Blogs

Carlos Pajuelo

Escuela de Padres

Los padres que ponían límites a sus hijos

Todas las lecciones de vida que padres y madres enseñamos a nuestros hijos son necesarias, pero, si hay una que podemos considerar cómo imprescindible,  esa es la de poner límites a nuestros hijos mientras los educamos.  Poner límites en una sociedad hedonista, empeñada en el “felicismo” es muy difícil y por esta razón cada vez hay más padres desbordados por la conducta de sus hijos e hijas, padres totalmente insatisfechos con la tarea de educar, hijos que se comportan como “pollo sin cabeza”.

Los límites ayudan a los hijos y a sus padres.

Los límites ayudan a los hijos y a sus padres. (Foto HOY.es)

Los límites tienen, entre otras, dos funciones básicas, por un lado, hacer explícito a nuestros hijos lo que es tolerable y lo que no lo es, y por otro, guiarlos para que puedan orientar su comportamiento.  

Un hijo sin límites termina creyendo que sus necesidades, su bienestar, sus deseos, etc. son la única prioridad y la “educación” un obstáculo para alcanzar sus fines. Un hijo sin límites es un hijo “desnortado”, prisionero del capricho de sus apetencias, un ególatra incapaz de satisfacer sus deseos. Un infeliz a corto, medio y largo plazo.

No lo olvides: no es sencillo, ni fácil, poner límites. Pero es imprescindible.

Cómo se ponen límites:

1.- Sin miedo, si los límites que le pones a tus hijos son para quedarte tu tranquilo o tranquila, entonces no les ayudarán a ellos, y me temo que tampoco a ti.

2.- Sin enfadarse. Estamos educando, no riñendo. Nuestros hijos tienen que aprender a tolerar la frustración y eso les puede llevar su tiempo a ellos y a nosotros. Así que no te enfades por tener que señalarle una y otra vez dónde están los límites. Los límites se ponen con cariño, pero con firmeza.

3.- De manera sistemática. Los límites son “sagrados” y una vez puestos tienen validez los 365 días del año. Si pones límites y luego miras para otro lado  le estas enseñando a tus hijos cómo pueden hacer para evitarlos.

4.- Entendiendo lo difícil que es éste aprendizaje para los hijos. El aprendizaje de postergar lo que deseas hacer, postergar lo que te gustaría hacer es un aprendizaje que dura años, muchos años. Comprender esta dificultad nos ayuda a los padres a no desesperarnos.

5.- Los límites tienen que tener sentido, no se puede ser “taliban” a la hora de educar. Y cuando son niños, los niños corren, gritan y se mueven, les gustan los dulces, etc.  y los límites no son sogas, ni paralizantes.

6.- Convencidos de que esta enseñanza es piedra angular para la tarea que tienen nuestros hijos de construir su propia personalidad.

7.- Consensuados en la pareja, y allá los abuelos con lo que hagan los niños en su casa. Los niños saben perfectamente cuales son los límites en cada contexto.

No lo olvides, los límites desde el primer momento, con cariño, con seguridad y con sentido son una herramienta imprescindible para el desarrollo de niños y niñas y una excelente manera para poder ejercer la tarea de ser padres y madres.

La tarea de ejercer de padres

Sobre el autor

Carlos Pajuelo Morán, psicólogo y padre de dos hijos, ejerce su tarea de Orientador en el Equipo Psicopedagógico de Atención Temprana de la Consejería de Educación y Empleo. Durante 21 años ha sido profesor asociado en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura. En este blog los padres y madres interesados por los temas de la educación encontrarán información fácil y accesible, basada en aportaciones de la psicología y la psicopedagogía, que les ayude a identificar las competencias y habilidades que como padres poseen y a utilizarlas de la manera más eficaz para poder seguir ejerciendo esta apasionante, aunque a veces ingrata, tarea de ser padres.


junio 2019
MTWTFSS
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930