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Los extremeños recortan aún más en bingos y máquinas tragaperras
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Juan Francisco Caro | 12-08-2013 | 07:00

Los extremeños siguen recortando sus gastos en juegos de azar, sobre todo en bingos y máquinas tragaperras, que han caído más de la mitad desde el inicio de la crisis. Así lo refleja la Memoria Anual del Juego 2012, publicada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, donde se recoge que las cantidades jugadas el año pasado en Extremadura sumaron 448 millones de euros. Es un 10,6% menos que el año anterior, pero la bajada no es tan abultada como el 15,7% registrado en 2011. Lo mismo ocurre con el total de las comunidades autónomas (23.183 millones), que disminuyó un 5,9%, frente al 9,7% del año anterior.

No obstante, la cifra total del país, incluido el juego online y otros no regionalizables, se situó en 25.988 millones de euros, solo un 1,1% inferior a 2011. La explicación a esta pequeña reducción en comparación con la media regional es que, además de los recortes forzados por la crisis, se está produciendo un trasvase desde los juegos habituales en punto de venta hacia otras modalidades a través de internet, que no pueden asignarse estadísticamente a cada comunidad.

Desde 2008, año en el que se alcanzaron los mayores registros, las cantidades jugadas han caído un 34% en Extremadura, casi seis puntos más que la media de las comunidades, que ha perdido el 28,2%. El total nacional retrocede menos, un 19,6%, por la creciente pujanza del juego online. En cualquier caso, todas las cifras están por debajo de la alcanzada en 2003 (primer año con datos disponibles), mucho antes de que empezara la crisis.

En comparación con las demás comunidades, Extremadura es la segunda región donde menos se juega por habitante: 404 euros, frente a los 490 euros de la media, como se ve en el gráfico interactivo que hay al final de este post. No obstante, la Memoria señala que Extremadura es una de las regiones donde el juego per cápita medido en relación con la renta por habitantante es superior a la media.

Si hay que jugar menos, los extremeños prefieren seguir siendo fieles a las Loterías y Apuestas del Estado y a los juegos de la Once y apostar menos en otras opciones, más o menos en línea con lo que hace el resto de españoles. En 2012, Extremadura gastó 185 millones de euros en los juegos organizados por el Estado, un 3,6% menos que el año anterior (la media de comunidades bajó el 4,8%), pero se mantiene cerca del máximo de 193 millones registrado en 2009. Hay que decir que esa confianza tuvo su recompensa, pues el Estado devolvió en premios un total de 128 millones, un 34,7% más.

Entrando en detalle, los extremeños jugaron menos a la Lotería Nacional (87 millones, -6,5%) y a la Primitiva (46 millones, -4,2%), apostaron más al Euromillones (crece de nuevo hasta alcanzar los 31 millones, un 6,9% más) y siguieron fieles a la Bonoloto (14 millones) y a la Quiniela (8 millones). En el total nacional, en cambio, disminuyeron todas las opciones.

En cuanto a los juegos de la Once, los extremeños se jugaron 50,4 millones de euros, apenas un 0,8% menos que en 2011 (la media bajó el 2,2%). El grueso fue a parar a las distintas variantes del cupón, con un total de 39,6 millones, un 3,6% menos. Sin embargo, continúan ganando con fuerza cuota de mercado las otras modalidades de la Once: las loterías instantáneas (los ‘rascas’), con 8,4 millones, un 6,3% más, y el juego activo, con 2,4 millones, un 33,3% más. Pero, pese a mantener el gasto en la Once, los extremeños tuvieron menos suerte con estos juegos, puesto que obtuvieron en premios 22,3 millones de euros, un 14,6% menos que el año anterior.

Los principales recortes de gasto se registraron en los demás operadores de juego. Las máquinas ‘tipo B’, las conocidas como tragaperras, que acaparan un tercio de lo gastado, volvieron a caer con fuerza. En 2012 se jugaron en la región 159 millones de euros, un 16,8% menos que el año anterior, aunque lo llamativo es que acumulan una caída del 50,3% con respecto a 2008 (en el caso del total nacional, el 41,3%).

Peor camino llevan los bingos, que perdieron el año pasado un 26,5%, hasta quedarse en 25 millones de euros. Esta cifra es un 63,2% inferior a la de hace cinco años (el 46,2% menos en la media regional). Como se jugó menos, los premios se redujeron en la misma proporción: 16 millones, en lugar de los 21 millones que se alcanzaron en 2011.

Por último, el Casino de Extremadura vio descender las cantidades jugadas hasta los 29 millones, un 12,1% menos que el año anterior. Desde 2008 acumula un retroceso del 37%, prácticamente igual que los demás casinos del país (34,8%).

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