Hoy
img
Autor: jose.moreno.losada_933
Ni rosa, ni azul, violeta… tod@s divin@s
img
José Moreno Losada | 07-03-2018 | 11:46| 0

Desde la Universidad de Extremadura, donde conocí a este movimiento entrañable de jóvenes estudiantes comprometidos con el ambiente estudiantil en claves de compromiso evangélico y humanizador, me uno  en este día significativo y simbólico a su comunicado de adhesión, un texto reflexionado y sentido en un proceso vivido con profundidad en su formación como jóvenes, como estudiantes y como católicos:

Aulas de libertad y dignidad: por la igualdad

A la JUVENTUD ESTUDIANTE CATÓLICA  también nos preocupa y nos duele que las mujeres nos veamos limitadas por el mero hecho de serlo. Queremos que nuestras aulas se conviertan en los laboratorios en los que ensayar una sociedad donde ninguna persona se sienta limitada por los estereotipos de género, que crezca sin sesgo y se desarrolle en la esfera privada y pública sin temor alguno. Queremos que el ámbito afectivo y del cuidado no sea exclusivo del género femenino, y el ámbito público y del éxito profesional del masculino. Entendemos que sólo esta educación con mayúsculas traerá consigo la prevención de la violencia y la discriminación por cuestión de género.

Por una coeducación real y plural

Como movimiento con vocación de trabajo y transformación dentro del ámbito estudiantil y educativo nos sentimos llamadas a la huelga feminista del próximo jueves 8 de marzo. La escuela, como entidad de peso en la transmisión de valores, comportamientos y espacio de socialización, tiene una responsabilidad fundamental en la construcción de una sociedad donde hombres y mujeres crezcan libres y cuenten con las mismas oportunidades para poder elegir y desarrollarse en equidad e igualdad social. Por ello apostamos por la coeducación en las aulas como modelo educativo, educando en común, en el respeto y en igualdad desde la diversidad.

También en la Universidad, espacio de histórica tradición de lucha por la igualdad de género, queda mucho camino por recorrer. Reivindicamos una apuesta por políticas estructurales de promoción de igualdad de género en todos los niveles del sistema educativo.

A la luz del Evangelio, al estilo de Jesús

La llamada nos surge del Evangelio donde constatamos que el encuentro de Jesús con diferentes mujeres (La sirofenicia, la samaritana, la hemorroísa…) nos hablan de una dinámica de relación que subvierte los esquemas de un orden social, cultural, político y religioso que relega, margina y estigmatiza a las mujeres. Frente a eso, Jesús reconoce la dignidad y la igualdad de la mujer respecto al hombre y lucha por su empoderamiento y el ejercicio de su protagonismo en todas las facetas y dimensiones de la vida.

Nuestra Iglesia, si bien tiene un rostro fundamentalmente femenino tiene un camino que recorrer por que el protagonismo de la mujer y su desarrollo en los puestos sea una realidad.

Como grita el lema de la campaña de secundaria de la JEC para este curso 2017/2018:#NiRosaNiAzul #Violeta #8M

La imagen puede contener: 30 personas, personas sonriendo, personas sentadas, árbol, niños, césped, exterior y naturaleza

Ver Post >
La Paella y Dios – A la luz de la carta “Placuit Deo”-
img
José Moreno Losada | 06-03-2018 | 12:07| 0

O nos salvamos juntos o no nos salvamos…

No hay texto alternativo automático disponible.“No hay un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás. O nos salvamos todos, o perecemos todos” (Leonardo Boff)

Un gran teólogo, Ladaria, que el Papa Francisco ha encargado del tema de la Doctrina de la Fe  para illuminar a los católicos en lo nuclear de nuestro credo y de la salvación, ha elaborado una carta aclarando temas teológicos muy profundos en torno a la salvación, tal como la entendemos en la Iglesia, y avisa que no valen  las ideas culturales que presentan la salvación de un “modo individualista” y “espiritualista/interior”, o sea, ideas de la salvación cerradas en uno mismo y en su puro bienestar interior, al margen de la comunidad humana y fuera del compromiso encarando con el mundo y con la historia… Mientras leo la carta – es difícil concentrarse en este vivir- me acuerdo de la historia que tenemos montada  para el Domingo en la parroquia de Guadalupe: “la paella solidaria”. Un acto de visibilización en la calle de la comunidad incluyente, conviviendo con los miembros de Aspaceba y Apnaba, situados en la demarcación parroquial. Y traigo a colación un diálogo de messenger de esta mañana con uno de los implicados,  lo identifico con uno de los párrafos de la carta oficial sobre la salvación, y me da alegría pensar que esta “Paella será salvífica” porque es “comunitaria y comprometida”, por eso me alegro y me ilusiono.

Diálogo de messenger

La vida:
Esta mañana hablando con un amigo -implicado en el evento y su organización- sobre la paella solidaria que estamos preparando para el Domingo, dialogábamos por el messenger cosas así:

-” El evento del domingo va a ser un buen momento.. primero tendremos una misa en la que van a participar los paralíticos y niños con autismo.. con toda la comunidad. Me hace mucha ilusión lo que estamos preparando y todos los que estáis participando”. (YO)

-“A mi también Amigo. Esta mañana cuando me levanté, me acordé de ti. Miré por la ventana, dí gracuas a Dios por otro nuevo y maravilloso día, y pensé; Que le habrá movido a este hombre a ser sacerdote??? Quizás el ayudar a los demás. Gracias por tu amistad. Un abrazo apretao.” (EL)

-“Me movió encontrarme con las personas, compartir la vida… y saber que Dios estaba allí , en todos vosotros, antes de que llegara yo y cuando y o llegara me iba a encontrar con él… y al día de hoy estoy rodeado de una multitud de mujeres y hombres de Dios, que le dais sentido a mi vida…yo esta mañana pensaba: Pepe ya vas a cumplir sesenta años, o sea, cambio de tercio, y entro en el último, momento para reflexionar a fondo en qué quiero gastar “mis últimos cuartos -tercio-“, una vez que la vida me ha enseñado donde está lo fundamental… jeje” (yo)

Una clave salvífica, una paella que salva

-Y este evento, como muchos otros, lo hacemos porque la salvación ha llegado a nosotros y sabemos que no nos salvamos solos -individualismo- ni solo por dentro -espiritualismo/nogsticismo- sino en comunidad:

“El lugar donde recibimos la salvación traída por Jesús es la Iglesia, comunidad de aquellos que, habiendo sido incorporados al nuevo orden de relaciones inaugurado por Cristo, pueden recibir la plenitud del Espíritu de Cristo (Rm 8, 9). Comprender esta mediación salvífica de la Iglesia es una ayuda esencial para superar cualquier tendencia reduccionista. La salvación que Dios nos ofrece, de hecho, no se consigue sólo con las fuerzas individuales, como indica el neo-pelagianismo, sino a través de las relaciones que surgen del Hijo de Dios encarnado y que forman la comunión de la Iglesia. Además, dado que la gracia que Cristo nos da no es, como pretende la visión neo-gnóstica, una salvación puramente interior, sino que nos introduce en las relaciones concretas que Él mismo vivió, la Iglesia es una comunidad visible: en ella tocamos el carne de Jesús, singularmente en los hermanos más pobres y más sufridos. En resumen, la mediación salvífica de la Iglesia, «sacramento universal de salvación»,[19] nos asegura que la salvación no consiste en la autorrealización del individuo aislado, ni tampoco en su fusión interior con el divino, sino en la incorporación en una comunión de personas que participa en la comunión de la Trinidad.” (De la carta “Placuit Deo”)

No hay duda que nuestra paella del domingo no deja de ser una traducción a pie de calle de este párrafo: “Obras son amores y no buenas razones”
SOMOS UNA FAMILIA…

 

Ver Post >
Jesús, el Dios que reza en silencio…desde la vida.
img
José Moreno Losada | 05-03-2018 | 12:15| 0

LA PALABRA DADA Y LA ESCUCHA DIVINA:

Dios ha creado por amor y para el amor, por desbordamiento de su corazón y su ternura. Su palabra es fecunda y entregada, es palabra dada a favor de otros como promesa y felicidad (Gn 1). Y una vez dicha su palabra y creada, se pone a la escucha de la humanidad y sus necesidades, en medio de la naturaleza, como un servidor en silencio, dándonos todo el protagonismo. Por eso busca a Adán y Eva en el jardín cuando los ve perdidos (Gn 3), por eso escucha el grito y el dolor del pueblo en Egipto (EX 3), por eso habla con sus profetas y los envía al pueblo, por eso siempre está atento a la oración del hombre, especialmente del pobre y el herido en el camino de la historia. Y por eso se silencia en la humanidad de Cristo (Flp 2, 5-11) para compartir todo con la humanidad menos el pecado y recibir todo lo que le duele, le cansa, le agobia, le destruye, tomándolo como propio en su hijo: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré” (Mt 11,28). Por eso Jesús nos ha enseñado a orar como él: “Padre nuestro…” (Lc 11,1-6), a construir nuestra dimensión orante en silencio contemplativo.

EL SILENCIO Y LA INTERIORIDAD DE CRISTO: LA VERDADERA PALABRA Y LA ORACIÓN

Jesús, el hombre fiel al padre y a la humanidad, se hace reflejo de ese Dios profundo, sencillo y silencioso, y nos muestra los caminos por los que se conquista la verdadera interioridad, dándole el protagonismo al Padre de la vida y del amor. Los caminos por los que se encuentra el tesoro escondido, la perla preciosa, el ciento por uno, la alegría del cielo, la vida eterna… Contemplemos como Jesús se ha abierto al Padre y cómo nos invita a abrirnos hoy nosotros a su Espíritu para que nos podamos sentir amados y afortunados con Él, para que nosotros también podamos poseer el tesoro. Descubramos como él vivió estos caminos. El camino de la intimidad y el fundamento en el corazón del Padre pasa por el silencio de su oración, Cristo hombre orante es nuestro referente cuaresmal invitándonos a orar con El:

Dejarse hacer…

Jesús se ha abierto al a voluntad del Padre y lo ha escuchado en el silencio profundo de su propio ser y, desde ahí, ha construido su identidad y su personalidad, el Padre lo ha hecho auténtico en su interior. La oración para Cristo es un dejarse hacer por la voluntad del Padre y para eso ha de silenciarse, entrar en su interior más profundo, en medio del mundo, ante la vida y ante él mismo, para encontrarse con el absoluto que es la verdad y la vida. Él es un hombre de verdadera oración en la que le da el protagonismo al Padre para poder logar a su verdadera autonomía personal (Mt 26,39). La cuaresma quiere que nos adentremos en la dimensión orante de Jesús, que purifiquemos nuestra oración para que nos haga más libres y más auténticos, para que abriéndonos al Espíritu nos invadan los sentimientos de Cristo y la voluntad del Padre para nosotros y para el mundo. La oración necesita de nuestro silencio: externo e interno. Sólo desde el silencio bien construido nos abriremos a escuchar al Padre y nos adentraremos en la vida, en la propia y en la de los demás, en la naturaleza y la historia, por el camino de su voluntad y sus sentimientos más profundos, desde las entrañas de lo verdaderamente humano y divino (Mt 26, 38-41).

Ver Post >
Dios ¿fracaso o éxito? -Ayuno del yo en favor del nosotros-
img
José Moreno Losada | 02-03-2018 | 10:45| 0

Su fracaso, nuestra gloria

 

 

Ayunando de la gloria…

Dios no ha conducido la historia por la vía del poder y la gloria a la luz de los hombres. Ha silenciado ese poder, se ha puesto en pie junto al pueblo en el desierto para ir con ellos a conquistar su libertad, ha entrado en todas sus necesidades y dolencias, en sus fracasos y pérdidas. Ha ayunado de su gloria para que la humanidad encontrara la verdad y la vida, ha ayunado de su poder para atraernos con lazos de ternura y cariño.

Despojándose de su rango y categoría…

Y, por último, “ha ayunado de su categoría de Dios, se ha despojado de su rango, para hacerse uno de tantos en Jesucristo, llegando incluso a la muerte y una muerte de cruz”. Ha ayunado de sí mismo para hacerse comida de nuestra mesa y llevarnos de la muerte a la vida. Su ayuno nos ha dado el pan de la vida eterna. Por eso nos invita al ayuno de su Hijo: “el que quiera ser el primero que sea el último, el que quiera ser el jefe que sea el servidor de todos. Ayuno del éxito y el ruido mundano para llenarnos de su gracia y su luz.

Ver Post >
Una limosna por Dios…
img
José Moreno Losada | 01-03-2018 | 2:36| 0

LA LIMOSNA Y DIOS

Epulón y Lázaro

Frente a los dioses de la naturaleza y de los sabios, el Dios de Jesús no pide, ni exige, no quita, ni se apropia de nosotros mostrando su poder y su riqueza. Escandalosamente es el “Dios que se da” y que se muestra como “Don”. Su riqueza no está en apropiarse y acumular, sino en darse y deshacerse para que los demás se enriquezcan y se divinicen con su amor y su gracia: “Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios… no os he elegido por su un gran pueblo, erais el más pequeño de los pueblos, os elegí por puro amor”.

Su riqueza somos nosotros, y su voluntad es hacernos hijos queridos suyos para que todo lo suyo sea nuestro y podamos gozar de su divinidad. Y en el colmo del asombro y la donación, se olvida de sí mismo, se silencia en su poder –“como oveja llevado al matadero, no abría la boca”, como dice el profeta- para que nos llegue la vida. Nos paga nuestros pecados y nuestras idolatrías –prostituciones- enamorándonos de nuevo, seduciéndonos con su perdón sin límites. En Cristo la limosna ha sido definitiva y terna: “siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. La verdadera limosna es saber ayunar de asegurarnos, poseer y acumular.

LIMOSNA: “La limosna que Dios quiere”

“Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”. La limosna no es algo externo, es lo que se produce cuando abiertos al Padre y recibiendo el alimento del Hijo, entonces deseamos ser como Él y, tocados por su Espíritu, queremos partir nuestro cuerpo para ser pan que dé vida al mundo. Se trata de un modo de vivir en el riesgo que asegura la libertad de espíritu para estar comprometidos en la vida de cada día, sabiendo que hay más alegría y riqueza en dar que en recibir.

Jesús de Nazaret ha encontrado –un padre que le ama- un tesoro en medio del campo, un perla preciosa, sabe que es como la levadura que fermenta la masa, que va despacio como el grano de mostaza que se siembra muy pequeñito, pero poco a poco va creciendo. Así fue en su vida entregada, treinta años de vida oculta, callada, en silencio creativo y profundo, sencilla, pobre. Ahí está la mayor limosna de Dios, don que no viene por la vía de la eficacia sino por la fecundidad, por descubrir al Padre en la vida de los más sencillos y pobres, porque así le ha parecido mejor.

Y ahora Él, el humilde aldeano de Nazaret,  nos da el mayor tesoro que puede darse a nadie, la limosna del absoluto, la que tiene el Hijo amado: “Nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Y nos lo ha revelado a nosotros, a través de su vida, sus signos, sus palabras…

La mayor limosna que podemos dar es el evangelio de Jesucristo, el encuentro con su propia persona. Pero esto no se hace con algarabía ni trompetas,ni con doctrinas y palabras, sino desde el silencio de la entrega a lo que los otros necesitan de mí, especialmente los más necesitados. Esto requiere el silencio de mis caprichos, la conducción de mis deseos, el orden de mis necesidades, para que pueda escuchar la vida de los que me rodean, sus necesidades y sus gritos de dolor y esperanza.

Cuando me acerco, en silencio interior y contemplativo, a la vida de los más sencillos y pobres de la historia, entonces descubro el mayor tesoro que es Dios mismo, que se me da gratuitamente en ellos y llena de sentido profundo mi vida. Donde creíamos que estaba la muerte, la sombra, el deshecho, la desgracia, nos encontramos la vida y la luz para nuestras pobrezas y oscuridades.

En la limosna, en nuestro acercamiento a la debilidad, Dios nos hace fuertes para aceptar nuestras propias pobrezas y limitaciones, para hacernos realmente libres dentro de nosotros mismos. La limosna, entonces, se convierte en nuestra riqueza, al sentir que es Dios mismo quien se da en limosna a nosotros si nos abrimos al riesgo de la vida, sin exclusión y en fraternidad, queriéndonos tal como somos, porque la perfección está en la verdadera compasión de todos para con todos.

Ver Post >
Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.