En este último viaje a Colombia he tenido la suerte de poder conocer esta hermosa ciudad.
Haciendo una analogía con Brasil, si Bogotá fuera Sao Paulo, Cartagena seria Salvador de Bahía…
Se encuentra en un lugar privilegiado, su particular geografía hizo que se convirtiera en una de las urbes más importantes del vice reinado español en Sudamérica. Sus murallas y fuertes, todavía muy bien conservados, son testigos de inúmeras batallas contra Piratas q sin éxito han intentado invadir esta ciudad hasta hoy indestructible.
Es una verdadera delicia pasear por las calles del centro amurallado. La verdad es que comprendo porque viene gente de toda Latinoamérica a celebrar su boda. Realmente tiene un encanto muy especial.
Desde luego es un ejemplo de cómo se puede explorar el casco histórico de una ciudad. En otros rincones del mundo, incluyendo donde he nacido, deberíamos aprender bastante sobre esto.
Si tenéis oportunidad, como viaje complementario sobre todo para amantes de la naturaleza, aprovechad para conocer algunas de las islas del archipiélago de Rosario q esta a muy pocas millas de la ciudad. El viaje es muy barato y realmente merece la pena. Esta todo bastante bien preservado por lo que permite que el enorme Recife de coral de sus costas mantenga intacta miles de especies marinas para todos los gustos.
Aunque la gastronomía no es para mí el punto fuerte de Colombia, si que encontré aquí colaciones que me llamaron la atención. La fusión entre frutas tropicales, salsas variadas, pescados y mariscos me sorprendieron bastante. Merece la pena pedir ceviches costeños que poco o nada tienen que ver con el peruano y que igualmente resultan muy apetecibles en climas tan cálidos y húmedos.
Tenéis que perder tiempo conociendo cada recoveco de la ciudad. El centro histórico es increíblemente grande y bonito. Cada plaza, zaguán, claustro, patio interior, iglesia es una sorpresa. Además es más que recomendable escoger algún punto de una puesta de sol en el mar agarrando un excelente habano regado con un ron añejo de la región.
Me comentaron que era un poco pesado caminar por las calles porque algunos locales “acosaban” directamente al turista. Yo tuve la suerte de coincidir con la Cumbre de las Américas por lo que pude contar con la presencia de más de 1500 policías que estaban merodeando y realmente no sentí el mínimo agobio.
Me hizo mucha gracia escuchar de los oriundos que Obama ha sido el mejor alcalde de Cartagena de siempre. El hecho de que este hombre haya hecho noche por primera vez en este país ha conseguido hacer mas obras en la ciudad en dos meses que muchos de los Presidentes Municipales en toda su legislatura. Que vengan más cumbres, si posible una cada seis meses, me comentaba un taxista al son del pegadizo Vallenato…




