Hoy

img
España se vende
img
El Zurdo | 31-10-2013 | 17:05| 0

Si es guiri y tiene pasta, no pierda esta oportunidad. España está en venta a precio de saldo. Este puede ser un otoño fantástico para los cazadores de gangas, ochos días de oro, qué digo, años de oro. Esto es jauja, qué digo, el país de las maravillas. España ha pasado de ser el enfermo de Europa a ser la nueva tierra de promisión, la China del viejo continente. Ya lo dice Botín, el banquero mayor del reino, que de esto sabe mucho: “Todo el mundo quiere invertir en España. Llega dinero para todos. Está llegando dinero a la Bolsa, a la deuda, a los bancos, para hacer inversiones…”. Vamos, para los de siempre. Vale, para millones de españolitos, como esos casi dos millones de hogares con todos sus miembros en paro, lo peor está por llegar. ¡Bah! Lo importante es que para usted, amigo americano, inglés, francés, noruego, alemán, chino, árabe, ruso… este es un momento fantástico para hacer negocios en España, en especial para el estraperlo inmobiliario y carroñear con los ahorros de pensionistas de Texas, jubilados de la Pérfida Albión o fondos soberanos del Golfo.

Se venden pisos vacíos en el extrarradio de grandes ciudades, fincas rústicas, patrimonio público, promotoras, constructoras y toda clase de empresas en quiebra o al borde del abismo. Y a precios muy competitivos, irresistibles. Bien lo sabe Bill Gates, cofundador de Microsoft y ladrón de afortunadas ideas -que se lo digan a Steve Jobs- devenido en filántropo; por eso acaba de convertirse en el segundo mayor accionista de FCC, solo por detrás de Esther Koplowitz, al comprar casi el 6% de los títulos de la constructora, ahogada por las deudas, por en torno a 110 millones de euros. Una bagatela para el hombre más rico del planeta, cuya fortuna supera los 50.000 millones.

La ruina de la mayoría puede ser lucrativa para una minoría, si tiene dinero, claro. El dinero es la medida de todas las cosas. Deme dinero y moveré el mundo. Y como aquí no hay un chavo hay que traerlo de fuera, sea vía exportaciones o inversiones extranjeras. Para eso don Mariano ha abaratado la mano de obra española, dejándola a casi coste chino, a través de una “muy agresiva” reforma laboral, y ha reunido en el ‘banco malo’ todo el ladrillo tóxico y toda la morralla de la banca patria y la ha puesto en venta a precios irrisorios. Ah, y ha subido los impuestos a la plebe mientras apenas ha metido mano al bolsillo de las grandes empresas y fortunas; con lo que España sigue siendo, gracias a engendros como las sicav, un paraíso fiscal encubierto, pero legal, como explica Daniel Montero en El club de los pringaos. La consecuencia es que “las clases medias han sido desplazadas en favor de los beneficios de las empresas”. Y no lo digo yo, lo dice nada menos que el consejero delegado del Grupo Carrefour, George Plassat, que se queja de que la bajada de salarios ha provocado la desaparición de gran parte de sus mejores clientes.

En fin, nuestro toro tiene las venas abiertas y los tiburones y buitres foráneos han olido la sangre y se han lanzado a despedazarlo. Ayer fue Carlos Slim (el amigo rico del expresidente Felipe González) o Warren Buffett, hoy es Gates, mañana será un jeque, un plutócrata ruso o un Madoff de la vida. Con todo, los buitres cumplen una función: limpian la carroña. Y su banquete no ha hecho más que empezar.

(Publicado en el diario HOY el 27 de octubre de 2013)

Ver Post >
Asco de ser español
img
El Zurdo | 21-10-2013 | 16:04| 0

Albert Pla ha dado la nota. Hace días, en una entrevista en ‘La Nueva España’, se le ocurrió decir: “A mí siempre me ha dado asco ser español, como espero que a todo el mundo”. La reacción del Ayuntamiento de Gijón, gobernado por la alcaldesa Carmen Moriyón, de Foro Asturias, con el apoyo del PP, fue suspender ipso facto la actuación que el cantautor catalán tenía prevista en el Teatro Jovellanos el día 25 por proferir “un grave insulto”. La regidora cacereña, Elena Nevado, tampoco volverá a contratar más a Pla porque “se ha pasado tres pueblos”, pero optó por mantener el espectáculo que la noche del sábado 19 dio en el Gran Teatro, pues si no hubiera tenido que indemnizarle con 7.000 euros.

Tan hipócrita es una como otra. Nevado porque viene a decir que Pla no es digno de actuar en Cáceres pero la dignidad tiene un precio: 7.000 euros. Y Moriyón y compañeros mártires porque ¿no sabían quién es Albert Pla? Pues le avala una carrera musical de 25 años preñada de letras y declaraciones provocadoras. Vamos, no me digan que no sabían que es un Cristobita que no deja títere con cabeza, un ingenioso bufón que se ríe hasta de su real sombra, un ‘enfant terrible’ y sinvergüenza con los arrestos para señalar las vergüenzas del emperador, un independiente, que no es igual que independentista, a quien, como a Nietzsche, le es tan odioso seguir como guiar. ¿No han escuchado su tema ‘Viva Espanya’?, en el que suelta lindezas como: “Pisha me dijo el arcalde / Pisha, ¿tú de ke vaas? / esto es un pueblo de estrellas / esto es un pueblo de STARS / Todos somos prisioneros / del pueblo donde nacimos / eso si kes ser vicioso…”.

Hipócrita también es esa mayoría absoluta silenciosa que se rasga las vestiduras cuando alguien se atreve a cantar las verdades del barquero y se pedorrea de las banderas, sean del color que sean, mientras calla ante las mentiras del poder y permite que este la trate como mierda. Hoy todo españolito de bien siente asco de ser español. Quién no sintió asco cuando vio a Ana Botella defender la candidatura olímpica de Madrid. Quién no siente asco cuando oye a Botín decir que “es un momento fantástico para España; llega dinero de todas partes” y mira su agujereado bolsillo y las cifras de paro y pobreza. Quién no siente asco de este país acaudillado por mentirosos a sobresueldo de trepas y mangantes de cuello blanco, donde la corrupción es real; donde se rescata antes a los bancos que a las personas; donde los que más tienen aportan menos a la caja común; donde ir a la Universidad y hacerse viejo serán lujos al alcance de pocos afortunados; donde la justicia se paga cara; donde se recorta en sanidad, educación y cultura y se aumentan los fondos que los partidos reciben del Estado; donde el egoísmo regional se antepone a la solidaridad nacional, lo mío a lo nuestro; donde Montesquieu ha muerto y lo políticamente correcto es la censura disfrazada de cortesía; donde los más jóvenes y brillantes deben emigrar, al tiempo que crece la legión de esos ‘veintegenarios’ a los que canturreaba Pla, esos jóvenes pero ancianos que ya nacieron cansados, sin estudios, sin trabajo, ni cobardes ni valientes ni revolucionarios, mudos y algo sordos y que, aun teniendo muy claro quiénes son los culpables, se callan y pasan de ‘to’, de ‘to’, de ‘to’.

Mas, como también cantaría Pla, “aunque tú seas mierda / esta tierra es tu letrina / no llores más y límpiala con tu sonrisa / es tu alegría quien tira de la cadena”.

(Publicado en el diario HOY el 20/10/2013)

Ver Post >
Mentiras sin piedad
img
El Zurdo | 17-10-2013 | 20:24| 0

El señor Montoro no tiene un pelo de tonto y pretende tomárnoslo cuando asegura, sin despeinarse, que los salarios no están bajando sino moderando su crecimiento. Una mentira que por más que se repita mil veces no se convertirá en verdad, porque la contradicen hasta las estadísticas de la Agencia Tributaria y los patronos. Montoro, arteramente, hizo de la excepción regla, pues, en efecto, las remuneraciones subirán este año menos del 0,6%, pero solo para dos de cada diez asalariados. Sin embargo, según UGT, desde 2010 vienen descendiendo los salarios reales, es decir, los precios han subido más que los sueldos, y entre 2012 y 2013 los trabajadores acumulan una rebaja real de diez puntos porcentuales. Esa pérdida de poder de compra se espera que sea inferior al final del año, ya que los precios sí que están moderando su crecimiento: la tasa interanual del IPC bajó en septiembre al 0,3%.

Pese a ello, el menguante sueldo de una creciente legión de curritos se lo comen los recibos de la luz, el gas o el agua, que se han disparado desde que empezó la crisis. Para muestra, un botón: en España la factura de la electricidad doméstica, cuyo gráfico no entendemos, según la OCDE, se ha encarecido, palabrita de Eurostat, un 88% desde 2006, lo que aún es más difícil de entender, tanto como el déficit de tarifa que reclaman las eléctricas con enchufes y cables en suelo patrio, que son cinco, como las familias de la Cosa Nostra de Nueva York.

En resumidas cuentas, los ingresos de la mayoría de los españoles no dan para ir muy lejos, ni siquiera para llegar a final de mes en el caso de los tres millones que viven con menos de 307 euros mensuales, según Cáritas, y los dos millones de hogares con todos sus miembros en paro, pues tienen las patas tan cortas como las mentiras del contable del reino. Pero siempre ha habido clases, y unos tanto y otros tan poco, desigualdad que va a más. Hay 402.000 millonarios en nuestro país, 47.000 más que hace un año, según Credit Suisse. Estos tienen las patas tan largas como las manos y, en cuanto don Cristóbal, cachiporra en mano, intenta atraparlos, corren que se las pelan hasta paraísos donde los brotes sean verdes de verdad, como los billetes de dólar, no como los que atisbaron el miope de Zapatero y adláteres y ahora vislumbran el mentiroso de Rajoy y compañía. Sí, porque la de Montoro no ha sido la única ni la ultima mentira del Gobierno. A los dos días, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría anunció a bombo y platillo que se han cazado en 18 meses a 520.000 personas que cobraban de manera fraudulenta el paro. Luego el Ministerio de Empleo aclaró que solo 60.000 han perdido su prestación en los últimos seis meses. Y recuerden cuántas veces Rajoy dijo que no subiría los impuestos ni que tocaría las pensiones o puso la mano en el fuego por Bárcenas, para quien, a falta de sueldo, buenos son sobresueldos o sueldos en sobre.

Y no me vengan con que son mentiras piadosas o nobles, como las defendidas por Platón para mantener el orden social. Son mentiras sin piedad con un maquiavélico objetivo: aferrarse a la poltrona. Porque aquí, una vez cogida, casi nadie renuncia a soltarla, por más veces que se le haya cogido en un renuncio. Así que, ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará. Pero les advierto, parafraseando a Bertolt Brecht, que el que no conoce la mentira es simplemente un ignorante; pero el que la conoce y la llama verdad, ¡ese es un criminal!

(Publicado en el diario HOY el 13/10/2013)

Ver Post >
Elogio del pequeño burgués
img
El Zurdo | 08-10-2013 | 11:27| 0

Todo proletario lleva un pequeño burgués dentro. Sueña con tener su negocio, sea tienda, huerto, taller, camión o restaurante, con ser su propio dueño y señor, aunque eso le suponga echar más horas en el tajo a cambio de una remuneración variable y en muchos casos inferior a la que obtendría trabajando para otros. Quizás sea porque el sentido de propiedad forma parte de la condición humana. De hecho, una de las primeras palabras que aprendemos de niños es “mío”. No obstante, creo que los principales motivos son el deseo de autonomía y la sensación de libertad y dignidad que se tiene haciendo lo que se quiere, como se quiere y cuando se quiere. Aun así, son pocos los curritos que se dejan llevar por ese impulso; les puede más el miedo al fracaso. Si bien el paro ha sido un acicate para que gente sin oficio ni beneficio se aventure a montárselo por su cuenta. A la fuerza ahorcan.

Sin embargo, la pequeña burguesía tiene mala prensa, pese a representar la mayor clase del mundo. En ‘Elogio del anarquismo’, el profesor de Ciencias Políticas y Antropología James C. Scott lo achaca al desprecio marxista hacia ella, a la que, en contraste con las dos grandes clases antagónicas, proletariado y capitalistas, considera ni chicha ni limoná, porque la forman en su mayoría pobres, pero capitalistas; pueden, de vez en cuando, aliarse con la izquierda, pero son amigos de conveniencia, “compañeros de ruta capitalista”, que diría Mao, y su lealtad no es fiable pues desean convertirse en grandes capitalistas.

Para Scott, esa aversión también tiene un origen que comparten el antiguo bloque soviético y las grandes democracias capitalistas: casi todas las formas de pequeña propiedad tienen los medios de eludir el control del Estado; resulta difícil vigilarlas y fiscalizarlas; se resisten a la regulación debido a la complejidad, variedad y movilidad de sus actividades. Por ello, los gobiernos prefieren las grandes empresas, aunque suelen ser menos eficientes e innovadoras, amén de que estas se garantizan un sillón en ‘los consejos de administración’ del poder gracias a sus profundos bolsillos. Quien paga manda y controla la puerta giratoria.

Por eso, ahora que las arcas públicas andan caninas y el paro por las nubes, el Estado ha estrechado el cerco sobre autónomos y microempresas, intensificando las inspecciones de trabajo y la persecución de los que no pagan el IVA, mientras, en cambio, hace la vista gorda con las grandes, responsables del 72% del fraude fiscal. Y eso que a nuestros gobiernos central y regional se les llena la boca con las palabras “emprendimiento” y “autoempleo”. Mas del dicho al hecho hay un trecho y las ayudas públicas son pocas y llegan tarde y mal. Veremos si esto se arregla con la nueva Ley de Emprendedores. Para más inri, el Gobierno ha subido de facto las cuotas que los autónomos deben pagar a la Seguridad Social. También tarde y mal pagan las morosas administraciones públicas a sus proveedores. Sin contar con que los bancos mantienen ‘secuestrado’ el crédito pese al generoso rescate pagado por todos.

Más les vale a nuestros gerifaltes apretar menos a la pequeña burguesía, pues “sus sueños frustrados son la yesca habitual del fermento revolucionario”, advierte, contradiciendo a Marx, Scott, para quien “una sociedad en la que predominen los pequeños propietarios y comerciantes se acerca más a la igualdad y la propiedad popular de los medios de producción que cualquier sistema económico concebido o por concebir”.

(Publicado en el diario HOY el 6/10/2013)

Ver Post >
Nacionalismos
img
El Zurdo | 03-10-2013 | 18:07| 0

Nacionalsocialismo es un oxímoron del que Hitler hizo ideología, una unión contra natura que engendró un monstruo. Por eso me apabulla que formaciones políticas que se declaran socialistas o progresistas sean a la vez nacionalistas radicales, pues la verdadera izquierda siempre ha abanderado el internacionalismo. El nacionalismo es retrógrado, conservador, excluyente, xenófobo. Es atávico, una estatua de sal que se alimenta de un pasado mitificado. Su anhelo es regresar al futuro, a esa Arcadia que solo está en sus sueños de grandeza. Aunque se disfrace de democrático, tiene vocación totalitaria. Antepone la tribu al individuo y sacrifica la libertad en aras de unas falsas fraternidad e igualdad. Es egoísta e insolidario, siembra por doquier las semillas del miedo, la avaricia y la sospecha, como bien advirtió el sabio de Tagore, un indio cosmopolita.

El nacionalista es un niño que teme ser libre, que se refugia en los asfixiantes brazos de la posesiva madre patria; pero hay amores que matan. Es un paranoico que ve un enemigo en todo aquel que no está con él. Considera que el problema es el otro, por lo que la solución final pasa por deshacerse del otro, bien expulsándolo o aniquilándolo. No piensa, siente; no razona, cree; no apela a la razón, sino al corazón o a las gónadas. Es como un toro bravo: si le pones delante la bandera a modo de capote, embiste, y si le picas, cornea. Es miope, no ve más allá de la enseña nacional, sea rojigualda, estelada o ikurriña. Si la religión era para Marx el opio del pueblo, el nacionalismo “se parece al alcohol barato: primero te emborracha, después te ciega, y después te mata”, como dijo el diplomático estadounidense Daniel Fried al comentar la situación en los Balcanes en 2007.

Para el nacionalista, la nación y el Estado (su aspiración y expresión jurídica y política) son un organismo natural que está por encima de la persona. El jurista austriaco Hans Kelsen, uno de tantos judíos que se exiliaron a EE UU huyendo del nazismo, rechazaba esa concepción que, a su juicio, escondía el propósito autoritario de reforzar la acrítica sumisión del ciudadano al poder de aquellos hombres que lo ejercen no en su propio nombre sino bajo la máscara del Estado. Por eso el nacionalismo es -como decía el doctor Johnson del patriotismo, que no es sino el nacionalismo de uniforme y con herretes- “el último refugio de los canallas”.

En realidad, el Estado (y la nación) es un constructo social, un ente artificial o, como dice Kelsen, “únicamente un sistema normativo cuya validez el conocimiento sólo puede presuponer como hipotética”. En plata, uno no es de donde nace sino de donde pace; o como dicen los de Bilbao, nacemos donde nos da la gana. “Donde quiera que se esté bien, allí está la patria”, Cicerón dixit. Por ello, cada uno tiene derecho a decidir dónde pace y de dónde se siente, es lo propio de una democracia. Yo, aunque no renuncio de mis orígenes, hago mías estas palabras de la filósofa Hannah Arendt, quien nació alemana y judía y, tras retirarle la Alemania nazi la nacionalidad en 1937, fue apátrida hasta que logró la estadounidense en 1951: “Nunca en mi vida he ‘amado’ a ningún pueblo ni colectivo, ni al pueblo alemán, ni al francés, ni al norteamericano, ni a la clase obrera, ni a nada semejante. En efecto, sólo ‘amo’ a mis amigos y el único género de amor que conozco y en el que creo es el amor a las personas”.

(Publicado en el diario HOY el 29/9/2013)

Ver Post >
La puerta giratoria
img
El Zurdo | 26-09-2013 | 20:16| 0

La puerta giratoria que comunica el ‘lobby’ de las corporaciones y la planta alta de la Administración tiene un tráfico de aquí te meneo. Que se lo digan a Rodrigo Rato, el mejor ministro de Economía de la democracia para Botín. Será por eso que don Emilio le ha hecho una de esas ofertas que no se pueden rechazar; aunque Rato es de los que saben decir no. Ya rehusó la corona que le ofreció hasta dos veces su padrino. Y a Aznar no le quedó otra que dejar caer la gracia de su dedazo en su mamporrero, un gallego como Dios manda que hace el don Tancredo como nadie.

Pero Rato estaba llamado a mayores empresas. En 2004 fue nombrado director gerente del Fondo Monetario, situándose en el quicio de la puerta giratoria. Desde tamaña atalaya no vio, o no quiso ver, la que se nos venía encima; si bien ya había dado síntomas de su miopía cuando, de la mano de su fiel y corto de miras lazarillo, Jaime Caruana, al que colocó de gobernador del Banco de España y luego en el FMI, no atisbó lo que había más allá del globo de ladrillos que infló liberalizando el suelo, soltando la correa a bancos y cajas y haciendo la vista gorda sobre las cópulas de estos con promotores y munícipes.

Rato dimitió del Fondo en 2007, abandonando el barco, como el capitán del ‘Costa Concordia’, justo antes del naufragio. No sería la última vez. Tras cruzar la puerta giratoria y pasar por el banco de inversiones Lazard, Criteria (el holding de La Caixa) y el Santander, presidió Caja Madrid, timoneando su malsana y forzada fusión con Bancaja y otras cinco entidades, de la que nacería Bankia, un gigante con pies de ladrillo. El cuento de la gran caja del PP acabó como el de la lechera y con Rato en la calle e imputado por varios delitos relacionados con la quiebra de Bankia, cuyos pedazos acabó pegando papá Estado con dinero de todos. Dicen que don Rodrigo dejó el banco presionado por su antaño amigo, Luis de Guindos, otro habitual de la puerta giratoria que, tras ser secretario de Estado con Rato, pasó por, entre otros sitios, Lehman Brothers hasta su bancarrota en 2008 (desencadenante de la crisis financiera) y Endesa antes de que Rajoy le concediera la cartera de Economía. No obstante, pese a su imputación y ser tachado de quinto peor alto ejecutivo de 2012 por la revista Bloomberg Businessweek, Rato no tardaría en ser contratado por Telefónica y, de nuevo, el Santander, puestos que compaginará con la pensión de 35.900 euros anuales que cobra del FMI.

Rato y De Guindos no son ni mucho menos los únicos servidores de la cosa pública en atravesar la puerta giratoria. Una quinta parte de los consejos de administración de las mayores empresas de España está compuesta por expolíticos de todos los colores: Felipe González (Gas Natural); Aznar (Endesa); los exministros socialistas Boyer (Red Eléctrica), Borrell (Abengoa), Solbes (Enel y Barclays) y Elena Salgado (Endesa); los exministros del PP Piqué (OHL), Matutes (Santander), Acebes (Iberdrola), Zaplana (Telefónica)… Tres de cada diez ministros de los gobiernos de González, Aznar y Zapatero se han pasado al lado oscuro.

Ahora quizás entiendan Gürtel, el caso Bárcenas, el escándalo de los ERE y por qué eléctricas, bancos, Telefónica, etc. gozan en este país de los privilegios legales y fiscales de los que gozan. Nadie muerde la mano que le da o puede dar de comer.

(Publicado en el diario HOY el 22/9/2013)

Ver Post >
Deprimidos
img
El Zurdo | 24-09-2013 | 17:42| 2

El final de las vacaciones llegó y tú te deprimirás…, si eres un españolito de bien, pues los de mal llevan de vacaciones forzadas y no remuneradas meses, si no años. Los primeros han caído en depresión por tener que volver al tajo; los segundos están deprimidos por no tener adónde volver. La crisis ahonda y alarga la depresión de unos y otros porque no ven el porvenir. El que tiene trabajo vive con el temor a la enésima rebaja salarial o al despedido. Al que no lo tiene se le agota la esperanza en ser contratado. Síntomas de esta endémica depresión nacional son: los casos de esta enfermedad han aumentado un 20% desde el inicio de la crisis y el Teléfono de la Esperanza recibió en 2012 un 30% más de llamadas que en 2011.

La generación de mis padres pasó casi toda su vida laboral en el mismo trabajo, a lo más se mudó una vez de barrio y planificó cuándo casarse, tener hijos y hasta jubilarse. Su historia vital era sólida, lineal y predecible, como una película bien montada. En cambio, el lema del nuevo capitalismo imperante es ‘nada a largo plazo’, como dice el sociólogo Richard Sennett en ‘La corrosión del carácter’. Ese lema, explica, “desorienta la acción planificada, disuelve los vínculos de confianza y compromiso y separa la voluntad del comportamiento”; porque “significa moverse continuamente, no comprometerse, no sacrificarse”, ir a la deriva de empleo en empleo, de lugar en lugar, lo que corroe el carácter. Las vidas de las nuevas generaciones están hechas de fragmentos y son como una montaña rusa. En el neocapitalismo todo y todos son comercializables, fexibles, contingentes, temporales, líquidos, que diría el sociólogo Zygmunt Bauman. Nada es para siempre, y el trabajo menos. Eso se traduce en vínculos laborales, vecinales e, incluso, familiares débiles, superficiales y de corta duración. Ello quizás explique el auge de las redes sociales en Internet, porque permiten mantener relaciones virtuales y laxas, sin compromisos.

Este nuevo capitalismo, gestado en los 80, ha supuesto la muerte de Dios anunciada por el Zarathustra nietzscheano; porque en un mundo cortoplacista y contingente como este ya no tiene cabida una religión como el cristianismo basada en dogmas, verdades trascendentes y una promesa de salvación y vida eterna tras la muerte y resurrección de la carne. Todo eso cae muy lejos. Quizás por eso proliferen, en su lugar, las sectas milenaristas y apocalípticas que predican que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina. La gente necesita tener fe en algo, sea en Dios, Marx, Billy Wilder o Messi; aunque los que triunfan son los que tienen fe en sí mismos.

Ese es el primer antidepresivo que les receto para mantenerse a flote en estas arenas movedizas. El segundo es ‘carpe diem’, vivir el momento; no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy, pues el mañana no existe; e ir pasito a pasito, porque ‘piano, piano se arriva lontano’. El tercero es que, si nada es para siempre, tampoco lo es el sufrimiento; no hay mal que cien años dure. Y el último de mi ‘tetrafarmakon’ se lo debo a mi amigo Alejandro Medina, quien, tras visitar el escenario de la batalla del Little Bighorn en la que el temerario coronel Custer y su Séptimo de Caballería murieron con las botas puestas ante los indios, la lección que sacó es: “no importa que ganes o pierdas, sino que luches con dignidad”.

(Publicado en el diaro HOY el 15 de septiembre de 2013)

Ver Post >
Maleducados
img
El Zurdo | 11-09-2013 | 11:47| 0

Estoy de acuerdo con el ministro Wert en una cosa: es necesaria una reforma educativa. Lo confirma que casi la mitad de los españoles han dejado de estudiar antes de los 18 años, es decir, no han cursado estudios superiores, según un informe de la OCDE, el club de los países ricos. Y a más instrucción más posibilidades de encontrar trabajo: están parados el 26,4% de los que han acabado ESO, el 19,2% de los bachilleres y el 11,6% de los universitarios. Esto, explica, en parte, el elevado desempleo, sobre todo, juvenil, porque muchos dejaron las aulas con entre 16 y 18 años para subirse al andamio o vender pisos, atraídos por el ‘boom’ del ladrillo.

Ahora bien, la reforma de Wert tiene un tufillo totalitario y nos retrotrae a una enseñanza de palmeta y escapulario. Devuelve a la Iglesia Católica la influencia perdida en la educación -pese a que nuestro Estado es aconfesional, que no laico-, equiparando la Religión con las asignaturas troncales como Lengua y Matemáticas, pues contará para las becas, la media del curso y repetir. También recoge otras demandas de los obispos, como la financiación pública de los centros que separan chicos y chicas y la eliminación de la polémica Educación para la Ciudadanía (EpC). En su lugar, las alternativas a la Religión serán Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores Éticos en Secundaria. Los críticos con EpC la tachaban de sectaria, de transmitir la doctrina zapaterista; pero temo que se haya cambiado el libro rojo por el azul y que el PP convierta las materias de Valores en su particular catecismo.

Con todo, lo peor es que el modelo educativo de Wert y Rajoy es selectivo, clasista y elitista, pero no solo porque cierra las puertas de la universidad a quienes no son ni ricos ni brillantes, elevando la nota requerida para recibir beca, sino también porque exacerba lo que el profesor James C. Scott llama “la gran tragedia del sistema de educación pública”, que es “una factoría que produce un único producto”. ¿Y cuál es este producto según Scott? “Es una cierta forma de inteligencia analítica, de concepción muy estrecha y que, se supone, puede ser medida mediante exámenes”. Y la Lomce recupera las franquistas “reválidas”, que los alumnos deberán superar al finalizar cada etapa educativa para pasar a la siguiente. Asimismo, cada universidad o facultad puede añadir una prueba de acceso propia. El alumno que suspenda la “reválida” del final del Bachillerato podrá acceder a la FP de grado superior.

Con ello se pretende “fomentar la competitividad y la cultura del esfuerzo”. Por ende, los estudiantes se juegan su futuro en un carta: su movilidad social y laboral y sus oportunidades en la vida dependen fundamentalmente de un examen. Eso desatará una carrera de ratas, intensificará la lucha por entrar en las escuelas con mejor reputación.

Pero, como advierte Scott, quienes cateen esos exámenes que evalúan la inteligencia analítica pueden estar dotados de otras muchas formas de inteligencia (emocional, ética, creativa, artística, mecánica…) que el sistema educativo no enseña ni valora y que, como mucho, solo hallan un lugar marginal o secundario en actividades extraescolares o estudios de FP o universitarios desprestigiados, concebidos como limbos donde acaban los tontos, descarriados y maleducados.

(Publicado en el diario HOY el 8/9/2013)

Ver Post >
Yo aún tengo un sueño
img
El Zurdo | 04-09-2013 | 10:52| 0

Hace cincuenta años, un gran americano, Martin Luther King, tuvo un sueño. Ese sueño se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de negros quemados en la llamas de la injusticia. Pero ese sueño “sigue sin cumplirse” y “parece aún más difícil de alcanzar”, como ha reconocido el propio Obama, el primer presidente negro de EE UU, porque “la pobreza arroja una sombra sobre nuestra juventud” y “la posición de todos los trabajadores, independientemente de su color, se ha erosionado” y, “a pesar de que los beneficios empresariales se han disparado, así como los pagos a unos pocos afortunados, la desigualdad ha aumentado de manera constante”. Como dice Obama, la “gran asignatura pendiente” es asegurarse de que el sistema económico, aquí, allá y acullá, ofrece “una oportunidad justa para la mayoría” y esa tarea “no será fácil”. Porque cincuenta años después no solo el negro, la mayoría del pueblo cada vez es menos libre. Cincuenta años después, la vida del pueblo está atenazada por las cadenas de la discriminación aun cuando viva en una supuesta democracia; el pueblo apenas cuenta para los poderes públicos, tiene voto pero no voz. Cincuenta años después, cada vez más gente vive en una creciente isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material; languidece en las esquinas de la sociedad víctima del paro, las subidas de impuestos y los recortes, y, sobre todo la juventud, debe vivir de la caridad familiar o la beneficiencia, o exiliarse.

Pero no nos hundamos en el valle de la desesperación. A pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño que creía que se estaba haciendo realidad hasta que hace seis años la violenta sacudida de la crisis me despertó de él y me devolvió a una realidad de pesadilla. Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: que todos los hombres son creados iguales. Sueño que un día los hijos de las comunidades del sur y los de las del norte se podrán sentar juntos a la mesa de la hermandad, sin que los segundos exploten a los primeros y los acusen de vagos y maleantes. Sueño que un día mis tres hijos vivirán en un país en el cual podrán seguir gozando de sanidad y educación públicas de calidad, acceder a la cultura y la universidad aunque no sean ricos ni brillantes, trabajar con unas condiciones, un salario y una indemnización por despido dignos, jubilarse con una pensión digna y no tendrán que emigrar para ganarse el pan. Sueño que un día nuestros políticos no vivirán de la política y lo harán todo por el pueblo, para el pueblo pero con el pueblo. Sueño que un día la economía estará al servicio de la ciudadanía. Sueño que un día el 1% de la población no acumulará el 99% de la riqueza. Sueño que un día no será necesario abrir comedores para niños malnutridos ni en verano ni nunca. Sueño que un día no veré mendigos por las calles, ni colas ante Cáritas, los bancos de alimentos y la oficina de empleo. Sueño que un día todos pagaremos a la caja común según nuestra capacidad y recibiremos de ella según nuestras necesidades. Sueño que un día el desahuciado tendrá el mismo derecho a una segunda oportunidad que un banco o una empresa en quiebra. Sueño que un día se aplicará al rico la misma justicia que al pobre. Esta es nuestra esperanza.

(Publicado en el diario HOY el 1/9/2013)

 

Ver Post >
'Adolesveinte'
img
El Zurdo | 27-08-2013 | 11:30| 0

Los jóvenes cada vez tardan más en irse de casa de sus padres. Solo dos de cada diez españoles de entre 16 y 29 años están emancipados, según un informe del Consejo de la Juventud de España (CJE). La vida ahí afuera no está para aventuras en solitario, ni siquiera en pareja. Las principales causas son el paro y la precariedad laboral. El 56,14% de los jóvenes menores de 25 años (en Extremadura más del 63%) está desempleado, según la última EPA. Y los que trabajan tienen, en su mayoría, un contrato temporal, que dura entre cuatro meses y un año, y a tiempo parcial, de unas pocas horas al día. Para más inri, su formación y talento están desaprovechados porque deben desempeñar trabajos que requieren una cualificación muy por debajo de la adquirida. En consecuencia, están mal pagados, no llegando a cobrar ni mil euros mensuales. Por tanto, comprar o alquilar una vivienda se han convertido en una quimera para ellos. Según el CJE, los jóvenes deberían ver incrementado su sueldo una media del 80%, para soportar una hipoteca o un alquiler que suponga hasta el 30% del salario (como recomienda la UE).

Los jóvenes son las principales víctimas de la dualidad de nuestro mercado laboral: hay unos trabajadores muy protegidos y otros que rozan la servidumbre. La reforma laboral de Rajoy aspira a reducir esa dualidad, pero igualando por abajo. Es decir, favorece la precarización y la proletarización de la clase media, abaratando el despido y dando manga ancha a las empresas para bajar los salarios y reducir o aumentar la jornada a conveniencia. Así, se está desprotegiendo a los protegidos sin proteger más a los desprotegidos. Sin embargo, no es suficiente para la patronal, que quiere negociar con los sindicatos fórmulas para «flexibilizar» la contratación; en plata, pide barra libre para contratar de forma temporal y a tiempo parcial y por un sueldo de hambre. La CEOE pretende institucionalizar lo que ya es una realidad: los ‘minjobs’. Su argumento: es mejor trabajar pocas horas y por una mierda que no trabajar. Cierto, pero la dignidad también tiene un precio, aunque cada vez sea más bajo para la mayoría silenciosa y resignada. Señores, de tanto apretar las tuercas se están pasando ya de rosca.

Ante este panorama, nuestros polluelos no se deciden a echar a volar del nido hasta que cumplen los 30 o más allá. Por ende, tardan más en madurar, alargando su adolescencia. Estamos criando una generación de ‘adolesveinte’ e, incluso, ‘adolestreinta’, que no ven más salida que vivir de sus padres hasta que puedan vivir de sus hijos. Es eso o hacer las Américas o las Europas: en lo que va de año han emigrado 40.000 titulados, según el CJE. Es lo mismo que está haciendo el país: buscando en el extranjero la salida a la crisis, encomendándose a las exportaciones y la llegada de turistas. Pero para vender más hay que ser más competitivos, ofrecer mercancías más baratas que la competencia; para ello, estamos abaratando la mano de obra y, de paso, hundiendo más el consumo interno. Nuestra economía (y me temo que también nuestra política) se está achinando, para alegría del presidente de Mercadona. En definitiva, se está creando en España una sociedad de eternos adolescentes esclavizados y con miedo a la libertad, el caldo de cultivo ideal para seguir instaurando un totalitarismo ‘light’ con una fachada democrática.

(Publicado en el diario HOY el25/8/2013)

Ver Post >
Sobre el autor El Zurdo

Últimos Comentarios

genadiew_7077 02-10-2017 | 17:37 en:
Choque de nacionalismos
veintitresydoce 25-05-2016 | 16:46 en:
Regreso al futuro

Otros Blogs de Autor