Blogs

Carlos Pajuelo

Escuela de Padres

Padres y madres educando en el buen trato

Educar en el buen trato para combatir el mal trato.

Educar en el buen trato para combatir el mal trato.

En esta búsqueda ansiosa de la felicidad nos estamos equivocando todos. Nos estamos equivocando porque estamos poniendo el objetivo de nuestras vidas en esquivar, como sea,  los problemas propios y ajenos.

Nos estamos convirtiendo en una sociedad que interpreta que, apoyar, guíar, educar, enseñar, “cuidar” es un sacrificio. Y así andamos en las familias con la sensación de que cuidar-educar hijos es un fastidio, que cuidar a nuestros mayores es un fastidio. ¿Cuidar de los que queremos acaso es un castigo? ¿Qué estamos trasmitiendo a nuestros hijos? ¿Que cuidar, confortar, guiar, aliviar al que pasa por situaciones difíciles es un rollo y mejor que cada cual cargue con lo suyo? Con qué facilidad miro por mi comodidad y qué poco me importa el sufrimiento de los que me rodean.

¿Y si en vez de desperdiciar nuestras energías en la búsqueda obsesiva de la felicidad paradisiaca nos centráramos más en practicar el buen trato a los demás?

Si, tratar bien a los que nos rodean como manera de combatir, desde la raiz, tanto maltrato.

El buen trato se enseña y se practica en casa, si. Pero también se enseña y se debe practicar en las escuelas, institutos y universidades; en los hospitales; en todas y cada una de las oficinas; el buen trato se manifiesta allí donde haya comunicación e interacción.

El buen trato en  la familia consiste en las diferentes manifestaciones de cariño, cuidado, apoyo, en los buenos ejemplos que reciben nuestros hijos e hijas por parte de toda la familia; en querer y sentirse querido, en sentirse querido, queriendo.

Cómo se enseña el buen trato en familia:

Mediante el cariño, ese amor que se viste de te quieros, dichos con convicción, con seguridad, en cualquier momento. Ese cariño que dice muchas veces:¡vamos!, te apoyo, vamos a intentarlo otra vez, no te desanimes, sigue, confía en ti. Haced que vuestros hijos se sientan queridos incondicionalmente. ¿Incondicionalmente? Pues claro, porque a los hijos les mostramos nuestro afecto y cariño siempre, hasta cuando se equivocan… y cuando se equivocan pues los queremos y justo por eso porque los queremos, porque nos importan les aplicamos consecuencias.

Buscando momentos para escuchar a los hijos. Muchas veces tenemos la sensación de que no hablamos lo suficiente con nuestros hijos pero es que hay que priorizar buscar momentos y un espacio para hacerlo, no es cuestión de cantidad sino de calidad. Hablemos los padres de cómo nos va, de cómo nos sentimos y así enseñaremos a nuestros hijos cómo se hace eso de hablar en familia.

Cuando se habla con los hijos hay muchas posibilidades de tener conflictos. Los conflictos educando a los hijos son numerosos e inevitables porque no vivimos en los mundos de Yupi, pero el buen trato en familia consiste en utilizar un lenguaje, en el fondo y en la forma, impregnado por el cariño. Las voces no educan, no hacen que los hijos obedezcanestudienrecojan, las voces alteran al que las da y molestan al que las recibe. El buen trato no se lleva bien con las críticas y reproches continuos. Podemos y debemos estar serios los padres en algunos momentos por el comportamiento de nuestros hijos pero no descontrolados.

Los padres que dan buen trato no tienen miedo de poner límites y normas que ayuden a los hijos a organizar su comportamiento. Y además, cuando los hijos incumplen esos límites reciben las consecuencias. Las normas no les gustan a nuestros hijos porque les incomodan pero a los padres nos dan la seguridad de que estamos haciendo lo que tenemos que hacer. Y a los hijos les ayuda, por un lado a regular su comportamiento y, por otro, a aprender que sus comportamientos tienen consecuencias.

Educar en el buen trato nos ayuda a enseñar a nuestros hijos a tener empatía, a cuidar, a proteger, a respetar a los que nos rodean y a ellos mismos.

¿El viaje a la felicidad es un viaje en solitario, el viaje hacia el buen trato se realiza rodeado de todas las personas a las que queremos y debemos tratar bien.

Te cuido?, ¿me cuidas?, ¿nos cuidamos? ¡Vamos a cuidarnos! y vamos a hacerlo más temprano que tarde.

 

La tarea de ejercer de padres

Sobre el autor

Carlos Pajuelo Morán, psicólogo y padre de dos hijos, ejerce su tarea de Orientador en el Equipo Psicopedagógico de Atención Temprana de la Consejería de Educación y Empleo. Durante 21 años ha sido profesor asociado en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura. En este blog los padres y madres interesados por los temas de la educación encontrarán información fácil y accesible, basada en aportaciones de la psicología y la psicopedagogía, que les ayude a identificar las competencias y habilidades que como padres poseen y a utilizarlas de la manera más eficaz para poder seguir ejerciendo esta apasionante, aunque a veces ingrata, tarea de ser padres.


mayo 2018
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Contenido Patrocinado