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Categoría: Artistas
Disfrazados de Dios y lo humano de lo divino

A la misma hora

Casi en el mismo día y a la misma hora en que la murga ganadora del carnaval actuaba disfrazada de Dios , soy testigo de dos experiencias que sólo pueden explicarse desde el misterio de lo trascendente, ahí donde lo humano se encuentra con lo divino y se dice de una forma nueva, que sólo pueden descubrir los que por su sencillez son profundos.

Disfrazados de Dios sin serlo…

El contexto en el que estamos en Badajoz, no necesita mucha explicación, nos movemos a ritmo de tambores estamos en carnavales, las riadas de personas van y vienen en la algarabía y el alborozo de una fiesta recreada y alimentada buscando ser emblemática. El ambiente se construye desde el baile, la música, el disfraz, como si fuera la revelación mayor del deseo de darle la vuelta a la realidad para que no aparezca lo duro, sacrificial y rutinario, y construir una realidad que esté llena de risa, de gozos y placeres, sin límites. Se hace quizá con el deseo de ocultar o vencer los límites reales con los que vivimos cada día y las fronteras marcadas por lo social, lo político, lo económico e incluso lo religioso, por eso nos atrevemos hasta a jugar a ser Dios, en las murgas, haciendo liviano lo que podía ser un tema metafísico y teológico. Y como juego no está mal, pero a poco que nos paremos a ver la realidad, los límites permanecen y se hacen sólidos, las barreras no se eliminan, y así lo cantan las murgas cuando se refieren al pago del pregonero, que se lleva lo que sería el sueldo de un año de un padre o madre de familia.

Lo divino sin disfraz…

Pero no era esta la intención de mi reflexión. No, lo que quiero contarles es otro misterio, donde los límites creo que se rompen y las barreras se trascienden en un modo de ser y de hacer que ayudan a recuperar aquel valor absoluto de lo humano, cuando se entiende como “imagen de Dios”, y no porque la farsa de lo carnavalesco lo permita, sino porque el modo de trascenderse de jóvenes actuales así lo manifiestan, mujeres que, desde sus límites, se hacen universales tocadas en sus entrañas por la solidaridad y la contemplación de lo absoluto y me explico. Estas mujeres son concretas y reales, ayer protagonizaban un hecho de su vida muy importante en su razón y motivación última, Mamen y Sara. Las dos están en torno a los treinta años, con vidas construidas en una formación humana, profesional, afectiva de madurez juvenil, con trabajos serios y firmes. Mamen, maestra de educación infantil hace más de cinco años en el colegio de Maristas en Badajoz; la otra, Sara, ejerciendo de neuropsicóloga en Argentina, de origen colombiano.

Ayer se cruzaron en el camino, posiblemente hasta en el mismo avión, y quizás no se saludaron realmente, ni se conozcan. Pero yo fui testigo de su cruce, una viajó a Madrid para salir en un vuelo que le llevaría a Bolivia, para una cuestión de solidaridad. La otra, Sara, llegó en un vuelo a Madrid y se embarcó en el tren -que llegó con casi una hora de retraso con muchos jóvenes que vendrían para los carnavales- para ser acogida en la estación de Renfe en Badajoz donde la aguardaban dos religiosas contemplativas, Yudis y María, esta última hermana de sangre, que a sus diecinueve años ya lleva uno en un convento de contemplativas y que hacía cuatro años que no estaban juntas.

De Badajoz aBolivia… a ritmo de solidaridad

A Mamen la conozco desde segundo de carrera en la facultad, en aquel entonces ella era una de las primeras chicas que componían una murga femenina para actuar en el López, mujer inquieta, hoy cuando las murgas estaban compitiendo, en el mismo López, ella estaba a diez mil metros de altura dirigiéndose a una zona campesina de Bolivia donde están acompañando un proyecto de becas para que niños y niñas puedan seguir estudiando. Ella, como coordinadora de este proyecto, ha sentido la necesidad de pedir un mes de excedencia en su colegio, sin sueldo, pagarse ella el pasaje hasta allá y hacer lo que el corazón le dicta, sus entrañas de solidaridad en la fraternidad del evangelio. En la última reunión, hace una semana, en nuestro grupo de profesionales cristianos ella nos contaba como lo que le empujaba a ir, venciendo todas las perezas y miedos, queriendo ser generosa y entregada era el amor y el agradecimiento a todo lo bueno que tiene en su vida. No puede quedarse quieta, es un modo de ser libre, darse es ser dueña de ella misma. Y eso lo hace con el acompañamiento de su esposo José, que se queda en su trabajo y que vive desde aquí la misma pasión que ella, y que entiende que esta separación motivada por el amor los va a unir mucho más.

De Argentin, siendo colombiana, a Talavera la Real, a ritmo de absoluto
La imagen puede contener: 5 personas, personas sonriendo, interiorA Sara, la conocí ayer, llegaba para adentrarse en un convento de contemplativas en Talavera, viene buscando, pero con un proceso de vida bien vivido, joven y profesional, muy cualificada que ha trabajo con mucha gente en la calle, en la marginación, la neuropsicología ha sido su instrumento. Pero en ese contacto y en su interior se ha ido haciendo un hueco, un deseo, una sed de absoluto que le mueve al silencio y al encuentro con lo divino, como fuente única que puede realizarle y apagar su sed. Desea buscar con radicalidad la trascendencia de lo humano en lo divino, y desde ahí ser luz y ánimo para otros, como lo fueron Teresa de Jesús o Juan de la Cruz y otros muchos anónimos. Quiere adentrarse en la verdad sin límites, en el amor de lo eterno, dejarse hacer por Dios, para que otros puedan ser conscientes de que sólo Dios es absoluto y puede colmar nuestro sentido y nuestra sed de amor y de vida.

Pues sí, ayer se cruzaron dos jóvenes, una extremeña que tocada por el absoluto se lanzaba allende los mares para ser libre y auténtica, otra una colombiana, que desde Argentina, ha querido adentrarse en la libertad de un modo nuevo y, dejando todo lo que parecía seguro, viene buscando la autenticidad de Aquél, que le ama, para ser ella realmente libre y auténtica. Y yo callo, contemplo, veo el cruce de caminos y creo en el Espíritu de estas jóvenes, y se me abre el corazón para la esperanza de lo eterno. Cruce de caminos pero un solo Señor y un único Espíritu.

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Ecumenismo en la clausura. El icono de la unión entre los cristianos.

Preparando la semana de oración para la unidad de los cristianos, como delegado diocesano de ecumenismo de nuestra archidiócesis, me  he encontrado con esta perla que quiero compartir con vosotros. Me gusta entender y presentar el ecumenismo desde la realidad de la vida, desde lo signos concretos que nos los manifiestan, allí donde el Espíritu rompe todas las fronteras y une en el amor, en la belleza, en el arte, en la contemplación, en la adoración. Este es un caso de ellos, Sor Carolina es la testigo fiel de un ecumenismo sano y vivo. Pongo en vuestras manos su reflexión

(Hna. Carolina Espinosa, clarisa, Badajoz).-

¿Cómo hacer una imagen del Invisible? Mi primer encuentro con un icono fue con un Pantocrator: cada detalle de su rostro, su mirada tierna y creadora me cautivó, eso fue hace ya muchos años,  creo que casi 20, momento de mi vida en que empezaba a colarse dentro de mí­ el perfume de la divina-humanidad de Cristo que me invitaba, más bien, me imantaba a ir tras de él y ver donde vivía (Jn 1, 35-42).

En un principio contemplar ese rostro, y para sorpresa mía, sentirme traspasada por esa mirada de Jesús, junto con la lectura atenta de la Sagrada Escritura, fueron fundamentando el inicio de mi vocación al seguimiento de Cristo en de la vida contemplativa.

Después de haber ingresado al monasterio, en la orden de Santa Clara, el siguiente paso fue conocer el icono del Cristo de San Damián; en nuestra espiritualidad franciscana la contemplación de esta imagen forma parte integrante de nuestra vocación y confirmación de nuestros sentidos.

Fue de los labios de este icono de quien Francisco escuchó esas palabras que están al principio de su vocación y que le acompañarán toda su vida: “Francisco, ve y repara mi Iglesia, que como ves está en ruinas”; de igual manera fue también el Guardián y Compañero de Clara y sus hermanas de San Damián todos los años de su vida.

La contemplación de esos grandes ojos que no dejan nunca de mirarme fue y siguen siendo parte esencial en mi oración, en mi encuentro con Cristo.

De aquí­ surgía  en mi esa necesidad, ese deseo interno y muy escondido por acercarme un poco a la iconografía bizantina: en un principio ir conociendo los primeros siglos de la Iglesia en que se fue fijando el canon de las imágenes sagradas por los Santos Padres y la Tradición. Los iconos forman parte fundamental de la espiritualidad de la Iglesia de Oriente;  de hecho algunos piensan por ello que se trata de una sensibilidad espiritual que no se corresponde con la nuestra, pero no es así, los iconos son un reflejo de la espiritualidad de la Iglesia anterior a la gran división del siglo XI.

Acercarse a los iconos es acercarse un poco más a la fuente de la unidad. Los iconos tienen sus orígenes hacia el siglo IV en un momento de la historia en que la Iglesia se presenta en toda su unidad. Para entender los iconos hay que comprenderlos como pinturas nacidas en la liturgia y realizadas para la liturgia.

Nacen de la alabanza del pueblo cristiano reunido en asamblea y son pintadas para expresar el contenido de la sagrada liturgia. No se tratan de un mero adorno, ni de una simple imagen religiosa.

Son la expresión de la Iglesia orante, de la Iglesia que alaba, contempla e intercede en Jesucristo ante el Padre. Son expresión de la liturgia celeste. De este modo el acercarse a un icono, el besarlo, el orar ante él, nos lleva a esa liturgia celeste y a la asamblea de la comunidad en oración. Por eso nada más profético que la exhortación del Papa Juan Pablo II en la Carta Apostó sobre las Iglesias orientales de respirar con nuestros dos pulmones: oriente y occidente.

Escribí mi primer icono en el año 2014 en el taller de iconografí­a de la Parroquia Ortodoxa de la Protección de la Madre de Dios de Barcelona con el maestro iconográfico rumano ortodoxo Neculai Saftiu. En el año 2016, dicho maestro se trasladó hasta nuestro monasterio, en Badajoz, donde ha impartido dos nuevos cursos, sumándose dos hermanas más de mi comunidad, un hermano franciscano y uno de los alumnos del taller de Barcelona.

Después de esto con mucho temor y temblor, con pudor, respeto y mucha veneración, he empezado desde mi celda a escribir algunos iconos para nuestra capilla, para algunas hermanas; ahora se ha empezado a conocer y otros monasterios me han encargado algunos iconos para sus capillas, también otras personas que tienen sensibilidad por la teología de la luz y del color han empezado a interesarse por algunos iconos de Cristo, de la madre de Dios La Theotokos”.

El trabajo en cada uno de los iconos me enseñaa que el tiempo y resultados no cuentan. El ambiente que el mismo trabajo convierte la acción en una liturgia sin dejar de ser también una actividad pastoral, no sólo por el alcance de la oración sino también porque sabemos que esa imagen será  presencia de Dios en medio de su pueblo, espacio donde la devoción humilde hará un alto y elevará el corazón. Simplemente soy una hermana que desea aprender y compartir con los otros lo que ella misma recibe de la contemplación y el encuentro con Cristo, su santí­sima Madre y los santos.

Para mí­ la experiencia de escribir un icono ha sido una de las más sublimes de mi vida; una gracia que me maravilla y me hace comprender como todos estamos llamados por Dios a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa (1Pe 2,9). Me hace comprender aunque sea un poquito la apoteósica alegrí­a de Dios por ver reflejado en cada uno de nosotros el bendito rostro de su Hijo Jesucristo; me hace tener esperanza de ver yo también reflejado el rostro de Cristo en mis hermanos y hermanas y en el mí­o.

Yo misma me siento obra inacabada de Dios. Una inexplicable certeza de que la belleza de cada ser humano se encuentra oculta. Belleza que responde a la mano de Dios en cada ser humano; belleza circunstancialmente oscurecida o dañada, pero posible siempre de ser descubierta y potenciada. Tener una mirada nueva hacia las personas más heridas, aparentemente oscurecidas, y proclamar su valor indiscutible inseparable del misterio Pascual.

N.B. Los iconos pueden conocerse en el convento de Santa Ana de Badajoz. Y pueden hacer obras por encargo.

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Piedrabuena: un castillo con alma

 “Sé parte. Tu generosidad produce alegría”

Resultado de imagen de castillo de piedrabuena“¿Quieres que cuente el cuento de pan y pimiento?… Sí. Yo no te pregunto que si sí o no, sino si quieres que te cuente el cuento de pan y pimiento?…” Cierro mis ojos y vuelvo a oír el rin rin cansino de mi padre que para entretenernos nos agotaba con esta cantinela repetitiva sin fin. Pero yo no os voy a contar un cuento, aunque quizás pueda daros los materiales para que cada uno elabore el suyo y todos podamos acabar con el mismo dicho: “Fueron generosos y vivieron muy dichosos” –adaptación vulgar del comieron perdices y fueron felices-.  ¿Puede un castillo tener alma, puede ser desalmado…?

Un castillo sin armas y con vida

Resultado de imagen de castillo de piedrabuenaMi idea es hablaros de un castillo con alma. Me explico un poco más. En nuestro imaginario los castillos son referentes de señores poderosos, guerreros y armados, que se empoderaban de un territorio y se atrincheraban allí como dueños del mismo y de la gente. Con el tiempo se les unieron los cuentos de miedos con los fantasmas de antepasados y de las hadas maravillosas que equilibraban el mal de las anteriores. Pero lo real ha sido, que aquella historia pasó y los castillos quedaron abandonados, muchos derruidos, sólo algunos conservados por el erario público que los ha recuperado bastante tarde, y ahí están como recuerdo en nuestra tierra de lo que fueron. Pero, a veces, uno se encuentra con sorpresas de castillos que siguen conservados y cuidados por personas privadas que los heredaron de sus mayores y hacen lo imposible por seguir dándoles vida. Así ocurre con el castillo de Piedrabuena en San Vicente de Alcántara, junto a Alburquerque, el cual es cuidado y habitado por la familia Sanchez-LLorente, con su hermano Juan Carlos y su esposa Clara Villavieja. Para ello le han dado, con creatividad una funcionalidad de conexión con la sociedad, a través de eventos y celebraciones variadas, de personas que eligen un lugar singular y único para momentos que ellos consideran del mismo calado que el lugar y la edificación alcantarina. De este modo, en su comarca, se convierte en una referencia de vida y de trabajo, tanto por los que se implican y asumen las tareas de ofrecer los menús de las celebraciones, con cocina, camareros, utensilios, música, etc. así como hostales y casas rurales del entorno que reciben y acogen constantemente a todas estas personas que vienen con este motivo al Castillo de Piedrabuena.

La imagen puede contener: textoSe convierte así el Castillo en un referente de vida, relación, socialización y, de este modo, se puede mantener vivo y bello, a la vez que actualizado. Se convierte así en nudo de red de la zona y en lugar de vida y ánimo en el ámbito rural. Lo dicho hasta ahora, vale para entender que tiene una importancia y un valor humano, social, histórico, artístico. Suficiente para poder sentirse satisfechos aquellos que lo gestionan y dirigen, la familia propietaria y Juan Carlos y Clara que le prestan una atención especial. Queda claro hasta aquí, seguimos con el cuento de la verdad, que no hablamos de un castillo de armas, armado, de poder y violencia, de muros y separación. No, se trata de un castillo bien desarmado, al que se puede llegar de muchos modos, por caminos de celebración y contrato, de familiaridad o de amistad con las personas que lo habitan, pero nunca desde la guerra y la separación. Eso quedó en el olvido. Por cierto, vienen de todas las latitudes a celebrar vida y amor a este lugar.

Una noche con alma, con la alegría de Emaús

Imagen relacionadaPero ahora, va a ocurrir algo singular y curioso que atrae nuestra atención y comparto con vosotros. Un día recibo a través de Facebook una conexión con Clara Villavieja y nos conocemos compartiendo ideas, reflexiones… Tras habernos conocido en alguna celebración bautismal en Badajoz, a partir de ahí compartimos camino. Tras la Pascua este año, me cuenta que ha vivido una experiencia sencilla de retiro espiritual, a la luz del relato de los de Emaús, y que desde ahí surge el deseo de realizar algo sencillo que pueda unir generosidad y alegría. Ha pensado colaborar con Cáritas y hacerlo desde alguna actividad celebrativa en el Castillo, donde vive con Juan Carlos, y comparte con las hermanas del mismo. Toda la familia aprueba esta propuesta y me lanza la posibilidad de que la organicemos. Nos ponemos en contacto con Cáritas diocesana y nos arriesgamos a ello, bueno sobre todo se arriesga ella con una confianza y fuerza tremenda. Sus valores y riquezas son sus relaciones, y usando de ellas comienza a buscar apoyos y colaboraciones que van surgiendo día a día con una generosidad tremenda: artistas, técnicos, catering, materiales, sonido, propaganda, autobuses, publicidad…Imparable, un río de personas dispuestas a colaborar ante esta llamada, toda la zona y todos los pueblos. Y así se prepara una “noche almada en el castillo de Piedrabuena”, donde Cáritas nos una y pueda entrar en el corazón de todos con sus proyectos. Ahora sólo queda que almas buenas de nuestra tierra, tocadas por este cuento del castillo con alma, quieran vivirlo y salir del sueño en la realidad de lo posible. Sí, será el día uno de Julio, sábado próximo, en el Castillo de Piedrabuena de san Vicente de Alcántara, a las nueve de la noche. Estamos invitados todos, -sí, tú también-, esa noche será nuestro castillo, los fantasmas y las hadas seremos nosotros y nuestro deseo de estar juntos y sentir algo bueno.

No hay texto alternativo automático disponible.Se ofrecerá un aperitivo que nace de la generosidad de muchos y gozaremos de un gran concierto con el pianista Joaquin Pareja-Obregón y la bailarina Rosa Ruíz,  artistas andaluces de pro. Ya han anunciado su participación amigos de Córdoba, Sevilla, Cáceres, se han organizado autobuses desde los pueblos de alrededor, incluido Badajoz. Toda una experiencia de gracia y de luz con un sólo slogan: “Sé parte. Tu generosidad produce alegría”. Los participantes abonarán veinte euros que se destinarán a proyectos de cáritas, las entradas se pueden adquirir en las parroquias de San Vicente y Alburquerque, así como en la Librería Padre Rafael de Badajoz; pero será un encuentro de vida, de arte, de luz, de solidaridad, algo impagable que nos enriquecerá de un modo único, viviremos una noche con alma en un castillo encantado, ojalá sea punto de partida de algo fecundo y continuado.

Si quieres participar lo tienes fácil, hazte de tu entrada y, si quieres, conecta con nosotros para el viaje: jose.moreno.losada@gmail.com. Hay también fila cero.  Pincha aquí:video concierto

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El Espíritu de puertas abiertas – Pentecostés cristiano-

Ante las puertas del miedo

El miedo y el temor nacen de la división que produce el pecado, que rompe la fraternidad y hunde el paraíso de la armonía de lo divino con lo humano y la naturaleza, de los hombres entre sí, con Dios y con toda la realidad creada. Este miedo es paralizante, produce desconfianza, genera inseguridad y cierra las puertas del corazón humano. El espíritu del miedo opta por la dureza y la oscuridad, para ganar en seguridad; y como el talento que se esconde para defenderse, se hace infecundo en su seguridad y dureza. Al enterrarse, el corazón queda sin el latido de lo vivo y lo generoso, sin respiración y comunicación, acaba cerrando sus puertas también a todo lo bueno y sanador que podría llegarle de la vida. Al no arriesgar, acaba con toda novedad posible y se esteriliza. Este miedo, a día de hoy, sigue ganando demasiadas batallas.

Un mundo de fronteras, cerrojos y parálisis

Resultado de imagen de cerrojos y puertasEl mundo, llamado –en la era de la universalización y la globalización– a pensarse y hacerse de un modo nuevo, siente temor, pánico e inseguridad por la complejidad del proceso. Así, sin siquiera pensárselo, se encierra en la defensa de la seguridad como clave de salvación. Una salvación que, a fuerza de miedo, se hace excluyente y descartable, donde el otro comienza a ser enemigo y las fronteras crecen y se endurecen, congelando toda relación posible de comunión y fraternidad.

Una mirada serena a nuestro propio interior, a nuestros espacios familiares, laborales, sociales, políticos, económicos, eclesiales, nos bastará para ponerle nombre a cientos de temores, a miles de puertas cerradas, a cerrojos con candados. Una mirada compasiva nos descubrirá, inmediatamente, a los que están fuera, a los que quieren entrar y llaman a las puertas cerradas pero no son de recibo, a los que estarían dispuestos a morir para llegar hasta nosotros; pero nuestra seguridad cruel no se lo permite y los ahoga en el mar. El faraón, también hoy, tiene miedo en su poder y en su riqueza, e impone su terror como clave de organización del mundo y de lo humano. Porque nada vale más que la seguridad y la defensa…

Otro Espíritu es posible, el de la confianza

Resultado de imagen de puertas abiertasPero este miedo, fruto de la muerte, que se apodera expropiándonos de la confianza que hunde sus raíces en el amor, ya tiene sus días acabados. Cristo ha resucitado, la muerte ha sido vencida y el miedo, aunque conquistó algunas batallas, ha perdido la guerra. El Resucitado tiene el poder y la gloria, y cumple su promesa definitiva: nos envía su Espíritu. Espíritu de valor y confianza, de fortaleza y verdad, de amor y gracia. Es el Espíritu de la libertad, que arranca las puertas de los temores y las seguridades para abrir las ventanas del riesgo en el amor comprometido; del fuego que aviva la lucha por la dignidad y la posibilidad de la reconciliación del hombre herido y hundido con Dios pródigo y sanante –el que enriquece el desierto de la división entre los humanos con la lluvia de la compasión y la misericordia–. Es el Espíritu que hace posible otro mundo, que nos lleva al cuidado de la naturaleza: la ecología que se hace comunión y se humaniza, frente al miedo del destrozo del universo y de los que lo habitan.

Resultado de imagen de comunidadEs el Espíritu de Dios, del amor, de lo comunitario y lo común. En Él ya no es posible encerrarse, ha traspasado las puertas y los cerrojos afianzados, nos hace abiertos de corazón y de mente, frente a las reservas y las dudas del temor. Con sus dones, comprendemos que el universo es nuestra casa y nosotros no somos extraños en ella, que la humanidad no va al vacío de una existencia de la nada, sino a la Casa Común del Padre, y que la senda es la de los hermanos en la comunidad, para llegar al sentir del amor trinitario en su eternidad y su libertad absolutas.

Ahora es el tiempo de la comunidad en libertad, el tiempo de la Iglesia

Somos la Iglesia del Espíritu Santo, del Espíritu de Cristo Resucitado. Ahora es el momento de acabar con todos los miedos y los temores para vivir eternamente desde la confianza. En medio de este mundo, siempre tentado por un poder y una riqueza miedosos y encerrados en su deseo de seguridad, la Iglesia está llamada a abrir todas sus puertas y ventanas para que el Espíritu que ha recibido, se haga extensivo para todo el mundo y toda la creación. Ella no puede ser frontera cerrada para la libertad. Hoy, ha de abrirse al impulso del Espíritu que le dice que ha de ser «Iglesia en misión, en salida, compasiva, generosa, de perdón y sanación, de fuerza para los débiles y denuncia para los injustos y los inmisericordes», para llamarlos a la conversión de corazón.

Los retos a los que le empuja el Espíritu a la Iglesia actual siguen siendo los de aquel Pentecostés primero:Resultado de imagen de comunidad

– Abrirse a las sugerencias del Espíritu para tener un lenguaje nuevo, una lengua de luz y de verdad, de libertad y de justicia, de coherencia y entrega radical.

Llegar al hombre de hoy y hablarle en su propio idioma, en su dolor y angustia, en su pobreza y cansancio, en su desnortamiento y agobio, para más allá de las diferencias y las divisiones implantadas, llegar a entender a todos y a ser entendida en su mensaje de amor y gracia.

– Le toca abrirse, como nunca, al lenguaje del ecumenismo y del diálogo, en la verdadera libertad y en el deseo del encuentro de lo más humano y lo más digno. Ahora no estamos para distinguirnos, sino para salvarnos; para salvarnos todos los cristianos en Cristo y todas las religiones en el amor. Nos toca amar sin fronteras y sin límites porque es lo propio de nuestro Espíritu.

– La Iglesia, en su interior, hoy como nunca, se siente impelida por el Espíritu para vivir la diversidad de dones, ministerios y funciones atendiendo al bien común, sabiendo que es un mismo Dios el que obra todo en todos. Sólo así será una Iglesia creíble.

– El mundo, hoy, lo que más necesita y pide, en todo su dolor y división, en todos sus miedos, temores y parálisis, es el Espíritu en el que todos nosotros hemos bebido.

– Pentecostés desea manifestarse hoy en todos los que hemos sido bautizados en el Espíritu de libertad, que ha vencido todos los miedos y los temores que hieren el corazón de lo humano.
La Eucaristía, la liturgia de hoy, quiere prolongar el único Pentecostés del Resucitado. Por eso, una vez más, nos dará a comer su Cuerpo y su Sangre. Y así, nos da su propio Espíritu: para que no desfallezcamos en la misión y para que nuestra fuerza sea, aún mayor, que toda nuestra cobardía.

Oración – Secuencia
(Apuntes elaborado para la revista Homilética)

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En “primera fila”, Evangelio a pie de GRADA

  He vuelto a ver y sentir  “LO DIVINO DE LO HUMANO”

Ha vuelto a pasar. Este año he repetido,  he participado como un fiel más en una liturgia divina de lo humano, en la gala de los premios GRADA. Y ha vuelto a ocurrir, allí estábamos en la “primera fila” y , desde ella, en la última “grada”, la que da acceso al cielo. Allí estaba una celebración de vida, esperanza, gracia, verdad, sentido, humor y amor, ilusión y alegría.

Yo recordaba el texto apocalíptico: “allí no hay llanto, ni luto, ni lágrima, ni dolor, sino alegría sin fin, porque el primer mundo ha pasado y el mar ya no existe”. Se trata de una celebración cuidada, en la que la buena noticia es el hilo conductor de toda ella, en la que se va intercalando el premio del reconocimiento, con relatos de humanidad y generosidad, de entrega total,  y la gratuidad del arte hecho música, canto, humor, poesía. Los presentadores monitores que presentaban palabras de vida, los premiados testigos vivos de la resurrección en medio de un mundo que se abre a la luz, allí donde parece que están los más ciegos, los más cojos, más lentos…

Y en la última palabra, José Antonio Lagar, dando la razón de todo, lo que se hace desde primera fila por los que quieren ser felices y vivos en sus propias condiciones, recibe sus fuerza de un solo lugar: los que parecen los débiles, pero que son los más luchadores, más vivientes, más esperanzados, más motivados, más decididos. Ellos, que parecen los beneficiarios, son realmente el motor y la fuerza de la vida. Otra vez, haciéndose verdad el Evangelio, no porque él lo diga, sino porque lo viven todos los que van dando testimonio de lo vivido en esta gala litúrgica de resurrección en tiempo pascual, ellos los que para el mundo están en la cruz, son los que nos dan la vida, los que nos empujan, los que sacan  lo mejor de nosotros  mismos, los que nos llaman a creer que otro mundo es posible y que merece la pena luchar por cambiarlo. Y para ello slogans que no tiene desperdicio: “que tu sonrisa cambie el mundo, pero no permitas que el mundo te cambie tu sonrisa”.

Hasta el presidente de la Junta, ha sabido ponerle palabra a la lección fundante de lo allí visto y vivido: “El bien le ha ganado al mal, la solidaridad al individualismo, la generosidad al egoísmo”. Y en el centro de toda esta revolución  y esta batalla ganada los que  parecen para el mundo los más débiles y necesitados, ellos son  los que mueven y  los que nos llaman a lo mejor que le puede pasar a esta humanidad: ser dignos, justos, compasivos, fraternos, acogedores, alegres, festivos, luchadores, comprometidos, cercanos… porque somos afortunados de tenernos los unos a los otros. No tenemos mejor tesoro que nosotros mismos cuando somos los unos para los otros.

Hoy en esta celebración de la vida la palabra humano y amor se han casado, la liturgia ha sido de perfección por la clave de la compasión, saber apasionarnos juntos por lo más humanos y lo mas grande, el corazón y la alegría de cada persona en su singularidad, no valemos por lo que podemos hacer o mover, sino por lo que podemos amar y vivir. Por eso si tuviera que elegir un título para la experiencia de esta noche en el palacio de congresos de Badajoz, donde se han conjurado todos los buenos espíritus en los que creo, sería el de la canción que nos ha regalado Juan Ledesma: “Sueño imposible, soñar lo imposible, soñar…”(Juan Ledesma), pero sueño realizado, he soñado desde el gozo y la esperanza, me sigo apuntando, al año que viene la decima edición de los premios gradas, donde todos tienen voz y a nadie se le silencia ni se le pone etiqueta.

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“HAS ELEGIDO VIDA”

“HAS ELEGIDO VIDA”

(In memoriam Juan Martín González)

Venimos a la existencia, no arrojados sino enviados:

Así llegó Juan al mundo y a la historia, en una familia sencilla y honrada. De sus padres recibió la luz de una existencia agradecida, en una infancia y juventud educada, en la que creció en estatura, sabiduría y gracia ante Dios y los hombres. Adquirió y conquistó una personalidad que es la que le ha caracterizado a lo largo de toda su vida. Ahí fue hijo y hermano, familiar entrañable, descubriendo la ternura y el cuidado que después le han acompañado toda su vida. Todo lo vivió agradecido.

Saber ser y saber hacer, vocación y vida

Vocacionado entra, muy joven,  en el camino del magisterio  e hizo de la profesión un lugar de encuentro con los otros, un mundo de relaciones y de servicio a lo largo de toda su vida en lugares y con personas distintas, como compañeros y discípulos.

Cuando el amor es donación y fidelidad

Vivió la grandeza del amor y el enamoramiento en el encuentro con  Rosa, su esposa fiel, con la que ha compartido la vida hasta la muerte, hasta el último suspiro ya deseado para lograr el descanso, en una vida que se ha hecho corta pero fecunda, en una ausencia que ahora parece una nube, pero que será sacramento dolorido de su presencia.

Padre amable

De ese amor y esa entrega, la corona de los hijos Rubén y Juan Manuel, paternidad a pequeños sorbos para que no se escapara ningún momento de sus vidas, entre la protección cuidada y el deseo de su libertad, para que fueran ellos mismos con autenticidad y originalidad.

Señalado por la riqueza de la amistad

Rodeado de amigos, en la sabiduría de que la vida  es vida cuando se comparte y se celebra. Débiles pero amigos, para caminar juntos y desbrozar caminos de novedad y de agrado, en la vivencia de la sencillez de los momentos y los lugares.

Criatura y creador

Todo tocado de color y creatividad, en la humildad del artista la grandeza de reflejar lo creado con la luz de lo nuevo y lo atrevido para que la huella, sin dejar de serlo, fuera mínima, y así dejar  que la obra fuera más auténtica.

Juan, tu eres mi hijo amado, en ti me complazco

Soy testigo de que has sido un buscador de Dios y su evangelio. Lo has tenido a tu lado y le has abierto las puertas, en lo bueno y en lo duro, en lo seguro y en el riesgo, en la luz y en la noche. El ha estado a tu puerta y ha llamado, y tú has sentido que cuando le abrías entraba y cenaba contigo, en  la mesa de la esperanza y del amor.

Adiós…

Y ahora estamos aquí, toda esta asamblea, junto a tu familia querida, queriendo ser sacramento junto a tu persona, hemos venido a celebrar esta comida sagrada –de la que tú has sido comensal tantas veces- comida de despedida, poniendo tu persona en el altar de Dios, en la patena de la ofrenda y en el cáliz de la vida cumplida y merecida. Hemos escuchado la Palabra de Dios buscando consuelo y serenidad, sabiendo que tú, Padre del Cielo,  acoges a los cansados y agobiados que desean tu descanso. Hoy queremos sentir que Juan ya ha entrado en tu gloria y tiene la vida que no se marchita, pero también queremos tu consuelo, tu fuego de esperanza, para vivir este momento con la luz y el color de los cielos y atardeceres que Juan contemplaba y recreaba pintándolos con sus manos y su corazón.

Necesitamos hacer lectura creyente, Señor, de tu historia con él, imaginar y creer en el encuentro definitivo que  nuestro hermano ya ha tenido contigo. Y nos sirve para ello, la palabra de la vida. Tú has puesto ante él vida y muerte, luz y oscuridad,  y él ha querido ser fiel  a su conciencia y vivir con el deseo de lo auténtico, aun en medio de su debilidad. Hoy tú lo habrás recibido con la ternura de Padre y nosotros escuchamos el eco de tu abrazo en el corazón de nuestra fe:

“El encuentro del Padre Dios y este hijo querido”

Oración:

–          Juan querido, hijo mío,  no tengas miedo, vienes entrando a la luz en el corazón de mi hijo crucificado, el ha estado contigo, abrazado a ti y a los tuyos en tu enfermedad, y ahora te acompaña, con la gracia de resucitado, para que tú tengas la alegría y la vida consumada. La paz sea contigo, mi paz, la que mi amor quiere regalarte, la que tú has buscado siempre en el interior de tu conciencia.

” Puesto que has sido fiel en lo poco, pasa a la fiesta y a la mesa de mi reino”:

 

  • Porque en medio de los tuyos, de tus padres, hermano, familia, desde lo sencillo de la vida, supiste recibir una educación y te abriste a la honradez y al deseo de lo bueno y de lo justo. Bendito seas, porque entendiste el mandato “honrarás a tu padre y a tu madre”.
  •  Porque hiciste de tu profesión un lugar de entrega y  fecundidad, fuiste maestro siendo servidor de los niños y niñas que te necesitaban, quisiste no llenarlos de conocimientos, sino prender en ellos el fuego de la vida, el deseo de aprender, el valor de sus capacidades y habilidades. Comprendiste mi invitación: “no he venido a ser servido sino a servir”.
  • Porque entendiste el amor de esposos como lugar unificación, supiste vivir la clave de aquella que era carne de tu carne y huesos de tus huesos, con un solo corazón y un solo alma. De la que siempre quisiste sentirte necesitado y a la que siempre quisiste coronarla como mujer fiel, hacendosa, que enriquece a todos los de su casa. Con Rosa has vivido el misterio más grande: “amaos como yo os he amado”.
  •  Porque escogiste ser padre en la tensión del cuidado de la protección y el ejercicio de respetar y generar libertad, de alegrarte de sus alegrías y abrazarlos en sus debilidades, de exigirles con ternura para que crecieran y de felicitarles por todo lo que era superación y bien-ser. Supiste hacer siempre el papel del Padre bueno en la parábola de tus hijos, con el mayor y el menor.
  • Porque no fuiste teórico de la amistad sino espacio abierto y compartido, espacio de fraternidad, casa abierta, mano generosa, respeto fecundo, y fiel en el respeto a la singularidad de cada uno. Ellos seguirán amando y cuidando a la amiga enamorada  que dejas en el mundo. En la amistad supiste vivir “la paz que yo os dejé y os di”
  • Y ahora entra en el paraíso y sigue creando todo lo bello y trascendente que ya imaginabas en tus pinceles, crea conmigo  y ayúdame a seguir coloreando el mundo con el arcoíris de lo bueno y lo justo. Con el salmista, en todos tus cuadros, supiste orar: “Grandes son tus obras Señor”.
  •  Me buscabas en tu vida, nos encontrábamos, pero no era suficiente, hoy ya estás conmigo, todo lo mío es tuyo, ahora todo será luz, vida, gracia, alegría, fuerza…  y tendrás la gracia del ángel y toda su alegría para seguir acompañando en la comunión de los santos a todos lo que quieres, porque el cielo no limita sino que abre y fecunda con un amor nuevo y eterno, y ahora te lo doy con mi abrazo. Cuántas veces he oído en tu corazón: “tu rostro buscaré Señor, no me escondas tu rostro…ahora ya todo es claridad y Tabor”.
  •  Puse ante ti fuego y agua,  y tú quisiste arder sin apagar nunca el amor, puse ante ti vida y muerte, y tu , aun sintiendo la muerte, seguiste siempre eligiendo la vida, puse ante ti luz y oscuridad, y tú hasta en los momentos más oscuros agradeciste los pequeños rayos de los que te acompañaban y te amaban. Bendito seas Juan y todos los que te abrazan y despiden en mi mesa y en el pan de la esperanza y de la vida eterna. “Ven y entra en mi descanso”
  • En la vida recibiste el ciento por uno, te quisieron muchos, y ahora tendrás la vida eterna, porque yo te amo y soy tu padre para siempre.
  • Y a todos los que sentís su partida os bendigo con la esperanza, este Juan que ahora habéis visto irse en la mayor de las debilidades, rodeado de vuestro amor, lo volveréis a encontrar glorioso y feliz, en el reino de la vida. El os estará aguardando y os ayudará a dar el paso que hoy ya ha culminado. Desde esta orilla será para vosotros: vuestro hijo, esposo, padre, amigo, maestro y, sobre todo, artista del amor y del esperanza. Confiad en mí y elegid la vida.

 

 

 

 

 

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.