Hoy

img
Autor: Elzurdo
La culpa es tuya
img
El Zurdo | 13-10-2014 | 12:47| 0

A ver si te enteras de una vez. La culpa de todo es tuya. La culpa de la crisis es tuya, irresponsable ciudadano, por vivir por encima de tus posibilidades. La culpa del paro es tuya, egoísta trabajador indefinido, por resistirte a las bajadas salariales y al abaratamiento del despido. La culpa de que no tengas empleo, parásito parado, es tuya por preferir cobrar la generosa prestación antes que aceptar un curro por horas por un sueldo de hambre. La culpa, mujer en edad fértil, de que no te contraten es tuya porque ningún patrón de bien se va arriesgar a que te quedes embarazada. La culpa, joven, de que no encuentras trabajo es tuya por dejar los estudios para subirte al andamio en los días de ladrillos y rosas; ahora no mereces que se te pague ni el salario mínimo; lo tomas o lo dejas y si no, emigra. La culpa, desahuciado, de que el banco te haya quitado la casa es tuya por hipotecarte hasta las cejas para tener un techo bajo el que cobijarte sin que nadie te advirtiera de los riesgos. La culpa del fraude fiscal es tuya, pícaro autónomo, por cobrar en negro y eludir el pago del IVA. La culpa de que te contagiaras de ébola, auxiliar de enfermería que voluntariamente asististe al padre Manuel, es tuya porque para quitarte o ponerte un traje protector no hace falta un máster; además, tan mal no debías estar para ir a la peluquería a depilarte. La culpa de los recortes en la sanidad es tuya, jubilado quejica o inmigrante sin papeles, por abusar del sistema, por llenar la casa de medicinas aprovechando que eran gratis e ir al médico a la mínima molestia.

Todo es por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa. ¡Que te jodan! Y no me vengas con disculpas reales: «Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir». Eso no cuela en tu caso porque no eres aforado ni cagas oro como el recientemente fallecido Tywin Lannister montañés para comprarte un traje judicial a medida. Tus deudas no serán perdonadas. Es más, estás condenado a pagar también las de ellos. Debes ser sacrificado como un perro para que ellos sigan tirando de tarjeta ‘black’ y viviendo a cuerpo de rey. Eso es así, la mayoría tiene que vivir cada vez peor para que una minoría viva cada vez mejor. Haber nacido rico, haber fundado un banco o haberte afiliado a un partido político o sindicato como Mammón manda. Ah, que tú vas de decente por la vida y tienes principios, pues ¡ajo y agua! Así no llegarás lejos.

Sé como te sientes, como si estuvieras encerrado en la celda de los salivazos, un método de tortura descrito por Albert Camus en ‘La caída’. Es una caseta de cemento fabricada de manera que el condenado está de pie pero no puede moverse. La única puerta se abre a la altura del mentón. Por lo tanto solo se ve el rostro del preso, sobre el cual cada guardián que pasa escupe abundantemente. El prisionero, emparedado en la celda, no puede limpiarse la cara, aunque es cierto que le está permitido cerrar los ojos. La escapatoria parece imposible. Pero no te rindas. La celda tiene grietas. Si no cesas de patalear, lo que es harto difícil, quizás acabe rompiéndose. Y la próxima vez piénsatelo dos veces antes de votar a los verdaderos culpables o a sus cómplices, encubridores y cooperadores necesarios.

(Publicado en el diario HOY el 12/10/2014)

Ver Post >
Tarjetas rojas
img
El Zurdo | 07-10-2014 | 5:45| 0

Clama al cielo el chanchullo que se trajeron los exconsejeros y exejecutivos de Caja Madrid y el banco que se la tragó, Bankia, con las tarjetas de crédito B, opacas, negras, VIP o como quieran llamarlas entre 2003 y 2012. Es el enésimo capítulo de la interminable historia de la corrupción española, una serie que no tiene que envidiarle a ‘Boardwalk Empire’ o ‘Gomorra’. No obstante, este escándalo es una muestra muy representativa de lo que fueron los felices años de gaviotas y rosas que precedieron a la madre de las recesiones. En él se ve de forma meridiana que los ladrones son «gente honrada», que nadie vigila a los vigilantes, que la corrupción es transversal, se extiende de izquierda a derecha y desde el patrón hasta el sindicalista, y que hay una casta política y económica que goza de unos privilegios de los que no disfrutamos el común de los mortales. Casta de intocables zánganos y chupópteros que, acabada la juerga, apenas se ha tocado esos privilegios mientras nos han recortado derechos durante esta larga resaca en la que nos han sumido y de la que no acabamos de levantar cabeza ni con toda la magia monetaria de Supermario ni con la dieta a pan y agua a que nos somete el cocinilla Montoro siguiendo las prescripciones de la ‘master chef ’ Merkel.

Entre los exconsejeros que tiraron sin control de las ‘tarjetas negras’ –destinadas a sufragar gastos de representación– para costearse todo tipo de caprichos (restaurantes, viajes, compras en grandes superficies, ropa, hoteles…) y, al parecer, sin declarar ese dinero a Hacienda, están tipos de todos los pelajes y colores: 27 del PP, 15 del PSOE, 5 de IU, 11 sindicalistas de UGT y CC OO, dos exministros y un exjefe de la Casa del Rey. Como ven, especímenes de lo más granado de nuestra partitocracia. En total, dilapidaron más de 15 millones de euros. Y hay que recordar que la prodigalidad de los administradores de la entidad madrileña nos ha costado cara a todos los contribuyentes, pues tuvimos que rescatarla en mayo de 2012 con más de 23.000 millones, de los que se espera que recuperemos una pequeña parte. Algunos de esos exconsejeros han alegado que «todo el mundo sabía lo de las tarjetas desde 1987», incluso Hacienda. Sin embargo, fieles a su máxima de negar la mayor aunque les hayan pillado con el carrito de los helados, los partidos que los promovieron se rasgan ahora las vestiduras, solo tienen palabras de censura y hasta exigen comisiones de investigación. ¡Panda de hipócritas! Y todavía se preguntan por qué cada vez más ciudadanos piensan votar al ‘coletas’ y compañía siéndoles indiferentes sus propuestas. Están hartos de tanto juego sucio y quieren sacar tarjeta roja y expulsar de sus poltronas como sea a esos golfos apandadores. Al menos, piensan, los de Podemos no tienen aún las manos manchadas.

No obstante, tampoco seamos hipócritas nosotros. Porque, a ver, que tire la primera piedra quien no hubiera hecho lo mismo si le hubieran dado una de esas tarjetas B con barra libre de liquidez. Me temo que los más no hubieran tenido escrúpulos y hasta hubieran fardado de su liberalidad ante sus colegas de copas invitándoles a una ronda a cuenta de la empresa. Quisiera equivocarme, pero la casta que nos mangonea no es más que un reflejo de nuestra sociedad de pícaros, aunque ampliado por el espejo cóncavo del poder.

(Publicado en el diario HOY el 5/10/2014)

Ver Post >
La caída
img
El Zurdo | 29-09-2014 | 6:00| 0

De sabios es rectificar. Y Rajoy, aunque no es sabio pero sí artero, ha rectificado y ha retirado la retrógrada reforma de la ley del aborto pergeñada por Alberto Ruiz-Gallardón. Sus motivos son electoralistas, pero, al fin y al cabo, ha hecho algo tan democrático como acatar el criterio de la mayoría, opuesta a la reforma. Si no lo hubiera pagado en las urnas, según constató su ‘master chef ’ de las encuestas, Pedro Arriola, cuya máxima es meridiana: «A mí no me pagan por cambiar la realidad, sino por ganar elecciones». Ese es el principal objetivo de todo partido. Si para eso don Mariano tiene que decir Diego donde dijo digo, lo dice y santas pascuas. En eso de prometer una cosa y hacer otra es un hacha. Sabedor de que la memoria histórica de la plebe es flaca, deja, con la paciencia de un entomólogo, que la mentira caiga en el olvido o que, a base de repetirla mil veces, se convierta en verdad.

Por otro lado, le honra a Gallardón que haya dimitido y dejado la política, una vez su jefe lo ha puesto a los pies de los caballos. Quién le ha visto y quién le ve, don Alberto. Era uno de los rostros más populares del PP, si hasta caía bien entre los ‘progres’, que lo hubieran intercambiado por José Bono. Como presidente y alcalde de Madrid se granjeó la fama de barón rojo y verso suelto de la que ahora hace gala Monago. Al igual que este, con fuegos de artificio, como la candidatura olímpica de Madrid, y obras faraónicas, como el soterramiento de la M-30, compró el cariño de los madrileños hipotecando su futuro, al generar una deuda que tardarán casi una generación en pagar. Y cuando se le jaleaba como sucesor de Rajoy, llegó este y le ofreció un regalo envenenado, una pala con la que cavar su tumba política: el Ministerio de Justicia, en el que sacó a la luz ese hombre más de derechas que su padre, José María, y su padrino, Manuel Fraga, que escondía tras una careta roja, dilapidando su popularidad en tiempo récord.

Don Mariano no es tan tonto como parece. Con esa sonrisa de ‘clown’, esa mirada de besugo y esa gran habilidad para hacer el don Tancredo subido a una escalera sin que se sepa si sube o baja, este hombre gris marengo ha ido desembarazándose de enemigos íntimos (su antaño mentor Aznar, Rato, Mayor Oreja, Cascos, Camps, Esperanza Aguirre, Gallardón…), a priori más notables y más dotados para el liderazgo que él, y sin recurrir a las purgas, como hiciera otro mediocre triunfante, Stalin, sino simplemente dejando que se quemaran a lo bonzo. Así ha ido trepando hasta alcanzar la cima de la Moncloa cuando nadie, ni propios ni extraños, daba un duro por él. Con la misma estratagema de dejar que pase la corriente, está vadeando los casos Gürtel y Bárcenas o el pulso independentista catalán. A don Mariano le han dado por muerto, incluidos los suyos, después de las dos derrotas electorales ante ZP y de que Luis ‘el cabrón’ levantara las alfombras de Génova. Sin embargo, ahí sigue impertérrito, atado al mástil cual Ulises, dejando que otros infaustos que se creen más grandes que él sean seducidos y devorados por las sirenas. Ahora se vaticina que se lo tragará el Polifemo de Podemos. No se fíe de este zorro con piel de pingüino y corazón de ave Fénix; no le desahucien prematuramente. Ya advierte el cínico protagonista de ‘La caída’, de Albert Camus, que «lo esencial es no ser libre y obedecer con arrepentimiento a alguien más pícaro que uno mismo. Cuando todos seamos culpables, entonces viviremos en democracia».

(Publicado en el diario HOY el 28/9/2014)

Ver Post >
La mentira revolucionaria
img
El Zurdo | 25-09-2014 | 4:11| 0

No apoyo la independencia de Cataluña pero sí su derecho a decidir su futuro, como ha hecho Escocia. Lo contrario es tener miedo a la libertad y la democracia. Y en democracia solo cabe resolver los conflictos a través del voto o del pacto. No obstante, me parece un paso atrás que Cataluña se separe de España cuando Europa avanza, a trancas y barrancas, hacia su unión. Creo que a catalanes y españoles nos irá mejor juntos, pero no revueltos. Por tanto, urge discutir cuál es la mejor forma de encajar Cataluña en España: si con más autonomía, con un estado federal o confederal o con un concierto económico similar al vasco… Algo debe cambiar, pues no hay que obviar que la burbuja soberanista catalana se ha hinchado, no por casualidad, durante los años de crisis. Sí, porque Artur Mas ha utilizado la reivindicación de la consulta para distraer la atención de los catalanes de los fuertes recortes sociales que ha ejecutado en Cataluña –llegando incluso más lejos que Rajoy, de quien, cuestión nacionalista aparte, poco le difiere– y para vender la independencia como la panacea que curará a los catalanes de todos sus males, de los que responsabiliza solo a España. Todo nacionalismo recurre siempre a un discurso victimista y anhela el regreso a un arcádico pasado. Todo nacionalismo está fundado sobre un mito, es decir, sobre una mentira, como casi todas las religiones e ideologías, todo sea dicho.

Cierto que la mentira puede llevar a la verdad. «A veces se puede ver más claro en el que miente que en quien dice la verdad. La verdad, como la luz, ciega», sostiene el protagonista de ‘La caída’, de Albert Camus. Ese es el camino que sigue la literatura (y el arte en general), que, como cree Luis Landero con Juan Rulfo, «es una suma de mentiras cuyo producto es una verdad».

Mas, aunque se diga que es la literatura con prisas, el periodismo solo puede tener como divisa «la verdad siempre, aunque duela», como remachaba mi maestro Manuel Unciti. Al igual que la política. Sin embargo, nuestros políticos, con ayuda de sus voceros, son más dados a decir medias verdades, que no son sino mentiras disfrazadas de verdad, y a seguir la divisa de Joseph Goebbels, el ministro de la Propaganda nazi: «Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad». Pero, de tanto mentir, les está pasando lo que al zagal del cuento ‘Pedro y el lobo’, que ya no les creemos ni cuando dicen la verdad. Eso explica, sobre todo, fenómenos como el auge del independentismo catalán y la irrupción electoral de Podemos. Me temo que ambos se alimentan más del voto bronca que de una verdadera voluntad de cambio de la ciudadanía. Creo que la mayoría de los indignados añora un pasado idealizado y quiere recuperar lo que considera que le ha arrebatado la ‘casta’ política y financiera con la excusa de la crisis.

Pero el pasado nunca vuelve. Está germinando un cambio revolucionario; que sea a mejor o peor dependerá de si se basa en la verdad o la mentira. Dicen que la verdad siempre es revolucionaria, pero también puede serlo la mentira. Ahora bien, cuando la revolución se basa en una mentira, en una vana esperanza, en una quimera, la ciudadanía se limita a sustituir en el poder a una élite por otra, que no tardará en traicionar los principios revolucionarios. Porque si la verdad hace libre, la mentira esclaviza.

(Publicado en el diario HOY el 21/9/2014)

Ver Post >
Tywin Lannister
img
El Zurdo | 16-09-2014 | 3:45| 0

No sé si siguen la serie ‘Juego de tronos’ o la saga literaria en la que se basa, ‘Canción de hielo y fuego’. Yo estoy enganchado a ambas. Si no conocen la historia pero tienen intención de ver la serie o leer la saga, no sigan leyendo, pues no quiero destripárselas. Es que… me ha sorprendido sobremanera la muerte de Tywin Lannister, por imprevista y súbita. Vale, no les daré más detalles, pero solo decirles que no lo ha matado el Rey-Más-Allá-del-Muro, ese coletas cambiapieles, ni tampoco el nuevo Rey en el Norte tras independizar Invernalia del Trono de Hierro. Tampoco el joven y apuesto Renly Baratheon, que se considera el legítimo heredero de su hermano Robert, del que es su misma imagen cuando era un pipiolo. Robert era un tipo simpático pero acabó deteriorándose embriagado por el poder y el vino y no tuvo un final feliz. Pero no se encariñen demasiado con el social Renly, no tiene mucho futuro. Bueno, no les cuento más.

A lo que iba, Tywin Lannister. Este era patriarca de una acaudalada familia que tiene por lema “Un Lannister siempre paga sus deudas” y de la que las malas lenguas decían que cagaba oro. Tywin nunca se sentó en el Trono de Hierro, pero fue el verdadero poder tras el trono, la eminencia gris. Sin su oro y sin su bendición, ningún rey de Poniente aguantaba en el trono mucho tiempo. Don Tywin era el único que podía tratar de igual a igual a su majestad. Ahora su heredera es su hija Cersei, igual de calculadora y despiadada.

Don Tywin no era ni zurdo ni diestro, sino ambidiestro; lo mismo fue aliado y Mano de los Targaryen que de la casa que les usurpó la corona, los Baratheon. Por eso inspiraba un temor reverencial a unos y otros, que tanto le deben. Pero el señor Lannister, como Guardián de Occidente, no quitaba ni ponía rey, pero ayudaba a su señor. Y su señor es poderoso caballero. Tan poderoso que devuelve las manos a los mancos y la vista a la Justicia, que siempre le hizo ojitos. Porque don Tywin imponía su propia ley a golpe de talonario. Después de convertirse en Señor de Roca Casterly, don Tywin se las arregló para restaurar el honor de la familia y su fortuna. Aniquiló y fagocitó a la Casa Reyne de Castamere y a los Tarbeck de Torre Tarbeck por su desafío al poderío de los Lannister y convirtió el pequeño reino que heredó en un imperio financiero, demasiado grande para dejarlo caer. Don Tywin se garantizó así el ‘amor’ incondicional de la corona, que siempre lo trató a cuerpo de rey, no solo ante la Justicia sino sirviéndole en bandeja de plata suculentos manjares, expulsando de su mesa a incómodos comensales y sus bastardos y colocando a los suyos y adláteres en puestos clave de los Siete Reinos.

Después de la rebelión contra Aerys II Targaryen, que se volvió loco, del usurpador Baratheon, que contó con el apoyo de los Stark de Invernalia, debido al excesivo gasto del rey Robert y gracias a su nueva relación como parte de la familia real, don Tywin prestó grandes cantidades de oro a la corona, con lo que la corte en Desembarco del Rey estaba gravemente endeudada con la Casa Lannister, que, hablando en plata, la tiene cogida por las arcas. Ya recitaba Quevedo: “Madre, yo al oro me humillo, / Él es mi amante y mi amado, / Pues de puro enamorado / Anda continuo amarillo. / Que pues doblón o sencillo / Hace todo cuanto quiero, / Poderoso caballero / Es don Dinero”.

(Publicado en el diario HOY el 14/9/2014)

Ver Post >
Sobre el autor El Zurdo

Últimos Comentarios

genadiew_7077 02-10-2017 | 17:37 en:
Choque de nacionalismos
veintitresydoce 25-05-2016 | 16:46 en:
Regreso al futuro

Otros Blogs de Autor