Hoy
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Autor: jose.moreno.losada_933
Presentación de niños en el templo ( Candelaria).
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José Moreno Losada | 05-02-2017 | 9:30| 0

Nacer y vivir

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Hoy , presentación de niños ….Hoy ha sido un día entrañable en la parroquia, cada año por la fiesta de la Candelaria convocamos, en el domingo más próximo, a las familias que durante el año pasado celebraron el bautismo de sus pequeños en nuestro templo. Muchos son los que responden llenando la asamblea comunitaria de gozo y alegría, entre los sollozos y los gritos de los pequeños que como es natural ejercen su protagonismo a su manera.

Así ha sido en la celebración eucarística de esta mañana dominical. A primera hora Paco y yo ejercíamos el ministerio de un modo muy diferenciado y contradictorio, él celebrando una liturgia de oración y consuelo para unos padres que acababan de vivir con dolor la muerte de un niño en su octavo mes de gestación en el seno de su madre. Acompañar a esos padres en ese momento tan duro, buscando un sentido y una esperanza, quedaba marcado al  pastor, con una oración que se ha prolongado en la eucaristía llena de vida y gozo nacido.

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Yo celebrando la eucaristía con los ancianos de la Granadilla donde un buen número de ellos tienen más de los noventa años, y llevando la comunión a enfermos dependientes totales que ya ven sus vidas acabadas y que las ultiman en un lecho duro y largo de dolor y con mucha serenidad, hoy una de ellas lloraba porque había perdido la vista, se había quedado ciega y le dolía porque era lo que le quedaba para conectar con el exterior desde ella misma, mirando por su ventana y reconociendo a los que se acercaban. La contradicción del nacer y del vivir, un niño sin nacer y abuelos casi centenarios, y todos queridos y entrañables.

La tensión, el dolor y la vida agradecida y habitada

La tensión de la vida, dos orillas, pero unas mismas entrañas, unos llorando al hijo de sus entrañas, que aunque no había venido todavía al exterior del mundo, ya era querido, esperado, ansiado, sentido, era entrañable, por eso no podían no despedirlo, no llorarlo, no ofrecerlo y ponerlo en las entrañas de lo divino para que lo plenifique. Los mayores en las entrañas de lo vivido, alegría y dolor, lucha y esperanza, sintiendo como el otro día confesaban en una reunón de vida ascendente que en sus vidas Dios nunca los había dejado solos, menos aún cuando vino el dolor y la desgracia, aunque en esos momentos no lo vieran. Sí, hoy al final de sus vidas confiesan con una serenidad que deslumbra que Dios los ha abrazado y que se sienten acompañados por Él en este tránsito último, donde cada domingo confiensan que han venido a la residencia no a morir, sino a vivir entrañablemente entre ellos y darse vida y consuelo mutuamente.

Los niños en el templo, esperanza de una comunidad

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Después nos hemos reunido en el templo y hemos esperado y saludado a los feligreses que venían a la celebración dominical, especialmente a los que empujaban sus carritos de bebés, algunos de ellos acompañados, junto a su padres, por abuelos, padrinos, tios… la asamblea estaba a rebosar, pero sobre todo estaba centrada entrañablemente en el agradecimiento de estos padres. Para Paco y para mí es entrañable recibirlos después de haberlos bautizados recientemente, tenerlos como centro de la celebración, presentarlos en la comunidad parroquial y ofrendarlos al preparar el altar con este agradecimiento de la vida, de este tesoro que Dios Padre pone en las pequeñas manos de los padres y en sus grandes corazones para llevarlos hacia adelante.

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Agradecidos y agraciados, por la vida, las familias, la comunidad

Nos sentimos agraciados y beneficiados con este quehacer y este acompañamiento de una comunidad que se siente viva y , que con sencillez y desde lo ordinario, va caminando en el proceso de la fe de sus pequeños para tengan horizonte y no les falte la sal y la luz de la vida, para que ellos un día puedan dar ese sabor de Reino de Dios al mundo, desde su familia, sus estudios, profesiones, compromisos humanos y sociales, desde su fe vivida y comprometida, y puedan ser luz para otros que buscan y quieren encontrar el verdadero tesoro que llena de alegría y paz la vida de una persona. La presencia hoy de estos niños y sus padres son un signo de una comunidad que quiere ser familia, auténtica, que le interesa saber ser transmisores de la fe y de hacerlo desde los sentimientos más profundos, desde la entrañas. Hoy nuestra celebración, con los gritos de los pequeños, con sus llantos, sus sonrisas, sus ojos de admiración o sueño, nos ha sabido a vida y a esperanza, ha unido el crear y el creer, Dios ha sido más padre y los hijos pequeñitos han brillado divinamente.

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” El matrimonio y la familia hoy” Cardenal Ricardo Blázquez (presidente de la Conferencia episcopal)
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José Moreno Losada | 04-02-2017 | 1:58| 0

El presidente de la conferencia episcopal en Badajoz

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Hoy ha sido un día  de escucha en Iglesia Diocesana de Mérida-Badajoz. El azobispo don Celso, a traves de varias delegaciones, ha convocado a un encuentro de formación en el seminario Diocesano, donde casi trescientas personas – matrimonios, profesores de religión, sacerdotes, catequistas, religiosos…- hemos recibido información con el ánimo de formarnos en un tema de actualidad como es el que se refiere a la familia en la sociedad actual, así como de los aspectos que nos interpelan como cristianos a la iglesia católica en este contexto.  Una de los guías en esta reflexión ha sido Ricardo Blázquez Pérez,  Presidente de la Conferencia Episcopal Española y  Cardenal arzobispo de Valladolid, uno de los activos en el último sínodo sobre la familia que ha celebrado la Iglesia, y  colaborador directo con el Papa Francisco. El ,de una forma muy sencilla y en el mismo tono que el papa actual, nos ha acercado a las cuestiones más fundamentales del hoy en la familia y en el matrimonio,  ha compartido las interpelaciones más fuertes que la Iglesia siente, y nos ha invitado a participar de modo activo en la vivencia y proclamación del mensaje  positivo y  y esperanzador del evangelio sobre el amor y la familia que tenemos los cristianos como tesoro que les pertenece a todos los demas, a la sociedad actual.

En su mensaje creo que se pueden  subrayar los siguientes aspectos:

Mensaje realista e interpelador

Hay realidades que son nuevas y no se pueden obviar forman parte de un nuevo modo de vivir, pensar y actuar, se trata de una cultura que abarca nuestro mundo, cultura que está ante todos nosotros que somos diferentes, hemos de tener en cuenta que en el mundo y momento actual convivimos “cuatro generaciones biológicas y culturales … los mayores somos cerrados ante los jóvenes . Hemos de escucharlos, así se ha abierto la convocatoria del próximo sínodo de juventud, hemos de abrirnos a los mensajes de los que viven los jóvenes, escucharlos. Hay hechos constatables nuevos que están ahí y que hemos de interpretar, responder, acogiendo sus interpelaciones : los jóvenes conviven en parejas antes de dar el paso al matrimonio civil o eclesiástico, a veces sin pensar si lo van a dar algún día, la mayoría no eligen el matrimonio sacframental como vínculo de sus relaciones, es una realidad las parejas del mismo sexo y su institucionalización a nivel civil,  la fertilidad alquilada para obtener hijos, el divorcio “exprés”,etc.  A la vez que se constatan realidades sociales y económicas que les envuelven, así por ejemplo, los jóvenes, según el papa, se cansan de buscar empleo, precarios, sin futuro , esto es un freno radical al ideal.

Cuestiones de fondo: Fidelidad, desinstitucionalización,esperanza.

–  Hay cuestiones de fondo que pueden interpelarnos: ¿Ya no sé lleva la fidelidad?¿ Las crisis no maduran? Ir más allá,  nosotros creemos que es bueno aceptar la crisis como lugar de vida. Queremos presentar  la fidelidad no como algo que es del pasado, de una forma tradicional de entender la familia,  sino como  signo de vida y madurez, autenticidad. La integración del dolor y la crisis es realización. Creemos en la alegría del amor que se fecunda en lo diario y sencillo, hemos de anunciar la familia como gozo libre y creativo, no es una carcel. Consderamos que los hijos, en libertad, son un don. Tienen valor absoluto, un niño no es un gatito y requiere una entrega única. Smos testigos de que los jóvenes aman la familia frente a la intemperie. El hogar es amado y querido por todos.

La desinstitucionalización del matrimonio y de la familia afecta a la pastoral familiar. El descenso y desplome de la celebración cristiana, es una cuestión que nos plantea el tema de la fe cristiana y los procesos de iniciación cristiana. No hay matrimonio sin esa iniciación. La pertenencia eclesial no está lograda en la vivencia de la fe de los jóvenes y no la consideran a la hora de celebrar su vida de pareja y de familia.

Una exhortación para alegrar y esperanzar: desde la compasión y la misericordia encarnada.

La necesidad de una mirada positiva y evangelizdora: Sobre “Amoris laetitia”: Título positivo y animador, la alegría y el optimismo es necesaria en la iglesia en su mirada al matrimonio, la familia y la historia.  Fuera la gafas negras!!!!! El defraudado genera frustración. El esperanzado da esperanza. Miremos a la LUZ De Dios. Alegría y dolor puede caminar unidos.
El papa es realista en su mirada a la pareja y a la familia, habla desde la vida más que desde la doctrina. El papa se alegra de la coincidencia de publicarse en el año de la misericordia, es la lógica del documento. La “irregularidad” no requiere denuncia si compasión encarnada y humilde. Solo la misericordia genera comunidad reconciliada y en paz, en fiesta… como el padre bueno. No caigamos en el juicio del hermano mayor. Hay que situarse en cada persona y curcunstancia, hace falta discernimiento real. Las personas somos complejas, no podemos seguir solos. Todos tenemos nuestros pecados y fallos. Todos necesitamos perdón y gracia.Todos necesitamos acompañamiento en nuestras vidas y problemas.

Acompañar, discernir, incorporar, este es el reto

Tres palabras claves de la exhortación Amoris laetitia: Acompañiemto, discernimiento e incorporacion. Hoy necesitamos más que nunca resolver y profundizar en esta tensión : Unir verdad evangélica y conciencia personal es un reto. Respetemos la Luz De Dios en las conciencias.”

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El poder de perdonar y la paz verdadera
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José Moreno Losada | 02-02-2017 | 2:04| 0

Ojo por ojo y todo el mundo será ciego…

Un año más volvemos a esa aspiración que expresamos con una palabra universal como es la paz. Desear la paz es desearnos todo, así lo hacemos en la eucaristía cada domingo, ¿pero, de verdad, deseamos la paz auténtica de la que habla el Evangelio, la que trae Jesús de Nazaret?

La realidad nos habla más bien de venganza y de violencia de un modo estructural y ambiental en nuestro mundo y en nuestra sociedad. Los datos nos hablan de un mundo en guerra y el Papa Francisco, proféticamente lo viene denunciando y llamando a la conversión, por eso nos habla de misericordia. En la Navidad nos ha hablado de un río de miseria y de violencia que asola el mundo, cuestionó de esta manera: “¿Cómo es posible que perdure la opresión del hombre contra el hombre, que la arrogancia del más fuerte continúe humillando al más débil, arrinconándolo en los márgenes más miserables de nuestro mundo?”. Estamos viviendo desde la ofensa y la venganza, por eso podemos hablar de un mundo en guerra: la guerra de Siria, la del África subsahriana (Sudán del Sur, República centroafricana, Etiopía, Uganda, Congo), en la zona de Asia y el Pacífico, en América Latina (especialmente Colombia), en la zona De Oriente medio y el norte de África; y, finalmente, en Europa con los refugiados (Ucrania). Desde principios de siglo no había en el mundo un mapa de conflictos tan extenso y con tantos fuegos abiertos a la vez como el que tenemos en el presente. En el fondo de todos los conflictos está siempre la ofensa, los que se sienten ofendidos por los otros. Ya el adagio nos habla que si nos movemos desde la ofensa la marea de la violencia será imparable y la paz será imposible.

La ofensa se adentra en el corazón del hombre e invita al rencor para permanecer unido a él. Cuando eso ocurre la muerte se apodera de lo humano, y acaba con el otro que me ha ofendido al mismo tiempo que acaba con la bondad y la paz del que se venga. Cuando eso ocurre las sociedades se vuelven poco humanas y habitables, la sospecha, la desconfianza, la frialdad, la indiferencia, la lejanía se apoderan de los sentimientos y nos hacemos cada vez más cerrados e individualistas en todos los ámbitos: políticos, regionales, económicos, sociales, familiares, religiosos, deportivos… podemos decir de algún modo que la ofensa por la ofensa acaba con todo, da muerte a todos los que se adentran en ella con el rencor. Las heridas son enormes y el sufrimiento se extiende y se universaliza como una marea imparable, así se generan los ríos de miseria y sufrimiento humano.

Como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…

Siguiendo al Evangelista Lucas, cada vez que rezamos con la oración propia de los cristianos, pedimos a Dios el perdón de nuestros pecados, de nuestras ofensas con respecto a El, pero también añadimos lo que ha de ser nuestra especificidad de seguidores de Jesús en medio del mundo :”así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Presentamos nuestro deseo de perdonar toda ofensa y toda injuria recibida en nuestra vida.
El perdón, en primer lugar, de las ofensas que los “hermanos” nos hacen “siete veces al día”: “Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale. Y si peca contra ti siete veces al día, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, le perdonarás” (Lc 17,3-4). Pero no sólo a los hermanos, sino “a todo deudor”, es decir, a los  enemigos, a quienes les odien, maldigan y maltraten (Lc 6,27-28; 6,22). El odio, la maldición y los malostratos, las injurias y la proscripción “por causa del Hijo del hombre” es la deuda que deben perdonar los cristianos, como Cristo en la cruz les perdonó a ellos. Respondiendo al mal con el bien, “serán hijos del Altísimo”: “Amad a vuestros enemigos; haced el bien y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y perversos. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso…. perdonad y seréis perdonados” (Lc 6,35-37).

El lío de la misericordia

El perdón es la clave de la misericordia, estamos llamados a ejercerlo, sabiendo que hemos de caminar en un sentido integral y saludable del perdón que vence a la ofensa, a toda ofensa:
– El camino de la reconciliación personal: saber hacer examen de conciencia y perdonándonos en nuestras debilidades, viviendo el mandato de saber amarnos a nosotros mismos con las claves el amor de Dios que nos ha bendecido en Cristo, como hijos amados suyos y siempre está dispuesto al perdón y a la misericordia para que podamos tener su paz y su fuerza.
– El camino de la humildad y su poder de perdón, que no distingue entre ofensor y ofendido en lo que le afecta, sino que con la libertad del Espíritu de Jesús, da los pasos necesarios para entrar en el perdón mutuo sin más condición que la ternura y la compasión. Poder de perdonar que libera de todo rencor y deseo de venganza, sabiendo que en la violencia perdemos todos, pero en el perdón todo es ganancia.

¿Qué tenemos que hacer?

– Cuidar nuestro proyecto de vida personal. Tratar de conocernos mejor a nosotros mismos, profundizar en la vivencia de todas las emociones y encauzarlas para hacerlas lugares de vida y crecimiento personal, sin querer reprimirlas ni anularlas. Buscar espacios comunitarios y grupales – ámbitos parroquiales, movimientos, ejercicios espirituales- que nos ayuden a esta visión humana y cristiana de nuestra propia persona.
– Analizar las relaciones de conflicto, separación, exclusión, división, indiferencia que nos rodean a nivel personal, familiar, laboral, social, político, económico, religioso. Buscar caminos de sanación, acercamiento, implicación en orden a saber pedir perdón y restablecer relaciones sanas, que curen heridas y resuciten lo bueno de lo vivido.
– Saber vivir la dinámica del perdón en la relación con Dios y los hermanos, a nivel personal y comunitario, redescubriendo los procesos de conversión y la celebración gozosa del sacramento de la reconciliación

– Informarnos y preocuparnos por las situaciones de violencia y ofensa que se dan en nuestro mundo y trabajar por la paz y el perdón con todas las asociaciones y organismos que se implican por los que sufren la guerra y toda clase de persecución y violencia.

– Cuidar las relaciones con las personas que son de otras ideas políticas, religiosas, clases sociales para que siempre sean desde el respeto y la ternura.

 

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Del Papa Francisco y los universitarios extremeños
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José Moreno Losada | 28-01-2017 | 6:53| 0

Sto. Tomás, patrón de la Universidad

¡No os dejéis robar el entusiasmo, fuera la mediocridad y el aburrimiento¡

Según el papa Francisco los desafíos que los universitarios están llamados a afrontar con “fortaleza interior y audacia evangélica” son de diverso tipo. “El contexto socio-cultural en el cual están insertados – ha observado el Santo Padre- a veces está lleno de mediocridad y aburrimiento. ¡No hay que resignarse a la monotonía del vivir cotidiano, sino cultivar proyectos de amplio horizonte, ir más allá de lo ordinario: ¡no os dejéis robar el entusiasmo juvenil! También sería un error dejarse aprisionar por el pensamiento débil y uniforme, el que homologa, por una globalización entendida como homologación”.

Para superar estos riesgos “el modelo que hay que seguir en la verdadera globalización -que es buena- no es la esfera, en la que se nivela cada relieve y desaparece cada diferencia: es el poliedro, que incluye una multiplicidad de elementos y respeta la unidad en la variedad. Al defender la unidad, defendemos también la diversidad. De lo contrario esa unidad no sería humana… Si no os dejáis condicionar por la opinión dominante,y permanecéis fieles a los principios éticos y religiosos cristianos, también encontraréis el valor de ir contracorriente. En el mundo globalizado, contribuiréis a salvar peculiaridades y características propias, tratando de no rebajar el nivel ético. Efectivamente, la pluralidad de pensamiento y de individualidad refleja la multiforme sabiduría de Dios cuando se acerca a la verdad con honestidad y rigor intelectual, cuando se acerca a la pluralidad, a la belleza y así, cada uno pueda ser un don que beneficie a todos”.

 

Y nuestros estudiantes?

Alumno de Matemáicas de la UEx:

Desde mi humilde perspectiva, la docencia en general, no solo la universitaria, debe formar personas, antes y además que profesionales. Es comprensible que la especificidad y exigencia académica de los estudios universitarios desvirtúan el carácter humanista y formativo inherente a la docencia en aras de mayor dedicación a la disciplina estudiada, pero no por comprensible deja de ser un error. Si, en los estudios previos al ciclo universitario, el papel del profesorado no se reduce (o al menos no debería reducirse) simplemente al de transmisor de conocimientos ¿por qué ha de ser diferente en el tramo final y más exigente del periplo educativo? ¿sólo necesitan formación y desarrollo como personas los niños y los adolescentes? ¿acaso somos tan vanidosos que pensamos que, solo por llegar a la edad adulta y ser un ciudadano de pleno derecho, nuestra formación personal, ética o moral ha terminado?

Nos dice el Papa que la humildad es una virtud indispensable que protege de la vanidad en la búsqueda de la verdad y yo creo que la búsqueda de la verdad es el fin último de todo ejercicio intelectual (como por ejemplo la docencia y el estudio) y es precisamente el intelecto lo que nos distingue de los demás seres de este mundo y nos hace únicos, irrepetibles, nos hace humanos.

Alumno de  ingeniería química:

“Desde mi punto de vista, la universidad debe ayudar a los jóvenes a la búsqueda de la verdad en todos los sentidos de la palabra. Quizá hoy la mayor parte del profesorado puede que solo se dedique a formar meros profesionales, pero no debemos generalizar, puesto que también existen casos opuestos.

Además, pienso que falta cierta parte de compromiso por parte de los jóvenes que formamos parte de la misma (entre los que me incluyo), pues de nada sirve que un profesor se preocupe por ti o intente hacerte ver las cosas desde otro punto de vista si uno mismo no muestra interés por ello, y esto puede hacer que incluso el profesorado acabe desmotivándose y centrándose simplemente en dar sus clases.

En resumen, creo que esta universidad de la que nos habla el Papa es difícil de conseguir, pero posible, todos debemos aportar nuestro granito de arena para intentar cambiar la universidad a mejor, podemos llegar a conseguir mucho más de lo que pensamos”.

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¿Católicos o protestantes? De Cristo
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José Moreno Losada | 24-01-2017 | 12:06| 0

“EL AMOR DE CRISTO NOS APREMIA”
Una celebración de oración ecuménica centrada en Cristo: Oración, perdón y formación. Claves de comunión y autenticidad .
Lo hacen todos los años cuando llega este octavario, en la parroquia de Santa María en Mérida. Yo, como delegado de ecumenismo, he participado por primera vez y me ha gustado. Han presidido Don Celso Morga, nuestro arzobispo, y Mariano de Arellano, pastor de la Iglesia evangélica española en Extremadura.
Una celebración cuidada y medida, servida con el complemento de un grupo de jóvenes del colegio de los salesianos que nos han ofrecido la visión plástica del muro que nos separa y de la cruz que nos salva y nos une. A ello se ha unido un coro que nos ha conducido desde la música y el sentimiento al sentido de lo divino en la paz y en la alegría. Ha habido momentos para situarse, para implorar el espíritu, pedir perdón, abrirnos a la luz y la fuerza del Espíritu a través de la Palabra.
Nos han sermoneado con las claves del profeta que nos pide pureza de novedad y esperanza, en las aguas vivas que purifican y dan un corazón nuevo, con el amor de Cristo que nos apremia, y con el Padre de los dos hijos queridos, que aunque están lejos de su corazón, él se acerca y los abraza y les pide que estén siempre unidos, porque él no quiere ser un padre pródigo, sino un padre bueno.
Nos han invitado a orar, a convertirnos, a formarnos y , sobre todo, a caminar y vivir en el Espíritu de la verdad y lo auténtico. Seamos fieles a Cristo y lo demás nos vendrá por añadidura, vivamos en el amor y la unidad vendrá como un fruto. La paz nos ha servido de plataforma para poder decir Padre Nuestro, y hemos salido bendecidos y agraciados, sintiéndonos hermanos y enviados. El mundo sólo necesita testigos del amor y la unidad, y nososotros vamos a ser apóstoles y vamos a construir puentes allí donde sólo había muros. La sangre de Cristo y su Cruz han terminado con los velos y los muros que separan, ahora sólo hay gracia y filiación divina, en un perdón sin ocaso y una promesa de eternidad. Aleluya¡
Y ahora duermo soñando que mañana será otro momento de luz y de gracia en la iglesia de la Concepción en Badajoz a las ocho de la tarde….os espero¡

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.