Hoy

img
Autor: jose.moreno.losada_933
Once años después: ¡Dejarnos hacer!
img
José Moreno Losada | 05-09-2017 | 10:58| 0

Ir para volver

La imagen puede contener: 13 personas, personas sonriendo, personas de pie y exteriorNos hemos vuelto a reunir once años después de nuestra estancia en Perú.  Fuimos un grupo de catorce personas vinculados por la fe, la universidad, la inquietud, nacimos en el seno de la Pastoral Universitaria y del movimiento de acción católica JEC –de estudiantes católicos-. Nos movía el deseo de encontrarnos con la realidad de ese mundo que llamamos del sur y que está tocado de pobreza, nuestro lema, nacido de la reflexión y la profundización en las motivaciones que nos llevarían a esa realidad, era muy sencillo: “no íbamos a hacer, sino a dejarnos hacer”. A empaparnos de aquella vida para tener más vida, para mirar nuestra propia existencia con más pasión y con más dolor, para poder ser más auténticos y más originales. Y nos lanzamos a la aventura, contando sobre todo con el apoyo de las personas que habían optado por compartir sus vidas con aquel pueblo peruano y que eran acogedores con nosotros y nuestras intenciones: los sacerdotes diocesanos de nuestra diócesis que estaban allí y las religiosas extremeñas, las hijas de la Virgen para la formación cristiana. Fue una experiencia única, procesual, preparada, vivida con intensidad, reflexionada, sentida, compartida,  y lo más importante, con un claro horizonte: “íbamos para volver”. Nos dimos cuenta de algo que presentíamos, que lo importante no era ir y estar por allí un mes de verano, sino ir para volver con otra mirada de la vida y del mundo, para vivir con otras claves, para enriquecer nuestro discurso de justicia y dignidad evangélica con la praxis de un mundo más solidario y más humano que tenía que cambiar desde aquí, desde donde nosotros somos y hacemos.

Aquellos rostros de ayer

Al llegar a nuestra tierra, enseguida quisimos compartir aquella realidad descubierta desde la reflexión y la imagen.  Organizamos alguna exposición  con fotografías que eran chispazos de fuego encendidos en nuestras pupilas y en nuestros corazones observadores. Nos dimos cuenta que la mayoría de los rostros que nos había seducido eran los de los niños. Aquel pueblo estaba lleno de niños, de rostros preñados de dolor y de esperanza al mismo tiempo. Nos ganaron,  y, sólo con  volver nuestra mirada a ellos, se renueva nuestro sentir y la llamada a no permanecer indiferentes ni quietos ante ese mundo de pobreza y esperanza. Ahora, al juntarnos once años después,  los recordamos, vivenciamos de nuevo los encuentros, las personas, las anécdotas… y nos preguntamos que habrá sido de aquellos niños y de estos rostros  anónimos y sencillos, cómo habrán llegado a la madurez de la vida en unas circunstancias de pobreza profunda, cómo seguirá la vida de aquellas escuelas, centros médicos, escuelas universitarias, rondas campesinas, catequistas, caseríos, caminos  de montaña…

Y nos dejamos hacer…

A la vuelta seguimos trabajando juntos  lo vivido, para seguir con un juicio de vida y una actuación transformadora, queríamos ser universales y justos, no vivir de un modo indiferente ante la  pobreza y desigualdad del mundo. Y eso hizo que nos lanzáramos, con otros, a buscar caminos de transformación, a sumarnos a aquellos que ya  existían,  pero queríamos acercarlos a la universidad de Extremadura y a nuestra sociedad.  El camino de vuelta hizo  que nacieran cosas bellas en nuestros contextos como el desarrollo de Ingenieros sin Fronteras en la escuela de ITI, Entreculturas en la UEx,  conexión con lugares como Sierra Leona, Tesis doctorales  en colaboración  con alumnos de Ecuador acerca de la botánica propia de la selva y los usos  de la misma, opción por colegios de zonas más marginales de nuestro ámbito,  participación en voluntariados jesuíticos –VOLPA- con estancias países de Latinoamérica, la red de subiendo al sur,  proyectos de fin de carrera conectados con la realidad del sur, grupos de profesores en los institutos y universidad por la ética y la  igualdad, participación en la coordinadora de  las ONGD extremeña, etc… De alguna manera la grandeza de aquella acción no estaba en el hecho sólo de ir, sino de hacerlo  juntos, programado con objetivos y retos, y de darnos cuenta que lo importante estaba en la vuelta, en saber volver, en habernos dejado hacer para ser capaces de pensar, sentir  y actuar de otros modos, a la luz de esa experiencia que  dio consistencia a nuestras reflexiones previas sobre valores humanos y evangélicos en los que creemos y apostamos.

Ahora celebramos y seguimos

Ahora, cuando nos encontramos, nos damos cuenta que estamos marcados positivamente por aquella experiencia, pero que nos une no tanto lo que vivimos hace una década, sino lo que estamos viviendo cada uno en nuestra historia, por los caminos que hemos ido eligiendo personalmente, pero que están conectados de alguna manera con aquella vivencia.  Todos reconocemos que aquello fue como un grano de levadura que nos fermentó, como un grano de sal que nos dio sabor, como un semilla que nos fecundó, como un grano de mostaza que creció, y, sobre todo, como un tesoro  y una perla que nos sedujeron y nos llenaron de vida y de más amor. ¡Qué alegría poder encontrarnos y renovar sentimientos, celebrarlos con la sencillez de la fraternidad compartida¡

 

Ver Post >
Una novia especial: Ana Belén
img
José Moreno Losada | 01-09-2017 | 7:17| 0

 

Pastoral sacramental

La imagen puede contener: 2 personas, personas sonriendo, personas en bicicleta, bicicleta y exteriorEn el quehacer ministerial una de las tareas es acompañar a parejas para la celebración del sacramento del matrimonio. En los últimos años es algo que vengo haciendo con personas a las que me unen procesos de vida, especialmente desde los movimientos, así como desde la universidad y los espacios parroquiales. Pero un apartado también significativo es el de la relación familiar. Así será esta tarde, me dispongo a la tarea, recordando que hoy vienen Ana Belén y Ladis para seguir preparando la celebración que Dios mediante realizaremos próximamente en Mérida. Lo contemplo desde la vida y no puedo menos de avivar sentimientos especiales y únicos que están de fondo de este encuentro, en la historia de lo vivido.

Aquella niña de ayer

La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pie y trajeAcaba de llegarme un video en el móvil donde Ana Belén hace una composición de fotos de la pequeña Paula, nuestra benjamina familiar, y no puedo menos de poner en paralelo, desde lo más entrañable, todas esas fotografías de ella cuando era pequeña en casa de mis padres en Granja y en los lugares en los que yo estuve de sacerdote como Olivenza. Ella fue esa pequeña niña rubita que llenaba vidas y espacios, con su infancia y la ternura que despertaba en los abuelos, yo al lado testigo y cómplice. Cuántas temporadas viviendo y compartiendo lo más entrañable del pueblo y de los abuelos. Ahora que he estado en la casa veía todos los sacramentales de esa presencia y vivencia. Doy gracias a Dios por esta niña que ha crecido y que hoy se ve madura y agraciada para dar este paso con una persona querida, Ladis, y con el deseo de ser madre y poder seguir esa tradición de amor que no se acaba sino que fecunda para que la grandeza de lo recibido se haga gracia en la donación y en la entrega de lo materno. Así se ha logrado la madurez afectiva y familiar.

Aquella adolescente y estudiante

Es cierto que la adolescencia haciendo honor a su etimología nos muestra aquello de lo que adolecemos, y todos adolecemos de mucho, pues Ana también la vivió y la compartió, sus inseguridades, sus sueños, sus debilidades, sus esfuerzos… dada su transparencia la hemos gozado y la hemos sufrido, pero ahí está. Venciendo sus dificultades se hizo joven en medio de las enseñanzas, las josefinas, el Albarregas… y la universidad. La facultad de Educación hizo que volviéramos a estar más cerca y poder ver paso a paso su formación universitaria y profesional, primero como maestra de educación infantil y después como psicopedagoga. En esos avatares fue consiguiendo, en la medida en que pudo, no sólo pasar por la universidad sino que la universidad pasara por ella. Entendió que el saber se aprende ejercitando y pronto estuvo dispuesta a dar y hacer para aprender. Así se ha logrado la madurez humana y profesional.

Esta maestra y sus niños

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, de pie, océano, cielo, nube, exterior, naturaleza y aguaLos primeros pasos fueron de un voluntariado y algunos trabajillos en el colegio de la luz, caminando con la dificultad y los que por tener capacidades muy diferentes lo tienen crudillo en nuestra sociedad. A ella no le dolieron prendas de servir y hacer todo oficio que los más débiles necesitaban y ahí se generó un sacrificio esforzado que ha estado de base para lo siguiente en su quehacer laboral. La familia Salesiana tuvo a bien considerarle, desde su currículum, propicia para atender a los más pequeños en el colegio de Mérida, y ahí lleva años iniciando en edades tempranas y amando desde su profesión, sabiendo que el bien interno de la misma es lo que le da sentido: ayudar a otros, en colaboración con sus padres, para que se vayan haciendo personas con vida y sentido, con capacidad de amar y ser amados para aprender de la vida lo mejor. Así ha logrado su ser profesional con ética y ternura.

La persona y su fe

La imagen puede contener: 2 personas, personas sonriendo, noche y exteriorHoy viene como mujer, con la persona amada, tras su proceso de pareja y haber madurado a lo largo de su vida, a preparar su celebración matrimonial. Le hace ilusión prepararla conmigo, y a mí me alegra el corazón prepararla con ella. Sé que lo hace de corazón, con ganas, ilusionada y comprometida para que lo que hagamos sea desde la vida y la verdad. Su fe está despierta y viva. Tiene sus gustos y sus “caprichos”, no podemos negarlo, pero sobre todo tiene su corazón a punto para construir una pareja, una casa, una familia, para abrirse a unos hijos, para seguir completando su persona y creciendo en plenitud. Y para eso ha encontrado una persona con la que compartir todo, no son medias naranjas sino completas, cada uno ha conseguido tener su vida llena y realizada, pero ahora viene el momento de la entrega y la donación de lo que son, saben, tienen, aman… En diálogo, Ladis, ella y yo vamos a buscar el hilo celebrativo, y desde ahí la elaboración del rito: sus moniciones, lecturas, peticiones, ofrendas, consentimiento, acción de gracias… la vida en la liturgia, la liturgia en la vida.

Algo especial

Cómo se ve, los lazos en esta celebración por mi parte son especiales, desde la sencillez de lo familiar y lo afectivo, qué bien que pueda ser así. Y en esto no puedo puedo menos que acordarme de los que no están, en especial del Yeye y la abuela Dolores, en lo que a mí concierne. La adoraban, como a todos los nietos, y la mimaron mucho por compartir con ellos mucho tiempo en el pueblo en los veranos. Por eso siento su presencia en esta tarde, gozando y atentos a lo que va a suceder. Más de una vez, Ana Belén, me comenta que en los últimos tiempos siente como un ángel que le ayuda y está con ella, ella le pone nombre y rostro: la abuela Dolores. No dudes que la abuela, aunque esté en el cielo, ese día bajará con el abuelo, bien preparados los dos, y estará en primera fila y se pondrá en todas las fotos, aunque sea disimuladamente. Yo intentaré hacerlo como a ella le gustaría que lo hiciera, disfrutó mucho en la boda de Héctor, bailando hasta la última hora, yo cuidaré de ella y bailaré con su espíritu. Pero ahora toca preparar la ceremonia que se me va el ángel al cielo.

Os espero…

 

 

Ver Post >
Desde el atentado… el pensar y el sentir de un joven extremeño
img
José Moreno Losada | 01-09-2017 | 1:58| 0

Joven, Universitario y Cristiano…

En estos momentos de convulsión por el atentando de Barcelona y Cambrills, me parece oportuno comenzar escuchando la reflexión de Álvaro Mota Medina, actual presidente de la Juventud Estudiante Católica, le doy mucho valor en los tres niveles:  nos presenta su pensamiento como joven actual que está en conexión con jóvenes de todo el mundo y preocupado por la realidad actual que ellos saben que han de resolver y levantar; porque habla desde la reflexión universitaria como estudiante que piensa su mundo y  la crisis actual que estamos viviendo consciente de los peligros y de las necesidades más acuciantes que se están dando en la educación y en la cultura actual; y,  además, porque habla como un cristiano que quiere seguir a Jesús implicado en una Iglesia que ha de estar abierta y en salida en este momento de la historia. Me parece crucial lo que  un joven cristiano nos dice hoy a la comunidad cristiana y a la sociedad  ante este atentado que es un signo más de una realidad que requiere hospitales de campaña en todo el mundo, para lograr una humanidad mejor.  Pero escuchemos a Álvaro en su artículo:

De desiertos lejanos

Con el gesto derrotado, el alma atormentada por el horror de la guerra y el anhelo de justicia y de redención como obsesión vital , el excombatiente Ethan Edwards, inolvidablemente interpretado por John Wayne en  Centauros del desierto (John Ford, 1956) emprendía un viaje crepuscular hacia la búsqueda de la mirada tierna de una niña, su sobrina, que los indios comanches (salvajes estereotipados en el imaginario patriótico-poético del western clásico norteamericano) secuestraron vilmente, arrebatándole la infancia con una muñeca entre sus manos.

 

El personaje de Wayne apenas disimulaba su racismo, odio y aversión hacia una raza, sentimientos que había ido fraguando, a lo largo de su vida, en su lucha militar y sus conflictos interiores. Y el emprender esa búsqueda para encontrar y rescatar a su sobrina junto a un joven mestizo le pone en continuo contraste y cuestionamiento con sus valores más arraigados en un recorrido que se torna una suerte de viaje iniciático, un camino de descubrimiento personal y colectivo donde aflora y se revela la cara más esperanzadora al tiempo que la más terriblemente desgarrada y cruel de la especie humana.

  Cuando, tras todo aquel periplo, Wayne encuentra finalmente a su sobrina en medio del campamento comanche, descubre, desolado, que ya no queda nada en ella de aquella niña que fue. Se trata de una desconocida que se ha inculturado totalmente en la vida y las costumbres de los indios, fiel servidora de una causa bélica ajena a su origen y que reniega y rechaza cualquier vínculo con su vida, su identidad y su historia anterior.

 

Tras los atentados de la semana pasada en Cataluña, el autodenominado Estado Islámico ha lanzado el primer vídeo en que amenaza abiertamente a España con nuevos ataques, reivindicando las muertes de Barcelona y apelando a la reconquista de Al Ándalus como tierra de califato. Y lo hace un chico español, originario de Córdoba, que se expresa en la lengua de Cervantes y de Cortázar.

Las reacciones no se han hecho esperar y, después de una semana de shock, de alarma social y de una enorme polarización del pensamiento en la opinión pública y, especialmente, en las redes sociales, parece bastante terapéutico, lógico y legítimo (muy a pesar de algún periodista de El País) reivindicar el humor al ridiculizar la figura de Yassin, el hijo de la Tomasa“, como una respuesta sanadora de una sociedad conmocionada a quienes pretenden sembrar el terror, uniendo esto a la solidaridad con las víctimas y al grito unánime de “No tinc por“.

Muchos han sido los memes, los vídeos y los comentarios ocurrentes e ingeniosos que hacen burla del malogrado camino de un joven que ha sido, como tantos, objeto de la radicalización extremista del yihadismo.

Sin embargo, pensar por un momento en la figura de esos abuelos que, discretamente, han aparecido en los medios de comunicación rotos de dolor al reconocer en ese terrorista al niño que jugueteaba de pequeño en su casa de Córdoba y que lamentan haber perdido a su hija en el momento en que contrajo matrimonio con un posesivo yihadista radicalizado, me remite a esa escena de Centauros del desierto en que John Wayne descubre con tristeza cuál ha sido el destino de su sobrina. Con toda su carga de derrota, de constatación trágica de una transformación incomprensible en una persona que rompe con el arraigo y la identidad más profunda en pro de un viaje sin retorno al radicalismo y una entrega sin concesiones a la locura irracional.

Decía hace algunos años el nunca suficientemente valorado, reconocido ni, por supuesto, juzgado como criminal de guerra Aznar que los que habían ideado los atentados terroristas de Atocha no estaban “ni en montañas lejanas ni en desiertos remotos“,manteniendo, aún mucho tiempo después de demostrada la autoría de Al Qaeda en los atentados, las famosas teorías de la conspiración.

Tristemente, parece que esta vez era cierto, pues tanto quienes ejecutaron la matanza de Barcelona como quienes anuncian nuevos ataques no nacieron al calor de desiertos lejanos, sino que son personas jóvenes nacidas y criadas en nuestras ciudades, en nuestras escuelas, en nuestros barrios.

Se trata también de víctimas, de historias de vida probablemente truncadas que han abrazado una ideología fanática y homicida ante una realidad social, cultural y familiar que no ha sabido o no ha podido darles respuestas y evitar la injerencia de idearios fundamentalistas que anulan la identidad y la personalidad del individuo y siembran su veneno en las mentes y espíritus más débiles e influenciables.
    Contemplar estos hechos y el devenir asesino de sus protagonistas pone también el foco en los procesos educativos y de socialización de nuestro mundo, en la capacidad que tenemos de dar respuestas personales y colectivas, de integrar y de acompañar a las personas.

“¿Cómo puede ser, Younes? ¿Qué os ha pasado? ¿En qué momento…? ¡Qué estamos haciendo para que pasen estas cosas! Érais tan jóvenes, tan llenos de vida, teníais toda una vida por delante…”

Eran las palabras de Raquel, educadora social que trabajó con uno de los chicos integrantes de la célula terrorista.

También están siendo muchas las reacciones que vemos en nuestras conversaciones cotidianas y en la opinión pública que se entregan rápidamente al juicio fácil que asocia, peligrosamente, el terrorismo de signo yihadista con el Islam en general. Que estigmatizan a las personas por profesar esta religión (u otras, o cualquier religión en general), por ser extranjeras, inmigrantes… y que apelan a la expulsión, al cierre de fronteras o a la contundencia de las respuestas militares en países como Siria.

Es el termómetro de una sociedad, la nuestra, a la que, si bien lleva a sus espaldas memoria, historia y heridas suficientes como para haber alcanzado la mayoría de edad a la hora de acercarse y reflexionar con serenidad sobre el fenómeno del terrorismo, sus causas y la manera de responder a él, le queda aún mucho por aprender.
Mucho nos estaremos equivocando si no somos conscientes de que, además de las medidas que se tomen para combatir el terrorismo a nivel policial y militar, habrá que indagar en las consecuencias y el coste de las relaciones económicas y gubernamentales que nuestros estados, gobernantes, monarcas y demás representantes mantienen con quienes amparan y promocionan la difusión de interpretaciones religiosas que alimentan esta espiral de violencia.

 

Pero, sobre todo, nos equivocaremos, y mucho, si no entendemos la importancia de transitar caminos que ahonden más en los procesos personales y educativos, en la integración social, el diálogo entre distintos credos y expresiones de fe y la necesidad de recuperar, desde las diferentes creencias (reto fundamental) y desde fuera de ellas, narrativas humanizadoras que pongan a la persona en el centro frente a la basura de idearios que formatean las mentes haciendo, de personas libres, autómatas para causas suicidas, fanáticas e imposibles.

 

Ver Post >
“L@s postmillenials y el Espíritu”- JEC: Iglesia en las aulas. XXXVII Asamblea general
img
José Moreno Losada | 07-08-2017 | 11:54| 0

Jóvenes estudiantes al aire del Espíritu (Juventud Estudiante Católica)

La imagen puede contener: exteriorA la sombra de las catedrales de Plasencia, viviendo “el alma de esta ciudad”, en los locales del Seminario Diocesano se han reunido del 2 al 7 de Agosto casi un centenar de militantes, junto a animadores y consiliarios, del movimiento de la Juventud Estudiante Católica para celebrar su 37 asamblea general. El lema del Encuentro refleja el espíritu de lo que allí se ha movido estos días:”JEC, Iglesia en la Escuela”. Han escudriñado la realidad del joven estudiante y su ambiente, tanto a nivel de instituto como de universidad, preguntándose por la realidad, sus límites y posibilidades, tanto para crecer humanamente como para avanzar en la construcción del Reino en esos lugares tan propios. Acompañados por expertos que les han iluminado en temas de actualidad, y les han acompañado en el juzgar evangélico, han diseñado las líneas de orientación para el próximo trienio.

 “L@s postmillenials y el Espíritu”

La imagen puede contener: 18 personas, personas sonriendo, personas de pie y exteriorTres cuestiones fundamentales son las que han analizado con respecto al joven y la universidad actual, con la guía de Trinidad Ruiz, se han asomado a la “universidad de l@s postmillenials”, en un mundo hiperconectado, con unas velocidades de cambios vertiginosos y con una economía basada en intangibles, descubriendo que el reto es apasionante y novedoso, no vale lo pasado y nos toca el reto de vivir en novedad y evangelizar la realidad tal cual es, aceptándola y viviendo dentro de ella. Es ahí en esa realidad nueva y compleja donde se han planteando la vocación y misión de la JEC, especialmente en la realidad de la pastoral estudiantil, de los institutos y las universidades, analizando tanto la perspectiva jurídico-eclesiástica –qué son en la iglesia- como en la perspectiva bíblica y cristológica, en el espíritu de lo creativo. Para esta dimensión han contado con Raquel del secretariado para la pastoral universitaria de la conferencia episcopal y con Roberto Vidal, presidente de Profesionales Cristianos de Bilbao. De cara al actuar ha profundizado en el proyecto evangelizador del movimiento en el contexto actual. Los de instituto han contado con la ayuda de animadores expertos como Luis Monrobel y José Ortiz, ambos de la diócesis de Mérida-Badajoz.

Apóstoles de Agosto: protagonismo juvenil

La imagen puede contener: una o varias personasEn la apertura de la asamblea, presidida por Monseñor José Luis Retama, obispo de Plasencia, manifestaba el pastor que era significativo que casi un centenar de jóvenes estudiantes en pleno Agosto, con el calor tremendo que hacía, se reunieran cinco días para profundizar, pensar, decidir y optar por el evangelio encarnado y comprometido en la realidad estudiantil. Veía un signo de jóvenes del Reino que muestran la Iglesia que queremos y necesitamos, encarnada, misionera y en salida, con la alegría del Evangelio y comprometida en un amor sincero y compasivo. Y ha sido así, lo que hemos vivido en estos días sólo se puede comprender desde la acción de un Espíritu vivo que se mueve a gusto en el corazón de los jóvenes que se abren a procesos de vida y de comunión, ofreciendo el éxito para vivir en la entrega y cediendo en la seguridades para vivir el riesgo de lo creativo y lo novedoso en la propia historia y en el encuentro con los demás. Muchos han sido los signos de esta vida y esta gracia, allí estaba un lugar almado en medio de la ciudad, sí, eran jóvenes almados, anónimos pero profundos, débiles pero con fundamento, pocos para llenos de vida e ilusión. Para mí un milagro y signo del Espíritu que renueva a la Iglesia mucho más allá de nuestros pesimismos y nuestros miedos.

Eduardo y Maitane: Arriesgados y disponibles

La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pieY en medio de este misterio, la gracia de la renovación de responsabilidades en el movimiento que son un termómetro más de cómo Dios confunde a los fuertes con su debilidad amada. Álvaro Mota y Carmen Ledesma ya han culminado sus tres años de servicio a este movimiento en una entrega sin límites, totalmente dedicados en alma y cuerpo a la evangelización de los jóvenes, como verdaderos apóstoles en camino y en salida, tocaba reemplazarlos y tras un largo discernimiento de Espíritu y vida aparecen dos nuevos candidatos dispuestos a arriesgar y confiar en el Padre a favor de los hermanos, tocados por el tesoro del proceso que ellos mismos han vivido en sus vidas como fruto de la fe animada y experimentada en este movimiento especializado de jóvenes: Eduardo Martín, natural de Plasencia y estudiante en Salamanca, y Maitane de Bilbao. Dos vidas llenas de juventud y de gracia, que como la virgen María, ante la invitación de Dios en la vida, no se han echado atrás sino que han aceptado el reto y ahí están sus tres años puestos en el altar para darlos sin ningún límite a la Iglesia en su apostolado del ambiente estudiantil. Estos procesos vuelven a ser signos de la acción reveladora de Dios en la historia que continúa actuando en lo sencillos de corazón, en aquellos que se abren a procesos evangelizadores, lentos pero profundos, anónimos pero comprometidos, más allá de lo que nosotros podemos preveer y programar.

Volver a las aulas…

Ahora toca volver a las aulas, con todo este Espíritu, donado y recibido, para seguir construyendo el reino de lo humano y de lo divino entre los jóvenes estudiantes. Las líneas de orientación construidas , desde su proyecto evangelizador renovado a la luz de las indicaciones pastorales de la Iglesia hoy, se convertirán en enseña de lo que queremos dar y vivir en la escuela, nos animarán estos apóstoles jóvenes y el Espíritu , a través de la JEC, seguirá siendo fecundo. Y todo esto lo hacemos confiados de que nada nos separará del tesoro encontrado: Del amor de Dios…

Ver Post >
De vuelo alto en Badajoz – Passarola-
img
José Moreno Losada | 22-07-2017 | 1:37| 0

Vacaciones por todo lo alto

La imagen puede contener: una o varias personas, cielo y exteriorAyer ultimaba cuestiones de Tribunal de trabajos de fin de grado en la facultad de educación y comenzaba el mes de vacaciones escolares, que la parroquia lleva otro calendario. Sentía alivio al comenzar estos días en los que rompes el hábito de lo diario para hacer cosas distintas y más suaves. Pero nunca pensé que iba a comenzar estos días de descanso levantándome a las seis de la mañana y lanzándome por todo lo alto de esta ciudad, la que pateo todos los días con mis quehaceres habituales. La dirección si era la misma en principio, camino de la universidad, pero la dejé a un lado y llegué hasta IFEBA, no había un alma, bueno había dos, los que iban a ser compañeros de vuelo, Reme y Justo. Rápido llegó el todoterreno con su remolque y su colorido amarillo, el emblema singular de “Passarola” y esos dos personajes únicos y amigos del alma , que están unidos hasta el nombre, los “Migueles”. Traían ese globo de grandes dimensiones y de colores vivos y variados que lanzan al cielo como lugar de gozo y disfrute. Quién me iba a decir a mí que este iba a ser mi primer día de vacaciones, no me digan que no ha sido por todo lo alto: Video de altura

Los migueles

La imagen puede contener: cielo y exteriorDos personajes de entidad propia y con denominación pura de origen. Uno de Ahillones que se crió en familia trabajadora y humilde, de esos que ordeñan las vacas antes de irse al instituto, de los que no hacen del estudio un enreo porque no se puede perder el tiempo. Aprovecho bien sus posibilidades y capacidades y se formó como fisioterapetua, sin esperar a que le viniera el trabajo del cielo o de otra cabeza, puso la suya en funcionamiento y creó su propia clínica, con sus propias manos, con su ilusión y su corazón. Por eso son muchos de ámbitos deportivos, sanitarios, económicos, etc. Los que lo conocen y saben de su ser profesional. Además buen deportista, pero sobre todo padre aprendiz con dos mellizos que llegaron hace año y medio. Por otro lado, el otro Miguel, el que se sabe hijo de emigrantes en Alemania –con el alemán ya olvidado y no por alzheimer- que volvió con sus padres y también supo de trabajar en el bar, levantarse temprano, poner los cafés, y después irse al instituto, para después formarse en grados superiores de formación profesional, donde mas que aprender contenidos, aprendió a moverse y a ser, a luchar y crecer, a vencer adversidades con buen corazón y mejor ánimo, aunque se llore en el alma. Los dos forman un tándem de complicidad que superan los niveles de la fraternidad llegando a la comunión de alma en el respeto más absoluto y en el cuidado más extremo de uno por el otro. Esas relaciones donde no existen fronteras porque nada hay oculto.

El sueño del niño de las vacas

El de Ahillones, de pequeño, le gustaban los globos como a cualquiera, pero él los prefería de los que vuelan de verdad. Soñaba con tener algún día un globo propio que volara de verdad por todo lo alto. Lo soñaba y se descubría manejándolo, surcando el cielo azul, sobrevolando ciudades, parajes, montes, llanos, ríos, lagos, dehesas…Y el sueño se hizo realidad, hace unos nueve años que ya tiene su globo propio, su formación específica para volar, su veteranía lograda a fuerzas de horas de prácticas. Y ahí encontró un aliado perfecto en su amigo Miguel Guerrero. En momentos de dificultad matrimonial, se reforzaron como amigos y se apoyaron para crecer y caminar juntos en la vida, optando por la verdadera amistad y volaron muy alto en lo que se refiere a comunión y fidelidad. Y ahí los tienes cómplices y complicados, con una afición que les llena, les une y lo que es más grandioso, con la que hacen felices a mucha gente de un modo original y único. Así ha sido hoy conmigo y con estos compañeros de viaje. Poner el propio disfrute al servicio de otros para compartir el gozo y hacernos felices por el camino de la vida. Así entre todos lo mantienen y todos los disfrutan, mejor que el blablacar. Tú no tienes globo pero lo disfrutas como si lo tuvieras, sin tener incomodidades, que esas ya las tienen los que te llevan, basta con que aportes para que la historia pueda continuar y otros también se puedan embarcar en la misma aventura. Una filosofía de lo común, que casi se acerca a lo público desde el cuidado de los que se organizan para que esto funcione.

Un viaje de ensueño

No hará dos horas que aterrizamos y si me preguntáis que es lo propio de este paseo en globo en la ciudad de Badajoz, puedo deciros que para mí ha sido:

  • Viajar sin ir a un sitio determinado, salir de un punto de partida buscando el aire favorable y dejar que los aires, en las distintas alturas, la experiencia de que te vayan llevando y tu sólo sepas disfrutar de lo que te depara lo inesperado. O sea lo contrario de todos los días y del quehacer de lo rutinario donde todo está marcado y señalado.
  • Mirar desde otro horizonte, con altura, donde lo grande se hace pequeño y tú te siente insignificante ante la pequeñez de lo grandioso, reconociéndote afortunado en lo más pequeño y en lo más gracioso que es la propia vida y el momento de la ilusión y de la emoción, con la brisa suave de las distintas alturas.
  • El ejercicio de la confianza en el que sabe y conduce, te explica y se alegra con tu sorpresa y tu admiración, con tus temores y tus preguntas.
  • La contemplación callada de la alternativa de lo urbano y lo agrario, de lo poblado y lo desértico, de lo verde y lo seco, de la riqueza y de la pobreza, de la abundancia y la austeridad.
  • El cantar agradecido un cántico que sabe de alabanza y de alegría en medio de una naturaleza que te ha sido regalada y que te alegra la mañana de un modo nuevo.
  • El saber que desde abajo te siguen, te saludan, te gritan, te protegen, te buscan y , sobre todo, te esperan.
  • El poder contar y guardar una mirada que puede que se única del todo en la particularidad de lo que tú vives cada día… y sentirte unido y querido allí arriba a todos los del cielo y a los de la tierra, sabiendo y disfrutando de un viaje que ha sido terreno y celestial, humano y divino.
  • Gracias hermanos, lo recomiendo vivamente.
  • Aquí puedes ver para animarte:  Pincha y anímate

Ver Post >
Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.