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DE LA ” PLASENCIA APALEADA”…
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Julian Gutiérrez | 07-01-2016 | 16:40

DE LA “PLASENCIA APALEADA”…

 

Iniciamos esta singladura, recién acabada la lectura del libro “Plasencia Apaleada”, de mi compañero de Junta Directiva de la Asociación placentina “Pedro de Trejo”,  José María Sánchez y Torreño, que hace un relato exhaustivo de la intervención policial con carga incluida el 10 de Marzo de 1977, una vez concluida la visita a la Capital placentina de S.M. los Reyes de España.

La lectura del libro ha sido apasionante, por que ha reflejado en él un estudio de investigación y análisis pormenorizado, no solo del día de autos sino de los precedentes y posteriores, con testimonios personales de los que vivieron los hechos relatados.

No es mi pretensión en esta singladura, seguir desmenuzando esta publicación, sino dejársela que los lectores lo hagan por ellos mismo leyendo el libro, que es mejor y más objetivo, pues así podrán sacar mejores consecuencias.

Esta singladura se va a limitar a transcribir el discurso preparado por el Alcalde de Plasencia, D. Juan Francisco Serrano Pino y que el Gobernador Civil, D. Luis Gómez de Pablo, le hizo modificar y que por tanto el que pronunció fue otro que también lo pueden leer en el libro. Transcribo el censurado por lo identificativo y real del sentimiento de un Alcalde por su ciudad y conocedor de la realidad placentina y todavía siendo alcalde designado y no elegido democráticamente. Poniendo por delante el interés de su ciudad a las recomendaciones recibidas del gobierno civil.

No lo pronunció, pero tuvo el arrojo suficiente para adjuntarlo en el Memorandum en su apartado II y en el apartado I el discurso pronunciado, junto con otros temas como la revisión territorial de dos provincias en la actual de Cáceres y que fue remitido a la Casa de S.M. el Rey. Dicho discurso decía:

“ MAJESTADES ¡Bienvenidos a esta bendita tierra extremeña! Bienvenidos una vez más a nuestra Plasencia. En pleno Camino de la Plata, formando parte de la Ruta de los Conquistadores y como cabeza de la Diócesis de la Hispanidad, Plasencia se alza altiva y señera y, a la vez, parece se deja recostar y acariciar por las sierras que la envuelvan y cobijan.

La ciudad que fundara Alfonso VIII << para placer de Dios y de los hombres >>, se presenta como una fantasía, como un sobresalto. Como una fantasía hecha piedra y como un sobresalto ante tanta historia, ante tantos recuerdos que hablan de conquistas y hazañas proclamándola de << MUY NOBLE, MUY LEAL Y MUY BENEFICA >>.

¡Majestades! ¡Bienvenidos a Plasencia!

En nombre de esta ciudad que hoy tenéis junto a Vos, gracias por vuestra visita.

Quiero que conozcáis profundamente, Señor, no sólo nuestras inquietudes y necesidades, sino las justas voces de la Comunidad Placentina que reclama igualdad de oportunidades para el desarrollo integral de nuestra dignidad humana, el conocimiento más próximo de la verdad y el más claro y justo ejercicio de nuestras libertades.

Por todo ello, Señor, nos vais a permitir que destaquemos la transcendental importancia que para Plasencia y toda Extremadura tiene vuestra presencia entre nosotros, las fundadas esperanzas que depositamos en vuestra persona y la fé que tenemos en la Corona personificada en nuestro Rey en la ejecutividad del Gobierno y bajo el signo de la política distributiva.

La Corona encarnada en Vos, Señor, representa la unidad absoluta y total de los hombres y las tierras de la España peninsular e insular. Con vuestra presencia nos traéis la fé y la esperanza renacidas de esta sufrida y olvidada Extremadura que reafirma su inquebrantable lealtad a la Corona: la lealtad de unos hombres sufridos como nadie y más fieles y agradecidos que nadie.

¡Extremadura, Señor, es una región de contraste!

Más de 41.000 Km2 de tierra extremeña y solo dos provincias, que unidas son mayor que las regiones gallegas, la catalana, la levantina ó la vasca. Mayor también, Señor, que Bélgica, Holanda, Suiza, Luxemburgo, Dinamarca, Albania e Israel.

En la Región extremeña, Señor, existen distancias similares a las Madrid a Valencia ó de Valencia a Barcelona; y núcleos de población más cercanos a Madrid, Sevilla, Ávila y Salamanca que a las propias capitales de provincia.

¡Extremadura, Señor es una Región de contrastes!

El número de habitantes por provincias, Badajoz se encuentra entre las doce primeras y Cáceres entre las veintidós primeras, y son el “farolillo rojo” en la renta per cápita.

Sin embargo, Extremadura tiene:

-         solo dos provincias

-         solo dos representantes del Gobierno

-         solo dos delegaciones de cada Ministerio

-         solo dos Diputaciones provinciales,

y Extremadura tendrá en las futuras Cortes solo dos representantes correspondientes a dos provincias.

¡Extremadura, Región de contraste!

La provincia de Cáceres tiene actualmente 3.700 Km. de carreteras: 1.900 estatales y 1.800 de la Diputación provincial. Sin embargo, ninguna otra provincia entre las españolas suman hoy tantos Kilómetros de costa. A Plasencia se la denomina “Ciudad de los lagos”. La mano  del hombre ha hecho posible que la provincia cacereña, tan alejada del mar, sea en estos momentos la que más kilómetros de litoral posea: 1.600 kilómetros forman las orillas de sus embalses, presas o pantanos. La mayoría son productores de energía eléctrica, y teniendo en cuenta la que produzcan las centrales nucleares en construcción, resulta que Cáceres será una de las primeras provincias en producción de energía eléctrica.

A pesar de ello, no existe ninguna red de ferrocarril electrificada, y las provincias extremeñas son posiblemente las más bajas en consumo eléctrico.

¡Extremadura, Señor, es una Región de contraste!

Producimos el 70% del tabaco nacional y, sin embargo, no existe en nuestro suelo ni una sola fábrica de elaboración de cigarrillos.

¿Cabe más contraste?

En la Región existen más de cincuenta mil millones de pesetas de ahorro privado depositado en las diferentes entidades bancarias, y más del 60% de este ahorro está invertido fuera de Extremadura.

Si mis datos son exactos, las Cajas de Ahorros extremeñas tienen invertido en el INI una cantidad aproximada de dos mil millones de pesetas y, sin embargo, el INI está inédito en Cáceres.

¡No hay duda, Señor, de que Extremadura es una Región de contrastes!

Nuestra tierra da uno de los mayores índices nacionales de emigración al extranjero ó a otras regiones más privilegiadas de España.

Los extremeños, Señor, es sangrante decirlo, “no tienen libertad de residencia”. Tienen que ir allí donde encuentren el trabajo y el pan para los suyos.

La inflación está acarreando enormes males en todas las regiones subdesarrolladas y, de manera especial, en nuestra tierra.

Observamos con tristeza como los medianos y pequeños labradores de nuestros pueblos, que constituyen la mayoría de la población extremeña, pierden la ilusión por el ahorro que tantos sacrificios les cuesta y tan pocos beneficios les reporta, por la constante pérdida del valor adquisitivo del dinero.

Por otro lado, los grandes capitales, “a menos perder”, están haciendo inversiones en compras de tierras, con gran perjuicio para la explotación directa de las mismas, originando la confusión y el desánimo en nuestros humildes, serios y honrados labradores, que ven como su trabajo y sacrificios terminan en producciones poco rentables que no están en proporción a la capitalización del valor de sus tierras.

Señor, sabemos que en vuestras manos no está el resolver de un solo golpe tantos y tantos problemas que nos aquejan desde siempre; pero con la mayor de las esperanzas os depositamos nuestro programa de necesidades más apremiantes.

Os rogamos lo hagáis llegar a vuestro Gobierno para que en Extremadura también puedan hacerse realidad las palabras del primer mensaje de la Corona:

“Igualdad sin privilegios y justicia distributiva para todas las regiones de España”.

Con esta ilusión, con esta fe, con la renovada esperanza que nos da vuestra presencia, en la lengua de Cervantes, de López, de Azorín, de nuestro inolvidable Gabriel y Galán y Pedro de Lorenzo, en la lengua castellana, orgullo del pasado, presente y futuro de España, que hablan más de 200 millones de hombres, con la nobleza y lealtad extremeña por delante,

¡PLACENTINOS! ¡VIVA EXTREMADURA! ¡VIVAN LOS REYES DE ESPAÑA!   ¡VIVA ESPAÑA!”.

Con la perspectiva que nos da el tiempo, se puede decir más alto pero no más claro de lo que la ciudad aun sigue demandando. Ningún Alcalde elegido posteriormente de forma democrática ha sido capaz de defender los intereses de Plasencia como lo hizo, Juan Francisco Serrano Pino.

 

 

 

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