Hoy

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Las venas abiertas de África
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El Zurdo | 20-04-2015 | 10:16| 0

“No se puede tolerar que el Mediterráneo se convierta en un gran cementerio”, clamó el papa Francisco el pasado noviembre en el Parlamento Europeo. Sin embargo, es en lo que se está convirtiendo el ‘Mare Nostrum’ ante la indiferencia de la Unión Europea.

El año pasado más de 3.200 almas en pena que huían del infierno africano se dejaron la vida intentando alcanzar las costas del paraíso europeo a bordo de las barcas guiadas por Carontes sin escrúpulos. Y en lo que va de 2015 pueden ser ya 1.600 los fallecidos, si se confirma la muerte de entre 700 y 950 personas que iban en el viejo pesquero que naufragó este pasado fin de semana en el Canal de Sicilia y de otras 400 que desaparecieron frente a las costas libias días antes. Solo en lo que va de mes, Italia ha rescatado a unos 15.000 espíritus errantes de morir ahogados en las aguas de la laguna Estigia mediterránea. A este ritmo se superarán los 150.000 salvados el año pasado.

Los Otros no solo vienen del Sur, también de Oriente, y en riada, tras derrumbarse el dique sirio. En total, casi 57.300 inmigrantes sin papeles llegaron al Viejo Continente en el primer trimestre de 2015, el triple que en el mismo periodo de 2014. Son los fríos números de la agencia europea de control de fronteras externas (Frontex).

Encrespados por este tsunami y la crisis, los partidos xenófobos están en la cresta de la ola en la Europa más rica (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia) e incluso en la menos rica. Bulgaria pretende levantar un muro de más de 150 kilómetros de longitud para contener la inmigración procedente de Turquía. España también tiene su muro de la vergüenza: el de alambres y espinos de Melilla. José Palazón, activista de la oenegé Prodein, ha sido galardonado con, entre otros, el premio Ortega y Gasset por una fotografía en la que se ve a varias personas jugando al golf mientras varios inmigrantes intentan saltar la valla melillense. Esa imagen, como destacó el jurado, «refleja la enorme distancia, económica, social y de expectativas, que existe entre dos mundos, el primero y el tercero, tan cercanos geográficamente». Esa foto muestra a las claras que Europa vive de espaldas a lo que ocurre en su patio trasero y que está más preocupada en bunkerizar su decadente opulencia frente a las invasiones bárbaras que en compartirla y taponar las venas abiertas por las que se desangra África. Venas abiertas por guerras fratricidas, sectas de asesinos que matan y violan en nombre de Alá, niños soldados a los que han extirpado la inocencia y narcotizado la conciencia, traficantes de esclavos y de sueños, piratas, Calígulas negros, mercenarios a sobresueldo de tiranos o caciques locales que actúan de testaferros de multinacionales occidentales que arramblan con toda la riqueza de un continente que se ahoga en la abundancia pero sin mancharse las manos de sangre, amén de por el Alí Babá chino y sus cuarenta ladrones.

En un lugar así, asolado por los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y las diez plagas, no hay cabida para la esperanza. El éxodo en busca de la tierra prometida por la caja tonta de Pandora se presenta como la única y desesperada salida para una legión de desheredados dispuestos a jugarse lo único que les queda, la vida, algo que no tiene precio en la tierra que les vio nacer, pues no vale nada. Porque como dice el recientemente fallecido Eduardo Galeano en ‘Las venas abiertas de América Latina’, el subdesarrollo es consecuencia del desarrollo ajeno y continúa alimentándolo y la división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder.

(Publicado en el diario HOY el 19/4/2015)

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El poder de los necios
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El Zurdo | 13-04-2015 | 16:57| 0

El filólogo y escritor italiano Umberto Eco acaba de sacar a la venta su última novela, ‘Número cero’, donde critica el mal periodismo, la «máquina del fango», el que difunde sospechas, cotilleos, mistifica la realidad y confunde interesadamente la verdad con la mentira. Lo hace a través de la historia de un editor y magnate que evoca a Berlusconi y que en 1992 monta un diario, ‘Domani’ (’Mañana’ en italiano), que no llega a salir, para intimidar y chantajear a sus adversarios.

Con este libro, el viejo profesor ejerce lo que él llama «la función crítica del intelectual». «El intelectual no puede hacer nada más, no puede hacer la revolución. Las revoluciones hechas por intelectuales son siempre muy peligrosas. Una vez escribí que el intelectual verdadero no es el que habla a favor de su partido, sino en contra de su partido», explica el autor de ‘El nombre de la rosa’ en una entrevista publicada en este diario el pasado jueves. Ya saben: el sueño de la razón produce monstruos. La Historia nos ha dado ya sobradas pruebas. Para Eco, el intelectual debe limitarse a ser el Pepito Grillo o la mosca cojonera del poder, del mandamás de turno.

Como jefe de redacción de ‘Domani’ es contratado el protagonista, Colonna, que se nos presenta con estas credenciales: «Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores».

La Historia también nos ha dado sobradas pruebas de lo que dice Colonna; está repleta de grandes ganadores tontos de capirote que, incluso, pastorearon pueblos enteros. Gente como Creso, último rey de Lidia, al que Heródoto nos retrata en su ‘Historia’ como ignorante, fanfarrón y ridículo. Cuenta el de Halicarnaso que Creso preguntó a Solón que si ya había visto al hombre más dichoso, en la creencia de que era él. El sabio ateniense mencionó a varios, todos muertos tras alguna hazaña y una vida gozosa. Creso le reprochó por qué no apreciaba su dicha. Solón replicó que «el hombre era pura contingencia» y sólo se podría hablar sobre la felicidad de Creso al final de su existencia. Disgustado, Creso despidió a Solón, convencido de que era un necio. Más tarde, arrastrado por su ambición, Creso decidió atacar Persia. Antes envió mensajeros a varios oráculos (los institutos demoscópicos de la época) y el de Delfos le respondió que si emprendía la guerra contra los persas, destruiría un gran imperio. Creso atacó y perdió, con lo que destruyó un gran imperio, el suyo.

Líderes dotados de la arrogante necedad y la soberbia de Creso no faltan hoy. Y como el lidio, desprecian los consejos de los sabios o intelectuales cuando no son de su agrado y prefieren rodearse de una corte de aduladores y expertos. Los expertos son ignorantes especializados, gente que triunfa porque, como dice Colonna, se concentra en un solo objetivo, del que lo sabe todo, e ignora todo lo demás. El libro del Tao aconseja: «Desterremos a los expertos y el pueblo se beneficiará cien veces». También advierte que «de los buenos líderes, la gente no nota su existencia» y, cuando hayan completado su trabajo, «la gente dirá: ‘lo hemos hecho nosotros’». Pero temo que tenga razón Colonna: «Las personas decentes seguirán votando a los truhanes».

(Publicado en el diario HOY el 12/4/2015)

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El Gran Hermano te vigila
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El Zurdo | 10-04-2015 | 15:52| 0

El terror ha mutado de faz y de lengua. Ya no se esconde tras un pasamontañas sino tras una luenga barba. Ya no habla en nombre de Euskal Herria sino de Alá. Pero sigue matando sin piedad a todo el que no comulga con su verdad. Sin embargo, con la coartada de combatir el terror, el Gobierno está matando la libertad para imponer su verdad en la calle y en el foro virtual, Internet, mediante atentados legales como las leyes de Seguridad Ciudadana (‘ley mordaza’), de Propiedad Intelectual y de Enjuiciamiento Criminal o la reforma del Código Penal.

Para más inri, el Gran Hermano ha encargado al Ministerio del Amor (Minimor) un ‘megacerebro’ informático que localice terroristas entre la miríada de pasajeros que pulula por los aeropuertos españoles. No, no estamos en 1984, sino en 2015. No, esto no es una distopía, sino la realidad. El 27 de marzo, el Minimor sacó a concurso el proyecto. Ofrece a las empresas que opten a crear tamaño ojo que todo lo ve más de 1,6 millones de euros. El engendro estará en marcha, a más tardar, en diciembre.

El proyecto se llama PNR (Registro de Nombres de Pasajeros, por sus siglas en inglés). Este ingenio que parece sacado de ‘Terminator’ o ‘Robocop’ debe ser capaz de alertar «sobre perfiles sospechosos a partir de los datos del pasajero» y para ello captará informaciones personales de cualquiera en redes sociales y otras «fuentes de internet». Además, en cuestión de segundos facilitará a la policía los «foros, blogs o páginas genéricas» en las que aparezcan menciones del pasajero. Asimismo, se podrá volcar en esa gran base de datos toda la información que el usuario facilita a las compañías (incluido el número de tarjeta de crédito y demás datos bancarios o de filiación). Todos estaremos así fichados y bien fichados. «Los pasajeros que viajan –señala el pliego técnico de la licitación– dejan una huella digital a medida que avanzan a través de las ciudades y aeropuertos. Cruzando esos datos con la información local del aeropuerto se pueden llegar a predecir comportamientos o alertas sobre movimientos y decisiones inesperadas».

Todo esto no solo evoca la novela de George Orwell, sino también la película ‘Minority report’, basada en un relato corto de Philip K. Dick. En este filme aparece una fuerza policial llamada ‘PreCrime’. Esta unidad de élite usa las visiones del futuro que tienen los «precognitivos» –tres mutantes con poderes psíquicos: dos gemelos varones y una mujer– para arrestar y enjuiciar a los asesinos antes de que cometan un crimen. No ha lugar a la presunción de inocencia ni al libre albedrío ni al error en las predicciones.

Con estos golpes de autoridad, el Gran Hermano te vigila más y mejor, pero ¿quien vigila al vigilante? Cuanto más aumenta el control del Gran Hermano sobre la ciudadanía, más mengua el control de la ciudadanía sobre el Gran Hermano. Este, no obstante, en una muestra paradigmática de su ‘doblepensar’, nos hace creer que «la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza». Y si piensas lo contrario, a la habitación 101 irás, aquella donde la policía del pensamiento amenaza con hacer realidad tus peores temores. Ahora, si no piensas, si permaneces tranquilo sentado en tu sillón y pegado a tu telepantalla tragándote todo lo que difunde o autoriza el Ministerio de la Verdad, nada tienes que temer. Como en ‘1984’, a los ‘proles’ (proletarios) se les permite tener libertad intelectual, porque no tienen intelecto alguno.

(Publicado en el diario HOY el 5/4/2015)

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Sin control
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El Zurdo | 02-04-2015 | 17:15| 0

Tragedias como la del avión de Germanwings llevan a uno a replantearse la condición humana. ¿Qué puede empujar a un tipo aparentemente normal, «muy competente, agradable, alegre y educado», según sus allegados, a suicidarse y matar con él a 149 personas sin más culpa que tener la mala fortuna de viajar en el mismo Airbus que él copilotaba? Quizás no lo sepamos nunca a ciencia cierta. Al parecer, el tal Andreas Lubitz estaba de baja por depresión o algún tipo de trastorno psicótico pero había roto el parte y la compañía asegura no haberlo recibido.

En una entrevista al diario alemán Bild publicada ayer, Maria W., una azafata de 26 años presentada como la expareja de Lubitz, arrojó algo de luz, o de oscuridad, según se mire, al declarar que cuando oyó la noticia del siniestro recordó una frase del copiloto que estremece: «Un día voy a hacer algo que va a cambiar todo el sistema, y todo el mundo conocerá mi nombre y lo recordará». Maria explica que rompió su relación con Andreas «porque cada vez era más evidente que tenía un problema». «Durante las discusiones –añade– se irritaba y me gritaba (…) Por la noche se despertaba y gritaba: ‘¡Nos caemos!’».

«Así es el hombre, caballero, tiene dos rostros: no puede amar sin amarse», dice Jean Baptiste Clamence, «el juez penitente» protagonista de la novela ‘La caída’, de Albert Camus. Clamence es un exitoso abogado que se derrumba profesional y personalmente hasta convertirse en un ser abominable, como Lubitz.

¿Y cómo este doctor Jekyll y Mr. Hyde logró pasar las pruebas psicológicas para ser piloto? Aviación Civil, el Sepla y diferentes colectivos de especialistas admiten que dichas pruebas solo son muy exhaustivas en el momento de obtener la licencia de vuelo. Pero pongámonos en el caso de que el piloto logra burlar a los psicólogos y psiquiatras o enferma después, ¿qué medidas se pueden tomar para impedir que algo así vuelva a suceder? ¿Cómo prevenir una reacción imprevisible de un aviador al que se le muda el aire o se le caen las alas? Después de que la Fiscalía de Marsella desvelase la supuesta causa de la tragedia aérea de los Alpes, varias aerolíneas se han apresurado a adoptar una medida que es obligatoria en Estados Unidos pero no en Europa: obligar a que siempre haya dos personas dentro de la cabina del avión. Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

Si algo evidencia este fatídico hecho es que prevenir es curar y que cuantos más controles más prevención. Este caso me parece una metáfora del poder. Cuanto más se concentra el poder, más riesgos de caer en un desastre hay. No podemos dejar los mandos de nuestra sociedad ni en pocas manos ni en manos de cualquiera. De hacerlo nos arriesgamos a que acabe padeciendo mal de altura y nos estrelle con él o nos haga saltar por los aires. Debemos ser muy cuidadosos a la hora de elegir a nuestros pilotos en las urnas, amén de limitar el tiempo que pueden estar en la cabina. Y una vez elegidos, debemos someterlos a una exhaustiva y continua vigilancia. Para ello debemos de dotarnos de rigurosos sistemas de control y lo que es más importante: repartir al máximo las responsabilidades, es decir, dividir el poder todo lo que se pueda para prevenir o, al menos, minimizar sus perversos efectos. Si no, nos caeremos con todo el equipo.

(Publicado en el diario HOY el domingo 29/3/2015)

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España, paraíso fiscal
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El Zurdo | 25-03-2015 | 17:17| 0

Ahora resulta que el Partido Popular es un buen samaritano comparable a Cáritas. Por ese motivo, según la Agencia Tributaria, el PP no cometió ningún delito fiscal y tenía derecho a no declarar las donaciones que recibió en 2008 (último año no prescrito) y que Bárcenas anotó en sus papeles: 888.000 euros. Montoro y compañía arguyen que el PP, como entidad sin ánimo de lucro que es (¡ejem!), está exento de pagar el impuesto de sociedades por esas limosnas al quedar «acreditado» que las destinó al fin principal del partido. A quien Dios se la dio, San Pedro se la bendiga.

Las comparaciones son odiosas hasta para los inspectores y técnicos de Hacienda, que coinciden, lo que no es habitual, en que el símil entre el PP y Cáritas es, cuando menos, «poco afortunado» y «no procedente» porque una ONG y una organización política tienen sistemas de financiación que se basan en leyes diferentes: la primera se rige por la de mecenazgo y la segunda por la de partidos. Asimismo, aclaran que si un donativo es ilegal, no es deducible. Además, las cuentas de Cáritas están fiscalizadas por Hacienda; las del PP, por el Tribunal de Cuentas, que controla el propio PP. Por si fuera poco, Cáritas publica en su web la lista de empresas donantes y su contabilidad. En cambio, el PP no está obligado a facilitar al Tribunal de Cuentas el listado de sus donantes privados.

Apremiado por la alarma social generada por casos como Gürtel, el Congreso aprobó en enero, con el voto del PP y los nacionalistas catalanes, vascos y canarios, una ley que refuerza el control financiero de los partidos. Entre otras cosas, prohíbe los donativos de las empresas y condonar deuda a los partidos, obliga a publicar las aportaciones de personas físicas que superen los 25.000 euros y recorta las subvenciones públicas. Como sostiene la oposición, se queda corta y no parece suficiente para atajar la corrupción y la connivencia del poder político con el económico. Fruto de esta, las grandes corporaciones españolas pagan de media un 5,3% de sus beneficios por el impuesto de sociedades cuando el tipo nominal es del 30% y 34 de las 35 firmas que cotizan en el Ibex tienen filiales en paraísos fiscales, según un informe de Oxfam Intermón. Es más, España es un paraíso fiscal: tiene 52 pactos opacos con multinacionales por los cuales estas apoquinan impuestos a la carta, según denuncia la Comisión Europea. Aparte de hacer la vista gorda con entidades como el Banco Madrid, sospechoso de blanquear capitales, hasta que EE UU hizo saltar la liebre.

El dinero está robando la soberanía al pueblo, metamorfoseando la democracia en plutocracia. El principio «una cabeza, un voto» está siendo suplantado por el de «una moneda, un voto». ¿Cómo evitarlo? En su libro ‘¡Democracia!’, el ensayista italiano Paolo Flores d’Arcais afirma que basta con prohibir cualquier financiación privada (salvo las pequeñas contribuciones individuales) y garantizar recursos públicos iguales «en especie» en vez de dinero, como garantizar la igualdad en los espacios televisivos, en la dotación de papel e imprenta para los carteles, en los instrumentos de las redes sociales, en el uso gratuito de plazas o teatros. También cree necesario institucionalizar un sistema taxativo de incompatibilidades que impida que accedan a cargos políticos quienes no se desprendan de su poder económico, es decir, que garantice la verdadera separación de poderes.

(Publicado en el diario HOY el 22/3/2015)

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(DES)ESPERANZA
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El Zurdo | 17-03-2015 | 19:26| 0

Desesperado por la sangría de votos que los sondeos pronostican a su partido, Rajoy se ha encomendado a la gran esperanza blanca de la derecha patria para retener la Villa y Corte. Según las encuestas que cocina el marido de la campeona de ‘Frozen’ del Congreso, Esperanza Aguirre roza la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Madrid. Por tanto, don Mariano ha tenido que aceptar, a regañadientes, que es la mejor candidata. Amigos, amigos; negocios aparte.

No obstante, el artero presidente, fiel a la táctica de ‘promoveatur ut removeatur’ que tan buenos resultados le ha dado (que se lo digan a Mayor Oreja, Rato o Ruiz-Gallardón), ha hecho un regalo envenenado a su vieja enemiga íntima: «Si sales elegida alcaldesa, dejas la presidencia del PP madrileño». Y si pierde también, porque ya no gozaría de crédito para seguir siendo la lideresa. Por ende, don Tancredo tendría las manos libres para colocar al frente de la principal baronía del reino a su gran apuesta y candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, a poco que consiga un resultado digno el 24 de mayo, lo que está por ver por mucho que maquille su discurso con carmín rojo. Sin embargo, Aguirre, la cólera de Dios, no parece dispuesta a claudicar así como así y ya ha amenazado con no ceder el mando en plaza si se estrella en las urnas.

La batalla decisiva de esta guerra de las dos gaviotas se dirimirá a final de año, cuando se celebren las elecciones generales. Si Rajoy se da un batacazo de aúpa y no logra conservar la Moncloa, tendrá que traspasar los trastos y cortarse la coleta. Entonces, no hay que descartar que Aguirre dé un paso al frente e intente de nuevo hacerse con el liderazgo de la cuadrilla popular, algo con lo que ya amagó sin éxito en 2008, cuando Paquito el chocolatero, el amigo de Correa y el ‘Bigotes’, abortó el motín al darle su respaldo condicional a don Mariano. En pago por este servicio, Rajoy se quemó la mano por el sátrapa levantisco, a quien la tuerta Justicia acabó haciéndole un traje a medida.

Aunque la condesa consorte de Bornos, grande de España y primera mujer en presidir la Comunidad de Madrid por la gracia de Tamayo y Sáez no deja de tirar piedras a propios y extraños, no está libre de pecado. Siempre ha tenido mucho ojo para elegir a ‘hombres de negocios’ como colaboradores y mucha cintura para sortear las responsabilidades políticas por los deslices de su personal de confianza: su número dos ha sido Francisco Granados, en la cárcel tras ser detenido por corrupción en la Operación Púnica; su delfín, Ignacio González, es investigado por la compra de un ático en Estepona; y su consejero de Deportes, Alberto López Viejo, está imputado por el caso Gürtel, en el que también están implicados alcaldes populares de municipios madrileños. De ahí que, cuando dejó la política sin dejarla, fuera contratada por una empresa cazatalentos catalana especializada en seleccionar directivos.

Aun así, esta diestra escapista sigue teniendo tirón electoral, sobre todo entre los nostálgicos del aznarismo. Es un animal político, en el maquiavélico sentido de la palabra. Como Monago, es un verso suelto en el PP, que no duda en tocar las gónadas al jefe en público para ganarse el aplauso de la plebe. Pero si el mayoral extremeño es el barón rojo, ella es la baronesa azul, la encarnación del Tea Party en España, tanto o más liberal que Ciudadanos, tanto o más nacional-católica que Vox y tanto o más populista que esos a los que llama «Podéis».

(Publicado en el diario HOY el 15/3/2015)

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Ella y él
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El Zurdo | 08-03-2015 | 22:23| 0

Él quiere que hablen de él a toda costa, sea bien, mal o regular. Para ello es capaz de cualquier cosa. Lo mismo sale a dar la cara dura para justificar lo injustificable –que se fue de picos pardos a las Islas Afortunadas a nuestra cuenta–, que corre dehesa arriba y dehesa abajo vestido de fosforito, que, comparándose con Los Morancos o José Mota, se ríe de los vecinos del sur con una parodia animada que es una mala imitación de Enjuto Mojamuto y produce vergüenza ajena. Pero la pérdida del pudor es proporcional a la ganancia del poder. Tal es su narcisismo, o tan sorbido tiene el seso por la lengua de serpiente que le asesora con sus ideas redondas, que este emperador desnudo se cree sublime hasta cuando hace el más soberano ridículo. «Parece como si todo aquello que se presentara como nuevo es bueno y, en la mayor parte de las oportunidades, la historia demuestra que ha sido lo peor para nuestros países», advirtió el jueves su jefe, quien llamó a combatir los «inventos artificiales» que «nunca han resuelto nada ni han hecho nada positivo en la historia». Don Mariano aludía a Podemos y Ciudadanos, pero su barón rojo debería aplicarse el cuento.

Mas, por mucho que se empeñe y lo propague a los cuatro vientos con señales de humo, luces de neón o fuegos de artificio, él no hace Extremadura, sino gente como ella. Ella es invisible para propios y extraños. Trabaja de sol a sol todos los días por amor al arte y lo que no es arte, sin rechistar ni cobrar un céntimo. Por no recibir no recibe nunca o casi nunca ni las gracias, aunque siempre lo entrega todo. Nunca o casi nunca se toma vacaciones ni cuando está de vacaciones; siempre está de guardia. Nunca o casi nunca se pide la baja, ni siquiera cuando está enferma. Nunca o casi nunca tendrá una mala palabra, pero sí siempre buenas acciones. Nunca o casi nunca será reconocida con la Medalla al Mérito en el Trabajo, pese a que siempre se adelanta a satisfacer los deseos y demandas de su ‘clientela’. Con mucho oficio pero sin beneficio, es la trabajadora ideal para cualquier patrón, pero ella no tiene más ama que su casa ni obedece a más señor que a su corazón y a sus manos, siempre abiertas y extendidas. Ella es mi madre, pero podría ser cualquiera de esas mujeres trabajadoras que sacrifican formación, profesión y promoción por su familia. Hoy, Día Internacional de la Mujer, también es su día, aunque su trabajo sea imperceptible hasta para las estadísticas económicas, si bien genera una riqueza nacional incalculable. Porque ella es limpiadora, lavandera, cocinera, camarera, puericultora, cuidadora de ancianos, enfermera, psicóloga, asistente social, contable, administradora, maestra… pero, sobre todo, madre. Y este servicio es impagable, aunque bien merece ser retribuido.

Sin embargo, en este país puede salir caro ser madre. «La maternidad está penalizada. Es un realidad muy cruda». Lo dice el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Joaquín Nieto. Según un estudio de la OIT, las mujeres que tras ser madres deciden volver al trabajo cobran un 5% menos que las trabajadoras sin hijos menores a su cargo. ¿Por qué? El informe explica que «después de tener hijos a menudo las mujeres optan a puestos de trabajo a tiempo parcial o con menor responsabilidad». Es el precio que estas proletarias pagan por dedicar más horas a sus proles. Ellas son las heroínas discretas de todos los tiempos. En cambio, la Historia solo recuerda a los padres de la patria. Él, el bombero torero, se cree uno de ellos, pero no es más que un papá Goriot, el hazmerreír del vecindario.

(Publicado en el diario HOY el 8/3/2015)

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Viejo y nuevo bipartidismo
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El Zurdo | 02-03-2015 | 11:33| 0

Esta semana ha tenido lugar en la arena del Congreso el anual debate sobre el estado de la nación. No aguanté ni el primer asalto. Me aburre soberanamente este espectáculo político-circense tan falso como un combate de ‘pressing catch’. Más aún si los principales contendientes son dos sosainas como Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, que no convencen ni a su clac, aunque los palmeros se cuidan mucho de disentir del jefe en público sabedores de que quien se mueve no sale en la foto. Que se lo digan a Esperanza Aguirre o Tomás Gómez.

Como era de esperar, hubo mucho ruido y pocas nueces. El señor presidente aprovechó para abrir oficiosamente la campaña de este largo año electoral con anuncios y promesas electoralistas como la supresión de las tasas judiciales para las personas físicas y la creación de tres millones de empleos hasta 2019 si los españoles le vuelven a dar su apoyo en las urnas. Don Mariano también aprovechó para sacar pecho y jactarse de recuperar a un país «al borde de la quiebra» y sin rescate europeo que valga (el de la banca patria no cuenta, al parecer). Eso sí, amenazó con «la ruina más descarnada», con que «todo lo recién construido se puede deshacer como un azucarillo en el agua» si los españolitos optamos por las «recetas mágicas» que predican Podemos y los de su calaña, entre los que ya incluye a Ciudadanos, temeroso de que le arrebate votos por el centro. En definitiva, su mensaje del miedo fue: «O yo o el caos». ¿Y no son lo mismo?

Por su parte, el líder de la oposición se limitó a restregarle su antigua amistad con Bárcenas y la corrupción. Pero el señor Sánchez no está en disposición de dar lecciones de transparencia ni de limpieza y menos de liderazgo viendo como tiene el patio andaluz y la corrala madrileña, como unos zorros. Don Mariano lo ninguneó, reconociendo tácitamente como verdadero líder de la oposición y rival a Pablo Iglesias.

Por eso, había más expectación por ver qué decía el ‘coleta’ extraparlamentariamente. Y no fue nada del otro jueves. Soltó una de sus homilías. Como dice mi amiga Ro, cuando habla Iglesias, si uno cierra los ojos, parece, a veces, que está escuchando a un cura. No es tan extraño, acaso el socialismo no sea más que la versión atea del cristianismo. Ambos son mesiánicos, tienen vocación universal y anuncian el advenimiento de un nuevo edén. «Marx es el Jeremías del dios histórico y el San Agustín de la revolución», según lo define Albert Camus en ‘El hombre rebelde’. La voluntad divina es sustituida por la idea de progreso. Pero, como explica Camus, «el progreso, paradójicamente, puede servir para justificar el conservadurismo». «Al esclavo, a aquellos cuyo presente es miserable y no tienen el consuelo del cielo, se les asegura que el futuro, al menos, es suyo. El porvernir es la única especie de propiedad que los amos conceden de buena gana a los esclavos».

En fin, esta semana, quizás, hemos asistido en el ruedo ibérico a los últimos coletazos del viejo bipartidismo (PP y PSOE). En paralelo, quizás está emergiendo de forma paulatina un nuevo bipartidismo (Ciudadanos y Podemos), que vestirá las viejas ideas liberales y socialdemócratas con nuevos ropajes. Quizás Albert Rivera sea un versión actualizada de Adolfo Suárez y Pablo Iglesias, con un toque ‘retro’, del Felipe González de 1982. Ya saben, cambiar algo para que todo siga igual.

(Publicado en el diario HOY el 1/3/2015)

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En depresión
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El Zurdo | 23-02-2015 | 19:10| 0

Casi 1,9 millones de personas sufren depresión en España. Ya es el tercer motivo de discapacidad y en 15 años será el primero, según los expertos, que la califican como el problema de salud pública más grave al que se enfrenta Europa.

Contra la «enfermedad de la soledad» el recurso fácil es la pastilla, la píldora azul de ‘Matrix’, la del olvido, la que nos hace vivir en una realidad virtual, ilusoria. Lo difícil es optar por la píldora roja, la que abre los ojos a la verdad, que puede ser dolorosa. Porque es doloroso despertarse y ver cómo tu burbuja de felicidad ha estallado por los aires; aceptar que ya no eres tan imprescindible como te hizo creer tu jefe, que tu riqueza es papel mojado, que eres esclavo de tu propiedad, que Disneyworld no es para tus hijos, que el ave del paraíso es inasible para alguien como tú que se arrastra por el fango con un lastre cada vez más oneroso que te resistes a cortar atenazado por la prudencia y la responsabilidad, disfraces de la cobardía y el miedo. Es doloroso ser consciente de que vives en un confortable gulag, de que eres libre en la medida de tus posibles y no eres lo que tienes, de que lo que quieres no puedes y lo que puedes no quieres…

Hay que remontarse hasta el Neolítico para hallar el origen de nuestra dichosa desdicha: la revolución agrícola, «el mayor fraude de la historia», según la define el historiador israelí Yuval Noah Harari en ‘De animales a dioses’. No domesticamos el trigo; él nos domesticó y nos multiplicamos exponencialmente. «Esta es la esencia de la revolución agrícola: la capacidad de mantener más gente viva en peores condiciones». La agricultura nos hizo pensar que trabajando duro llegaríamos a tener una vida mejor. Error. Caímos en la trampa del lujo, y seguimos cayendo. De jóvenes accedemos a empleos exigentes para ganar dinero que nos permita dedicarnos a lo que nos gusta cumplidos los 35-40. Cuando llegamos a esa edad, tenemos hipotecas elevadas, hijos que van a la escuela, dos coches y la sensación de que la vida no vale la pena sin un buen vino y unas vacaciones caras. Entonces seguimos trabajando como esclavos. Por eso, según los psiquiatras, la depresión suele aparecer con entre 30 y 40 años, «el momento de más productividad y rendimiento laboral». Como dice Harari, «una de las pocas leyes rigurosas de la historia es que los lujos tienden a convertirse en necesidades y a generar nuevas obligaciones».

Ese mundo se está desmoronando con la crisis, que ha privado de lujos a mucha gente que ya no podía vivir sin ellos. Eso deprime también. El economista Santiago Niño-Becerra lo advierte en una entrevista con ‘El Confidencial’: «La economía va a funcionar bien, pero a mucha gente le va a ir bastante mal», va a tener que preocuparse por sí misma y buscarse la vida, lo que le hará sufrir «un choque a nivel mental».

O sea, cada vez más adanes y evas están siendo expulsados del edén-prisión capitalista por Mammón con una mano delante y otra detrás y el ronzal de su libertad atado al cuello. De esta guisa se ven empujados a una vida nómada de cazadores-recolectores para la que no han sido educados. Son libertos adiestrados en la obediencia y la dependencia desde la cuna; la libertad les da miedo, porque su precio es la soledad y la incertidumbre. Les habían enseñado que la felicidad es tener una vida predecible, en la que el mañana ya existe, rodeado del rebaño. Ahora su amo es su estómago, y eso les obliga a no pensar más allá del hoy. Son carne de depresión o de mensajeros del terror que prometen a los lobos esteparios calor y volver al redil a cambio de su alma y su razón.

(Publicado en el diario HOY el 22/2/2015)

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Año de carnaval
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El Zurdo | 16-02-2015 | 18:02| 0

Año electoral, año de carnaval. Nuestros candidatos a ser elegidos para la gloria ya han sacado a pasear su mejor persona (máscara del actor teatral en latín) en busca del votante cautivo y desarmado. Ninguno es lo que parece, pero ¿quién lo es? Es más, ¿quién sabe lo que es? La persona oculta el alma y algunos la ocultan tanto que olvidan que la tienen. Y otros se sobreidentifican tanto con la persona que la confunden con el alma. Están, además, los que confunden su persona con todas las personas, es decir, con la gente, la sociedad, el pueblo, la nación, el mundo, el universo; llámenlo como quieran. También los hay que se creen hipóstasis de la Santísima Trinidad y, más concretamente, la encarnación del Verbo divino o Dios hecho hombre, o sea, el Hijo de Dios. Esos son los más peligrosos.

En nuestro patio patrio hay de todo. Ahí tienen a ese impopular popular disfrazado de Ricardo III, de sonrisa de hiena y mirada distraída, que ha comenzado a llamar a sus puertas recordándoles lo mucho que le deben. Su oscuro mensaje es claro: sin sus mentiras, la verdad es que este país estaría y estará peor. No se fíen, ese está dispuesto a entregar su reino por un caballo.

Tampoco esperen mucho de aquel apuesto galán que posa a su izquierda, sí, el Ken de sonrisa profidén e inmaculada y planchada camisa que baila la yenka. En él ya no creen ni los suyos. Por muchos golpes que dé en la mesa, por muchas cerraduras que cambie su autoridad pende de la Barbie sultana que cuelga de su brazo, ella es la que, en realidad, manda. Lo suyo es una relación de dominación que tiene los días contados, hasta que esta ‘dominatrix’ disfrazada de mamá grande decida que ha llegado el momento de darle un patada en el culo y presidir los funerales de ese rey con planta de Grey y 50 sombras acechándole que, como cantó su tocayo, Pedro Calderón de la Barca, «sueña que es rey y vive / con este engaño mandando, / disponiendo y gobernando; / y este aplauso, que recibe / prestado, en el viento escribe, / y en cenizas le convierte / la muerte, ¡desdicha fuerte!».

A la siniestra de este desdichado verán a un tipo con coleta que esconde su bermeja y dura cara tras una careta de Groucho Marx y se fuma un puro habano subido al carro de la indignación mientras vende un champú anticasta. Le escoltan dos lampiños: uno con aspecto de calculín y otro de comisario político. Este último, por más que lo intenta, no puede disimular bajo su inmaculada túnica farisaica un abultado monedero repleto de bolívares, al menos treinta. Tras ellos, una hierática Evita, porta una bandeja de plata con la cabeza del Bautista, la voz que clama en el desierto, el precursor del Cristo, el enviado delante de él que anunció: «A él conviene crecer; a mí, ser disminuido». El tipo de la coleta, que tiene el evocador nombre de un santo ateo y el verbo de Joaquín Costa, es considerado el Cristo, el mesías, la gran esperanza roja por muchos desesperados. Cuidado, acaso no sea más que otro Simón el Mago, del que cuenta el texto cristiano apócrifo de los ‘Hechos de Pedro’, que, cuando exhibía sus poderes mágicos en Roma, volando ante el emperador Nerón en el foro para probar su condición divina, los apóstoles Pedro y Pablo rogaron a Dios que detuviese su vuelo: Simón paró en seco y cayó a tierra, donde fue apedreado.

(Publicado en el diario HOY el 15/2/2015)

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