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Categoría: buena noticia
Antonio Sama y ADISANVI. La gloria de un cura jubilado.

Cura hasta la muerte…

La imagen puede contener: 1 persona, de pie e interiorEn San Vicente de Alcántara hay muchas riquezas, yo soy testigo. Hace unos días visitaba ese pueblo, acompañado de Gabriel Cruz –compañero entrañable- para una celebración sencilla y extraordinaria a la vez, de bodas de oro sacerdotales de nuestro buen amigo y hermano Antonio Sama Riafrecha, natural de ese pueblo alcantarino. En el camino recordábamos la figura y el quehacer ministerial de este sacerdote cercano, para nosotros un referente de fe y de fidelidad ministerial. Octogenario avanzado, sigue vivo y activo en su propio pueblo, adonde quiso permanecer cuando llegó el tiempo de su jubilación tardía más allá de sus setenta y cinco años.

Naturalmente cuando un compañero con esta edad se retira a un lugar, todos entendemos que es a vivir con serenidad y paz, a dejarse cuidar por personas cercanas y entrañables. El buscó allí su pueblo natal, su hermana y sus sobrinos, que son cantidad, y los sobrinos nietos, biznietos… Normalmente, en la medida de sus posibilidades, los jubilados ayudan a los párrocos en sus funciones para aliviarle alguna tarea, como es el caso con el compañero Ángel, que preside aquella comunidad parroquial. Este último es el que había insistido en que organizaran una eucaristía de acción de gracias por sus 50 años de sacerdote.  El quería algo anónimo, una eucaristía sin más, pero allí estaba el pueblo con su amor y su agradecimiento para desbordar lo sencillo con la gloria de la vida.

Lo que hemos visto y oído, lo que hemos palpado

No hay texto alternativo automático disponible.En la celebración aquella hubo mucha vida y mucha singularidad. Yo recuerdo a Antonio como un hombre de la Palabra y del Pueblo, lo uno a un texto bíblico, de la primera carta de Juan, con el que le he visto emocionarse en más de una ocasión, y que lo define bastante: “Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida…lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo.”  Su vida ha sido un deseo constante del conocimiento de Jesucristo para amarle y seguirle, y sus referentes han sido: el pesebre, la cruz y el altar. Su vida ministerial ha deambulado por muchos lugares, con disponibilidad sin límites, aunque él se viera limitado en su persona: Venezuela, Llerena, formador y director espiritual en el Seminario, Montijo, Barbaño, Sagrajas, San Vicente…

De abogado  para Dios y el pueblo

La imagen puede contener: 1 persona, multitud y exteriorLlego al ministerio desde la adultez, tras haber cursado los estudios de Derecho en Salamanca, tocado por el Espíritu en la búsqueda del absoluto, se dispuso para el Señor, tras la muerte de su Padre que le marcó –según manifiesta su hermana-, se formó en Salamanca y en Lyón, donde conoció la espiritualidad del Prado, del Padre A. Chevriér, y la metodología del Estudio del Evangelio para conocer y seguir mejor al Maestro de Nazaret, con el deseo de llevar el evangelio a los más pobres.

Siempre le oí su pesar por no llegar a los más débiles en su ejercicio ministerial, se veía indigno de esta vocación que estaba en su ser ministerial y en su corazón pero que no veía que la hubiera alcanzado. Pero he de manifestar que lo que vi en esa celebración era más que suficiente para decir que Antonio, como Simeón, ya puede decir: “Ahora Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz porque mis ojos han visto a tu Salvador en los pequeños y en los débiles de San Vicente de Alcántara”. Sí, el centro de aquella celebración fueron los usuarios, trabajadores y voluntarios de ADISANVI, una placa que le ofrecieron en la acción de gracias resumía muy bien el espíritu de esa celebración: “A don Antonio..en los 50 años de su entrega a Dios, y por lo tanto de ayuda al prójimo y en agradecimiento de este centro, por su implicación con nosotros… que Dios le conceda seguir realizando esta labor.”

ADISANVI, en el corazón

La imagen puede contener: 3 personas, personas de pie e interiorTodo el pueblo, allí presente, identificaba a Antonio con Adisanvi, uno y otros se explican mutuamente. Me comentaban cómo al llegar jubilado, comenzó a visitar, junto a una hija de la Caridad y algún voluntario, a todos los discapacitados del pueblo, a unirlos, a comenzar una asociación,  a arrendar un local  y comenzar las actividades. Años después, es un centro con más de una decena de trabajadores, con unas instalaciones dignas, con talleres y labores propias… un sacramento de vida y dignidad, de fuerza y ánimo para los débiles y los últimos de la sociedad. Cuando su vida ya podría parecer apagándose, Dios le dio la chispa que él creía que le faltaba para encender un fuego de vida y de esperanza en muchos. Hoy son trabajadores, una nube de voluntarios, y es que la gracia de Dios no tiene edad, es más, se hace fuerte en la debilidad para confundir a los fuertes.No hay texto alternativo automático disponible.Toda su vida queriendo estar con los pobres y anunciarles el Evangelio, creyendo que no se había dispuesto lo suficiente, y a la última hora, cuando ya estaba de vuelta en la plaza, el Señor lo llama para, en una sola hora, la última, poder realizar su sueño de amor, no ya por su fuerza, sino por la graciosa liberalidad del Padre que nos hace fecundos cuando nosotros nos creemos ya estériles. Así es la locura de Dios. Esta pequeña obra me recordaba a los inicios del Padre Chevriér en Lyon, trabajando con los chavales marginados de los barrios obreros. La formación recibida por Antonio en esa ciudad, su teología, no fue en balde, gracias a Dios.

La imagen puede contener: 1 persona, de pieGocé de la celebración, pero sobre todo disfruté con las personas que hicieron las ofrendas, las peticiones, las moniciones… Todos tocados por la gracia de ADISANVI, asociación de discapacitados de San Vicente de Alcántara. Una joya y un tesoro, un sacramento del hacer de Dios en la vejez de uno de sus sacerdotes, para que la fuerza se siga realizando en la debilidad, y sigamos creyendo en su bondad y en su  misericordia. Él sigue caminando deseando una residencia para los que ya van siendo mayores y se van quedando sin familias, para que no tengan que salir de su entorno… y  vamos a ver qué hace Dios, porque Antonio Sama, otra cosa no será, pero cabezón…. Un abrazo hermano.

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EL TRAJE SENCILLO DE LA GENEROSIDAD

huertaRelaciones entrañables

Unos sencillos pimientos, tomates y unos ajos… de primera calidad y de valor simbólico y atrayente. Me los han regalado hoy y los he recibido con un sentir de lo que realmente es sencillo y auténtico en las relaciones.

Hoy he llegado a la parroquia y me han comentado que una feligresa va a venir para el sacramento del perdón, lo que siempre llamábamos confesarse. Ha llegado rota por el calor, diciendo con mucha razón que “la penitencia ya la trae cumplida”, pero traía en unas pequeñas bolsas estos presentes para mí y la persona que colabora en la parroquia en el despacho.

Profesionales y usuarios: fraternidad

Ella es profesional de lo público y trabaja en un pueblo cercano a Badajoz, allí tiene relación directa con sus usuarios en el ámbito de la sanidad. Y es ahí en ese ámbito, donde las personas que atiende agradecidas por su servicio y su trato, le hacen partícipe de las cosas más sencillas que tienen en sus casas y en sus campos, sabiendo que para nosotros tienen un valor especial. Unas veces son huevos de las gallinas de campo, otras son unos espárragos, o una sandía o melón, ahora frutos de huerta regados y cuidados con mimo por las propias personas que los ofrecen o sus familiares. En estos presentes se manifiesta la relación de agradecimiento y de cariño, que va más allá de lo obligatorio. Ellos no tienen por qué llevar nada, pero también saben que estos profesionales no tienen la obligación de quererlos, de tratarlos con cariño, de acordarse de ellos, que eso es algo totalmente gratuito que no tiene precio. Por eso quieren agradecerlo, el pueblo siempre ha sido así, agradecido. Se da cuenta de lo que viene dado en gratuidad y quiere mostrase gratuito en lo pequeño y en lo humilde que son y que tienen. En este sentido estos presentes tienen un valor sagrado, porque no sólo hablan del alma generosa de los que lo ofrecen, sino del eco agradecido de lo que muchos profesionales hacen con cariño más allá de lo puramente legal y obligatorio. Cuando nos relacionamos en el cuidado y en la ternura, la generosidad y la alegría se besan, y la dignidad y la paz se encuentran.

Saber relacionarse, saber vivir…

En esta tarde he compartido reflexión de conciencia con esta feligresa, hemos celebrado el perdón, y lo hemos hecho en este contexto de gratuidad y alegría. Estos frutos sencillos de huerta, se convertían en sacramento de una relaciones reconciliadas y amables, generosas y sencillas, todo un motivo para dar gracias a Dios, porque así es él con nosotros, como han sido estos usuarios con este profesional, y como ha sido ella con nosotros compartiendo lo que ha recibido con gratuidad y alegría de aquellos a los que sirve con su profesión todos los días.

Y no puedo menos que recordar la vida de mi pueblo, la relación entre los vecinos, el compartir los frutos de la tierra con signo de fraternidad y de hermandad. Y doy gracias de que esto llegue hasta esta parroquia de Guadalupe, en medio del asfalto, por unos y por otros nos llega el corazón del pueblo y sus buenas relaciones, llenas de generosidad en esos frutos: Brevas, cebollas, tomates, sandías, melones, huevos, chorizos, bizcocho… detalles entrañables de familia y vida.

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Jesús, o nada (Poema de Benjamín desde el asilo de Badajoz)

El asilo y sus monjas

residenciaEn estos días de Julio sustituyo al capellán del Asilo de Badajoz, la residencia de la Soledad. Allí celebro la Eucaristía por la mañana a la hora de tercia, cuando el sol ya ilumina todas sus vidrieras y la capilla se convierte en un centro de luz y de vida en medio de todas esas personas mayores, acompañadas por ese ejército de religiosas de los Desamparados, que los amparan como a sus propios padres, haciendo de la vejez el lugar de la familiaridad y del cuidado extremo, porque en ellos  ven el rostro del Cristo que las ama y que les ha llamado para darles el ciento por uno y la vida eterna.  Así rezaba el Evangelio que hemos proclamado esta mañana, día de san Benito, patrono de Europa: ” A los que dejen padre, madre, hermanos o hermanas… recibirán el ciento por uno … y la vida Eterna”.  Y el evangelio se hace verdad cuando son ellas las que entonan cánticos, tras haber dejado el delantal a la entrada con prisas, para dirigirse a su Dios y alabarlo rodeadas de todos estos mayores que son cientos, ahí ven ellas a sus padres y madres. Y en ellas, ven ellos, a sus hijos queridos. El evangelio apuesta por la radicalidad de aquellos que quieran arriesgar al máximo y brinda una posibilidad de felicidad que nadie ni nada podrá arrancar de los que se adentran por esa puerta estrecha y se fían del Padre Dios en la persona de Jesús. Cuando les distribuyo la sagrada comunión a las hermanas, contemplo la fusión del Cristo pan troceado con sus vidas entregadas desde la punta del alba hasta entrada la noche a favor de los que ultiman sus vidas, haciendo que le saquen alegría y paz a lo roto y destrozado de sus cuerpos y de sus almas. Ellas han optado por el todo y para ello se han atrevido a quedarse sin nada.  Como el apóstol Pablo cuando afirmaba que todo lo estimaba pérdida y basura  en su vida comparado con el conocimiento de Cristo y de su amor.

El poema de Benjamín Serrano

benjaminEsta misma apuesta y descubrimiento del absoluto se da también por parte de los ancianos que habitan en la casa y ellos lo expresan a su manera. El otro día, al terminar la Eucaristía, se acercó a la sacristía,  Benjamín, ya nonagenario, que le gusta escribir y expresar en poemas todo lo que va viviendo y descubriendo en su existencia. Siempre que voy comparte sus creaciones conmigo, me alegra ver de qué escribe  un anciano en su corazón… cosas muy sencillas y vivas: el sagrario, el nieto, un gorrión, la cruz del vivir, la virgen de la Soledad…y lo fundamental: la vida. poemaEn este poema expresa, tras el camino recorrido en su vida, algo fundamental al manifestar dónde está el fundamento de vivir y su esperanza. Me recuerda al texto de Pablo antes citado y a la misma vida de las hermanas que lo cuidan y lo  protegen en su ancianidad. Me dice que su vida está ultimada y que aquí está para la voluntad del Señor, que no teme su partida, que vive en paz y con gozo, por todo lo vivido y todo lo amado, por los signos de cercanía de su Dios y todos los que le han rodeado en su vida. Recuerda con gozo a su esposa que ya partió, disfruta de familia, y se encuentra con el gozo de su Dios que le habita y que musita también en su corazón:  “Te seguiré dando el ciento por uno…y la vida eterna”.  Por eso lo espera con confianza y sabedor de que está en la verdad,  como proclama en su poema que transcribo y que hoy se ha alegrado mucho al ver que está publicado en cartas al director del HOY:

sagrarioJesús, o nada

Son noventa años pisando basura,

esperando encontrar algo divino,

de acá para allá, buscando el camino,

que me ilumina la noche oscura.

 

Siempre quise tener mi alma segura,

y en este “quehacer” bebí de tu vino,

quien iba a pensar que trago tan fino,

fuera el espejo de tu hermosura.

 

Fue la locura de mi más grande Amor,

la cara y la cruz del todo o la nada,

El saberse pleno de felicidad.

 

En tu cariño rebosas el fervor

de un alma que te espera enamorada,

y sabedora de que está en la verdad.

Benjamín Serrano –desde el asilo de Badajoz-

 

 

 

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Piedrabuena: un castillo con alma

 “Sé parte. Tu generosidad produce alegría”

Resultado de imagen de castillo de piedrabuena“¿Quieres que cuente el cuento de pan y pimiento?… Sí. Yo no te pregunto que si sí o no, sino si quieres que te cuente el cuento de pan y pimiento?…” Cierro mis ojos y vuelvo a oír el rin rin cansino de mi padre que para entretenernos nos agotaba con esta cantinela repetitiva sin fin. Pero yo no os voy a contar un cuento, aunque quizás pueda daros los materiales para que cada uno elabore el suyo y todos podamos acabar con el mismo dicho: “Fueron generosos y vivieron muy dichosos” –adaptación vulgar del comieron perdices y fueron felices-.  ¿Puede un castillo tener alma, puede ser desalmado…?

Un castillo sin armas y con vida

Resultado de imagen de castillo de piedrabuenaMi idea es hablaros de un castillo con alma. Me explico un poco más. En nuestro imaginario los castillos son referentes de señores poderosos, guerreros y armados, que se empoderaban de un territorio y se atrincheraban allí como dueños del mismo y de la gente. Con el tiempo se les unieron los cuentos de miedos con los fantasmas de antepasados y de las hadas maravillosas que equilibraban el mal de las anteriores. Pero lo real ha sido, que aquella historia pasó y los castillos quedaron abandonados, muchos derruidos, sólo algunos conservados por el erario público que los ha recuperado bastante tarde, y ahí están como recuerdo en nuestra tierra de lo que fueron. Pero, a veces, uno se encuentra con sorpresas de castillos que siguen conservados y cuidados por personas privadas que los heredaron de sus mayores y hacen lo imposible por seguir dándoles vida. Así ocurre con el castillo de Piedrabuena en San Vicente de Alcántara, junto a Alburquerque, el cual es cuidado y habitado por la familia Sanchez-LLorente, con su hermano Juan Carlos y su esposa Clara Villavieja. Para ello le han dado, con creatividad una funcionalidad de conexión con la sociedad, a través de eventos y celebraciones variadas, de personas que eligen un lugar singular y único para momentos que ellos consideran del mismo calado que el lugar y la edificación alcantarina. De este modo, en su comarca, se convierte en una referencia de vida y de trabajo, tanto por los que se implican y asumen las tareas de ofrecer los menús de las celebraciones, con cocina, camareros, utensilios, música, etc. así como hostales y casas rurales del entorno que reciben y acogen constantemente a todas estas personas que vienen con este motivo al Castillo de Piedrabuena.

La imagen puede contener: textoSe convierte así el Castillo en un referente de vida, relación, socialización y, de este modo, se puede mantener vivo y bello, a la vez que actualizado. Se convierte así en nudo de red de la zona y en lugar de vida y ánimo en el ámbito rural. Lo dicho hasta ahora, vale para entender que tiene una importancia y un valor humano, social, histórico, artístico. Suficiente para poder sentirse satisfechos aquellos que lo gestionan y dirigen, la familia propietaria y Juan Carlos y Clara que le prestan una atención especial. Queda claro hasta aquí, seguimos con el cuento de la verdad, que no hablamos de un castillo de armas, armado, de poder y violencia, de muros y separación. No, se trata de un castillo bien desarmado, al que se puede llegar de muchos modos, por caminos de celebración y contrato, de familiaridad o de amistad con las personas que lo habitan, pero nunca desde la guerra y la separación. Eso quedó en el olvido. Por cierto, vienen de todas las latitudes a celebrar vida y amor a este lugar.

Una noche con alma, con la alegría de Emaús

Imagen relacionadaPero ahora, va a ocurrir algo singular y curioso que atrae nuestra atención y comparto con vosotros. Un día recibo a través de Facebook una conexión con Clara Villavieja y nos conocemos compartiendo ideas, reflexiones… Tras habernos conocido en alguna celebración bautismal en Badajoz, a partir de ahí compartimos camino. Tras la Pascua este año, me cuenta que ha vivido una experiencia sencilla de retiro espiritual, a la luz del relato de los de Emaús, y que desde ahí surge el deseo de realizar algo sencillo que pueda unir generosidad y alegría. Ha pensado colaborar con Cáritas y hacerlo desde alguna actividad celebrativa en el Castillo, donde vive con Juan Carlos, y comparte con las hermanas del mismo. Toda la familia aprueba esta propuesta y me lanza la posibilidad de que la organicemos. Nos ponemos en contacto con Cáritas diocesana y nos arriesgamos a ello, bueno sobre todo se arriesga ella con una confianza y fuerza tremenda. Sus valores y riquezas son sus relaciones, y usando de ellas comienza a buscar apoyos y colaboraciones que van surgiendo día a día con una generosidad tremenda: artistas, técnicos, catering, materiales, sonido, propaganda, autobuses, publicidad…Imparable, un río de personas dispuestas a colaborar ante esta llamada, toda la zona y todos los pueblos. Y así se prepara una “noche almada en el castillo de Piedrabuena”, donde Cáritas nos una y pueda entrar en el corazón de todos con sus proyectos. Ahora sólo queda que almas buenas de nuestra tierra, tocadas por este cuento del castillo con alma, quieran vivirlo y salir del sueño en la realidad de lo posible. Sí, será el día uno de Julio, sábado próximo, en el Castillo de Piedrabuena de san Vicente de Alcántara, a las nueve de la noche. Estamos invitados todos, -sí, tú también-, esa noche será nuestro castillo, los fantasmas y las hadas seremos nosotros y nuestro deseo de estar juntos y sentir algo bueno.

No hay texto alternativo automático disponible.Se ofrecerá un aperitivo que nace de la generosidad de muchos y gozaremos de un gran concierto con el pianista Joaquin Pareja-Obregón y la bailarina Rosa Ruíz,  artistas andaluces de pro. Ya han anunciado su participación amigos de Córdoba, Sevilla, Cáceres, se han organizado autobuses desde los pueblos de alrededor, incluido Badajoz. Toda una experiencia de gracia y de luz con un sólo slogan: “Sé parte. Tu generosidad produce alegría”. Los participantes abonarán veinte euros que se destinarán a proyectos de cáritas, las entradas se pueden adquirir en las parroquias de San Vicente y Alburquerque, así como en la Librería Padre Rafael de Badajoz; pero será un encuentro de vida, de arte, de luz, de solidaridad, algo impagable que nos enriquecerá de un modo único, viviremos una noche con alma en un castillo encantado, ojalá sea punto de partida de algo fecundo y continuado.

Si quieres participar lo tienes fácil, hazte de tu entrada y, si quieres, conecta con nosotros para el viaje: jose.moreno.losada@gmail.com. Hay también fila cero.  Pincha aquí:video concierto

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Don Antonio Montero, arzobispo extremeño

El arzobispo querido y recordado

Cuando llegó y ahora… ultimando su vida

La imagen puede contener: 1 personaHoy será consagrado el nuevo obispo de Plasencia. Serán bastantes miembros del episcopado español los que le acompañen en este paso de integración al colegio episcopal. Y dejándome llevar por este momento significativo para la Iglesia vecina placentina, recuerdo aquellos días en que Don Antonio Montero Moreno, obispo auxiliar de Sevilla, era nombrado obispo de Badajoz y vivíamos su llegada y la eucaristía de comienzo de su trabajo apostólico en nuestra iglesia diocesana. Nosotros éramos seminaristas inquietos y creativos, con ganas de embebernos de todo lo que allí aconteciera, el seminario era un bullicio de acogida a cardenales y obispos, y nosotros organizados para el protocolo no perdíamos detalle alguno, de esto hace casi cuarenta años. Lo recuerdo con cariño y lo uno a una celebración que hace pocos días se ha realizado en Mérida, con motivo del 25 aniversario del sínodo diocesano que se realizó siendo Don Antonio nuestro obispo. Allí estuvo presente, junto al nuevo arzobispo Don Celso, y realmente fue una celebración de vida y agradecimiento, que él contemplaba desde su silla de ruedas en la que ejerce la cátedra de la limitación y la debilidad, pero con el sabor glorioso de sentirse querido y valorado por el pueblo al que sirvió, y al que él sigue queriendo con corazón entrañable. No  pudo faltar.

El signo de una calle y una vida

La imagen puede contener: cielo, árbol, planta y exteriorLo pensaba el otro día cuando caminando por las calles de Badajoz, pasé por la que lleva su nombre, sentía cómo ese gesto de nominar una calle era un modo sencillo de reconocer un estilo de ser pastor que ha ganado la autoridad y la estima de los que ha servido por su prudencia y su acercamiento. En todo su pontificado no le he oído nunca hablar en negativo de la tierra extremeña, de la Iglesia que la habita, de los pueblos y sus gentes. Cuando ha analizado alguna debilidad, siempre lo hizo en primera persona del plural y preguntándose por la responsabilidad de la Iglesia en ese punto a mejorar. El hablaba de manifiestamente mejorable para motivar y no para enjuiciar: desde ahí reconocía nuestra tierra y sus riquezas, su cultura, su economía, su universidad, su comunidad política… y quería que la Iglesia fuera un punto de identidad y comunión con la tierra y la gente.

De sueños cumplidos e incumplidos … o por cumplirse

La imagen puede contener: 3 personas, personas de pieDesde ahí dos realidades soñadas y queridas una la de la provincia eclesiástica que vio luz en nuestra realidad de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, uniendo jurídicamente las tres diócesis de Badajoz, Coria-Cáceres y la de Plasencia, disfrutaba con esa relación de hermandad y de conexión con el pueblo extremeño, sin ser excluyente para nadie ni para nada, sino al revés. La cabeza como archidiócesis siempre la entendió como un compromiso de servicio y de humildad antes las diócesis hermanas, así daba gusto. El otro punto no conseguido fue el de la inserción de Guadalupe, como patrona de Extremadura, en dicha provincia y mostró su dolor en su despedida en la catedral, mostrando su rebeldía creyente de no haber sido escuchado en un sentimiento tan profundo en el pueblo y que él consideraba que debía tener eco eclesial, hizo lo que pudo, y yo creo que aunque está paralizado, por su vejez, no deja de moverse interior y exteriormente para animar y motivar el proceso, el cual Don Celso está viviendo intensa y decididamente, con paz y serenidad, pero sin letargo alguno.

Con enjundia… la Iglesia del Concilio

Resultado de imagen de celebracion 25 años del sinodo de badajozY junto a estos deseos simbólicos eclesiales y evangelizadores, no hay duda que su dedicación fue fuerte y firme en el servicio al presbiterio, lanzándolo a una formación intensa y viva, teológica, espiritual, pastoral y social, con una renovación en estudios que enriquecieron el seminario, y la escuela de teología después instituto de ciencias religiosas de nuestra Sra. De Guadalupe, adscrito a la facultad de teología de Salamanca, y de servicio en para las tres diócesis, toda Extremadura. Ahí se formaron centenas de laicos y laicas de esta iglesia, con una preparación digna para cualquier responsabilidad eclesial, como así fue. Fiel al Concilio Vaticano II propició una Iglesia, Pueblo de Dios, bien formada y abierta a la corresponsabilidad de modo adulto. En ese sentido el Trabajo del Sínodo fue un verdadero reto para “preparar los caminos del Señor”, como se marcaba él en su propio pontificado. La Iglesia de Badajoz vivió intensamente un proceso de reflexión viva durante más de tres años – guardo como un tesoro las carpetas y temas que hasta mi propia madre, mujer sencilla de pueblo con poca formación letrada pero con sabiduría de lo humano y lo creyente pasó hoja a hoja, con su grupo en Granja de Torrehermosa- , proceso que afectó al clero, a los religiosos y sobre todo a miles de fieles que sintieron que la Iglesia no les era ajena sino propia, que ellos no eran del obispo, ni de los curas, ni de los religiosos, sino  estos de ellos, y con ellos al servicio del mundo para la buena noticia y el deseo de la salvación. Marcó un antes y un después en nuestra iglesia, y de ese impulso seguimos caminando decenios después, con otros puntos que se han sumado para el crecimiento y el desarrollo. Pero no hay duda que este pastor fue impulsor de una Iglesia, Pueblo de Dios fiel al Concilio Vaticano II, y que ese recuerdo es imborrable en los cristianos de esta iglesia y en los ciudadanos de esta sociedad. Por eso fue un honor saber que estuvo rodeado de cariño, de alusiones, de bendiciones y alabanzas en esa celebración festiva de los 25 años del sínodo, que el recuerdo se hizo indirectamente homenaje, porque era la vida y la gracia la que nos hablaba de él y no alegra profundamente que estuviera allí, oyendo en su debilidad, la fortaleza con la que Dios había trabajado en su vida como pastora de esta Iglesia, a la que sigue perteneciendo en alma y cuerpo. Una Iglesia que no le olvida.

Ante su propia tumba… Queremos que descanse entre nosotros

Y, desde ahí, un gesto entrañable, pues en este paso por Mérida para esta celebración hizo peregrinación a la concatedral de Mérida, oró ante el santísimo, Resultado de imagen de sagrario concatedral santa maria meriday allí pudo contemplar, con la humildad del que sabe de su partida, el lugar que está preparado con cariño para cuando dé el paso a la otra vida y acoja la lección del saber morir en la manos del Padre. Delante del sagrario, en el suelo bajo el altar, apoyándose una columna milenaria sobre su tumba, se unirá al Cristo Glorioso y quedará con sus restos como un signo de este momento de la historia, con esa singularidad de haber sido el primer arzobispo de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, haber querido a la Iglesia universal desde este pueblo y terruño, y de haberse sentido querido por el pueblo que lo ha reconocido como un verdadero pastor que no se ha guardado su vida ni se ha buscado a sí mismo, que en medio de su debilidad se unió al ser y sentir del pueblo cristiano, de la Iglesia que presidía. Don Antonio sabemos que su vida está unida a nuestra vida, a nuestra tierra, a nuestro pueblo y a nuestra Iglesia, y no lo vamos a olvidar nunca. Nos uniremos y gozaremos de la vida que nos siga regalando el Señor y oraremos juntos por la esperanza de una vida eterna.

 

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Tus manos de madre…

 In memoriam, Re-cordare: volver a pasar por el corazón

Recordar, volver a pasar por el corazón, ¿deber o necesidad? Me preguntaba muchas veces como sería el recuerdo, la gente comentaba que cuando se moría una madre que no se olvidaba nunca, que todos los días había algo por lo que la recordabas. Ahora ya sé que es eso que no te propones pero que lo haces con tal naturalidad que no sabes si estás en la obligación o en el deseo más puro, sea como sea, me gusta y me recreo en el recuerdo agradecido.
Esta mañana despierto con la alegría de la brisa suave y fresca, en medio de los días de calor desértico incluso en la noche, y siento un olor a rosa muy agradable, como cuando pasas por un jardín de rosales en flor, me llama la atención porque en casa no uso ambientadores de ningún tipo. Pero así es y me sonrío al recordar, sin esfuerzo alguno, que hoy hace tres años que te marchaste en silencio, al atardecer en el día del corpus, cuando el sol, a quien habías acompañado tantas tarde al caer, se iba difuminando para ganar la otra orilla en la calma y en la paz de aquello que había iluminado y calentado durante todo el día.

En tus manos de madre

Y enseguida me viene la oración de alabanza y agradecimiento. En esta ocasión no es la mirada sino tus manos. Esas manos que en los últimos años no podían dar, por lo que te entristecías mucho, pero podían recibir y lo hacías con la misma alegría y complicidad, sencillez y silencio, que cuando lo dabas todo. De ese modo con tus manos ultimadas nos regalabas el mayor tesoro para la contemplación de la verdad de la vida en el amor. Y el recuerdo de tus manos me hace entrar en la paz de lo divino, en lo amable, en la caricia, también en la interpelación y la exigencia – a veces con zapatilla, hasta que fuimos más grandes y te ganábamos en el cuerpo a cuerpo- , en la entrega y donación sin límites, en el cuidado de lo débil, en el abrazo y el alimento… en la vida.

La vida, la luz, la verdad, la ternura… en unas manos

La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie, noche e interiorCon tus manos nos recibiste en la vida, y con ellas nos enseñaste a sentirnos queridos y abrazados de un modo único, de esa manera que te hace equilibrado y seguro, en medio de las debilidades para toda la existencia. Nos lavaste y nos perfumaste, enseñándonos que en este hacer tan diario, mostrábamos nuestro ser y nuestra personalidad, que unos zapatos limpios decían mucho del cuidado de una persona… lo hiciste de tal manera, que no podemos limpiarnos esos zapatos sin sentir tu cercanía y vigilancia.

Con tus manos nos indicaste y descubrimos caminos de saludos, de encuentro, de hábitos, de generosidad, ternura y alegría. Con esas mismas manos nos acogías tras nuestras caídas para animarnos, nos curabas y nos cuidabas en la debilidad de la enfermedad, y organizabas la casa llena de varones, con esas horas interminables en la panera con el jabón y la ropa, para pasarla a la plancha que nos regalaba ese olor tan característico al entrar en la casa en el invierno.

Con esas mismas manos, nos enseñaste a rezar, a hacer la señal de la cruz antes de dormir, al amanecer, al salir de casa, al entrar en la iglesia, al comenzar el rosario… a recibir la comunión y besar los símbolos.

Las manos para el saber y la fraternidad

La imagen puede contener: 13 personas, personas sonriendo, personas de pieCon ellas nos acompañaste para llevarnos a la escuela y mostrarnos cómo seríamos grandes e iríamos solos, o más bien, los hermanos acompañados y cogidos de la mano. Nos enseñaste a tener paciencia para esperar que padre partiera el pan y nos diera un trozo a cada uno, a saber repartir entre los tres de un modo igualitario, a preferir y priorizar al más débil y al pequeño, al enfermo cuando estaba enfermo, al que estaba fuera cuando volvía, al triste y preocupado hasta que se alegraba… hasta nos enseñaste a bailar agarrados, no terminaría nunca de hablar de tus manos… y ahora las recuerdo ya paralizadas, pero entre las mías y las de mis hermanos, llenas de historia, de surcos de una amor sin límites en la bondad y en la gratuidad más absoluta… Las cogíamos como un tesoro que nos dinamizaba y nos lanzaba a vivir desde dentro, a contar de otra manera las ganancias que surgen del corazón entregado y agradecido, a mirarlas como manos divinas, como protección poderosa, como bendición continua, como caricia eterna, con fuerza inagotable, como prenda de la vida futura.

Tus manos divinas y el altar…

Y hoy, en este tercer aniversario, me miraré mis manos, las abriré a la eucaristía, al pan partido, y te celebraré de nuevo, desde el recuerdo agradecido rezaré: ¡El Señor estuvo grande con nosotros y estamos alegres por las manos de nuestra madre¡ Esas manos divinas, que ahora desde el cielo nos siguen bendiciendo y protegiendo junto al Padre Dios.

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.