Hoy
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Autor: jose.moreno.losada_933
El nombre de Jesús
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José Moreno Losada | 03-01-2017 | 10:40| 0

La revelación de un nombre: Jesús.

 

El día de hoy se abría con esa connotación litúrgica de honrar el nombre de Jesús, el nombre humano del amor divino que se hace tan cercano y ordinario que sobrepasa las cuotas de lo limitado, el Dios que se dice en los límites y, desde ahí, nos salva, cuando nosotros siempre queremos salvarnos desde lo ilimitado, nos gustaría estar sin límites, lo cual probablemente fue el origen de nuestra muerte y nuestro pecado. Jesús, el niño envuelto en pañales –muy limitado- nos trae la salvación por otros caminos.

El Dios de los límites y la encarnación

Precisamente hoy el google me recordaba lo que escribía hace tres años contemplando a mi madre, cuando en su limitación más extrema, nos regalaba el mayor de los tesoros que la habitaba y que era su mirada. Así decía yo entonces ante la proximidad de la fiesta de la Epifanía: ”La mirada y el horizonte…la estrella de la epifanía de la vida. Para nosotros, se detiene donde  tú  estás y nos señala un límite lleno de posibilidades, en el que se nos da la ternura de la gloria y el motivo para saber vivir esperanzados esperanzando. La verdad y la luz del evangelio se vuelven a hacer fulgurantes en la máxima de la alegría que se vierte más en el dar que en el recibir, aunque cada vez más se está manifestando en la limitación aceptada y recibida. Cada día tu mirada, que es lo que nos va quedando, es más fija, más débil y, a la vez, mucho más profunda y libre. Tú sigues siendo el mejor regalo que nos ilumina en la espiritualidad de la encarnación, cómo no llegaremos a entender que el decrecimiento – la pequeñez, el sacrificio proexistencial, y la entrega gratuita que se expresa en la debilidad más total- es el camino del verdadero crecimiento -la resurrección y la vida que no tiene límites, ni pena, ni llanto, ni luto-.”

La confesións: Jesús sabe de su límites

Con este sabor del nombre del “Dios de los límites” y ese recuerdo salía de casar a tomar café y leer el periódico, placer de días libres. Allí  me encuentro con amigos con los que comparto el momento de modo inesperado. Y estando allí, llega un  joven -treinta algo de años-, que me saluda con cariño al reconocerme, sin saber muy bien de qué. Quiero recordar que se llama Jesús y me lo confirma, y pienso en el día de hoy y en lo que se celebra de este nombre. Yo sabía que él había estado con problemas de adicción, y me alegraba verlo alegre, con buen aspecto físico, muy deportivo, animado, hacía mucho tiempo que no lo veía. Me cuenta que está  lejos de aquí. Había estado ocho años con una pareja y haciendo veces de padre con un hijo de ella, pero que últimamente no lo estaba viviendo bien  y ante el peligro de desviarse, había renunciado a vivir en pareja y había acudido allí –cientos de kilómetros lejos de aquí-  donde le “salvaron la vida”, y lleva un año trabajando por aquellos lares con su oficio cualificado. Ha venido a pasar estos días con sus padres. Y comenzamos a hablar, bueno, yo a escuchar.  Una confesión de vida apasionante, una aceptación de sus límites, con un gran conocimiento de sí mismo y sus debilidades, de su proceso y de sus peligros. Sabedor de sus emociones y afectividades, de sus impulsos y tensiones, busca y contrasta, se dirige allí donde sabe que puede llorar y hablar horas, porque esa es su terapia y no quiere volver a dejarse enredar por lo que le quita la vida.

Su poder y su nazaret

Es capaz de perdonar porque sabe que ha sido perdonado,  es humilde porque sabe que su orgullo psicológico le tiró a la basura, llora en las decisiones que toma, porque le duelen, pero lo hace porque tiene que ser auténtico y crecer sufriendo, sin engañarse. Le duele que no puede tener dinero y acepta que se lo administren los que lo quieren, porque no puede dar lugar a la tentación en los momentos de bajón. Y sigue…  sigue… y me pregunta para cerciorarse de que soy sacerdote y que él me conoce de hace muchos años. En unos minutos sale en autobús para su destino, porque ahora no tiene coche. Pero agota el momento hasta el último respiro y se despide abrazándome, después de dejarme con toda  la confianza del mundo sus límites confesados en mis manos y en mi alma.  Y quedo desbordado por esta revelación de su nombre, que hace honor a su persona, Jesús. Un hombre roto, sanado que vive desde sus límites, que se emociona hablando de ellos, que agradece a Cáritas la persona que ha recuperado dentro de él y lo dice a gritos, sin complejo alguno, a la vez que tiene esperanza, ilusión y quiere hacerlo bien. Tiene mucho que vivir, lo más grande del mundo sería ser padre pero por su debilidad se para y  no se lanza al vacío, pero ejerce su paternidad en otros mundos. Hoy me hablaba a mí como si fuera un hijo mío, pero yo lo escuchaba como a un padre, cuando me daba lecciones de cómo se puede vivir en el  límite y hacer de eso un abrazo con un amigo en el que consideraba que se podía confiar. El nombre de Jesús, hoy a través de él,  me ha desbordado.

Mis amigos que me acompañaban en el café,  se extrañaban y comentaban después que era  impresionante como alguien en cualquier lugar puede llegar a mi persona,  y ponerse hablar  y compartir de este modo, al ver el tiempo que nos habíamos dedicado el uno al otros. Sin saber ellos la conversación que habíamos tenido. Ahora Jesús, ya estará a cientos de kilómetros, en aquel lugar donde sabe que crece en sabiduría y gracia, donde ha sido salvado y vive con más salud y protección. Y yo, miro al Belén  de mi casa, me silencio para entender al niño envuelto en pañales, desde esta vida y esta persona con todos sus sentimientos, la grandeza de ese nombre, Jesús, el nombre de aquellos que saben vivir, ser salvados y salvar desde sus propios límites. Y yo me quedo extasiado y recuerdo el texto evangélico: “Gracias Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla y limitada… así te ha parecido mejor”, y la contrasto  con la frase de un humorista que utiliza una entidad bancaria para una propaganda: “Improvisar una canción es fácil, basta con ensayar toda la vida”, y pienso en este joven y todo su proceso, hoy ha sido canto divino para mí.

José Moreno Losada

 

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¿Inocentes y culpables?
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José Moreno Losada | 28-12-2016 | 10:05| 0

Los santos inocentes

Hoy 28 de Diciembre hemos vuelto a jugar con el gozo de la inocencia y de las inocentadas. A mí me han llegado de varios sitios, amigos, grupos, hasta de las hermanas contemplativas. La alegría de aquellos que aun sin saberlo son testigos vivos de Cristo Crucificado, y forman parte del cortejo del Cordero que da la vida por los otros.  El recuerdo  de la gloria de los mártires. Pero el papa Francisco, siempre atento a la palabra de la Vida, ha querido unir a los mártires de los primeros siglos, a los mártires actuales. Cada seis minutos muere una persona en el mundo por el hecho de ser cristianos. Nunca en la historia hubo tantos mártires cristianos y es la religión con más martirio actual en el mundo. Y a esta  religión cristiana es a la que pertenecemos muchos de nosotros, ciudadanos del primer mundo y en libertad, que podemos proclamar y confesar nuestra fe con libertad, aunque a veces podamos sentir que falta consideración con el hecho religioso en nuestra sociedad laica y secular.

Un día de regalo y gracia

El  día para mí ha sido agradable. De esos días tranquilos que te dedicas a ti mismo sin saberlo, un desayuno tranquilo con lectura de periódico, la búsqueda de la peluquería que la han cambiado de sitio y el dueño me ha enseñado el nuevo local que está preparando para inaugurar el próximo cinco de Enero, la cogida de cita en la otra peluquería para estar más presentable en la entrada de año, un momento compartido con un amigo para hablar de nuestras cosas y recibir un regalo  de comida casera que me abastecerá más de un día, la llamada de unas amigas, Churri, de la universidad y , María Jesús,  de lo rural que querían verme y con las que he compartido la mesa. Después visita para ellas en la parroquia y renovación bautismal de una de ellas que celebraba hoy el treinta aniversario de su bautismo, y esto en nuestro nuevo baptisterio pintado por el artista Gamero, paisano suyo. Después descanso y preparación para la celebrar en la parroquia la eucaristía en la fiesta de los santos inocentes. Hasta aquí un día lleno de paz y de inocencia, de serenidad y gozo. Pero al pensar en la celebración, quiero recoger del mismo día hechos y personas para poner en el altar con motivo de esta celebración, y pienso en los mártires de los que hoy he tenido noticia en nuestro propio pueblo, mártires indirectos. Y me salen tres estampas.

Estampas de mártires: inocentes culpables

En las personas que hoy acudían a cáritas, he estado con los responsables de acogida, ha llegado una madre que tiene a su hijo de quince años en el Marcelo Nessi, no puede salir, acaba  penalización en Junio y ya teme su salida. Hablamos entre nosotros de su proceso, crónica de un fracaso anunciado. Dolor y desestructura desde su infancia más tierna, no tiene una identidad bien formada y le falta la capacidad básica de relación y de encuentro consigo mismo y con los demás. Los de fuera ven en él un peligro, maleante… pero no es otra cosa que un “inocente culpable”, con sus quinces años parece que no hay otro itinerario posible, nadie apuesta por él.

Otro joven, 22 años, su familia ya lo rechazado por miedo, vive en un pensión que le pagan unas religiosas, tiene un hijo, orden de alejamiento de su pareja… dice que es un desgraciado y que nadie lo quiere. Víctima de adicciones, deformado. Guapo y joven pero totalmente roto. Nació sin padre, con madre adicta a la droga que lo abandonó, vivió con abuelos, después con padrastros, con tíos, ya por dos veces internado en el Marcelo Nessi.  Nueva crónica de un fracaso anunciado y previsto. Con piedras  pesadas de dolor y mal en la mochila de la vida que nadie puede resistir. Yo no le tiraría la primera piedra, desde luego, porque no es otra cosa que “otro inocente culpable” que ahora causa víctimas.

 

Un señor mayor, de etnia gitana, viven  en la pobreza casi absoluta, no han venido a pedir hasta ahora, Diego le dice que cómo no vinieron antes, la nochebuena no tuvieron lo más básico… Vive el matrimonio solo, pero ahora ha venido un hijo, con cuatro nietos, que viven en una chabola en Sevilla, no traían nada y no tenían nada que darles. Pienso en esos cuatro nietos, y pido a Dios, que no sean crónica de un fracaso anunciado, pero lo veo difícil. Y está claro que ya son inocentes y víctimas… no sé si llegarán a culpables, pero si llegan algún día a serlo, no habrá duda de que vienen de la inocencia cargada de sufrimiento y martirio de lo humano en su carne.

Ellos son carne y sangre de Cristo crucificado

En la Eucaristía ellos han sido nuestros santos inocentes de hoy. Dolores y sufrimiento en una infancia en medio de una sociedad educada y rica, martirio y desprecio en una vida sin razón alguna. Carne de cañón para pasar de víctimas a agresores, de inocentes a culpables. Por eso junto a la broma, la celebración nos pone en carne viva por el sufrimiento de los inocentes, y uno piensa en el módulo tercero de la Cárcel que  cuando entras en él –según me cuentan los que lo visitan por voluntariados- parece un instituto por la cara de los adolescentes-jóvenes que lo habitan, muchos de ellos crónicas de fracasos anunciados casi desde su nacimiento. Y desde ahí, con voz tímida, hoy he dicho: “Tomad y comed porque esto es mi cuerpo… Bebed porque esta es mi sangre…”, pensando en estas personas dolidas y dolientes, agredidos y agresores, víctimas y victimarios, inocentes y culpables. Por ellos murió Cristo y a ellos les prometió: “Hoy estarás conmigo en el  paraíso”.

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La candela de la Nochebuena
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José Moreno Losada | 27-12-2016 | 1:29| 0

OH LLAMA DE AMOR VIVA
24 de Diciembre, Granja de Torrehermosa, el fuego en la noche aviva sentimientos, calienta el corazón, alegra el alma y abre nuestras entrañas a La Luz que vence la oscuridad. El pueblo sigue esperando lo nuevo y arrojando al fuego lo inútil y falso de la vida, aquello que se apolilla y se carcome frente a lo auténtico del amor sencillo y puro. Y reconozco al fondo la casa de la tía Piedad y el tío Antonio, donde entrabas con respeto y te acogían con cariño, donde se rezaba a Dios y se confíaba en él. Una de las casas más antiguas, de las primeras… de las que son del pueblo y el pueblo de ellas. Y ante ella la luz de la navidad, la de los jóvenes del pueblo que siguen queriendo hacer el fuego más grande, la candela más luminosa, reivindicando que la vida nace de lo que rompe, del surco abierto, de la semilla enterrada, del tronco quemado para ser calor y dar luz.
Recogemos el sentimiento de todos los que fueron y ardieron en llamas de vida y de entrega para nuestra generación, los que nos hicieron arder en vida a nosotros y nos enseñaron que el fuego y el amor sólo lo son, si arden en favor de otros para que no falte la luz ni el calor a los amados. Aquí estamos ahora contemplando el fuego de los jóvenes que viene con fuerza y sube a lo alto, con una impulsividad no contenida, y lo hacemos desde las ascuas encendidas de nuestros amores, que son recuerdos a la vez que entrega a los que vienen, porque nuestro oficio ya no es otro que ser ascuas entre  dos fuegos, los que se fueron, dándose, y aquellós que ahora comienzan y quieren arder con el calor recibido de nosotros.
Así lo sentimos todos aquellos que de niños juntamos leña, hicimos hachones, levantamos las llamas por las calles en nuestra infancia, los que ahora hemos vuelto a rejuntarnos con el calor del frio internet y al unir nuetras brasas -fundidas de recuerdos cariñosos- hemos vuelto a sentirnos fuego y a desear vovler arder,  pisar juntos nuestras calles y avivarlas, sabiendo, que ya los que nos queda es ser buenas brasas encendidas, rescoldos de luz y de sabiduría, tras haber peregrinado y volver como hijos pródigos de un amor sencillo y duradero, que sabe deshacerse y quemar lo que se pasa, para quedarse con aquello que perdura: la verdad y la vida, que sólo arden en la entrega y que ahí nunca se apagan, porque solo el amor es más fuerte que la muerte, y solo su llama es realmente viva. Así lo deseamos..  y deseamos en esta noche luminosa y santa que no nos falte nunca la llama de amor viva que cantaban nuestros místicos.

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Estampas navideñas
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José Moreno Losada | 26-12-2016 | 11:37| 0

Estampas de Navidad

Caricias de Navidad: “Un beso divino” (Navidad)

Cuando Dios fue besado por lo humano y se sintió querido. Navidad, cada año, me revuelve por dentro y se me hace real y evidente en detalles que me sobrepasan y me enternecen de un modo tan entrañable que me hacen desear ser más bueno de verdad, renovarme en los sentimientos mejores, al sentirme tan querido y tan acariciado.

Primera caricia de la vida: En la espera.

Encuentro de Navidad de los jóvenes estudiantes de acción católica, veinticinco años caminando en el deseo de ser y hacer al estilo de Jesús en medio de los institutos y la universidad. Allí están Juanjo y Eva, son animadores de estos jóvenes, antes ellos fueron jóvenes animados, ahora ya profesionales médicos con espíritu y deseos de servir más y mejor, también en grupos de revisión de vida. Pero ahora están en un momento trascendental de sus vidas, tras algunos años de matrimonio, están esperando a César y Ester. El seno de Eva es grande y redondo como el mundo y esta lleno de amor, su rostro de belleza de mujer fecunda que ya aguarda el momento del parto. Toco su vientre y quiero acariciar a Dios en los que ellos esperan y siento que Dios se deja tocar por mi mano, se siente querido, y desde ellos me responde con un beso divino.

Segunda caricia de luz : Tenemos una estrella.

El año pasado estaba recién nacida y era un lucero en el portal, este año ya es una estrellita en el portal de Belén, en su guardería, junto a sus profes, cuidadores y compañeros. Ella se convierte en centro la vida familiar de sus padres –mis sobrinos- y sus abuelos. El punto débil nos llena de fuerza, de ilusión y de vida. No ha dicho, ni ha hecho nada…sólo llorar y reír, pero para nosotros es todo. Lo débil confunde a lo fuerte, Dios está con nosotros. Paula abraza con fuerzas a su madre y le acaricia la cara sonriendo y es una de las imágenes más bellas de Dios que he visto nunca. Y profundizo de un modo nuevo en el texto bíblico, en medio de la guardería, porque “hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. Y lo hago desde estos días en los que me he visto rodeado de centenas de niños en nuestra parroquia celebrando juntos el misterio de la navidad, con sus catequistas y familiares. Y es que no es Navidad porque haya fiestas, sino que es fiesta porque es Navidad.

Tercera caricia de sencillez en el límite: Los pastores de Belén.

Cada Domingo me dirijo a la Residencia de los Mayores de la Granadilla, es mi lugar de referencia celebrativo dominical más continuada. Allí me aguardan mis mayores para celebrar la vida y no la muerte. Repetimos a coro siempre: “Aquí no hemos venido a morir, aquí hemos venido a vivir”. Y son muchos de ellos los que buscan después de misa para decirme que han disfrutado de la celebración, que eso que yo he dicho lo están viviendo ellos, que esto del Evangelio es verdad. Yo sólo trato de llevar el evangelio a sus vidas, y ellos me responden como los pastores: “fueron y encontraron a María, a José y al Niño acostado en un pesebre como les había dicho el ángel”. El último día que estuve salió Juan a mi encuentro, él tiene sus límites y discapacidad, pero me recibió, abrazó y me besó como a alguien muy querido, y cuando en la homilía pregunté quién y qué iba a ser lo más importante en estos días –mi pregunta era retórica- el gritó: Jesús, Jesús. Nunca creí que entendiera y atendiera, pobre de mí. Y Dios, en él, volvió a besarme como alguien muy querido.

Cuarta caricia de amor puro: “cuando Dios besa a Dios”.

Jueves a las siete de la tarde. Celebración de la Navidad, desde Cáritas, en la parroquia de Guadalupe de Badajoz, acuden el equipo directivo, los trabajadores de Cáritas, algunos voluntarios de las parroquias pacenses, sacerdotes y un buen grupo de acogidos, los residentes del centro hermano. Se forma una verdadera comunidad. Escuchamos la palabra de Dios de un modo creativo y participativo, van entrando los símbolos fundamentales de la navidad: el pan, el vino, las flores… una pancarta que se hace grito profético y eco del Papa Francisco: “Nos han robado la esperanza”… y el niño-Dios viene a esperanzarnos y recuperarnos. Así llegamos al momento central, al gloria de lo humano y lo divino, y un joven acogido en su herida y fracaso, como uno más de la comunidad, se adentra procesionalmente con la imagen del niño desnudo en sus manos. En su rostro muestra huellas de dolor y , al mismo tiempo serenidad esperanzada, sus ojos brillan. Lo porta con una ternura extraordinaria entre sus manos, se acerca a la cuna para depositarlo y, al llegar, se detiene, lo mira fijamente, y le sale de dentro de sus entrañas un beso fuerte y sonoro, no programado, sentido y querido. Ahí, ahí mismo, en esa celebración era Dios quien besaba a Dios, en lo humano, en lo roto, pero sobre todo en lo esperanzado. Devolver la esperanza es el oficio de Dios, se hace carne en cada rostro que vuelve a desear besar desde lo profundo, a sentir cariño e ilusión de una nueva vida, de un nuevo nacimiento.

Cáritas quiere ser el rostro de Dios que devuelve la esperanza y estamos buscando socios que se unan a este oficio divino, únete a esta empresa y serás besado de Dios y tus besos serán divinos como los de este hermano joven al que le vuelven a brillar los ojos por la emoción y los sentimientos de una vida que se sueña ya, como nueva, en su propio corazón.

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“Cuando Dios besa a Dios”
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José Moreno Losada | 24-12-2016 | 10:44| 0

Navidad:

Cuando Dios fue besado  por lo humano y se sintió querido. Navidad, cada año, me revuelve por dentro y se me hace real y evidente en detalles que me sobrepasan y me enternecen de un modo tan entrañable que me hacen desear ser más bueno de verdad, renovarme en los sentimientos mejores, al sentirme tan querido y  tan acariciado.

 

Caricia de amor puro: “cuando Dios besa a Dios”.

Jueves a las siete de la tarde. Celebración de la Navidad, desde Cáritas, en la parroquia de Guadalupe de Badajoz, acuden el equipo directivo,  los trabajadores de Cáritas, algunos voluntarios de las parroquias pacenses, sacerdotes y un buen grupo de acogidos, los residentes del centro hermano. Se forma una verdadera comunidad. Escuchamos la palabra de Dios de un modo creativo y participativo, van entrando los símbolos fundamentales de la navidad: el pan, el vino, las flores… una pancarta que se hace grito profético y eco del Papa Francisco: “Nos han robado la esperanza”… y  el niño-Dios viene a esperanzarnos y recuperarnos. Así llegamos al momento central, al gloria de lo humano y lo divino, y un joven acogido en su herida y fracaso, como uno más de la comunidad, se adentra procesionalmente con la imagen del niño desnudo en sus manos. En su rostro muestra huellas de dolor y , al mismo tiempo serenidad esperanzada, sus ojos brillan. Lo porta con una ternura extraordinaria entre sus manos, se acerca a la cuna para depositarlo y, al llegar, se detiene, lo mira fijamente, y le sale de dentro  de sus entrañas un beso fuerte y sonoro, no programado, sentido y querido. Ahí, ahí mismo, en  esa celebración era Dios quien besaba a Dios, en lo humano, en lo roto, pero sobre todo en lo esperanzado.  Devolver la esperanza es el oficio de Dios, se hace carne en cada rostro que vuelve a desear besar desde lo profundo, a sentir cariño e ilusión de una nueva vida, de un nuevo nacimiento.

HAZTE SOCIO, BESO DIVINO

Cáritas quiere ser el rostro de Dios que devuelve la esperanza y estamos buscando socios que se unan a este oficio divino, únete a esta empresa y serás besado de Dios y tus besos serán divinos como los de este hermano joven al que le vuelven a brillar los ojos por la emoción y los sentimientos de una vida que se sueña ya, como nueva, en su propio corazón.

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.