Skip to content

La estadística rompe el mito: Sólo 302 extremeños se fueron al extranjero en 2012

2013 junio 17

Las estadísticas siguen empeñadas en rebatir la idea tan extendida en los últimos tiempos sobre la emigración masiva de jóvenes españoles a otros países, como ya hemos comentado en este blog en otras ocasiones. La última de ella es la Estadística de Variaciones Residenciales que ha publicado el INE recientemente.

El análisis exhaustivo de sus datos revela que no fueron miles, sino solo 302 los extremeños que emigraron al extranjero el año pasado. A esa cifra hay que restar los 168 extremeños que retornaron a la región desde otros países, de modo que el saldo exterior se queda en una pérdida de 134 personas.

Puede haber quien no se lo crea, pero son los datos que se extraen de los cambios en el padrón y son, por tanto, bastante fiables. Otra cosa es que, como apuntamos en otro momento, haya gente que se va al extranjero sin comunicarlo a las respectivas embajadas o consulados, por lo que no consta como emigrante en ningún sitio.

Pero antes o después sucede una de estas dos posibilidades: o retorna tras una estancia más o menos breve (el caso de aquellos que se van a probar suerte y que regresan porque no lo han conseguido o porque no han cubierto sus expectativas), de modo que es una emigración de corto plazo que, digamos, no afecta a las tendencias de fondo, o se asienta legalemente en aquel país, por lo que pasará a figurar como emigrante y residente en el exterior.

Francia (42), Reino Unido (36), Alemania (28), Portugal (22), Suiza (17), Estados Unidos (15) y Bélgica (11) fueron los principales destinos de los extremeños que se marcharon a otros países.

En total, el saldo migratorio de Extremadura con respecto al extranjero en 2012 fue positivo en 590 personas. Ello se debe a que el saldo positivo de extranjeros (entraron 779 más de los que salieron) superó ampliamente el saldo negativo de extremeños (134) y personas nacidas en otros puntos de España (55).

¿Y qué está pasando dentro de España? En este caso el saldo total de Extremadura es negativo en 1.403 personas. Por lo que se refiere a los extremeños, se marcharon 6.507 y retornaron 4.422, por lo que la diferencia ascendió a 2.085 personas.

En los gráficos inferiores se pueden ver las comunidades de destino y de procedencia de esos extremeños. También fue negativo, como casi todos los años, el saldo de extranjeros, en 123 personas. Una vez más, la región gana extranjeros con respecto a otros países, pero los pierde frente a otras comunidades autónomas. En cambio, Extremadura ganó 805 personas nacidas en otros puntos de España, también como es habitual.

En cifras globales, de la región salieron el año pasado 6.809 personas nacidas en la tierra, frente a los 4.590 paisanos que retornaron, de modo que el saldo negativo se situó en un total de 2.219 extremeños. Por el contrario, Extremadura sumó 750 personas nacidas en el resto de España y 656 nacidas en el extranjero. Echando la cuenta sale un saldo migratorio total de 813 personas menos. Es la primera vez que se registra un saldo negativo desde 2002.

Vistos así, los datos pueden resultar algo alarmantes, pero si se echa un vistazo a la evolución histórica, la interpretación requiere más matices: En primer lugar, la crisis no parece estar disparando la emigración de extremeños, ni al extranjero, ni a otras comunidades.

Como se ve en los gráficos que hay a continuación, la salida de extremeños se mantiene por debajo de los niveles alcanzados en el primer lustro del siglo (2001-2005), justo en pleno apogeo del crecimiento económico. Además, la emigración de extremeños en 2012 fue algo inferior a la de 2011 y casi igual a la de 2010, de modo que hay un flujo más o menos constante.

Es más, si hay algo que destacar es que con la crisis se ha ralentizado la emigración de extremeños en comparación con la época de vacas gordas. Es verdad que la situación económica en el resto de España no invita a salir, pero a la luz de los registros de población no parece que la emigración se haya convertido otra vez en una moda.

Sí que se está notando una disminución en el ritmo del retorno de extremeños, de ahí que haya crecido el saldo negativo, pero tampoco se aleja mucho de la franja de entre 5.000 y 6.000 retornados en la que se venía moviendo.

El factor que parece más relevante en que por primera vez en una década haya una pérdida de población en Extremadura por las migraciones es la disminución del saldo de personas de otras comunidades (que prácticamente venía compensando la salida de extremeños hasta equilibrarse) y de extranjeros.

Ambos siguen siendo positivos, pero se han reducido de manera importante en 2012, especialmente en lo que se refiere a los extranjeros, como ya veníamos apuntando en este blog. Se ha producido a la vez una caída de la inmigración de ciudadanos de otros países y, sobre todo, un notable incremento de la emigración de retorno de esos extranjeros a sus países de origen, de modo que la ganancia de población de extranjeros se ha hundido (en un fenómeno muy similar al resto de España): de 6.643 en 2007, año récord, a 656 solo cinco años después.

Todos estos datos son el resultado de una elaboración propia a partir de las Variaciones Residenciales del INE. Precisamente este instituto publicará dentro de una semana una nueva estadística de migraciones que debería coincidir (o aproximarme mucho) a lo que aquí contamos.

En los siguientes gráficos interactivos hay información más detallada sobre las migraciones de Extremadura en 2012.

 

Migraciones en Extremadura 2012 | Infographics

asd

Daniel y María, los nombres de moda entre los recién nacidos extremeños

2013 mayo 22
por Juan Francisco Caro (@jf_caro)

Si va usted por la calle y llama a gritos a Antonio, Manuel o María, no se extrañe si se dan la vuelta unas cuantas personas. Si en Extremadura hay 23.524 hombres que se llaman Antonio, 22.774 Manueles y 20.680 Marías, es bastante problable que se tope con alguna. O que usted mismo tenga alguno de esos nombres, porque son los nombres más comunes en nuestra región, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística a partir de los datos del padrón del 1 de enero de 2012.

Entre las mujeres que residen en la región, los nombres más frecuentes son, por este orden, María, María del Carmen, Isabel, Antonia y Carmen, todos con más de 10.000 personas. En el caso de los hombres, los más repetidos son Antonio, Manuel, Francisco, José, Juan y José Antonio, también con más de 10.000. En los siguientes gráficos interactivos se pueden consultar los 25 nombres más habituales de cada sexo (al pulsar se obtiene la cifra exacta de cada uno).

Más allá de cuáles son los nombres más repetidos en general, resulta curioso entrar en el detalle de cuáles son los más habituales entre los niños que nacen cada año en la región, porque son un buen reflejo de las modas, que en esto de elegir nombres también las hay. En 2011, último año publicado por el INE, Daniel y María destacaron como los nombres más repetidos.

Entre los niños, Daniel ha conseguido desbancar a Alejandro, que se ha alzado como el número uno en siete de los diez últimos años. Javier y David están perdiendo posiciones frente a Adrián o Hugo.

Entre las niñas, María también le ha arrebatado el primer puesto a Lucía, que había reinado durante ocho años consecutivos. Paula se mantiene en el tercer lugar, pero casi lo pierde frente a Carla, que viene subiendo con fuerza en los últimos años.

En el siguiente gráfico interactivo se ve la evolución de los nombres de moda de los últimos años, con la posibilidad de seleccionar por nombre o por sexo:

Hay que decir también que, en general, los extremeños no nos salimos mucho de la norma a la hora de seleccionar los nombres de nuestros hijos, porque todos ellos están dentro del ránking de los 25 nombres más repetidos entre los nacidos en 2011 en España:

ALEJANDRO 5.879 LUCIA 6.143
DANIEL 5.858 PAULA 5.462
PABLO 4.980 MARIA 5.339
HUGO 4.871 SARA 4.345
ALVARO 4.372 DANIELA 4.270
ADRIAN 4.248 CARLA 3.937
DAVID 4.167 SOFIA 3.445
DIEGO 3.361 ALBA 3.329
JAVIER 3.325 CLAUDIA 3.323
MARIO 3.047 MARTINA 3.315
SERGIO 2.775 JULIA 3.101
MARCOS 2.722 MARTA 2.979
MANUEL 2.556 IRENE 2.909
IKER 2.535 LAURA 2.739
NICOLAS 2.444 VALERIA 2.566
JORGE 2.330 CARMEN 2.472
IVAN 2.277 ADRIANA 2.437
CARLOS 2.237 ELENA 2.258
MIGUEL 2.136 NOA 2.129
LUCAS 2.122 ANA 2.072
RUBEN 2.067 AINHOA 1.983

 

 

¿Por qué perdemos población en Extremadura?

2013 abril 22
por Juan Francisco Caro (@jf_caro)

Los primeros datos sobre la población residente en Extremadura a 1 de enero de 2013 que hoy ha publicado el INE vienen a constatar lo que ya veíamos venir: que la región perdió habitantes en 2012. Lo comentamos en este blog el pasado mes de octubre, a partir de las estimaciones que publicaba el Instituto Nacional de Estadística, y ahora el avance del padrón municipal le pone números reales.

A comienzos del año, Extremadura tenía 1.100.139 habitantes empadronados, 7.991 personas menos (un 0,72%) que justo un año antes. Si en diciembre -cuando se den a conocer los datos definitivos y oficiales- se confirmaran estas cifras, será el mayor descenso de población en la región al menos desde 1998, año en que comenzó la revisión y publicación anual del padrón. Además, será el segundo año consecutivo en descenso, tras reducirse en 1.237 el número de empadronados a lo largo de 2011.

En línea con la tendencia de los últimos años, la provincia de Cáceres donde más baja la población: 5.625 personas, un 1,36%, frente a los 2.366 de Badajoz, el 0,34%.

Por lugar de nacimiento, los nacidos en la región se reducen en la misma propoción que el total, un 0,7%. Baja con más fuerza el número de personas nacidas en el extranjero, un 1,85% (esta cifra casi se duplica si se toma como referencia la nacionalidad). En cambio, las personas nacidas en otros puntos de España y residentes en Extremadura solo descienden en un 0,1% (en la provincia de Badajoz, incluso, suben).

Toda esta bajada, como digo, era fácil de prever a la vista de las estimaciones que íbamos conociendo. Lo que no lo era tanto es el número tan abultado de personas que han desaparecido de los padrones municipales extremeños. ¿Cómo es posible que Extremadura pierda, de golpe, tantos habitantes? ¿Puede ser que algo no cuadre?

Para empezar, hay que señalar que estos datos que ha publicado el INE son provisionales, porque aún están pendientes de revisión y depuración. El proceso, como siempre, acaba en diciembre, cuando las cifras definitivas pasan por el Consejo de Ministros y son declaradas oficiales. El año pasado, el avance del padrón a 1-1-2012 decía que la población de Extremadura había bajado en 2.662 personas, pero tras la revisión esa pérdida se quedó en solo 1.237 habitantes. Es decir, se corrigió hasta dejarla en menos de la mitad. Sin poner en duda el excelente trabajo del INE, no me extrañaría que este año se produjera también una corrección notable. Pero para eso hay que esperar muchos meses.

¿Por qué creo que es probable esa corrección? Pues porque las tendencias históricas y el cruce de datos con otras estadísticas conduce a conclusiones no muy coherentes o, incluso, contradictorias. Veámoslo.

De los 7.991 habitantes que ya no figuran en el padrón, 1.300 se corresponden con personas de nacionalidad extranjera y el resto, 6.691, españoles. El dato de los extranjeros no resulta extraño porque ya se sabe que hay bastantes inmigrantes que han decidido regresar a su país por culpa de la crisis.

Cambiando el criterio de la nacionalidad por el de nacimiento, vemos que el número de personas nacidas en Extremadura (940.335) se ha reducido en 6.928 en un año. De ellas, una parte se debe al movimiento natural de la población, es decir, a que hay más muertes que defunciones. Pongamos, haciendo un cálculo grosso modo, que el saldo negativo ronde las 1.000 o 1.200 personas por la caída de la natalidad, lo que nos dejaría a cerca de 6.000 personas como resultado de los saldos migratorios, una cifra que supera con creces la media de la última década, que es bastante estable. Hay algo, por tanto, que se sale de lo normal.

¿Será que ha aumentado tanto la emigración? Pues resulta difícil de creer, porque el número de personas nacidas en Extremadura y residentes en otras comunidades se ha reducido en 8.063 personas. Para que esta cifra fuera coherente con un crecimiento importante de la emigración, tendría que haberse producido al mismo tiempo un enorme incremento de fallecimientos de extremeños que viven en otras regiones, circunstancia altamente improbable. En la actualidad hay 584.271 extremeños en otros puntos de España.

¿Será que se han ido al extranjero? Pues parece que tampoco, porque como vimos hace solo unas semanas en este blog, el número de extremeños residentes en otros países ha crecido, pero no por la emigración, sino por el reconocimiento de la nacionalidad española a muchos extranjeros descendientes de extremeños (como de otros muchos españoles).

En definitiva, y más allá de cuestiones técnicas, hay algo ciertamente extraño en la elevada reducción de la población extremeña, porque no resulta coherente ni con la tendencia del movimiento natural de la población, ni con la variación de los extremeños que viven fuera de al región. El padrón, como hemos dicho otras veces, es una foto fija sobre los habitantes del país que no informa sobre los motivos que hay detrás de su evolución temporal. Como mucho, podemos intuir qué ha podido pasar, pero en este caso las cifras son poco claras. Eso sí, entre lo poco que parece más o menos fuera de duda a partir de esos datos es, una vez más, que no existe una emigración masiva, o que, de producirse, no se está reflejando en los registros públicos.

Extremadura tiene 105.173 viviendas vacías

2013 abril 18

Dieciséis de cada cien viviendas extremeñas están desocupadas. Eso, en cifras totales, supone que en la región hay 105.173 viviendas sin uso, un 1,6% más que hace una década, aunque es un crecimiento muy inferior al total nacional, que ha sido del 10,8%. Estos datos hacen que Extremadura sea la quinta comunidad con mayor porcentaje de viviendas vacías (16,2%), por detrás de Galicia (18,6%), La Rioja, Murcia y Castilla-La Mancha y por encima de la media nacional (13,7%, con un total de 3.443.365).

Son los cálculos del Instituto Nacional de Estadística, que cada diez años publica el estudio más exhaustivo sobre el patrimonio inmobiliario del país, en este caso como resultado del Censo de Población y Viviendas 2011, cuyos datos sobre edificios se han conocido hoy. Es, sin duda, una de las estadísticas más curiosas, como veremos en los siguientes números.

En total, en Extremadura existen 648.350 viviendas familiares, de las que dos tercios (424.980) son viviendas habituales. El resto se divide entre viviendas secundarias (118.197), que son las que se ocupan en vacaciones o fines de semana y las que se alquilan por cortos periodos, y viviendas vacías, que ya hemos comentado. En comparación con la media nacional, la región tiene mayor proporción de segundas viviendas (el 18,2%, frente al 14,6%) y viviendas vacías (el 16,2%, frente al 13,7%). Con respecto a 2001, el número total de viviendas ha subido un 13% en Extremadura, frente al 20,3% nacional. La distancia se amplía con respecto a primeras viviendas: crecieron un 15,8% en la region y un 27,5% en el país.

Entrando en el detalle de los municipios mayores de 2.000 habitantes, los que mayor crecimiento en número de viviendas han experimentado en la última década han sido La Albuera (74,4%), Almendralejo (35,6%), Don Benito (33,7%), Lobón (32,9%), Cabezuela del Valle (30,5%), Valverde de Leganés (28%), Zafra (26,5%), Olivenza (25,9%), Llerena (25,6%) y Quintana de la Serena (25%). En el lado contrario, hay 13 localidades que han visto reducido su número de viviendas familiares, con Losar de la Vera (35,8%), Talayuela (34,6%) y Jarandilla (36,4%) a la cabeza. Las tres grandes capitales han registrado crecimientos casi idénticos de entorno al 22%.

En cuanto al uso de las viviendas, Zahínos destaca como el municipio con mayor proporción de viviendas vacías: el 29,2%. Le siguen Navaconcejo (27,7%), Barcarrota (26,3%), Herrera del Duque (25,1%) e Higuera la Real (24,7%). Mérida se sitúa algo por encima de la media regional, con el 17,6%, mientras que Badajoz y Cáceres no llegan al 15%. En contraste, la localidad con menos viviendas vacías es Talayuela, con solo el 1,2%. Aldeanueva de la Vera, Calamonte, Madroñera, Garrovillas de Alconétar, Ceclavín y Herván son las siguientes, con menos del 10%.

Para muchos habitantes de ciudad y para otros muchos que viven fuera de la región, es habitual contar con una segunda residencia en el pueblo de origen, en la que pasar fines de semana o temporadas de vacaciones. ¿Y cuál es el pueblo que tiene mayor porcentaje de estas viviendas? Aldeanueva de la Vera, con el 55,5% del total de viviendas familiares de la localidad. Por detrás están Garrovillas de Alconétar (45%), Madroñera (39,9%), Ceclavín (38,7%), Siruela (38,2%), Hervás (37,2%) y otros dos pueblos de La Vera: Villanueva (36,3%) y Losar (36,4%). Todo lo contrario que en Talayuela (1,3%), Valdelacalzada (1,4%) y Valverde de Leganés (2,8%).

Y otro dato curioso: en seis de los cien pueblos mayores de 2.000 habitantes, las viviendas habituales no llegan a sumar la mitad de las totales. En Aldeanueva de la Vera, seis de cada diez son segundas residencias o están vacías. Prácticamente lo mismo sucede en Logrosán, Villanueva de la Vera, Guadalupe, Garrovillas de Alconétar y Siruela. Si ampliamos el margen, 28 de esas 100 localidades tienen más del 40% de las viviendas de uso secundario o desocupadas.

La estadística del INE nos da también información, aunque no detallada por municipios, sobre el número y el estado de los edificios. En Extremadura se han contabilizado 422.952 edificaciones, de las que el 91,3% se encuentra en buen estado, un porcentaje ligeramente superior a la media nacional (90,5%). Con respecto a las demás, el 6,7% son edificios que presentan deficiencias, el 1,6% están en malas condiciones y el 0,4% se encuentra en estado ruinoso.

Y un último apunte. Al margen de las viviendas familiares, el INE ha registrado también 253 establecimientos colectivos, entre los que se incluyen residencias de mayores o discapacitados, prisiones, cuarteles,…

Cerca de 27.000 extremeños residen en el extranjero

2013 marzo 20
Joven en un aeropuerto londinense.

Joven en un aeropuerto londinense.

El número de extremeños residentes en el extranjero ha vuelto a aumentar, hasta alcanzar las 26.779 personas, según los datos del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) correspondiente al  pasado 1 de enero que hoy ha dado a conocer el INE. Son 951 extremeños más que el año anterior, lo que supone un crecimiento del 3,7%. Leer más…

La recaudación de impuestos estatales aumentó un 2% en Extremadura en 2012

2013 marzo 7

Las medidas fiscales adoptadas a lo largo del año pasado por el Gobierno consiguieron los resultados deseados: impedir la caída de ingresos tributarios del Estado. De hecho, la recaudación de impuestos estatales subió un 4,2% en el total del país. En Extremadura ese aumento fue del 2%, hasta un total de 955 millones de euros, según el último informe de la Agencia Tributaria.

El principal factor que explica esa mejora es la subida del IVA que entró en vigor el 1 de septiembre. Hasta entonces, la recaudación de este impuesto arrastraba todavía una fuerte caída por cuestiones relacionadas con las devoluciones, aunque la evolución había ido mejorando con el paso de los meses. Pero la clave de la remontada, como ya comentamos en este blog, fue el aumento de tipos del IVA, pues gracias a ello la recaudación de septiembre a diciembre de 2012 dio un salto de 103,5 millones, frente a los 45,4 millones del mismo periodo de 2011. Si hasta septiembre bajaban un 11,7%, al final los ingresos por IVA en las ventanillas de la Agencia Tributaria en Extremadura crecieron un 19,8% con respecto al año anterior, con un total de 240,7 millones de euros, muy por encima, incluso, del 2,4% de subida nacional.

A la vista de estos datos, podemos concluir que la subida de tipos del IVA ha tenido, desde el punto de vista recaudatorio, más efectos positivos que negativos. Uno de los grandes temores de las Administraciones Públicas era que ese incremento acabara produciendo un hundimiento del consumo por el aumento de precios, hasta el punto de que la caída de las ventas anulara la mayor cuota tributaria. Sin embargo, tanto los datos tributarios como las cifras de evolución del comercio descartan ese efecto. Según los datos del INE, las ventas del comercio minorista (a precios corrientes) en el último trimestre del año se redujeron un 2,7% en Extremadura con respecto al mismo trimestre de 2011, mientras que la recaudación por IVA subió un 9,9% en ese mismo periodo. Es verdad, por tanto, que tras la subida el consumo ha bajado (habría que ver también qué parte es por el agravamiento de la crisis en general y qué parte como consecuencia de la suspensión de la paga extra de diciembre de los funcionarios), pero no lo ha hecho de manera desmesurada, por lo que no ha impedido que suban los ingresos por IVA.

Por lo demás, también experimentó una notable mejora la recaudación por el Impuesto sobre Sociedades, que alcanzó un total de 101,5 millones, un 6,2% más que en 2011 (un 29% más en el total del país).

En cuanto al IRPF, que es el impuesto que genera los mayores ingresos en la región, cerró el año con 596,8 millones de euros, un 5% menos que en 2011, un descenso que se ha ido suavizando ligeramente en el segundo semestre del año. El total nacional, sin embargo, subió un 1,2%, gracias a las medidas de consolidación fiscal. Según la Agencia Tributaria, sin esas medidas los ingresos por el Impuesto sobre la Renta habrían disminuido un 3,9%, similar a la bajada de las rentas brutas de los hogares.

Recaudación de la Agencia Tributaria en Extremadura en 2012

El hecho de que la recaudación total de impuestos estatales haya crecido con respecto a 2011 supone un alivio no solo para las arcas del Estado, sino también para las haciendas autonómicas, pues se ha conseguido cumplir el objetivo presupuestario de ingresos para 2012. ¿Qué quiere eso decir? Pues que si se alcanzan las previsiones de ingresos del Estado no habrá que hacer ajustes negativos (o, al menos, de cierta importancia) cuando se liquiden los ingresos del sistema de financiación autonómica, dentro de dos años. En caso contrario, ocurriría como hace un par de años: como en 2008 y 2009 las cantidades entregadas a las comunidades estuvieron muy por encima de la recaudación final, las liquidaciones realizadas en 2010 y 2011 dieron como resultado grandes devoluciones a favor del Estado, que perjudicaron a las ya maltrechas cuentas autonómicas.

Y un último apunte: que se haya recaudado casi un 20% de IVA en Extremadura no quiere decir que en la Hacienda extremeña haya entrado esos 40 millones más que el año anterior. El IVA no se reparte según la ventanilla donde se paga, sino según el índice de consumo de cada comunidad autónoma. Para recibir más, lo que importa es que, primero, la recaudación por IVA suba en el total nacional y, en segundo lugar, que el consumo en Extremadura evolucione igual o mejor que la media, porque así ‘tocamos a más’.

¿Por qué se hunde o dispara la producción industrial de Extremadura?

2013 febrero 7

Esta mañana hemos conocido el dato de producción industrial de Extremadura correspondiente al pasado mes de diciembre. Según el INE, la industria extremeña ha producido un 34,8% menos que el mismo mes de 2011, mientras que la media nacional solo ha retrocedido el 8,5%. Este mal dato ya tuvo su anticipo en noviembre, cuando la producción industrial cayó un 25,4% con respecto al año anterior. A primera vista, estas cifras parecen poner en evidencia un hundimiento del sector industrial extremeño en los dos últimos mesdes de 2012. Pero si ampliamos el foco y vemos la variación interanual de cada uno de los meses del año, nos encontramos con que en junio se produjo un crecimiento del 30%. Es decir, que la producción se hunde tan pronto como se dispara. Estos datos, puestos sobre un gráfico, nos muestran una evolución conocida como dientes de sierra, con enormes altibajos.

 Evolución del Índice de Producción Industrial de Extremadura

 

¿A qué se deben estos bandazos? Para entender la explicación, primero hay que saber que el Índice de Producción Industrial (IPI) es, como señala el INE, “un indicador coyuntural que mide la evolución mensual de la actividad productiva de las ramas industriales, excluida la construcción”. Para su obtención se realiza una encuesta continua de periodicidad mensual que investiga todos los meses más de 13.200 establecimientos de todo el país. Una vez obtenidos los datos de estas empresas, el INE construye un índice que permite conocer el comportamiento del sector industrial. Para elaborar ese índice global, se otorga una determinada ponderación a cada uno de las ramas o subsectores industriales, en proporción a su peso real sobre el total de la industria. Este mismo procedimiento se realiza para obtener el dato de cada comunidad autónoma. Ahora bien, como la industria no tiene el mismo perfil en todas las regiones, hay que ajustar la ponderación de cada subsector al peso que cada uno tiene, no sobre el total del país, sino sobre la industria de cada comunidad. Por eso, un mismo sector puede tener una trascendencia muy diferente en dos regiones distintas.

El distinto peso de los subsectores industriales en cada comunidad es, precisamente, la clave que explica esos ‘dientes de sierra’ del IPI extremeño. Y, por concretar más, el sector energético. En el índice general de España, la energía representa un 13% del total. Pero en Extremadura su peso se eleva hasta casi el 47%. Eso quiere decir que las variaciones del sector energético tienen en Extremadura una repercusión casi cuatro veces mayor que en el total del país. En principio, este protagonismo de la energía beneficia a la región, porque es un sector que está viviendo una gran expansión en los últimos años. Pero, aun con ese crecimiento, la mayor parte de la producción energética extremeña procede de la Central Nuclear de Almaraz, que periódicamente tiene que someterse a paradas para proceder a la recarga de combustible nuclear. Y he aquí la segunda clave: la incidencia de estas paradas en la producción energética de la región y, en última instancia, en la producción industrial total de Extremadura.

Cada vez que la Central Nuclear de Almaraz para la producción de alguna de sus dos unidades, el índice de la rama energética de Extremadura experimenta un fuerte descenso que arrastra a la baja al índice general, debido, como hemos dicho, a su repercusión sobre el total. Si estas recargas se produjeran siempre en los mismos meses del año, las repentinas variaciones no producirían grandes oscilaciones, porque se compararían entre sí meses con baja producción energética o, en otros momentos, meses con una producción normal. El problema es que las recargas no siempre se producen en los mismos meses. De hecho, cada una de las unidades se somete a una renovación del combustible cada año y medio, aproximadamente. Esto supone que hay ocasiones en las que se comparan meses de baja producción energética con otros de alta, o viceversa. Por eso, la variación interanual del índice energético y del IPI general se dispara unas veces y se hunde otras, como se ve en los siguientes gráficos:

 

En este segundo gráfico se ve que la producción industrial se ha hundido en Extremadura en diciembre (un 34,8% interanual) porque en el mes de diciembre de 2011 no hubo ninguna parada en Almaraz y, por tanto, entonces la producción energética era normal.

¿Qué dato del IPI se debería analizar para reducir el efecto causado por las paradas de Almaraz? Desde el punto de vista del análisis económico, lo más riguroso es hacer medias trimestrales o, como hace el INE, medias de lo que va de año. En diciembre, esa media coincide con la media anual. Su comparación con respecto a la media de 2011 indica que la producción industrial de Extremadura bajó un 7,7% (no el 34,8% que dicen algunos teletipos, que confunden la variación interanual de diciembre con la variación del año), frente al 5,8% de la media. Hasta noviembre, la media de lo que va de año había ido mejor en Extremadura que la media, pero el mal dato de diciembre ha perjudicado al dato anual.

Otra fórmula es fijarse en el índice no energético. En diciembre, la variación interanual reflejaba una caída del 23,3% (11,5 puntos menos con respecto al índice global), frente al 10,3% de retroceso del total del país. En media anual, la producción industrial no energética de Extremadura ha bajado en 2012 el 7,6%, solo seis décimas más que la media del país (7%).

En resumen, a la hora de valorar la evolución de la producción industrial extremeña hay que tener en cuenta las distorsiones introducidas por las paradas de Almaraz. Y, por supuesto, no confundir nunca la variación interanual de un mes, un dato más sometido a ‘dientes de sierra’, con la variación de la media acumulada, que es un dato de evolución más estable y refleja mejor la tendencia del sector industrial.

Castilla-La Mancha acapara el aumento de emigrantes extremeños de la última década

2013 enero 17

Los datos definitivos del padrón municipal correspondiente al 1 de enero de 2012, cuyos detalles acaban de ser publicados por el Instituto Nacional de Estadística, confirman lo que ya apuntamos hace algunos meses en este blog: que el número de extremeños residentes en otras comunidades ha bajado de 600.000 por primera vez en varias décadas. En concreto, la cifra oficial dice que a principios del año pasado había 592.334 personas nacidas en Extremadura residiendo en otras regiones españolas. Eso supone 7.815 emigrantes menos que el año anterior, un descenso del 1,3%.

La cifra puede chocar, sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos tiempos se habla mucho de la emigración por culpa de la crisis. ¿Cómo es esto posible si el saldo migratorio de extremeños es negativo? La respuesta es fácil de deducir: si emigración de extremeños superó al retorno en 1.898 personas durante 2011, la única posibilidad es que esa mayor salida de extremeños se contrarreste con el movimiento natural de los propios emigrantes, es decir, por las defunciones. No hay que olvidar que la ola migratoria extremeña comenzó en la segunda mitad de los años cincuenta y que muchos de aquellos emigrantes, hoy de edad avanzada, no han retornado a su tierra por haber echado raíces familiares en sus regiones de acogida, y es allí donde fallecen.

Extremeños en el exterior 1-1-2012

Variación 2012/2011
Andalucía 59.976 -825 -1,4%
Aragón 7.997 -95 -1,2%
Asturias 6.563 -119 -1,8%
Baleares 12.406 -205 -1,6%
Canarias 5.030 12 0,2%
Cantabria 2.421 -39 -1,6%
Castilla y León 19.528 -114 -0,6%
Castilla-La Mancha 27.903 -186 -0,7%
Cataluña 131.884 -2.210 -1,6%
Com. Valenciana 32.293 -492 -1,5%
Galicia 3.630 -17 -0,5%
Madrid 214.210 -2.577 -1,2%
Murcia 2.910 -14 -0,5%
Navarra 6.197 -80 -1,3%
País Vasco 56.474 -818 -1,4%
La Rioja 2.205 -29 -1,3%
Ceuta 437 -3 -0,7%
Melilla 270 -4 -1,5%
Total otras CCAA 592.334 -7.815 -1,3%

Comparando la foto fija de los emigrantes extremeños a 1-1-2012 con la del año anterior, vemos que la única comunidad autónoma en la que aumenta el número de extremeños es Canarias, aunque solo sea un pequeño avance: suma 12 extremeños, un 0,24%, y alcanza un total de 5.030. Por el lado contrario, el mayor descenso, en porcentaje, se ha registrado en Asturias, con un 1,8% menos.

No obstante, los descensos de mayor cuantía en el número de extremeños se han localizado en las regiones tradicionales de la emigración: hay 2.577 extremeños menos en Madrid, 2.210 menos en Cataluña, 825 menos en Andalucía y 818 menos en el País Vasco.

Analizando los cambios de la última década para tener más perspectiva, tenemos que el número de extremeños en el exterior se ha reducido de media un 10,2%. En este periodo, hay seis regiones donde crece y diez donde baja (a las que se suman Ceuta y Melilla). El mayor crecimiento, con diferencia, es el de Castilla-La Mancha, que suma un 13%, 3.200 extremeños más. Sin duda, este hecho está muy relacionado con el aumento poblacional que Toledo y Guadalajara han experimentado durante esos diez años al calor de la actividad económica desarrollada en estas dos provincias limítrofes con Madrid. A Castilla-La Mancha le siguen Murcia, Galicia, Cantabria y, a más distancia, Castilla y León y La Rioja.

Entre las bajadas hay que destacar los casos de País Vasco (-15,9%), Cataluña (-14,7%) y, también por encima de la media, Madrid (-11,7%), que fueron los tres principales focos de la emigración extremeña durante los años sesenta y setenta. En Madrid, la razón fundamental de la caída tiene que estar, como hemos dicho, en el movimiento natural de la población, pero también en que probablemente un buen número de extremeños residentes en esta comunidad se hayan trasladado en los últimos años a Toledo y Guadalajara.

En el caso de las provincias vascas y catalanas, el descenso del número de extremeños viene motivado no sólo por el propio movimiento natural de la población, sino también por el hecho de que en la última década el retorno de extremeños ha superado a la emigración.

Si a estos datos del padrón municipal le sumamos el número de personas residentes en otros países e inscritas en Extremadura que aparecen en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero, la población total de extremeños en el exterior a 1 de enero de 2012 asciende a 618.162 personas. Esta cifra se rebaja hasta 607.685 personas si nos limitamos a los estrictamente nacidos en Extremadura.

Extremadura mejoró su saldo vegetativo en 2011

2012 diciembre 19

Extremadura volvió a registrar un saldo vegetativo negativo en 2011, pero perdió menos población que el año anterior. Es un dato positivo que no hay que pasar por alto entre las cifras de movimiento natural de la población e indicadores básicos de 2011 que hoy ha publicado el Instituto Nacional de Estadística y que vienen a constatar lo que ya se veía venir en otras estadísticas: la crisis está haciendo mella en la evolución de la población española.

La reducción del saldo vegetativo de Extremadura con respecto al año anterior se debe a que las defunciones bajaron más que los nacimientos. Gracias a ello se ha pasado de una pérdida de 688 personas a otra de 646. En el total del país, en cambio, baja el crecimiento vegetativo por tercer año consecutivo.

Entrando en detalles, en la región nacieron 9.938 niños. Es un 1,88% menos que en 2010, pero es el tercer menor descenso del país (a excepción de Asturias, que logró el único aumento). La media disminuyó el 3,03%. Es curioso que en Extremadura subió el nacimiento de niños (5.249 varones, el 52,8% del total) y bajó el de niñas (4.689 mujeres, un 4,7% menos). También lo es que bajan los partos sencillos (9.603) y aumentan los dobles (176) y triples (3). ¿Y cuánto creen que han pesado de media los niños extremeños? Pues 3.210 gramos, solo 16 gramos menos que la media.

Llama igualmente la atención que se ha interrumpido el imparable ascenso de los nacimientos de madre extranjera. Despuél del récord de 2010, con 755 nacimientos, el número ha bajado un 6,9% y se ha situado en 703. Suponen el 7,1% del total, aunque la media nacional está en el 19,3%. Aquí también se ha producido en la región un descenso menor que la media nacional.

Lo preocupante es que, tanto en Extremadura como en España, los nacimientos encadenan cuatro años de descenso. No cabe duda de que la crisis económica tiene mucho que ver con ello.

En cuanto a la mortalidad, en 2011 se registraron 10.584 defunciones, un 2,14% menos que el año anterior. Es el mayor descenso del país, que contrasta con un aumento del 1,52% de la media nacional.

Por lo que se refiere a los matrimonios, en Extremadura baja un 8,78% el número de enlaces entre personas de distinto sexo, hasta situarse en 3.511. ¿Dónde está la clave? En el vertiginoso descenso de los matrimonios católicos. En 2011 se celebraron 2.010 bodas por la Iglesia (un 13,8% menos), la mitad que en el año 2002. Las exclusivamente civiles han parado su aumento, con un total de 1.493. Los que no cesan de subir, aunque sea ligeramente, son los matrimonios homosexuales. En 2011 hubo 37 en la región, con lo que ya representan el 1% del total, aunque en el España ya van por encima del 2%.

El descenso de los nacimientos y de las defunciones se traduce en bajadas de los indicadores demográficos básicos. Así, la tasa de natalidad se sitúa en 9,18 nacidos por cada 1.000 habitantes. La de fecundidad es de 38,18 nacimientos por cada 1.000 mujeres en edad fértil. Y la tasa bruta de mortalidad, que iba en ascenso, se suaviza hasta los 9,77 fallecimientos por cada 1.000 habitantes.

Al mismo tiempo, siguen aumentando los indicadores que reflejan en progresivo envejecimiento de la población (del que ya hablábamos aquí hace un año). En primer lugar, cada vez se tienen los hijos más tarde. En Extremadura la edad media de la maternidad es de 31,35 años, ligeramente por debajo de la media. En segundo lugar, la esperanza de vida continúa creciendo sin parar: 81,50 años al nacer o 20,10 años a partir de la jubilación. Tercero: la edad media del total de la población extremeña alcanza los 41,89 años. El grupo de jubilados sigue ganando peso población: crece hasta el 18,88% del total de la población y representa el 121,47% si se compara con el grupo de menores de 16 años. Entre ambos grupos, que son los considerados como dependientes, suman el 52,47% con respecto a la población en edad laboral; es decir, por cada cien personas en edad de trabajar hay 52 personas inactivas (mayores de 64 o menores de 16 años). La tendencia creciente en todos ellos es paralela a la media nacional. Así pues, más datos que hacen pensar sobre cómo habrá que sostener en el futuro el Estado de Bienestar de nuestro país.

La recaudación remonta gracias a la subida del IVA

2012 noviembre 28
por Juan Francisco Caro (@jf_caro)

La subida del IVA que entró en vigor el pasado 1 de septiembre comienza a dar sus frutos. Lo reflejan los dos datos de recaudación de la Agencia Tributaria de octubre, que muestran una notable recuperación de los ingresos del Estado en Extremadura. Así, la recaudación tributaria acumulada en las ventanillas de la AEAT alcanza los 827,4 millones de euros, un 5,1% menos que el mismo periodo del año anterior, dato que contrasta con la caída del 12,5% que se venía registrando hasta junio o al 21,2% del primer trimestre del año. Gracias a esta evolución, Extremadura gana terreno con respecto a la media estatal, que acumula un retroceso de apenas el 0,2%.

Evolución de la recaudación de la AEAT en Extremadura

La clave de esta remontada está en el IVA. Hasta agosto arrastraba un descenso del 25,9%, que se moderó hasta el 11,7% en septiembre por los primeros efectos de la subida de tipos. Pero en octubre, mes en el que la gran mayoría de las empresas ingresan lo cobrado por IVA durante el tercer trimestre, la recaudación dio un salto de casi 82 millones de euros, frente a los 67,6 millones del mismo mes del año anterior, es decir, un 21% más. Con ello, los ingresos acumulados por la Agencia Tributaria en concepto de IVA en Extremadura se sitúan en 219,1 millones, solo un 1,7% menos que en el mismo periodo de 2011.

Esta variación supone que, al menos hasta el momento, no se ha producido un hundimiento del consumo que contrarreste los positivos efectos recaudatorios de la subida del IVA. Ese era uno de los grandes temores de las Administraciones Públicas. Pero los datos tributarios lo descartan, al igual que las cifras sobre evolución del comercio que elabora el INE. Es cierto, según esta estadística (a precios corrientes), que el comercio extremeño registró en septiembre una caída del 5,9% en comparación con el mismo mes de 2011. Sin embargo, el volumen medio de negocio acumulado hasta septiembre solo retrocede un 0,7%. Y en octubre mejoran, pues las ventas subieron un 0,1% interanual, según los datos publicados hoy por el INE.

En octubre también se ha notado una mejora de la recaudación por el Impuesto sobre Sociedades, que suma 86,4 millones, un 11,1% menos que un año antes. En cuanto al IRPF, la principal fuente tributaria, con 511,5 millones de euros, sigue manteniendo una caída más o menos estable, que en octubre se sitúa en el 5,7%.

¿Continuará la mejora general de aquí a final de año? Ojalá, porque eso significaría que la gente sigue gastando, con lo que eso supone de impulso de la economía, y porque lo agradecerán las arcas públicas.