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Fecha: septiembre, 2017
Cansados de ser Los Santos Inocentes
Jorge Armestar 11-09-2017 | 5:31 | 1

Llegada de 'Milana Bonita' a la estación de Atocha

Llegada de ‘Milana Bonita’ a la estación de Atocha

Llegué a Extremadura en el año 2004. Recuerdo los plenos de la Asamblea que cubría por aquel entonces y donde ya se hablaba de que el AVE estaría terminado en el año 2010. Era el lema de aquella época y la promesa repetida en mítines, visitas de ministros o de presidentes de turno.

Pero como dice Fernando Ónega “alguien se olvidó de poner a Extremadura en el mapa del progreso”, y mucha razón lleva. Yo estoy seguro de que los políticos extremeños han hecho lo que han podido, pero por lo que sea, hasta el día de hoy, no ha llegado un tren rápido por estas tierras.

Por esto me parece muy importante lo que ha hecho la plataforma ciudadana Milana Bonita: dar un paso al frente, sin bandera política y decir “¡ya estamos hartos!”. Y valientes han sido los aproximadamente 50 extremeños que se han caracterizado con los atuendos de la película de Los Santos Inocentes (porque así se sienten tratados ante tanta promesas incumplida). Y se han ido a Madrid, con sus propios medios, pagando los aproximadamente 50 euros del pasaje ida y vuelta en el Día de Extremadura.

En uno de los vagones viajaba José Luis (69 años). Lo vi mirar la dehesa a través de la ventana. Pensé en que mi abuelo, al que no conocí, seguramente sería igual de entrañable. No hablamos, simplemente le tomé una foto. Más tarde, en Atocha, mientras picábamos algo, se acercó y me dijo: “Te he preparado este montadito”. Pan con patatera. Me supo a gloria y se lo agradecí de corazón. Creo que es lo más parecido a sentir el cariño y el cuidado de un abuelo. Nunca lo viví, pero seguro que era esto.

“La reivindicación más original de los últimos tiempos”, “Viaje en el tren de la dignidad”, ” ‘Milana Bonita’: Extremeños movilizados por un tren digno”. La prensa supo entender la manifestación y la gente que ese día estaba en Atocha se enteró de qué iba el tema y eso ya es un pequeño/gran triunfo, porque creo que esa es la clave. De nada sirve que esta queja se haga en la región, porque nunca trasciende de estas “cuatro paredes”. Hay que ir a Madrid, las veces que haga falta, para pedir lo que, hasta la fecha, se nos ha negado, no hay otra solución.

Ver todas las fotos aquí. Autor: Jorge Armestar

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Lo que el público no vio cuando bajó el telón de Viriato
Jorge Armestar 01-09-2017 | 6:01 | 0

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Ver todas las fotos aquí. Autor: Jorge Armestar

Cuando bajó el telón de la última obra del Festival de Teatro Clásico de Mérida, Viriato, Jorge Armestar se quedó fotografiando los gestos de alivio y satisfacción de los actores y de todos los que habían puesto en pie la obra. Después de haber visto y fotografiado durante días cómo habían sufrido y trabajado para ponerse en la piel de los protagonistas del drama, el Retratista se empapó una vez más de sus emociones y puso su ojo y su cámara a trabajar. El resultado es un mosaico del alma humana en un momento de máxima felicidad, cuando todo termina bien y da igual lo que ocurra al día siguiente.

 

La Piel de los Intentos

Texto: Fernando Gamero / Fotos: Jorge Armestar 

 

Bajó el telón, lento, como un duelo
se apagaron las luces del teatro
muda queda la boca de Viriato
el actor, tras volar, de vuelta al suelo.

Quedó atrás la liturgia de la espera
con los nervios tirando de la entraña
las miradas perdidas, la guadaña
del abismo al final de cada escena.

Nada queda, no hay más, salvo abrazarnos
descorchar el champán de nuestro alivio
y llorar como niños liberados.

¿Mañana? Seguiremos el viaje
hasta mudar la piel de los intentos
envuelto, en su papel, mi personaje.

 

 

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Sobre el autor Jorge Armestar
Nací en Lima (Perú), y en mi hogar siempre hubo una cámara de fotos. Con 17 años decidí estudiar Ciencias de la Comunicación y en paralelo me especialicé en fotografía. Tuve la suerte de encontrar mi pasión muy joven, y para mí la fotografía lo es todo, a través de ella, cuento historias, opino sobre situaciones, rescato instantes y, en ocasiones, hago feliz a la gente.