Hoy

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Pro refugiados sirios en Grecia… Marcha solidaria
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José Moreno Losada | 22-04-2017 | 17:06| 0

Aleluya hermanos

Un proyecto de Cáritas en la comunidad.

Hoy hemos celebrado en la Parroquia, un año más, la marcha solidaria de la comunidad. Convocados por el grupo de Cáritas que organiza el proyecto de compromiso y ayuda anual nos hemos congregado esta mañana para movernos  en favor de los que sufren. Lo hacemos en el clima familiar de una comunidad que camina unida, que comparte,  celebra y sobre todo compadece. No nos da igual lo que está pasando en el mundo, ni en los de cerca ni en los de lejos, porque nadie nos cae lejos si es humano y está sufriendo, es carne de nuestra carne y hueso de nuestro hueso. Al volver a la parroquia, allí estaban preparados unos bocadillitos  y una bebidas frescas para todos, todo preparado por este grupo de vida y compromiso cristianos, que no son perfectos pero son compasivos y van avanzando en la vivencia de la fraternidad que nace de la fe. En el grupo niños, jóvenes, adultos y mayores, familias completas, toda una mañana de gozo compartido y de concienciación comunitaria, otro mundo es posible, merece la pena moverse por los demás, ganarán ellos pero sobre todo hemos ganado nosotros. No nos da igual el dolor, no somos indiferentes, queremos llevarlo a nuestras vidas porque no estamos muertos estamos vivos. La vida no es fácil pero por eso hay que saber compartir y convivir. Por eso hoy recordaba unos párrafos de la homilía del Viernes Santo en el que celebrábamos la fuerza de la Cruz, que nos viene del resucitado y se realiza en nuestra comunidad;

La fuerza de la cruz

Militar, policía, guardia civil…pero sobre todo el grupo de las mujeres Inma, Maricarmen, María Sáenz, Carrasco, Carolina, Mati… Cada familia con su historia, sus problemas, hijos , nietos, soledad, trabajos, destinos. No es fácil construir un matrimonio, educar unos hijos, ser buenos profesionales, atender la ciudadanía. Todo tiene su sacrificio y su dureza. Eso es cruz de la vida, de lo diario, de lo ordinario, que agota, cansa, a veces desanima, duele. Ahí está la cruz, la más verdadera, la de cada día, lo decía Jesús cada día tiene su afán. Ahí estás tú vivo y presente. A veces de bautizo y de boda, otras de guardia con los niños, de hospital e incluso de entierro, la vida¡ no hay otra y es que la cruz es así, no hay otra.

La fuerza del resucitado

Pera esa misma cruz es nuestra fuerza, es nuestro corazón y desde ahí miramos al mundo y nos duele. Contemplamos la realidad dura de los que más sufren y se nos desgarra el corazón con los cercanos y los lejanos. El motor del corazón y la fuerza de la cruz se pone en funcionamiento y nos podemos parar, no podemos:  Colorines, Perú, África, Refugiados, cárcel, acogida, acompañamiento. Corazón universal, dolor de todo el mundo, no podemos estar quietos nos mueve la fuerza del crucificado que está vivo y nos  da sus sentimientos por eso estamos dispuestos a: talleres, paellas, marchas, conferencias… lo que haga falta, es por nuestro hermanos no podemos pararnos de ningún modo, nos empuja la locura de la fuerza de la cruz… por eso no es extraño que algún día hasta tengamos que poner una cama aquí.

Universales

Este año estamos apoyando un proyecto para refugiados sirios en Grecia, otros años han sido en nuestra propia ciudad, vamos alternando entre los de cerca y los de lejos, sin abandonar nunca los de nuestra demarcación parroquial. No se trata solo de aportar dinero, sino de una concienciación progresiva de la realidad del mundo, de sus sufrimientos, del trabajo por la justicia y el deseo de compartir, porque hay más alegría en dar que en recibir, y al dar , con conciencia, recibimos  sensibilidad, la riqueza del resucitad, de una fe viva en la propia humanidad y en el Dios que nos ama y nos conduce. Desde los pequeños a los mayores vamos abriéndonos a esa reflexión fundamental que va desde el “si yo fuera un refugiado” hasta el “lo que le hicisteis a uno de los más pequeños y débiles a mí me lo hicisteis”. Abrir ojos y corazón.

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Señal de resurrección y cruz (A pie de hospital)
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José Moreno Losada | 20-04-2017 | 10:08| 0
¿Dónde está el resucitado? ¿Puede estar en el crucificado y sus señales…?
Hoy es mi amigo y hermano Roberto, profesional de Bilbao, el que a pie de hospital, en ese oficio de acompañar, me habla de un encuentro más donde se revela un momento de gracia y de luz en medio de la oscuridad… desde ahí oro al Padre:
“En la mayor parte de ocasiones el acompañar a una persona pasa por momentos sencillos, por ponerse uno a tiro, ir sin prisa y sin guion. Para mí acompañar es atender a la cotidianidad de la persona que tengo aquí y ahora delante de mí, y a su vivencia de esas variables concretas que están en ese momento preciso re-configurando su vida. Acompañar es escuchar el relato que cada uno vamos elaborando de nosotros mismos y de nuestras circunstancias.
Esta tarde he vuelto a visitar… a un hombre al que he visitado en anteriores ocasiones. Hoy me ha contado que la lucha contra el Cancer no va bien. En unas semanas ira para casa…hemos hablado desde dónde aborda el esta situación, de cómo esto afecta también a las relaciones familiares…., también aparece en nuestra conversación su marco de creencias, tenemos por ahí algunos otros nudos….para el diálogo, la auto exploración, la búsqueda…
Tiene una traqueotomia que nos suele dificultar el entendernos a la primera, nos solíamos valer de una aplicación de voz para móvil pero que al tener que introducir las palabras a través del teclado tan pequeño nos hacía casi perder el hilo de la conversación.
Siendo esto así, hoy hemos decidido explorar las posibilidades de la tablet que tiene y hemos bajado una aplicación muy sencilla para escribir con el dedo y borrar del mismo modo, como una antigua pizarrita de tiza pero en digital. Y ahí hemos estado entrenando con la aplicación y sus diferentes opciones, de trazado, colores, borrado, etc.
Una cosa ha llevado a la otra…y me ha pedido que le descargara una aplicación para ver la TV y hemos conectado con el partido de Champions, Real Madrid vs Bayern y entonces….se ha dibujado una sonrisa de oreja a oreja!!!! Y me ha despedido!!!
Volveremos a vernos durante esta semana y seguiremos conversando sobre la vida y la muerte! Eso sí, tecnologías mediante
LA PALABRA:
Recuerdo, a la luz de este hecho, los encuentros del Resucitado con sus discípulos y  las mujeres, siempre encuentros de paz, de invitación a la alegría, al descanso… y el envío para que esa paz llegara a todos: “Id a Galilea, allí me veréis”. Allí donde está la cruz me veréis y me descubriréis resucitado en la conversación sencilla y profunda, natural y directa, en la asunción de lo humano, en el compartir del sufrir y del vivir, también en el detalle de poder visionar un partido de futbol desde el Calvario, para que sea menos el dolor.
ORACIÓN:
Padre, te doy gracias por Roberto y por su encuentro con este enfermo dolido y roto. Ayúdame a entender que en el encuentro con el otro, en la conversación de su vida, en sus dolores y tristezas, así como en sus alegrías y sus esperanzas, estás tu esperándome y dándote, en gracia, para que  yo te descubra y te goce. Al contemplar esta conversación, a través de los medios posibles, te ruego que me concedas saber estar abierto al diálogo y la conversación sencilla y profunda con todos los que me rodean. Pido perdón por las veces que nos soy articulador de diálogo y encuentro, por las ocasiones que mis palabras son muchas, huecas y vacías, por todos esos momentos en que no sé leer y escuchar lo que el otro me está queriendo decir y le avasallo con lo que yo pienso. Ayúdame a escuchar en profundo y  a hablar despacio. A saber recuperar el habla perdida con muchos de mis hermanos, las ocasiones rotas, las lejanías sin sentido…
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“Manolo Méndez, un Lázaro resucitado”. (Señales de resurreción a pie de calle)
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José Moreno Losada | 17-04-2017 | 19:33| 0

El gozo de una visita

Acaban de marcharse Manolo Méndez y Loli Durán, matrimonio poblanchino, que aprovechando que venían a Badajoz a asuntos de inspección técnica del vehículo, me han llamado porque querían verme y estar un rato juntos, lo que suele llamarse tomar juntos un café, la excusa para vernos, relacionarnos, contarnos nuestras cosas, compartir la vida. Manolo  es ese hombre grandón del que ya escribí, hace casi un año, con motivo de un accidente brutal que sufrió trabajando, camionero arrollado por un coche alocado cuando descargaba sus cajas de pollos. Fue algo grave  y duro, pero hoy nos hemos estado riendo y disfrutando con la vitalidad, alegría, entrega, bondad que le caracteriza, con esa gran mujer con la que se complementa de una manera total y absoluta, los dos en amor y en compañía, a la vez que en verdadera libertad e independencia, aunque no cada uno se sabe y se vive todos los pasos y los sentimientos del otro. Estábamos los tres muy resucitados haciendo honor al lunes de Pascua

¿Qué conversación es esa que  traéis  por el camino?

 En la conversación que hemos tenido ha salido la vida, todo lo que realmente interesa y por ese orden: su momento actual de salud y ánimo personal, la situación familiar tras el fallecimiento de Juan, padrino de su hija Adela, con relativa edad temprana; el momento vital de cada hija y cómo se están situando ante la vida. La pequeña, con su trabajo en educación,  que se ha currado mucho su currículum y está disfrutando de poder hacer y crear lo que realmente ama y desea como maestra; Adela que ya está con su trabajo fin de grado y que también está ilusionada en seguir formándose, acompañada por su  pareja Jorge, que es ya como otro hijo de la familia; y  la mayor,  Loly, que anda con sus afanes de concejal comprometida en el ayuntamiento, que se lo está tomando como un verdadero trabajo pero sin sueldo, que atiende también cuestiones de Cáritas, y que tiene más dejados sus estudios de enfermería, de la que sólo le quedan unas asignaturas y eso nos preocupa. Aunque la verdad, que se le ve feliz y eso, dicen sus padres, es lo más importante, de qué serviría que tuviera el título y estuviera triste e insatisfecha. Hemos hablado de la abuela y el deseo de vivir y ser por ella misma, su última gran acción  ha sido comprarse, por su cuenta y riesgo, el andador, que incluye bolso y asiento para cuando se cansa en la calle poder descansar. Ni que decir tiene que hemos andado también por las caminos de lo social, lo político, lo que preocupa de la sociedad, de lo eclesial, especialmente en la parroquia, sus movimientos, cofradías, la vida, y sobre todo también de su ser salesiano, su compromiso por trabajar ese carisma de dar vida y animar, sobre todo a los jóvenes y a los niños.

 Disponibles y agradecidos, el corazón les arde

Ahora, Manolo, tras todo este proceso tan duro, se quiere dedicar más a su formación y a la animación de grupos. Todo un proyecto de apóstol y de vida que está pendiente también de cómo quedará su situación cuando pase por el tribunal médico. Loli, la esposa, sigue firme en todo su quehacer: esposa, madre, nuera, suegra, trabajadora con los mayores, vecina, compromiso con la mujer, e inquieta por querer ser y vivir más y mejor, pero con una paz y una ternura que cura a cualquiera, incluido a Manolo. También nos hemos reído y contado anécdotas y deseos de compartir más momentos y actividades. Él siempre dispuesto para todo lo que sea apostolado, solidaridad, voluntariado…sin límite, y ella el apoyo que le sostiene para que él pueda tener esa disponibilidad. Ya están dispuestos a venir a la cocina del las jornadas de formación de la JEC en verano, aunque esta año Manuel tras el accidente y la situación de su cuerpo roto, en restauración, no podrá trabajar en la cocina –si partir el jamón-  ni dormir en el suelo como los años anteriores. Quedamos que tenemos que ir un día a la Puebla de la Calzada a su casa para comernos esa “paella pascual, de resurrección”, nunca mejor dicho porque Manuel, en el accidente, lo recogieron muerto y ahora está vivo pero que muy vivo.

Me he acordado de Jesús y su amigo Lázaro

Cuando se han marchado, me he quedado en el silencio de la tarde, cuando ya el sol va de caída, cuando los discípulos se encontraban con Jesús resucitado y sentían que les ardía el corazón y volvían esperanzados porque no estaba muerto, sino que el crucificado había resucitado y estaba con ellos. En ese momento me sentía invitado a la contemplación de este hecho sencillo de vida, esta llamada y esta visita en mi casa, cosa no muy normal pues casi nunca estoy y casi nadie viene. Me acordaba de Jesús y su amigo Lázaro, cómo este se puso enfermo, murió, y la visita de Jesús le devolvió la vida. Me imaginaba yo, que aunque el evangelio no vuelve a hablar de Lázaro, éste en más de una ocasión buscaría a Jesús y lo iría a visitar , y compartirían la vida, tendrían su conversación de lo que estaba ocupando sus vidas en esos momentos, y recordando que estuvo más de  cuatro días sin dar en sí. Pues así me sentía yo, me había visitado mi amigo Manolo (Lázaro) con su esposa Loli.

El sufrimiento era parte del camino para seguir amando

Él que estuvo muerto, días oscuros de UCI, desnortado, ahora viene con su coche, lo que pudo ser muerte quedó en susto, y tras un proceso largo de curación y sanación, todavía pendiente, aquí está resucitado, animado, motivado, agradecido, entregado, ilusionado, alegre, comprometido con ganas de ser más por dentro y poder hacer mucho más por fuera a favor de los otros. Es imparable. Está vivo, pero que muy vivo. Y agradezco a Dios, no sólo que se haya recuperado en buena parte, si no fundamentalmente cómo nunca le oído una queja de esta experiencia, ni una  pregunta de por qué le ha tenido que pasar a él, ni una condena del que le produjo por imprudencia esta situación de postración, peligro y dolor. Más  bien ha sido lo contrario, siempre agradecido, aprendiendo, diciendo que ahora valora más la vida y el sentido de la fe que mueve su vida, que esta ocasión ha sido de formación y aprendizaje de cosas muy importantes que hacen definitivas y marcan sus pequeñas opciones de amar y ser para los demás, que se siente más cerca y más querido por Dios. Sí, para él la situación de muerte que ha vivido no ha supuesto en ningún momento debilidad de su fe o su esperanza, sino más bien la confirmación de que Dios estaba con él y que su Jesús lo estaba animando y fortaleciendo en estos momentos, muchos más que en otros donde todo parecía ir de rosas. Es más, me dice Loli, que hasta se arrepiente de las etapas en las que se ha preocupado más de gozar y disfrutar que de ser más para los demás y compartir.

Y yo lo reconozco porque sigue partiendo y dando el pan de su vida

Ahora, cuando podría estar pensando en su pensión y en la paga que le quedará, siente que  el tiempo le apremia y quiere servir  más y mejor, quiere amar más a fondo perdido y que su vida, la que siente que una vez más le ha sido regalada, merece la pena si sabe darla. Y vuelve a repetirme que por favor cuente con él para todo lo que haga falta, o sea, que le hacemos un favor cuando le pedimos que nos dé parte de su vida. Y entonces, yo recuerdo a los discípulos  de Emaús, cuando al ver que el caminante anónimo, que entró en su casa y su mesa,  cogió el pan y lo partió para dárselo, lo reconocieron resucitado, y veo como esta tarde mi amigo Manolo-Lázaro-, con su cuerpo todavía roto y dolorido, no tiene  otra preocupación que seguir siendo para los demás en todos los minutos de su vida, y yo veo en él, cuando se va, a aquel caminante –Jesús- que pasó haciendo el bien … Manolo sigue queriendo coger su vida, tras haber estado muerto y roto, para vivir dándose, y me confirma en la fe de que el crucificado ha resucitado y vive para siempre, y  sigue dando su poder de resurrección a hombres de nuestro pueblo y nuestras comunidades como Manolo y Loli. Hoy vosotros, habéis sido la razón viva para aumentar mi fe en la resurrección de Jesús, en vosotros me ha visitado Él.

 

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“La resurrección, cosa de locos”
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José Moreno Losada | 16-04-2017 | 00:12| 0

AleluyaPREGONADLO EN LAS CALLES Y EN LAS PLAZAS:

Hermanos:
Este cirio encendido, con el que rompemos la oscuridad, que ilumina nuestras pequeñas luminarias representa a Cristo resucitado. Ha surgido de la noche, del dolor y la muerte. La locura de la cruz se ha hecho fuerza en la debilidad y el amor ha vencido a la muerte.
El Espíritu de Dios, desde siempre,  el creador, el que nos  enriqueció con  la vida, la inteligencia, la libertad, la conciencia. Nos ayuda a ver y a entender la realidad. Como el ser humano no siempre encontró caminos de vida para todos:buscando al seguridad  perdió la libertad, se hizo esclavo, tentado a acaparar, a guardar para sí y para los suyos;  Y se perdieron los más  débiles de la historia , en inteligencia o en fuerza, fueron marginados; la guerra por tener y ser más, estuvo pronto servida. Y la muerte los envolvió a todos, lo que estaba llamado a ser paraíso se hizo fatiga, agobio, tensión, estrés, miedo…dolor y tristeza –muerte-  para muchos.

La historia –nuestra historia- es la lucha por la vida,  y en ella  Dios siempre nos acompañó deseando que descubriéramos, por su  amor y cercanía, que: nuestro egoísmo es noche, es cárcel, es tiniebla… no tiene salida; pero nuestro amor es día, es libertad, es luz… abre la mesa compartida.En la historia ha habido –y hay- profetas del egoísmo y del amor:
ricos, dictadores, violentos, satisfechos, cómodos, indiferentes, fríos… son los voceros del egoísmo;
pero nunca han faltado pobres voluntarios, servidores, trabajadores de la paz… son portavoces del amor. Ellos son los verdaderos instrumentos de la historia de la salvación. Y en el centro de la Historia, Cristo, el crucificado resucitado. Hoy, esta noche, evocamos a Jesús de Nazaret, al hijo de María y de José: el hombre del  Espíritu, que aprendió a vivir en sinceridad, en pobreza voluntaria, en justicia.Este Espíritu le empujó a través del desierto donde reconoce públicamente:
– “que el Espíritu de Dios está sobre él;
– que le ha ungido y enviado a dar la buena nueva a los pobres,
a anunciar la libertad y la vista a esclavos y ciegos,
a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4, 1. 14. 18-20).

Invita a diversas personas a trabajar por la vida:
les pide la renuncia voluntaria a los falsos valores del dinero, el brillo y el poder;
les propone vivir sencillamente,  compartir, ser hermanos, servir solidariamente, la revolución del lebrillo con el lavatorio de los pies. Su propuesta es sencilla: Sólo teniendo al Dios-Amor como rey:
encontrarán dicha, consuelo, ayuda mutua,pan para todos, comprensión sincera, trabajo por la paz;
la persecución por el Amor será alegría compartida. Nos hizo presente a un Padre compasivo y misericordioso, de grandes entrañas, de amor profundo.

Ya sabéis el final de este profeta del Amor:
los hombres religiosos y los poderosos del mundo  le creyeron un peligro para su institución para la seguridad, un blasfemo; ellos no vivían el reino de Dios que él predicaba y lo quitaron de la tierra de los vivos, lo crucificaron.

Esta noche (hoy) celebramos que el Crucificado tenía razón, Dios  se la ha dado para siempre, celebramos su victoria:
el Amor, sólo el Amor, tiene salida.
La muerte no pudo con el Amor:
– éste siguió vivo para siempre; está con nosotros y canta nuestro aleluya.
– él es la luz que celebramos; y alumbra nuestro corazón con el deseo y el sueño de una utopía fraterna que vence a todos los miedos.
– él es el agua que nos fecunda y nos purifica para que nada pueda atarnos ni esclavizarnos, para que podamos ser libres como El.
– es Jesús de Nazaret resucitado y vivo para siempre, que nos abre las entrañas para hacernos mas buenos, más generosos, mas hermanos, más universales, más comprometidos, más llenos de vida y de alegría auténtica. Ya nada nos podrá separar de este amor y de esta fuerza, aunque podamos estar en las mayores de las debilidades sabemos que tú te haces fuerte en nuestra debilidad y nos amas más cuando más débiles nos sentimos, sólo tú eres nuestra fuerza, Cristo Resucitado.

Nosotros hemos creído en el Amor:
por eso estamos viviendo en comunidades fraternales y deseamos una parroquia en salida, misionera, abierta, viva, alegre, arriesgada comprometda, lúcida, crítica, participativa y sobre todo, Padre, misericordiosa como tú has sido en Jesucristo con nosotros, al resucitarlo de entre los muertos, no queremos una parroquia muerta, queremos una parroquia viva, parroquia del Espíritu encendido y de corazones abiertos;
por eso compartimos con los necesitados, hacemos, pero nos parece poco, no solo queremos dar rqueremos sentir y vivir desde ellos, apostando por su dignidad, compartiendo la vida y los espacios, haznos hermanos;
por eso trabajamos por la libertad, la justicia y la paz. Creemos que el miedo ha sido vencido, que la esperanza está abierta, que la utopía es posible y se elabora día a día, fermentando como la levadura en la masa, como el grano de trigo cuando cae en tierra y muere.

Esta fe en el amor que Dios nos tiene las expresamos en el bautismo:
 por él nos  “sumergirnos” en el Espíritu de Jesús, en su amor;
el amor le llevó a él a dar la vida por todos;
el amor nos conduce a nosotros a dar la vida por todos. TE bendecimos por todos los que inician en la fe en nuestras comunidades, en nuestra parroquia, ayúdanos a encender la gracia del bautismo en todos los niños y jóvenes, que puedan llegar a sentir tu amor y tu atracción, para que despierten y no se duerman en el sueño de la indiferencia, de los que no se mojan.

Estamos aquí porque hemos sido tocados por la locura del amor de Dios, esa que resucita a los muertos, que da vista a los ciegos, hace andar a los cojos, y anuncia la buena noticia a todos los que sufren:  enfermos, parados, excluidos, refugiados, inmigrantes, presos, ancianos, transeúntes…

Tu espíritu nos aviva y nos anima, y estamos alegres, sentimos que:
Nosotros vivimos en el Amor del Dios de la vida: nos ilumina su luz y nos empapa su fuerza.

¡Felicidades, resucitados, vivos en el Amor de Jesús!

Cantemos todos con la alegría del Espíritu del Resucitado.

 

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LA SOLEDAD: Pasión vivente de madres.
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José Moreno Losada | 14-04-2017 | 01:23| 0

IMAGEN Y REALIDAD

Ya están a punto los pasos, las imágenes que mueven las entrañas de muchos y los sentimientos religiosos de la muchedumbre, ya se acercan los silencios interiores, vivos y dolientes, ahogados en una nube de paganismo instaurado sin maldad, por pura inercia de los tiempos y de los péndulos, en una sociedad organizada desde el consumo y el placer, pero necesitada de sentido. Pero no se ha ahogado, ni terminado, el dolor y la pasión, que siguen campando a sus anchas en el destrozo de lo más digno y de lo más amado: el hijo querido.

Miro a la madre divina, a María, en su soledad y dolor, y me vienen cientos y miles de imágenes tocadas por el dolor del sufrimiento inocente, de los hijos rotos sin más razón que la ignominia y la irracionalidad de un poder faraónico que sólo destruye creyendo que así se hace dueño de la vida, aunque sólo es cómplice barato del desahucio de la muerte. Y en el maremágnum de ese sinsentido, me centro en una cuestión sencilla, imagino que la Virgen se preguntaría ante la cruz: ¿lo habré hecho mal como madre con este hijo mío? Y lo pienso porque en los últimos días me han quedado grabadas dos imágenes de madres, con sus rostros heridos, con sus almas en pena, con su impotencia contenida haciéndose esa pregunta ante alguno de sus hijos.

MADRES SOLAS, DE PIE  JUNTO A LA CRUZ

Una porque ve que su hija, con sus dificultades vitales, ha sido ganada por la dependencia de la cocaína –sin ellos darse cuenta-, que ha roto su belleza interior y se la ha llevado al dolor de la desorientación, del vacío y la nada. La ve bella a la vez que rota, inmadura y necesitada de apoyo y cariño, vuelta al seno hogareño, tras haber adquirido compromisos que no ha sido capaz de realizar por la debilidad de la esclavitud impuesta con el deseo de conquistar la libertad engañosa de vivir rápido y mucho, sin pensar nada. La otra, porque habiendo dado todo a su hija, la ve vivir sin fundamento, dando bandazos de vida y de muerte, sin más sentido para vivir que el desequilibrio afectivo, que lo mismo la lleva a la altura –queriendo ser ella princesa salvadora del hundido- que la arrastra al desprecio de sí misma, en el deseo de la muerte, y todo desde el rechazo de los más cercanos, especialmente a sus madres. Las dos madres con la pregunta dura de qué habrán hecho mal, las dos sintiéndose rechazadas por sus hijas, las mismas, que por otra parte se atan a ellas como única tabla de salvación, y las buscan cuando más hundidas y muertas están.

(Acaban de dar la noticia en la radio ayer en nuestras playas murió una madre y su hija de diez años… venían buscando sobrevivir y derechos, buscaban sólo la dignidad de sus vidas, luchadoras aparentemente vencidas)

VIDAS DESALMADAS: VACÍO Y SINSENTIDO

Y yo hago mi procesión interior, en este acompañamiento, descubriendo la dimensión desalmada de la historia, que vacía el interior de lo humano y lo llena de lo que no puede dar vida. Lo decían ellas, cada una por su parte y a su estilo, “hemos fallado, se lo hemos dado todo”. Así ha ocurrido, con la mejor de las intenciones, hemos cuidado su salud, su alimento, su formación intelectual en parte, sus habilidades lúdicas, sus caprichos pero hemos descuidado su espíritu, como si no fuéramos seres almados, nos hemos hecho desalmados. Ya decía Tomás de Aquino que el alma daba forma a la materia para que deviniera cuerpo humano, sin ella, la materia desalmada, es cadáver; y sin darle forma a la materia – sin vida concreta y real- el alma no tiene sentido. Aquí nos ha fallado la forma, la cultura líquida que podría favorecer la flexibilidad que posibilita mayor libertad del hombre y la sociedad, la hemos entendido como la ausencia de forma y estructura. Hemos colgado muchas cosas en nuestros niños y jóvenes, en nosotros mismos, pero hemos olvidado que sin perchas consistentes – sin verdadera interioridad- eso podía caer y destruirse en cualquier momento.

Así está siendo en muchos casos –la mayoría anónimos-, su belleza, su poder, su saber, su riqueza… sin interioridad son como la casa construida sobre arena. Pero no han sido las madres las que lo han hecho mal, tienen otros hijos que han respondido de otra manera, en los mismos contextos y posibilidades. Educa la tribu entera, aunque cada uno tiene sus responsabilidades. Es el mundo el que, por intereses de otro orden, pone en juego la interioridad y el espíritu de lo humano, así lo vemos actualmente en las batallas que se están librando con armamentos, medidas económicas, fronteras, Leyes de educación, familiares, políticas, corrupciones… Es una corriente ideológica y cultural, una forma de pensar, sentir y vivir.

HUMANIDAD Y DESEO, MADRE E HIJO

La virgen madre, ante el hijo crucificado, no es sino la humanidad que se inclina en todos los lugares en los que sus hijos, niños y jóvenes principalmente, entregan su espíritu no al buen Dios del bien ser, sino al faraón del bienestar que excluye, esclaviza y exige sus víctimas para mantener el poder. Y sólo hay un arma para vencer esta inercia envolvente, la cruz de un amor gratuito y generoso, que lucha hasta el final para que brille la verdad, la bondad y el bien.

Eso es lo que procesionamos en estos días, manifestamos que hay una ideología, una cultura, que necesitamos y que nos lleva a dejar de ser desalmados para armarnos con el alma del espíritu, de una interioridad que nos llena de sentido y nos da consistencia, el evangelio del amor que se entrega y encuentra su vida en la capacidad de amar y luchar a favor de los otros. En este sentido, he de reconocer que veo en estas madres el rostro triste pero firme de María de Nazaret, doliéndose por el vacío doloroso de los hijos, preguntándose si lo habrán hecho mal, pero firmes junto a la cruz para seguir apostando por ellos siempre, sin darse por vencidas. No hay duda de que en vosotras la procesión va por dentro. Deseo que veáis los signos vivos de la resurrección en la vida de vuestras dos hijas y que yo pueda cantar con vosotros el aleluya de lo humano con toda mi alma.

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Adjetivos del corazón rural
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José Moreno Losada | 12-04-2017 | 17:47| 0
MIÉRCOLES SANTO: ACENTO DE RESURRECCIÓN
Hoy , miércoles santo, hemos aprovechado para ir al pueblo y ver todo el proceso de actualización de la casa paterna, ese signo de vida y tradición, a la vez que de enraizamiento y enclave de la vida que nos une, de nuevo hemos vivido los tres hermanos una jornada entrañable en muchas dimensiones:
Fraternal: volver a encontrarnos los hermanos en un espacio tranquilo y propio para volver a las raíces y seguir sacando de ellas savia nueva, porque lo auténtico no muere si se alimenta, sino que permanece y se alegra con el recuerdo y la vida.
Alegre: No es la preocupación sino el gozo lo que nos convoca a acercarnos al pueblo, la calle, la casa. LLegamos y gozamos con el trabajo bien hecho, la albañileria, electricista, pintores, limpieza…todo desde la confianza más absoluta y desde el cuidado y el interés de vecinos que miran con cariño lo que hacen y le hemos pedido.
Vecindad: Volvemos a sentir el cariño de los vecinos, la seguridad de que son algo nuestro y nos toman como propios cuando nos ven aparecer y que les alegra vernos juntos a los tres. Es como un modo de hacer presente a mi madre y a mi padre entre ellos y nos lo explicitan con su alegría, sus bromas, sus lágrimas, sus invitaciones. Hoy he vuelto a casa con los roscos blancos de la pascua, mi vecina Justi sabe de cómo le gustaba a mi madre comerlos y traerlos a casa para este tiempo, y siempre ha estado atenta para que nunca le faltaran a mi madres los roscos blancos de Azuaga, y ahora como yo soy el que estoy solo me los regala a mí. Me los comeré como sacramental de amistad y de vecindad consagrada.
El comercio: hoy hemos querido entrar en la casa de la tia Clauda, en su comercio, que hoy regenta el primo David, su hijo más queño, aquello nos recuerda a todos ellos y al tío Valentín. Allí estaban las medias lunas que siempre fue un jujo comerlas, pero estaban los vecinos con sus compras de cercanía, las de toda la vida… y hemos disfrutado en un momento, hemos celebrado la vida, y hemos hecho presente aquellos lazos de familiaridad, gozo y amistad, de ayuda mutua, que sembraron nuestros mayores, a los que seguimos queriendo y teniendo presente como me decía la vecina Magdalenita. El comercio del pueblo, el de la calle, no es el mercado.
La calle: pasear juntos los tres, ir Cervantes abajo, saludando a Amparo y Fernan, besar a la Fernanda cintas, seguir por la calle de Pascasio hasta el valle, viendo que su hija mantiene con gusto su chalet en plena calle y que sigue habitándolo y gozándolo, entrar en la droguería con la Merce y localizar al pintor, saludar a las personas de la Caja rural y al trabajador Espinal Calero que celebré su matrimonio en el 2001 y esl presidente de la cofradía de Jesús Orando en el huerto, abrazar a Maricarmen Orellana vecina de la otra calle, residente en Sevilla, y a Pedro que fue e primero que casé cuando me ordené sacerdote. Llamar a la puerta del cura y saludar a la señora que lo cuida como un verdadero familiar, porque él no estaba en ese momento, sentir que alguien  pasa con el coche rápido  pero se da cuenta y da la vuelta por otra calle para abrazarnos, el hijo chico de la Marava que trabaja de maestro en Madrid y está aquí unos días…. la calle, la vida….
La Familia:  La tía Victoria y el tío Ramón, un momento de calidez y recuerdo inolvidable en una demencia que duele, pero que hoy ha estado casi callada para permitirnos reírnos juntos como siempre… sin olvidar el recuerdo nostálgico de los que se fueron y uno desearía volver a ver y tener cerca, porque no entiende como se han podido ir ni dónde están.
La casa preparada  y el deseo de volver más vivo: Un viaje largo, casi dos horas de ida y otras de vuelta… para estar dos o tres allí. Pero un día para compartir, querer, sentir, gozar, recordar, emocionarnos, saludar, alegrar, recibir, bendecir, agradecer, soñar, ilusionarnos, celebrar… y entender que hemos de volver. Nos queda mucho por ordenar y limpiar allí, por dentro de nosotros y por fuera. Allí hay algo que nos une y nos clave en la realidad de lo que somos y de donde venimos, desde ese algo, nos animamos para saber vivir y esperar con alegría y con ganas lo que cada día nos va regalando, porque la vida son cuatro días… y ya hemos vivido tres¡
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EL ALELUYA DE UN JUSTO SUFRIENTE
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José Moreno Losada | 10-04-2017 | 18:52| 0

Dios mío, ven en mi auxilio

Sé que en tu corazón muchas veces has dicho “Dios mío, ven en mi auxilio, date prisa en socorrerme…que estoy cansado y agobiado”. Nunca has perdido la esperanza, ni has dudado del valor de la vida y de los valores más importantes pasara lo que pasara. Tu mirada no  ha sido de odio  ni desesperación en ningún momento, has gestionado bien tu dolor y tu crisis. Preparado y cualificado para trabajar, la vida y la sociedad te ha jugado malas pasadas, y has sentido lo que es un trato indigno en el ámbito laboral. Te quedaste sin trabajo y has trapicheado como un loco con tus habilidades y hobbies para seguir comiendo y sobreviviendo.

Tu dolor y tu gracia

No has dejado a tus hijos y les has enseñado que caprichos no les podías dar. pero la ilusión de vivir y el amor paterno, la seguridad del padre, no le iban a faltar nunca. Te has quitado el pan de la boca para que a ellos no les faltara lo necesario, has ido con un coche ya acabado para que ellos pudieran iniciar muchas cosas nuevas, hasta les has enseñado, tras la caída del pequeño,  que por placer no hay que mabaratar lo que uno tiene ahorrado, aunque parezca en ese momento muy atrayente, como una bolsa de gusanitos, pero todo con un cariño y una referencia envidiable.

La esclavitud de hoy

Has estado en trabajos de esclavo. justificados por la ley pero sin ética ni dignidad, trabajando para otros en condiciones leoninas pero no te has echado atrás, te levantabas para seguir luchando y viviendo, para arrancar lo que fuera, aunque fuera nada realmente.  Cada mes comenzando de nuevo,  de cero, muchos sin éxito pero sin perder la esperanza. A veces has tenido que recurrir a la ayuda de los tuyos, tus padres, amigos, y hasta de eso has hecho lección de vida, te emociona tener los amigos que tienes, pero es que tú no sabes el tesoro que tenemos los que contamos contigo como amigo.

Has sido fiel en todo

Tú eres para mí el signo de un hombre fiel, del que “aunque no queden vacas en el establo ni aceitunas en el olivo”, no pierdes la esperanza, ni el ánimo. Aunque tu piel se rompa por el dolor y el estrés de un mundo sin justicia, no has perdido ni la sonrisa ni la mirada de ternura y de cariño, te has revestido del traje de lo humano y te has hecho más hijo, más padre, más hermano, más amigo, más trabajador, mejor ciudadano, has ,sabido subirte en ese globo que te lleva a los cielos, rodeado de gente que te quiere y a los que quieres y ,desde arribaa, has cantado ese cántico de los sufrientes que esperan la victoria: “nosotros venceremos”.

La buena noticia, las cuatro llamadas.

Y hoy, tras haber celebrado ayer juntos el Domingo de Ramos, con esa homilía que llamaba a saber vivir con la sencillez de lo humano, del amor y de la entrega por encima del poseer y el poder, me has llamado y la recibir tu voz, con la calma  y la serenidad de hombre de bien, me has dicho sin muchos prolegómenos, hoy tengo “la buena noticia”, me han seleccionado para un trabajo digno y has llorado de alegría, yo también, frente a todas la veces que han saltado las lágrimas de la impotencia en una lucha sin cuartel. Me decías que habían sido cuatro llamadas las que había hecho, que eran esenciales para ti: a tus padres, que se han emocionado de una manera brutal, nadie como ellos han sido tu fuerza y tu gracia, tu apoyo y sostén, aunque tú no querías mostrarle dolor para que no sufrieran.  A ese amigo, con el que estás compartiendo tanta vida, y que no le ha importado compartir contigo lo que tiene, de un modo digno y elevante, con el que has subido hasta el cielo más de una vez, cuando más hundido podías estar, y los dos habéis sido consuelo muto en las dificultades diversas que la vida os propiciaba, esa amistad es de las que nunca acaba y de las que hay pocas. El hombre confiado del banco, que te conoce y te quiere, y que ha sabido articular profesionalidad  con respeto a la dignidad de la persona, para que  el banco no te rompiera, ni te hiciera daño en tu mejor voluntad y en tu peor situación. Y entre ellos, tengo el honor, de haber sido llamado por ti. Una llamada del Papa me hubiera emocionado y llenado de satisfacción, supongo, pero tiene más valor la tuya, me has llamado como a un hermano, para llorar juntos de alegría, y parecía que estabas tan contento de haberlo obtenido como de poder contármelo. Cuántas veces me dijiste que cuándo llegaría la hora de que el teléfono sonara para decirme: “Pepe, tengo la buena noticia”.

Brindo y celebro  por ti y tu persona, tú vales mucho más que tu trabajo

Ya la tenemos, pero brindo por este proceso tuyo vivido con grandeza y profundidad, nunca has dejado de estar pendiente de mí y de cuidarme, tú que estabas en situación de debilidad has sido fuerte y me has fortalecido, no sabes cuánto. Por eso en esta semana santa tú estarás en la última cena cuando Jesús se reunió con sus amigos queridos, estarás en la cruz cuando Jesús vivió el agobio y el sufrimiento, y estarás en la noche santa de la resurrección cuando cantemos con el resucitado el aleluya de la vida que vence a la muerte.  Te quiero por cómo me he sentido querido y acompañado por ti en esta situación en que eras tú el que aparentemente necesitaba acompañamiento. Ah, y la próxima fiesta de los Reyes Magos, no olvides que el verdadero regalo de Dios para tus hijos vas a seguir siendo tú. Gracias¡

 

Pepe Moreno.Resultado de imagen de El crucificado resucitado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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“El Cristo, la chatarra y el altar”
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José Moreno Losada | 09-04-2017 | 21:19| 0

(Bendición y oración)

“El cristo de los mayores”

Podía haberse llamado “del abandono”, “roto”,… pero no, ellos le han querido llamarlo el “Cristo de los mayores”. Es en la Residencia de Mayores de La Granadilla, de la Junta de Extremadura. Allí se encuentran cientos de ancianos; es una población con vida propia, con una media de edad bastante elevada y un remanso de consuelo en mi acompañar como capellán. Tenemos un grupo de vida ascendente y la media está rozando los noventa, pero es un grupo con mucha vida, y no por la suma de los años sino por las ganas y la ilusión de participar y de vivir que tienen.

Para la Semana Santa, desde la capellanía buscamos cuidar los momentos celebrativos propios de la liturgia con austeridad. Pero ellos, en su religiosidad, necesitan expresar más y mejor sus sentimientos religiosos y hemos tenido una experiencia que es digna de dar a conocer y que, de alguna manera, puede ser alternativa a muchos fastos de estas fechas.

El cofrade con corazón

El encargado de la cafetería, hombre de sentimientos religiosos y tradición de cofrade, me habló un día de una imagen de un crucificado que tenía y que le gustaría donarla para la capilla de la residencia. La había encontrado en una chatarrería que la habían vendido al peso para reciclarla; al verlo él, se conmovió y pidió al chatarrero que le dejara llevárselo. Posteriormente, buscó la forma de restaurar y recomponer los trozos rotos, los pies, los brazos,… Roturas que, todavía hoy, siguen presentes en él de una forma suave y sinuosa.

Después, pidió que le hicieran una cruz de madera para sujetarlo con dignidad, y se trabajó un pequeño pasito para poder llevarlo alzado entre los mayores. Al proponerlo a los residentes, cercanos a la capellanía, enseguida, me sugirieron el nombre que les gustaría para esta imagen, querían que fuera el “Santísimo Cristo de los mayores”.

Con la cruz a cuestas

Un jueves santo fue su bendición, y  todos los jueves santos lo procesionamos en los jardines de la residencia, con devoción y cariño. Suelen portar el paso con los símbolos propios y sencillos de una procesión, solo que llevado desde y con sillas de ruedas, andadores, muletas, bastones,… Se organizan para alzarlo y llevarlo. Se trata de un evento singular, con sus estampas propias que, después, cada uno pudo llevarse bendecida para sus casas –habitaciones– como un tesoro de lo sencillo y de lo propio.

De la chatarra al altar,  nos identificamos

El significado humano y religioso de la imagen como símbolo de la residencia ha quedado claro para todos. Del mismo modo que esta imagen estaba aparentemente rota, abandonada, despreciada e inútil, podemos a veces sentirnos nosotros en la vejez, en la enfermedad, en la soledad, en las dependencias e incapacidades. Incluso podemos entender que las residencias de los mayores son como las chatarrerías donde van los cacharros a ultimar su existencia en un sinsentido, que son para morir… Pero esta imagen, cuando ha sido rodeada de amor, sanación, compañía, técnica y cuidados se ha convertido en algo bello, incluidas sus cicatrices; ahora es algo nuevo y símbolo de fuerza y bondad. Entendemos que esa es la finalidad de la residencia y lo que deseamos hacer de ella: un lugar de vida, donde se sanen, acompañen, aprecien, animen, alegren, esperancen y transporten vida de unos para otros entre los residentes.

 Aquí no hemos venido a morir, sino a vivir

Ellos lo entendieron perfectamente cuando, en la homilía del Domingo de Resurrección, les ponía el ejemplo del Cristo que ya está presidiendo la capillita, cómo había pasado de la muerte a la vida, de la chatarrería al altar, y les decía que esta residencia no es una residencia de muertos, sino de vivos, que aquí no se viene a morir sino a vivir, que en el corazón de Dios hay algo especial para los mayores y que nos lo quiere dar, porque quiere hacer con nosotros lo que hemos hecho con la imagen: sacar lo mejor de ella misma cuando parecía que ya no servía para nada. Desde ahí, proclamamos el Credo a nuestra manera, renunciando a la muerte y proclamando la vida que deseamos. Ellos, orgullosos de la imagen, les gusta darla a conocer a toda la gente, y yo estoy colaborando con ellos: no dejéis de ir a ver esta imagen, esta procesión sencilla y pobre,  pero sabiendo que ese Cristo donde realmente está es en los rostros y en los corazones de todos ellos, los residentes de La Granadilla.

Así volverá a ser este jueves santo… al mediodía, los ancianos acompañarán  con su cruz  y su debilidad al buen Maestro y Señor, será una vez más sus mejores cirineos.

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Feliz, Feliz en tu día (Viernes de Dolores).
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José Moreno Losada | 07-04-2017 | 16:34| 0
VIERNES DE DOLORES EN EL CIELO
Silencio y recuerdo
Hoy la casa está en silencio. Miro y observo tus fotografías, algún beso emocionado… y recuerdo que los Viernes de Dolores, la casa era algo distinto, desde la mañana temprano andabas de acá para allá, pero el lugar central era en el sillón verde junto al teléfono. El teléfono fijo, ese que ya no suena casi nunca, a no ser por los vendedores inoportunos a las horas intenpestivas, que antes sonaba y, hasta a ellos tú les dabas conversación. Siempre recordaremos aquel seguro para la muerte, que te ofrecieron telefónicamente, para arreglar lo que se refiere a entierro y hacerlo más fácil para nosotros, y tú le dijiste que no podías darnos un disgusto, porque nosotros pensábamos dejarte con nosotros aunque fuera embalsamada… Hoy miro detalles… y observo el teléfono tranquilo y callado, ese que este día tu te unías a él por la mañana y no lo soltabas hasta bien entrada la noche… y todavía te quedaba preocupación por alguna llamada no recibida, por si le pasaría algo a esa persona. Y en poco tiempo la llamabas para ver cómo estaba.
Celebración celestial
Hoy curiosamente, como te digo, el teléfono me grita desde el silencio callado. Y eso me lleva a pensar en el cielo. Allí hoy habrás buscado tu sitio tranquilo, desde donde observarás con cariño cada amanecer para bendecirnos y cada atardecer para acariciarnos, y te habrás puesto a recibir los recuerdos queridos y entrañables, que se alzan como oración agradecida al cielo. Entre nosotros son palabras de recuerdos, envíos de fotos entrañables, miradas a cosas sencillas que son sacramentales de tu vida y tu persona en la relación con nosotros… pero esto mismo seguro que son toques de alegría, música, baile, sonrisas, abrazos, totalmente celestiales…cada recuerdo, cada oración, cada mirada allí se hará eterna e inolvidable. Y será el buen Dios, el que junto a padre, los abuelos, los tíos, los sobrinos – ya también la prima Ramona- te habrán cantado con gozo el feliz, feliz en tu día, Dolores… no sé como será la frase allí , amiguita que “Dios” te bendigo….
Te siguen queriendo y recordándote
Pero si aquí hay tantos detalles de que te recordamos y te recuerdan, que no será allí  arriba, donde nada de lo que ocurre en la tierra pasa inadvertido sino que se publica para que lo bueno se proclame. Hoy será el Señor el que te diga lo que aquí te decíamos: Madre cuánta gente se acuerda de ti y te quiere… y cojo en mis manos tus libretas usadas y gastadas, las que siempre llevabas contigo, y veo la lista innumerable de personas y sus teléfonos, cómo no se te pasaba a ti esa llamada de cariño en su santo…al pueblo, las vecinas,  la familia, las parroquias, Badajoz, las viudas, la legión, el Inserso… Doy gracias a Dios por ese modo de ser y relacionarte, por esas personas que aún hoy me paran en la calle para hablarme de ti y hacerme presente su recuerdo de corazón, y me besan como tú me besabas.
Feliz Día madre.
La imagen puede contener: 10 personas, personas de pie y traje
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El jardinero y el periodista
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José Moreno Losada | 06-04-2017 | 08:52| 1

El jardín de David

David, una luz puesta en el pedestal

 

Cuaderno de vida

En mi quehacer de vida ministerial y de cuidado de la espiritualidad entra lo que llamamos estudio del evangelio, se trata de adentrarse en el ser y sentir de Jesús de Nazaret desde los textos bíblicos y desde los detalles de la vida. Un modo concreto de hacerlo es el “cuaderno de vida”, donde se anotan detalles diarios que después lees a la luz del Evangelio y, desde ahí oras al Padre de la vida. Esos detalles están en cualquier lugar.

El hecho de vida y ciudadanía

Hoy es el periodista Evaristo (Video) quien me ha dado uno  muy sencillo al contar en el periódico HOY un detalle de vida y ciudadanía, sencillo y anónimo, pero elevándolo al pedestal para que alumbre a todos los de casa. Se trata de David, un obrero de a pie en un barrio sencillo, un esposo y padre con ternura y cuidado, que trabaja unos meses y vive el parado otros. Ve su calle deteriorada, abandonada y sucia, mira a su hija y siente que esa no es la calle que quiere para ella. Y no se queda en la queja, en el lamento, ni siquiera en la denuncia, pasa a la acción. Él, que algo sabe de sembrar, de enterrar para que nazca algo nuevo, comienza plantando un arbolito, unos rosales…acariciando la tierra  y mostrando que siempre se puede hacer algo por pequeño que sea para hacer un mundo mejor para todos, desde la entrega y el compromiso. Y la calle va cambiando de imagen, los vecinos lo agradecen y lo  respetan, lo favorecen, lo alaban, alguno lo imita y se produce el milagro, lo que podía ser estercolero hoy es jardín. El punto de partida es un gesto sencillo, de una persona sensible, que quiere lo mejor y lo hace desde lo que sabe. Y después, el periodista que sabe ver más allá del simple hecho y entra en lo profundo  y sacramental del acontecimiento. Llevar a la luz el gesto ciudadano que transforma la realidad gratuitamente, con su saber y su tiempo, sin pedir nada a cambio. A la misma altura que los millones de euros del hacendado que compra materiales para los quirófanos de la seguridad social. Ojalá ahora reciba el ciento por uno. Todo lo  ha hecho con material de sobras, roto, con la espiritualidad del reciclaje, de la valoración más allá del mercado, con lo que no sirve, y me acuerdo  de la imagen del  Cristo de los mayores que tenemos en la residencia de ancianos, también rescatado de la chatarra por otra buena persona, reciclado y llevado al altar, para animar y dar esperanza a los que se sienten muchas veces fuera de la sociedad.

La Palabra de luz y vida

Recuerdo el texto de Jesús en el evangelio: “Te doy gracias Padre, porque estas cosas tan importantes – del sentido de la vida – no se las has revelado a los grandes  y poderosos del mundo, sino a la gente sencilla, así te  ha parecido mejor…” y el texto de Pablo: “Dios ha elegido lo débil para confundir a los fuertes”. Sigue ocurriendo, cada día hay millones de personas que en lo sencillo de lo diario realizan el milagro del cuidado y la ternura, de la acción en favor de otros, de la transformación de la realidad para que el mundo sea mejor: “Gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas… cambian el mundo”, como Jesús de Nazaret en su aldea y en sus caminos.

El deseo y la oración

Y esto me conduce a la oración:

Gracias Padre, por esta persona, por su sencillez y su acción transformadora de ciudadanía activa, gracias por el periodista que ha sabido ver lo grande en lo más sencillo, la actitud de generosidad en un mundo de egoísmo, de  comunión en una realidad de individualismo, de ciudadanía activa en medio de la indiferencia. David es levadura, grano de sal, semilla sembrada a mano que florece, anima, colorea, transforma,  invita… es señal que pones delante de mí para que yo quiera ser como Jesús de Nazaret, pasar de la queja a la acción, del lamento a la alabanza, de la muerte a la vida. En este momento de mi vida, ayúdame a salir de las grandes pretensiones y entrar en la realmente viable y cercano, hacer desde el silencio y lo pequeño, transformar como levadura y semilla.  Enséñame hacer de lo negativo, como David,  algo creativo y fecundo, de lo desfigurado algo lleno de ternura y cuidado, de la indiferencia fraternidad. Que en la calle de mi vida sepa ir plantando pequeñas semillas en silencio aguardando su fecundidad: en la familia, la parroquia, la universidad, los movimientos, las responsabilidades diocesanas, los amigos… Ayúdame a liberarme de la queja y el lamento que paraliza y enséname a entender que “sólo el grano de trigo que cae en tierra y muere dará fruto abundante”. José Moreno Losada.

José Moreno Losada

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Sobre el autor José Moreno Losada
“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.