo, las gallinas, el dolor y la alegría, el suelo y la esperanza, el mieido y la confianza de un niño abierto, alegre y  atrevido.

Y me veo con la maleta a los once años, la manta, el guardapolvo, en el seminario menor, rodeado de vida y de gente, de letra, ciencia y de espíritu. Corazón abierto, ojos grandes, deseos de vivir y saber, sin miedos, lanzado y con riesgo… en el frío y la esperanza,  creyendo sin límites. Y  el paso al mayor decidido y abierto, sabiendo evangelio y sintiendo un Dios que me seduce y me invita de un modo especial que me hace privilegiado. Recuerdo el día que con temor y temblor dije ante el obispo y la iglesia: “Sí, quiero con la gracia de Dios”, para servirle a El y a los hombres, al pueblo. Y el camino abierto a lo que la voluntad divina dispusiera…

Y ahora me encuentro con un camino hecho: Cheles, amor primero, Olivenza y San Jorge hechuras de trabajo a destiempo con compañeros queridos, Salamanca donde se me abrieron más los ojos, el seminario como formador y profesor un trecho de acción y conformación nunca acabada, tensión permanente, la universidad horizonte siempre abierto, caminos de acción y revisión de vida, amores  que no acaban, que siempre permanecerán, nunca sabré gozar y agradecer la vida que he recibido en el quehacer de la pastoral universitaria, en el campus, lo amo y lo quiero, soy un privilegiado coronado con la corona que no se marchita de una comunidad que me supera y me quiere.

Y dese ahí, pasos, nombres, sitios… Perú, Parroquia de Guadalupe,  Jec, Profesionales cristianos, Equipos de Nuestra Señora,  Por ellos,  Centro Escucha,  Grupo de innovación didáctica, estudio del evangelio, Ecuador…. Tantos y tanto.

Y aquí sigo… en el borde, con 59, queriendo aprender a vivir esta etapa, este momento, y mirando con vergüenza al Señor de la vida, que con tanta ternura, me sigue preguntando: “ Pepe, me quieres…” y  yo queriendo decir, con mucha timidez y mucho dolor, en esta misma noche: “Señor, tú sabes que te quiero”, y me gustaría “quererte más y mejor”, pero aunque creo,  “aumenta mi fe”.

Ver Post >
Barrer el “doblao” de mi casa
img
José Moreno Losada | 22-03-2017 | 12:28| 0

(In memoriam de mi madre Dolores)

Camino de Granja

HLa imagen puede contener: una o varias personas y personas de pieoy he ido, con mis hermanos, a nuestro pueblo, Granja de Torrehermosa,  a la casa de mis padres, la nuestra. Si nos preguntaran a qué hemos ido, la respuesta sería simple: a barrer el doblao de nuestra casa, la que está en la calle Cervantes, en la que vivieron nuestros abuelos, mi madre y sus hermanos, mis padres, nosotros sus hijos, y la que han vivido como propia mis sobrinos, sus nietos, así como muchos de nuestros primos, en la que siempre han entrado y salido con total confianza los vecinos, en la que muchos han sido acogidos y en la que se ha compartido todo, la que estuvo llena del cariño de mi madre y del trabajo de mi padre y su honradez. Allí hemos nacido, gozado, sufrido, comido, crecido, enfermado, allí han muerto seres queridos, hemos dormido y, sobre todo hemos soñado.

Los niños vecinos ya profesionales

El vecino Miguel, el que vimos nacer como niño de la Mercedes, hoy  ha sido el que me ha entregado las llaves de la puerta nueva, tras haber realizado, como albañil de confianza, una obra de puesta a punto en la casa para poder recuperarla en su mejor estado, para volver a ella y disfrutarla; después ha llegado Mané que será el pintor que la embellezca y su hermana Manola que se encargará de la limpieza última. Todo un proceso de actualización y cuidado hecho con personas de la calle, de las de toda la vida, las que hemos  visto nacer, crecer, y ahora ya vecinos maduros, con una confianza total nos tratan como familia y posibilitan hacer con  paz y serenidad esas cosas que en el mundo son tan difíciles, porque falta el fiarse, la confianza familiar y amistosa.

Los hermanos en el doblado

Los hermanos, cada uno con su cepillo, hemos llegado con la misión clara de adecentar el doblado de la casa, pues tras el arreglo y repaso del tejado había caído mucha tierra y escombros sobre el piso. Además hacía más de diez años que no se barría, el tiempo desde que mi madre lo hizo la última vez, antes de ir perdiendo sus fuerzas y no poder volver a su casa. Ella, cuando llegaba el tiempo bueno, se subía bien temprano, regaba con agua para que se asentara, se pasaba horas y horas, incansable y quedaba todo limpio, ordenado, sabía perfectamente todo lo que tenía y donde. No tiraba nada, porque todo se podía reciclar, ahora los albañiles han podido utilizar azulejos de hace más de treinta años para arreglar detalles que de otro modo hubieran sido imposible. Ella misma nos decía: cuando yo no esté ponéis un camión abajo y tiráis todo lo que queráis, pero mientras yo viva, ni hablar. Allí había detalles de mil cosas y mis historias, que hablaban de personas, vidas, trabajos, fiestas, llanto, nacimiento, luto, útiles de cientos de faenas y cosas para la casa. Cosas usadas y viejas, cosas queridas… Mis hermanos aprovecharon un viaje anterior, para obedecerla en aquello de que pondríamos el camión para deshacer todo aquello. Pero hoy quedaba lo que no fueron capaces de tirar, lo que también a ellos les hablaba de vida, historia, amor, no cosas de valor material sino símbolos de los que fueron y de los que somos. De esas que el alma no te deja tirar porque unen pasado, presente e incluso futuro, desde la tinaja de los dulces de la abuela, al primer juguete que compraron al primer nieto. El cuadro con el nacimiento del  recordatorio del primer hijo y la foto pintada de la hermana joven que murió, por las tifoideas,  en el pueblo de origen, Villagarcía de la Torre,y por cuyo duelo y dolor tuvieron que venir a vivir a Granja, o las de las bodas de nuestros  tíos, o todos los cestos donde se recogían los huevos de las gallinas en el campo. Una vez más, el silencio se ha apoderado de nosotros, barríamos en silencio, sólo comentarios de vida y sentimientos profundos de lo que nos iban sugiriendo los sacramentales que separábamos para poder barrer mejor: el baúl, las ballestas de los pájaros, las tinajas, los baños, las herramientas de trabajo, las cantareras, el sillón, algunas sillas, los cuadros, el primer ventilador  y la túrmix, los tentemozos, la altamuces del abuelo… y la reflexión.

Reflexión y silencio

“La casa, la de la sencillez y lo ordinario, tiene doblado, el cuerpo tiene alma, y en ese alma doblada de la casa del pueblo,  la memoria, la voluntad y la inteligencia de los que somos y vivimos, de una familia que continua. La memoria de lo amado, lo querido, lo sudado y lo sufrido, hecho trozos, gastado pero fecundo, auténtico lleno de huellas y de sudor entregado, amor  certificado por el tiempo del ayer, del presente que se fecundó, para que nosotros tuviéramos futuro. Lo voluntad inconfundible y determinada de que la vida se tiene para darla, que venimos para irnos, que no nos podemos atar a nada pero tenemos que valorarlo todo y saber cuidar y guardar, porque lo de reciclar es un modo de  vivir más que de ahorrar, y lo pasado tiene un gran valor para hoy  y para mañana. Y la inteligencia de que sabe distinguir lo importante de lo secundario, lo primero de lo segundo, lo esencial de lo insignificante. La sabiduría del momento vivido con gracia, luz, cariño y alegría, sabiendo que cuando el otro se encuentra bien con nosotros y  goza, nuestra gozo llega a plentitud, sea en los padres, en los hijos, en los hermanos, en los nietos o en los vecinos.” Todo esto se movía en nuestras almas desde esa alma callada de la casa que es nuestro doblado. Y se hacía más vivo, cuando visitando a la tía Victoria, que se alegra y se emociona cuando nos ve “porque la sangre es la sangre” –aunque la demencia ya le rompa externamente su memoria y su inteligencia pero no su voluntad y afecto- se hacía más vivo su recuerdo de la casa de barriocuervo,  la de los suyos, sus padres, sus hermanos, su infancia, su juventud, aunque le cuesta poner tiempo y fechas en su confusión.

La lección: cuatro días

El hermano mayor nos daba la lección del día, cuando parábamos  a comer en el paso por Llerena: “Yo ya me he dado cuenta de eso que cuesta entender, veo que van faltando todos nuestros padres, tíos, algunos quedan muy mayores, y somos nosotros ya los mayores, la vida son cuatro días. Nos creemos que la vida es …, pero son cuatro días, lo siento cuando leo eso del salmo: “mil años en tu presencia son como un ayer que pasó, una vela nocturna…somos como la hierba que nace y se renueva por la maña y por la tarde se seca y la siegan”. Y uno de esos cuatro ha sido hoy, donde de un modo concentrado, en el simple ejercicio de barrer una estancia de nuestra casa, el doblado, se nos hace evidente  la identidad, nos descubre la debilidad de lo fuerte, lo sencillo de lo importante, lo único y verdadero de lo falso. Sí, hoy hemos hecho lo que hacían  mi padre y mi madre, barrer y ordenar el doblado, seguir tocando el alma de esta familia.

Ver Post >
Beber del agua de la vida…
img
José Moreno Losada | 20-03-2017 | 12:09| 0

Desde el pozo de la Samaritana…

Ha sido un fin de semana de profundización y contemplación de la vida  desde la trascendencia. Un privilegio del que disfrutamos unos pocos, la contemplación, algo que no es barato aunque si es gratuito cien por cien.  Ha sido de la mano de una maestra, Consuelo, una claretiana,  que tocada por la gracia, viene y nos lo cuenta para que nosotros también nos encontremos con el Otro de un modo nuevo y nuestros ojos se abran más y mejor, para que no se nos vaya nada de la vida y del paso de Aquél que es absoluto y que ha decidido amarnos más allá de lo que somos y hacemos. En un lugar de gozo y Tabor, propicio  para la oración y la transfiguración, en el santuario de la Montaña en Cáceres. Y hoy Domingo , tercero de Cuaresma, en el que se abre el sentido de la vida desde el agua bautismal, el agua que renueva, transforma, crea, da vida…nos hemos puesto a rezar y contemplar desde el pozo de la Samaritana, que era de Jacob, pero a partir de su experiencia personal se transformó en lugar de novedad para muchos con una fuerza inusitada, incluidos nosotros los que en la mañana hemos compartido la palabra y la mesa de la eucaristía, tocados por este Espíritu que se pone junto a nosotros en el pozo del cansancio y de la espera.

Cansados, con el cántaro vacío

La imagen puede contener: personas sentadas, tabla e interiorAllí una vez más he acudido yo también, como la Samaritana, cansado del camino y con el cántaro vacío,  buscando  cómo llenarlo en una fuente nueva, sabiendo que hay agua de vida, que en otras ocasiones la he bebido y me ha satisfecho, pero que en la vereda por no transitarla ha crecido la hierba y ahora me cuesta encontrar esa fuente que da vida, que sigo perdido más ocupado en la tareas que en el oficio de saber beber aguas   de vida en las fuentes de la verdad. Una vez más he constatado junto al pozo que quiero y necesito beber un agua nueva. Allí he recordado que cuando te he encontrado y he bebido en Ti,  a tu lado he sido más yo, he renovado mi identidad más profunda, he reconocido que lo que tú me ofreces me llena de verdad y me conduce a los otros con un espíritu nuevo, y he vuelto a pedirte que te encontraras conmigo y me diera el agua de la vida.  Y he sentido que te acercabas y me hablabas allí junto al pozo, como si hubieras llegado antes y cansado por el por el camino realizado te hubieras sentado para esperarme en mi cansancio y así poder abrazarme y aliviarme. Allí te he escuchado hoy de un modo nuevo y me has ganado sanando mi corazón al oírte con tu abrazo divino:

Nos has hablado al corazón

“Ven junto a mí, pon tu cansancio junto al mío. Te estaba esperando, trae tu cántaro vacío, el de la vida, del quehacer, el de tu sequedad, desorientación, el del  placer no logrado, trae tu desconsuelo, pero también tu tarea, tus trabajos, tu familia, tu amistad, tu entrega, tu compromiso… Ponlo a un lado, déjalo aquí, que vamos a beber gratis del agua de la vida. Respira profundo en el corazón del Padre y, vigilante, siente su paso paterno y su abrazo lleno de ternura, él trae frescura, serenidad, equilibrio, caricia, amor, cercanía, luz, es para ti, te trae la alegría, el gozo y la paz. Llenará tu cántaro vacío y tú serás fuente inagotable para que otros puedan beber en ti sin agotarte, porque estarás lleno de vida auténtica, de la que no está aquí o allí, sino en lo profundo de lo amado, allí donde el Padre te confirma : tu eres mi hijo amado.

 

Ahora iremos juntos

Ahora la tarea no será lo urgente, ni siquiera lo necesario, sino la gracia que acompaña la vida, la que te llena de gracia y gratitud, la que te lleva a adorar y confiar, la que te hace apóstol de lo gratuito en medio del mundo para que avance el reino de lo fraterno y de lo generoso.

Ahora estarás conmigo y no andarás en soledad, ni triste, ni agobiado, es más todo en ti será fecundo, incluso cuando no parezca eficaz. Avanza, sin miedo, con tus hermanos, adora y confía… y vuelve, vuelve junto a mí, porque yo estaré siempre contigo y tú, ya sabes, que sin mí no podéis hacer nada. Bebamos y gocemos de los que somos y de lo que amamos, porque sólo ahí está el agua de la vida, la que sacia tu sed de felicidad.

 

Ver Post >
Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.