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El Miajón de los Castúos: un escaparate de Extremadura en Madrid
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Juan Serna Martín | 23-10-2013 | 11:30

 

Cata de productos extremeños en uno de los locales del Miajón de los Castúos en Madrid.

Cata de productos extremeños en uno de los locales del Miajón de los Castúos en Madrid.

Imagínense un sitio en Madrid donde, aparte de ver toda la gama de productos del cerdo ibérico, desde el mejor jamón hasta la humilde patatera, te encuentras con paté de perdiz de Maguilla, pimientos del piquillo de Moraleja, espárragos de La Vera, escamas de sal con aromáticas y especias de Guareña (a la carne le da un toque espectacular), confitura de cebolla y rollito de queso de cabra de Valdecaballeros, mermeladas, picotinas y aguardiente de cerezas del Jerte, bombón de higo de Almoharín, queso de cabra fresco de los Ibores, turrón de Castuera y los mejores vinos y cavas, todo ello elaborado en Extremadura, teniendo como bandera “El Miajón de los Castúos”. Bueno. pues este edén existe, y tiene tres tiendas que son a la vez restaurante, bar de tapas, y terrazas en el entorno del estadio Santiago Bernabeu.

Esta aventura cultural, gastronómica y empresarial, que reúne más de 100 productos excepcionales extremeños se inició hace más de 20 años en Madrid, en la calle Infanta Mercedes (zona de Cuzco), promovida por un grupo de amigos y empresarios también extremeños, que no se lo pensaron dos veces a pesar de que se trataba de un proyecto de alto riesgo montado en la capital de España, donde existe una oferta tan amplia de productos gastronómicos y gourmets con los que había que competir a base de alimentos desconocidos en su mayor parte.

La historia que les estoy contando pasó grandes apuros iniciales ante la imposibilidad de abrirse un espacio y mantenerse con solamente productos extremeños. Tanto, que se planteó su cierre al poco tiempo de su nacimiento. Pero el promotor principal de esta idea, el extremeño Vicente Sánchez-Cano, de Zalamea de la Serena, creía firmemente en el proyecto y planteó a sus socios la compra de todas las acciones para seguir él en solitario con la andadura de una empresa que ahora ha cumplido veinte años. Lo que empezó como una tienda se ha convertido hoy en tres establecimientos situados en la mejor zona de Madrid, con los dos nuevos locales abiertos en Serrano, esquina a Concha Espina, y en Paseo de la Habana junto al Bernabeu.

Uno de sus aciertos fue dirigirse a los madrileños en general, sin agitar mucho la bandera del extremeñismo que, con el tiempo, se ha ido incorporando poco a poco a su red de clientes, siendo no obstante la gente de Madrid la que ha ido reconociendo un espacio gourmet, distribuido en cuatro grandes secciones: Todos los productos derivados del cerdo ibérico, los quesos y las tortas, los vinos y licores y el resto de productos envasados y enlatados desde el pimentón a la miel, pasando por las mermeladas, aceites, espárragos, aceitunas, dulces, etc., procurando que todos ellos fueran productos de calidad y singularidad contrastada, dirigidos a un público con cierto nivel adquisitivo que era el que podía consumirlos.

Una de las batallas más duras ha sido conseguir vender los vinos extremeños. La gente pedía un Rioja o un Ribera del Duero y, en blancos, un Alvariño o un Rueda, pero los vinos extremeños eran desconocidos, de alta graduación, ásperos, duros e incluso caros en la relación calidad/precio. Con el tiempo esto ha ido cambiando. En los últimos años han mejorado notablemente y los bodegueros extremeños van entendiendo que los precios han de ir acompasados con la calidad del producto, aunque sigue habiendo vinos que no guardan todavía esa proporción.  

Entrada del Miajón de los Castúos en la calle Serrano de Madrid.

Entrada del Miajón de los Castúos en la calle Serrano de Madrid.

La historia que les estoy contando está hecha a base de tenacidad y convencimiento por parte de su promotor, que está asumiendo riesgos importantes por sacar adelante un proyecto en el que cree. Vicente es una persona sin afán de notoriedad, que no está pidiendo subvenciones y que sabe los riesgos que entraña emprender una empresa profesional que no debe depender de las ayudas administrativas.

Sin embargo, yo creo que lo que está haciendo es abrir un escaparate para Extremadura y para su sector agroalimentario al que debería prestarse mucha más atención por unos y otros, ya que no andamos sobrados de espacios comerciales de tan alta especialización y en sitios tan excepcionales.

Citarse con amigos en una de sus tiendas, en la del Paseo de la Habana por ejemplo, con cristaleras desde el suelo hasta el techo, sea para ver al Real Madrid, para tener un reunión de empresa, o para cualquier otro tipo de encuentro, es un espectáculo que, unido a los productos que puedas degustar, permanece en el recuerdo y hace más grata la estancia en la capital de cualquier visitante extremeño.

¿Hasta dónde quiere llegar este  emprendedor  natural de Zalamea de la Serena? No puedo imaginarlo. Sé que es una persona de una gran cultura gastronómica, que rastrea día a día los alimentos que se van produciendo en nuestra tierra y que, en cuanto ve algo que sobresale en calidad, lo incorpora a sus tiendas, a las que va ampliando y reformando continuamente hasta convertirlas en un espacio confortable y distinto al mundo de la alimentación convencional.  

Podría haberles hablado de otros muchos productos extremeños que he podido encontrar en El Miajón de los Castúos. Mejor pregunten a quienes ya lo conocen o compruébenlo ustedes mismos cuando tengan ocasión, y verán que Extremadura tiene un universo de alimentos excepcionales que ni siquiera conocemos los que vivimos dentro de ella.

  • Pepe

    Animo y a demostrar la calidad delos productos EXTREMEÑOS

  • Pepe

    Animo y a demostrar la calidad delos productos EXTREMEÑOS

  • susanapadu

    Todo está riquísimo, pero a precio de oro, demasiado caro.

  • Susana Pacheco Durán

    Todo está riquísimo, pero a precio de oro, demasiado caro.

  • Manu

    Calidad y variedad a su justo precio.

  • https://www.facebook.com/pedro.nieves.1232 pnieves

    La patatera está que pá que y el jamón ni te cuento.

  • Manu

    Calidad y variedad a su justo precio.

  • Pedro Nieves

    La patatera está que pá quey y el jamón ni te cuento.

  • cachirulo

    Si los extremeños queremos hacer competencia al Museo del Jamón, El Montadito, La Sureña, en MADRID (por ejemplo), los precios tienen que ser competitivos por que si no quedaran excluidos mucha gente que les gusta el cañeo y el tapeo, sobre todo la juventud.

  • Antonio

    Si los extremeños queremos hacer competencia al Museo del Jamón, El Montadito, La Sureña, en MADRID (por ejemplo), los precios tienen que ser competitivos por que si no quedaran excluidos mucha gente que les gusta el cañeo y el tapeo, sobre todo la juventud.

  • Guest

    Salgo del Hospital de San Rafael y veo enfrente el Miajón de los Castúos. Entro y pido un cortado con algo pequeño para acompañar, algo con jamón, pan y tomate (estaba pensando en una pulga o similar). Sin más averigüaciones (el local esta prácticamente vacío) el hombre de la barra me dice: “un castúo”. Un rato de espera y me planta en la barra dos tostas con tomate triturado y jamón. Uf, que grande (pienso). Lo pruebo, está salado y aceitoso, el tomate triturado ha hecho perder el crujiente al pan tostado, así que lo retiro. El jamón está simplemente bueno, sin exagerar. Me tomo a desgana el “castúo”. Pongo 10 euros y me quedo atónita cuando me devuelve no sé si 10 o 20 céntimos. Protesto, pero el de la barra se queda tan ancho. Así que mucho ojo, pedid algo concreto de la carta o llevad un notario. Relación calidad precio pésima. Después me tuve que tomar un almax no sé si por el cabreo, por la sal, por el aceite, o por todo junto.

  • Merce2000

    Salgo del Hospital de San Rafael y veo enfrente el Miajón de los Castúos. Entro y pido un cortado con algo pequeño para acompañar, algo con jamón, pan y tomate (estaba pensando en una pulga o similar). Sin más averigüaciones (el local esta prácticamente vacío) el hombre de la barra me dice: “un castúo”. Un rato de espera y me planta en la barra dos tostas con tomate triturado y jamón. Uf, que grande (pienso). Lo pruebo, está salado y aceitoso, el tomate triturado ha hecho perder el crujiente al pan tostado, así que lo retiro. El jamón está simplemente bueno, sin exagerar. Me tomo a desgana el “castúo”. Pongo 10 euros y me quedo atónita cuando me devuelve no sé si 10 o 20 céntimos. Protesto, pero el de la barra se queda tan ancho. Así que mucho ojo, pedid algo concreto de la carta o llevad un notario. Relación calidad precio pésima. Después me tuve que tomar un almax no sé si por el cabreo, por la sal, por el aceite, o por todo junto.

Sobre el autor Juan Serna Martín
Va a hacer tres años que inicié este Blog en el diario HOY. Con pausas mayores o menores, según las circunstancias, he ido dando cuenta en él de personas, oficios y productos que han llamado mi atención en mis viajes por los pueblos de Extremadura. Sin periodicidad metódica, intentaré seguir contando las experiencias modélicas que encuentro y los avatares que rodean a cada una de ellas, con la intención de que sirvan de referencia a las enormes posibilidades que tiene esta tierra de ofrecer productos tradicionales o singulares, para la gente que los añora o sabe valorarlos. También para recuperar oficios o actividades cada día más escasas, algunas de las cuales están en trance de desaparición. Vaya aquí mi homenaje a los emprendedores que voy encontrando en el camino.