16 Mar 2010

Ecología de pacotilla

Acabo de hacer de vientre, que no sé muy bien lo que significa pero queda de lo más refinado. Ya sé que no debería hablar de estas cosas, pero tenía ganas de contar lo que me ocurrió el otro día. Había quedado a desayunar en una cafetería y en la espera sentí el apretón, así que me encaminé al baño.
Estaba en el sótano y no se veía un pijo. Le di a la luz, cerré la puerta y me puse a silbar. Pero hete aquí que el foco se apagó cuando la película llegaba a su escena de terror. Todo se quedó oscuro. Por no haber, no había ni luz de emergencia. Y allí estaba yo, solo ante el peligro.
Como pude me rehice y más pronto que tarde salí de la oscura cueva. Prometí no volver a ese baño traicionero y he cumplido mi palabra. Pero esa decisión no ha evitado que sufriera un nuevo accidente. Esta vez me ha ocurrido en un café. De moderno que es, las luces se encienden al sentir el movimiento. No hace falta pulsar el botón. Pero el artilugio tienen un fallo: como se te ocurra quedarte quieto, haces el pis -qué fino, por favor- a oscuras. En ese caso, sólo cabe bracear como loco hasta que el dichoso sensor te detecta.
Imagino que los nuevos sistemas de iluminación están homologados, pero no me convencen. ¿Para qué quiero una luz que se apaga cuando más la necesito? Es lo mismo que las bolsas fabricadas con fécula de almidón de patata: les metes tres litros de leche y la compra se sale por abajo.
Si de lo que se trata es de conservar el medio ambiente, tal vez sería más práctico prohibir la fabricación de los teléfono móviles que se rompen al primer golpe, de los cubiertos de un solo uso, de los ordenadores que fallan al año de comprarlos, de las bandejitas de corcho que les ponen a la fruta y que acaban en la basura, de los libros de texto donde se escribe para que no sirvan al año siguiente y de todas esas cosas preciosas que no aguantan un estornudo. Eso en lugar de convencernos de que la única manera de salvar el mundo es viajar en bicicleta.

Escrito por: Evaristofv 4 comentarios 16 Mar 2010 URL Permanente Compartir
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20 Feb 2010

Prohibido para mí, no para ti

Hace años me pidieron que cubriera una rueda de prensa de la Asociación Española Contra el Cáncer. Se celebraba el Día Mundial Contra el Tabaco y los ponentes trataban de convencer a la opinión pública de lo malísimo que resultaba fumar.
Y digo que trataban porque a mí no me convencieron: el mismo señor que representaba al Insalud en ese encuentro con la prensa, no tuvo reparos en fumarse un cigarrillo a las puertas de la asociación ante los incrédulos ojos de este periodista.
La historia es vieja, pero se repitió hace unos días en el Hotel Gran Casino de Extremadura. José Antonio Abellán, el periodista deportivo de la COPE, viajó ese día a Badajoz para grabar El Tirachinas. Cientos de personas abarrotaban el salón cuando un colaborador del programa recordó la prohibición de fumar.
Mientras hacía ese comentario, el mismísimo José Antonio Abellán daba las últimas caladas a un pitillo a la vista de todos nosotros.
La escena me chocó. Ya sé que los humanos somos en ocasiones los seres más incongruentes del mundo, pero ese tipo de situaciones me provoca rechazo: desde que se aprobó la ley antitabaco he compartido entrevistas con infinidad de cargos públicos que no se resisten al 'vicio' cuando están en sus despachos oficiales; he tratado con médicos y enfermeros que fuman como carreteros en su vida cotidiana; he visto a docentes dar las últimas caladas a sus cigarros a la vista de sus alumnos... ¿Pero a qué estamos jugando?
El Gobierno dice ahora que muy pronto prohibirá fumar en todos los locales de ocio. Que los fumadores tendrán que salir a la calle si quieren aplacar su adicción.
Y no me parece mal, pero alguien debería dejar claro que la prohibición de fumar es para todos. Para todos sin excepción, incluidas esas personas que por su condición de periodistas de fama, de representantes públicos o de garantes de la salud deberían ser el espejo en el que todos nos mirásemos.

Escrito por: Evaristofv 3 comentarios 20 Feb 2010 URL Permanente Compartir
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27 Ene 2010

Haití y Vic

Haití y Vic. Pocas palabras resumen mejor la condición humana. Haití, como sinónimo de generosidad; Vic, como símbolo de egoísmo. Y lo curioso es que los mismos que enviamos 100 euros a ese lejano país devastado con el terremoto, compartimos la decisión de negar el empadronamiento a los inmigrantes ilegales.
Dice Cáritas en su última campaña que para encontrar gente necesitada ya no tenemos que salir de nuestro país. Haitianos con una mano delante y otra detrás los hay en nuestro barrio, ya sea en forma de negritos 'muertos-de-hambre', rumanos 'acampa-donde-pueden' o ancianos españoles 'con-pensión-mínima que -no-llegan-a-fin-de-mes'.
Personas parecidas a las de Haití existen en Extremadura, pero es más fácil echar mano de la cartera cuando están al otro lado de la pantalla. La ventaja de los pobres de la tele es que no huelen, no ensucian, no molestan y, sobre todo, basta con apretar el botón del mando para dejar de verlos.
Enviar 100 euros al otro lado del Atlántico es más higiénico, menos comprometido, más liberador. A esos haitianitos 'muertos-de-hambre' no hay que empadronarlos aquí, no compiten por una plaza en nuestras guarderías públicas, no necesitan una vivienda social, tampoco precisan un centro de transeúntes que ninguno queremos al lado de nuestras casas, y jamás me quitarán mi puesto de trabajo.
Haití y Vic; solidaridad y egoísmo. Si algo he aprendido estos días, es que los hombres acudimos prestos a la petición de ayuda, pero rápidamente olvidamos. Que somos generosos con los de fuera, pero nos cuesta querer a los cercanos.
Por eso me encanta Chema Caballero, el misionero extremeño de Sierra Leona. Y como él, miles de personas que no necesitan un terremoto para que se remuevan sus entrañas. Me dan una envidia sana.

26 Ene 2010

Gracias por informar

El otro día vino a verme Tulio. Usted no lo conocerá, pero es el padre de aquella chica de Badajoz que a comienzos de 2006 perdió la orientación y fue encontrada muerta junto a un transformador eléctrico próximo a la carretera de Madrid. Desgraciadamente, los equipos de salvamento llegaron tarde, pero aquella terrible historia destacó la fidelidad de Quina, la perrita que 'veló' el cuerpo de la joven incluso cuando había fallecido.
En el reencuentro del otro día, Tulio traía a Quina. Los ojos de la perrita tenían un brillo especial y en un momento de la conversación puso sus patas sobre mis piernas. Me resulta difícil explicar lo que sentí, pero esa visita me hizo revivir momentos pasados: la angustia de Tulio en los momentos iniciales, el empeño de Antonio Ávila por organizar la búsqueda, la tristeza tras el hallazgo del cadáver, y la emoción de saber que la perra siempre estuvo con su dueña. Sin lugar a dudas, Quina se ganó el derecho a figurar entre los extremeños destacados de ese año 2006.
Pero los anuarios no suelen ser excesivamente generosos en estos casos. Como tampoco lo son con los verdaderos protagonistas de las noticias de calado, esos 'garganta profunda' que nunca salen en los periódicos pero generan los titulares más interesantes.
El 2009 que acaba de terminar no ha sido una excepción y gracias a esos informadores silenciosos han salido a la luz las miserias de un sistema que en demasiadas ocasiones pone más empeño en aplastar a quien denuncia que en corregir los errores cometidos.
Ocurrió el año pasado y mucho me temo que volverá a suceder este 2010. Por eso agradezco desde aquí el apoyo de todos esos ciudadanos que desafían el férreo control oficial para que usted y yo sepamos lo que realmente nos interesa. Gracias por jugaros el tipo y no os canséis.

29 Dic 2009

Los Nadie

De todas las felicitaciones que he recibido estos días, hay una que me ha gustado especialmente.

Me la envía el Padre Alonso Sánchez Matamoro, misionero claretiano en Humahuaca (Argentina), y he querido convertirla en mi felicitación de Navidad.

El enlace que aparece al final es la videopostal navideña grabada por Planeta Suroeste, un grupo de música extremeño que está haciendo cosas interesantes. Se trata de un villancico popular titulado 'El Nacimiento de Dios.

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Los Nadie - E. Galeano, "El libro de los Abrazos"

"...Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir de pobres,

que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte;

pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadie la llamen,

aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho o empiecen el año

cambiando de escoba.

Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada

Los nadie, los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata..."


En esos nadie se hizo Nadie el que Es

Se encarnó en un oscuro rincón del mundo;

Una sencilla mujer de pueblo fue la Madre de su Hijo

y en ese olvidado rincón, en el Pesebre, se hizo como nosotros

Por eso hay que agacharse para verlo

y hay que buscarlo para encontrarlo

aunque El, siempre nos encuentra antes

pero como es uno de los nadie, no sabemos verlo

A veces, casi siempre, se nos olvida quien Es

y como está entre los nadie, no lo vemos

lo buscamos entre los que son alguien,

como Herodes, pero está en el Pesebre

entre los nadie, con los pastores,

que también eran nadie

y sigue estando hoy entre los que siguen siendo nadie

Y nos Ama y nos espera,

nos llena de Esperanza de la buena,

no de la buena suerte,

y esta ahí, en los nadie,

sus preferidos, sus elegidos

Porque en esos nadie se hizo Nadie el que Es

Desde los nadie, para los que hemos de aprender a ser nadie

Feliz Navidad en esta Noche Santa

P. Alonso M. Sánchez M., cmf

Humahuaca, 2009

20 Dic 2009

Preparándose para la lucha obrera

A veces los periódicos se empeñan en escribir sesudos editoriales para defender sus ideas. Otras, echan mano del buen periodismo para contar lo mismo sin necesidad de palabras. Viendo esta imagen publicada en la portada del ABC tras la manifestación organizada por CC.OO. y UGT contra la patronal, he recordado todo lo que me transmitió Juan Vioque, un profesor de periodismo que disfrutaba en la fotografía de prensa auténtica. Uno puede estar o no de acuerdo con lo que cuenta, pero es innegable que el creador de esta instantánea tiene olfato periodístico.

16 Dic 2009

La suerte de pisar mierda

Hoy me siento afortunado. Acabo de pisar una mierda en toda regla y ya disfruto pensando en la suerte que voy a tener. Compartirá conmigo que es un poco asquerosillo, pero estoy convencido de que un día de estos, quizá el 22 de diciembre, la fortuna me hará millonario.

Y no sólo a mí. Todos los concejales de Badajoz llevan tiempo empeñados en emular la ventura de Sort, el pueblito que ha popularizado una bruja de oro que no para de repartir suerte. ¡Si esta vez no cae el gordo en Badajoz, no caerá nunca!, deben pensar. Y en esas están. Llevan años sin estrenar un camión de basura. Así se aseguran de que los contenedores amanezcan rebosantes. «Se están dejando caer el Servicio de Limpieza para justificar su privatización», me dice un amigo. «A ver si lo que quieren es que de tanto pisar mierda nos toque la lotería», le respondo yo.

Y va a ser que sí. Hoy he pisado una excreción de campeonato. El pie me ha patinado y toda ella se ha extendido como un chicle tamaño XXL. Allí la dejé, aplastadita y caliente, pero a la vuelta he comprobado que apenas queda su sombra. Alguien debe haber compartido fortuna conmigo.

Gracias, azar; bienvenida seas, fortuna; quédate con nosotros en forma de cagada, evacuación o detrito; de boñiga, de caca o deyección. No nos abandones y da la razón a quienes ensucian las calles: cuanta más suciedad, más afortunados seremos. Y a los que tenéis alguna duda, id a los areneros de los parques infantiles, a las zonas de césped y a las aceras, observad atentos y os daréis cuenta de que Badajoz no estaría tan puerca sin la colaboración de los dueños de esos perros.

Sus mascotas hacen el trabajo sucio llenando Badajoz de cagadas. Después, basta con limpiar poquito para que todos podamos vivir en la capital más afortunada del mundo. ¡Yo que pensaba que eran unos guarros y ahora resulta que lo hacen por nuestro bien!

05 Dic 2009

Los niños del cable

Hace unos días me llegó este vídeo. Muestra las peripecias de un grupo de escolares en Colombia. Deben ir al colegio, pero les falta un puente para cruzar al otro lado de la montaña. ¿Cómo lo solucionanan?

A mí también me dejó impresionado la primera vez que lo vi. Y lo que más me llama la atención es que esos pequeños no llegan a perder la sonrisa. Bonito ejemplo a quienes, como yo, ponemos el grito en el cielo porque los niños de mi barrio no pueden ir al colegio más cercano.

20 Nov 2009

Esperanza Puente: "Ninguna mujer quiere abortar"

María Esperanza Puente se confiesa de haber abortado. Lo hizo con 28 años, siendo ya madre soltera. Pero aquella experiencia no la dejó indiferente. «Yo le vi, el médico dejó los restos de mi hijo allí a mi lado. Era del tamaño de un dedo corazón, un bebé cortado en pedazos», recuerda en esta entrevista telefónica concedida a HOY. Catorce años después de pasar por la clínica Dator para interrumpir un embarazo de 12 semanas, esta castellano-manchega es la cara pública de la Fundación REDMADRE, un colectivo ciudadano que ofrece apoyo y ayuda a las mujeres que se enfrentan a un embarazo no deseado. Hoy estará en Badajoz invitada por la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Navarra (19.30 horas en el Colegio de Farmacéuticos) y hablará de sus vivencias.
-¿Cómo era Esperanza Puente antes de abortar?
-Una joven alegre y luchadora, como lo soy ahora. Yo ya era madre soltera y estaba luchando por mi hijo, que tenía 9 años. Pero volví a quedarme embarazada y la persona con la que estaba saliendo me dijo que pasaba del tema: me vi sola, abandonada y con miedo. Había pasado ya un embarazo en soledad, en mi pueblo una madre soltera era muy mal vista.
-Y decidió abortar.
-Fui como el cordero al matadero, abortas en 24 horas y no da tiempo a pensar. Nadie me dijo cómo iba a morir mi hijo, ni qué consecuencias iba a tener, pero yo lo vi. En ese momento nadie te ofrece una mano.
-¿Cuándo llegó a la conclusión de que se había equivocado?
-Yo tuve síndrome post aborto desde el primer momento y me vi obligada a pedir apoyo psiquiátrico, aunque al principio no sabía cuál era la causa de mis problemas. El aborto tiene una sintomatología que puede confundirse con otras cosas. Pero hay pesadillas recurrentes, autolesiones, ira contra ti y contra el hombre, sentimiento de culpa por participar en la muerte de tu hijo.
-Mujeres que han abortado aseguran que usted exagera.
- Hay síndrome post aborto para todas, pero puede haber un proceso de negación que dure años.
-¿Cuál es la labor de REDMADRE?
-Por un lado, atendemos directamente a la mujer en crisis por un embarazo inesperado, le ofrecemos información y opciones, y si quiere seguir adelante, la derivamos a casas de acogida, bolsas de trabajo, facilitamos enseres para el bebé... Y para la que decide no seguir adelante, le decimos que cuando empiece a sufrir sí vamos a estar con ella.
-¿Cuál es la postura de REDMADRE ante un aborto decidido?
-Nuestra misión es triple: escuchar, no juzgar y respetar por encima de todo su libertad, aunque sabemos por experiencia que cuando la mujer se siente escuchada y apoyada, en ocho de cada diez casos sigue adelante con el embarazo.
-Pero en Madrid usted se manifestó contra la Ley del Aborto...
-Lo que se pide es que se ayude a la mujer para que no haya ningún aborto. Tanto los partidarios del aborto como los contrarios coincidimos al señalar que la mujer no quiere abortar, y sin embargo se hacen leyes para que cada día haya más abortos. Ninguna mujer se debería ver abocada al aborto.
-¿Qué piensa del aborto en caso de violación o riesgo de muerte de la madre?
-Los casos límite son muy pocos. Yo viví un congreso en Méjico y se planteó esta pregunta. De pronto, en las primeras filas, se levantó una mujer, se volvió a nosotros, y dijo: soy hija de una violación, titulada en Ingeniería Industrial y trabajo para la NASA. ¿Por qué no tengo derecho a nacer?
-Una última pregunta. ¿Cuál es la aportación de REDMADRE?
-Se están recogiendo firmas para impulsar leyes que permitan la puesta en marcha de redes de apoyo a las mujeres embarazadas en apuros. En Extremadura ya se han recogido 62.000 firmas y esperamos que el gobierno autonómico sea solidario con esta lucha por el bien común. Es importante que entre todos apostemos por la esperanza.

14 Nov 2009

Bolivia, del cielo al infierno

Han visto cataratas y riachuelos, parajes selváticos y montañas doradas; han 'subido' al cielo de los Andes y bajado al 'infierno' de la miseria; han celebrado su aniversario de boda con un rito aimara, pero lo que más les ha impresionado de su viaje a Bolivia no han sido los parajes exóticos ni la diversidad de razas indígenas, sino la realidad vital de quienes apenas tienen lo necesario.

La experiencia de este joven matrimonio (Javier Lamoneda Prieto, Almendralejo. 1980 / Belén Díaz Salido, Jerez de la Frontera. 1982) comenzó hace ya varios años. Profesor de Educación Física él, trabajadora social ella, ambos pertenecen a los Focolares, un movimiento cristiano que promueve la unidad y fraternidad universal.

Esa intensa experiencia de fe los animó a vivir una experiencia en el Tercer Mundo y el verano pasado se decidieron a viajar a Bolivia, un país en desarrollo que les ha enseñado a valorar más lo que tienen. «Lo ocurrido allí nos ha servido para mirar con otros ojos, para ser más coherentes con lo que hacemos y decimos aquí, a no conformarnos y dejarnos llevar por lo que la sociedad 'quiere' de nosotros», confiesa Javier.

Tanto él como su joven esposa se encontraron un país donde riqueza y miseria se miraban de frente. «Allí hay minería, petróleo, gas natural, industrias agropecuarias, cementeras, artesanía, textil, exquisitas frutas y hortalizas, extravagantes y variados paisajes... Pero todo eso se completa con calles sin asfaltar, niños abandonados, coches de segunda mano repletos de personas, atascos, grandes acumulaciones de gentes en los mercados, niños con la mirada al suelo, familias inseguras y con poca autonomía. La mayor tristeza son las marcadas diferencias sociales y la discriminación entre etnias originarias», lamenta Belén.

Comida y educación

Parte de esa realidad la descubrieron en el centro infantil Clara Luz, emplazado en las proximidades de Santa Cruz de la Sierra. Allí viven 70 niños pertenecientes a familias desfavorecidas, la mayoría bebés y menores de 6 años apoyados por el proyecto de adopciones a distancia impulsado por la asociación Familias Nuevas. «El clima de trabajo era genial, dábamos clases, hacíamos pan, limpiábamos, dábamos de comer, enseñábamos matemáticas, organizábamos actividades deportivas e incluso hicimos valoraciones educativas y proyectos para el ayuntamiento con el fin de mejorar la calidad de la formación de los chicos», recuerda Javier.

La situación en el Clara Luz era complicada, pero en nada se parecía a la de Cochabamba, la segunda ciudad que visitaron. Allí conocieron otro centro infantil y las condiciones higiénicas eran peores: se situaba en un barrio conflictivo y no tenía agua corriente. «Estando infantil fue un pequeño paraíso», asegura Belén antes de describir los maravillosos paisajes que se han traído en su retina. «De Santa Cruz a Cochabamba viajamos en flota (bus) y atravesar la selva fue maravilloso. Todo estaba verde, había plantas en continuo crecimiento, cada año tienen que podarlas para que el camino no desaparezca. Y una vez arriba la vegetación se confunde con las nubes y el azul brillante del cielo. Mirando hacia atrás parece que subes al cielo».

Esa visión casi celestial contrastaba en su crudeza con lo que encontraron en Cochabamba. «De pronto todo cambia, lo verde desaparece, el terreno se vuelve árido y según nos acercábamos el paisaje se entristeció: casas a medio construir, pueblos superpoblados y antiguos... Parece que todo había sido abandonado y reocupado de nuevo».

En medio de tanta pobreza también encontraron símbolos de la Bolivia que pretende construir Evo Morales. «Nos llamó la atención ver pintadas en las fachadas con el lema de 'Evo cumple'».

Fe y solidaridad

Ese cóctel de experiencias se completó con dos momentos que no se han resistido a compartir a la vuelta: «Fue muy especial celebrar la eucaristía en la habitación de un sacerdote franciscano enfermo, en silla de ruedas, sentados en su cama, con el Cristo de San Damián fotocopiado a papel en la pared. También lo fue compartir una tarde con chicos portadores de sida en silla de ruedas, jugar con ellos a las carreras, llevarlos al parque y sentir la tremenda alegría que transmiten».

Para Javier y Belén, el regreso a casa tuvo lugar a mediados de agosto, pero es ahora, con la distancia de los días, cuando comienzan a entender la experiencia. «Lo que más me ha gustado es vivir entre gente honesta y humilde. Ser uno de ellos. Esta experiencia me ha ayudado a interiorizar las palabras del Evangelio: la riqueza no se mide por el coche, la casa o las prestaciones que se tengan, el mayor tesoro esta en el interior de cada hombre. Al volver anhelo esa vida llena de trabajo y no demasiados recursos, pero donde brota la alegría interior», concluye Javier.en Cochabamba también acudimos varios días a 'La casa de los Niños'. Para nosotros fue un lugar especial donde verdaderamente se siente la presencia de Jesús en los más pobres, enfermos y abandonados».

En esa Casa de los Niños, Javier y Belén comprobaron cómo se ayudaba a pequeños abandonados por los propios hospitales por tener sida, tuberculosis o distintas discapacidades. «Allí también acogen y dan trabajo a alcohólicos y drogadictos: a los hijos los forman y los adultos tienen un lugar donde rehacer sus vidas».

En un lugar así, 'cielo' e 'infierno' se daban la mano, pero este matrimonio extremeño tenían claro el fin de su viaje. «Realmente para nosotros ese centro infantil fue un pequeño paraíso», asegura Belén antes de describir los maravillosos paisajes que se han traído en su retina. «De Santa Cruz a Cochabamba viajamos en flota (bus) y atravesar la selva fue maravilloso. Todo estaba verde, había plantas en continuo crecimiento, cada año tienen que podarlas para que el camino no desaparezca. Y una vez arriba la vegetación se confunde con las nubes y el azul brillante del cielo. Mirando hacia atrás parece que subes al cielo».

Esa visión casi celestial contrastaba en su crudeza con lo que encontraron en Cochabamba. «De pronto todo cambia, lo verde desaparece, el terreno se vuelve árido y según nos acercábamos el paisaje se entristeció: casas a medio construir, pueblos superpoblados y antiguos... Parece que todo había sido abandonado y reocupado de nuevo».

En medio de tanta pobreza también encontraron símbolos de la Bolivia que pretende construir Evo Morales. «Nos llamó la atención ver pintadas en las fachadas con el lema de 'Evo cumple'».

Fe y solidaridad

Ese cóctel de experiencias se completó con dos momentos que no se han resistido a compartir a la vuelta: «Fue muy especial celebrar la eucaristía en la habitación de un sacerdote franciscano enfermo, en silla de ruedas, sentados en su cama, con el Cristo de San Damián fotocopiado a papel en la pared. También lo fue compartir una tarde con chicos portadores de sida en silla de ruedas, jugar con ellos a las carreras, llevarlos al parque y sentir la tremenda alegría que transmiten».

Para Javier y Belén, el regreso a casa tuvo lugar a mediados de agosto, pero es ahora, con la distancia de los días, cuando comienzan a entender la experiencia. «Lo que más me ha gustado es vivir entre gente honesta y humilde. Ser uno de ellos. Esta experiencia me ha ayudado a interiorizar las palabras del Evangelio: la riqueza no se mide por el coche, la casa o las prestaciones que se tengan, el mayor tesoro esta en el interior de cada hombre. Al volver anhelo esa vida llena de trabajo y no demasiados recursos, pero donde brota la alegría interior», concluye Javier.

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Blog personal de Evaristo Fernández de Vega, redactor del 'Diario HOY de Extremadura' en Badajoz. Puede contactar en efernandez@hoy.es

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