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Mérida fue la localidad que más habitantes ganó en 2012 y Trujillo la que más perdió
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Juan Francisco Caro | 31-12-2013 | 13:06| 8

El Instituto Nacional de Estadística ya ha publicado los datos oficiales de población correspondientes al Padrón municipal a 1 de enero de 2013. Comparándolos con los del año anterior, la primera conclusión es que Mérida fue la localidad que ganó más habitantes a lo largo de 2012 y Trujillo la que más población perdió.

En concreto, el número de habitantes empadronados en la capital autonómica a principios de 2013 subió hasta los 59.049, que son 885 más que los del año anterior. Le sigue Badajoz, que al descontar a Guadiana del Caudillo tras la independencia de esta antigua entidad local menor se queda en 150.621 habitantes, 875 más que a principios de 2012.

La clasificación de los 10 municipios con mayor crecimiento de población se completa con Almendralejo, que sumó 407 habitantes; Rosalejo, que en un solo año ha crecido en 261 vecinos; Cáceres, con 257 habitantes más; Don Benito, con 101; Villanueva de la Serena, con 86; Fuente de Cantos, con 77; Santa Cruz de Paniagua, con un sorprendente aumento de 60 vecinos que en un solo año eleva la población a 361 habitantes; Almaraz, con 56, e Ibarhernando, con 51.

Es normal que las mayores localidades estén en cabeza de los aumentos si se toma como referencia la variación absoluta del número de habitantes, pero si se toma el aumento en porcentaje el ránking cambia notablemente. En este caso lo encabeza Santa Cruz de Paniagua, que con esos 60 habitantes más que ya he apuntado consigue un crecimiento del 20,6%. Le sigue Rosalejo, que también suma un 20,3%. A más distancia están Pedroso de Acim (12,7%), Alcollarín (11,6%), Santa Cruz de la Sierra (10,2%), Ibahernando (9,7%), Torrejón el Rubio (8,3%), Alagón del Río (5,7%), Almaraz (3,6%) y Talaván (3,4%).

En el lado contrario, la clasificación de municipios con mayores pérdidas de población está encabezada por Trujillo, que en 2012 perdió 561 habitantes, hasta situarse en 9.085. Tal vez parte de este descenso esté relacionado con los notables aumentos de los localidades próximas ya citadas, como Santa Cruz de la Sierra e Ibahernando. Después de Trujillo se colocan Azuaga, con 246 habitantes menos; Jerez de los Caballeros, que baja en 151 vecinos; Aceuchal, con 136 menos; Navalmoral de la Mata, con 127 menos; La Garrovilla, con 120 menos; Madroñera, que baja en 111; Castuera, que pierde 98, y Arroyomolinos, con 93 menos.

Si medimos las variaciones en porcentaje, los mayores descensos de población se registraron en Campillo de Deleitosa (-17,6%), Villamiel (-12,8%), Pozuelo de Zarzón (-11%), Salvatierra de Santiago (-10,2%), Oliva de Plasencia (-10,2%), Arroyomolinos (-9,8%), Aldeacentenera (-9,3%), Descargamaría (-9,1%), Casares de las Hurdes (-9%) y Botija (-9%).

En el gráfico interactivo de más abajo se puede consultar la clasificación, con el número total de habitantes. En la parte inferior hay un buscador para facilitar la búsqueda del municipio deseado.

EXTREMADURA PERDIÓ POBLACIÓN, PERO MENOS DE LA ESTIMADA

Más allá de la curiosidad de los datos por municipios, es preciso analizar los datos más globales. Así, vemos que solo 73 de los 386 municipios extremeños ganaron población en 2012 y cuatro (Feria, Rena, Gargantilla y El Gordo) se mantuvieron sin cambios. De los 308 que vieron reducir el número de empadronados, más de dos tercios (en concreto, 211) registraron un descenso de más de 10 habitantes.

En total, Extremadura perdió en 2012 un total de 4.126 habitantes, un 0,37%, hasta quedarse en 1.104.004 personas. Es el segundo año consecutivo con descenso del número de habitantes en la región. Y como viene siendo habitual, la provincia de Cáceres experimentó un peor comportamiento, con un descenso de 3.322 habitantantes (0,8%), frente a los 804 que bajó la provincia de Badajoz (0,1%). A 1-1-2013 se situaron en 410.275 y 693.729 habitantes, respectivamente.

Con respecto a la pérdida de población de Extremadura, hay que apuntar que el descenso definitivo se ha quedado casi en la mitad del inicialmente estimado cuando en abril se publicó el avance del padrón. Entonces el INE calculó que la región había menguado en 7.991 habitantes. Sin embargo, en este blog (“¿Por qué perdemos población en Extremadura?”) ya expresé que aquellos datos no cuadraban con las variaciones que se mostraban en las estadísticas sobre migraciones y sobre movimiento natural de la población: “Las tendencias históricas y el cruce de datos con otras estadísticas conduce a conclusiones no muy coherentes o, incluso, contradictorias”. Ha vuelto a ocurrir lo mismo que el año anterior, pues la pérdida de población en el año 2012 también se quedó prácticamente en la mitad de la estimada en el avance.

¿Y a qué se debe esa pérdida de 4.000 habitantes? Pues como ya he expliqué hace seis meses (“Las claves de la pérdida de población en Extremadura en 2012”), la mayor parte del descenso de población se debe al saldo vegetativo negativo, es decir, a que hay más muertes que nacimientos. En concreto, los datos definitivos dicen que las defunciones superaron en 1.924 personas a los nacimientos. En cuanto a las migraciones, Extremadura perdió 1.451 habitantes, 61 con respecto al extranjero y 1.390 con respecto al resto de España.

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Los extremeños recortan aún más en bingos y máquinas tragaperras
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Juan Francisco Caro | 12-08-2013 | 07:00| 0

Los extremeños siguen recortando sus gastos en juegos de azar, sobre todo en bingos y máquinas tragaperras, que han caído más de la mitad desde el inicio de la crisis. Así lo refleja la Memoria Anual del Juego 2012, publicada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, donde se recoge que las cantidades jugadas el año pasado en Extremadura sumaron 448 millones de euros. Es un 10,6% menos que el año anterior, pero la bajada no es tan abultada como el 15,7% registrado en 2011. Lo mismo ocurre con el total de las comunidades autónomas (23.183 millones), que disminuyó un 5,9%, frente al 9,7% del año anterior.

No obstante, la cifra total del país, incluido el juego online y otros no regionalizables, se situó en 25.988 millones de euros, solo un 1,1% inferior a 2011. La explicación a esta pequeña reducción en comparación con la media regional es que, además de los recortes forzados por la crisis, se está produciendo un trasvase desde los juegos habituales en punto de venta hacia otras modalidades a través de internet, que no pueden asignarse estadísticamente a cada comunidad.

Desde 2008, año en el que se alcanzaron los mayores registros, las cantidades jugadas han caído un 34% en Extremadura, casi seis puntos más que la media de las comunidades, que ha perdido el 28,2%. El total nacional retrocede menos, un 19,6%, por la creciente pujanza del juego online. En cualquier caso, todas las cifras están por debajo de la alcanzada en 2003 (primer año con datos disponibles), mucho antes de que empezara la crisis.

En comparación con las demás comunidades, Extremadura es la segunda región donde menos se juega por habitante: 404 euros, frente a los 490 euros de la media, como se ve en el gráfico interactivo que hay al final de este post. No obstante, la Memoria señala que Extremadura es una de las regiones donde el juego per cápita medido en relación con la renta por habitantante es superior a la media.

Si hay que jugar menos, los extremeños prefieren seguir siendo fieles a las Loterías y Apuestas del Estado y a los juegos de la Once y apostar menos en otras opciones, más o menos en línea con lo que hace el resto de españoles. En 2012, Extremadura gastó 185 millones de euros en los juegos organizados por el Estado, un 3,6% menos que el año anterior (la media de comunidades bajó el 4,8%), pero se mantiene cerca del máximo de 193 millones registrado en 2009. Hay que decir que esa confianza tuvo su recompensa, pues el Estado devolvió en premios un total de 128 millones, un 34,7% más.

Entrando en detalle, los extremeños jugaron menos a la Lotería Nacional (87 millones, -6,5%) y a la Primitiva (46 millones, -4,2%), apostaron más al Euromillones (crece de nuevo hasta alcanzar los 31 millones, un 6,9% más) y siguieron fieles a la Bonoloto (14 millones) y a la Quiniela (8 millones). En el total nacional, en cambio, disminuyeron todas las opciones.

En cuanto a los juegos de la Once, los extremeños se jugaron 50,4 millones de euros, apenas un 0,8% menos que en 2011 (la media bajó el 2,2%). El grueso fue a parar a las distintas variantes del cupón, con un total de 39,6 millones, un 3,6% menos. Sin embargo, continúan ganando con fuerza cuota de mercado las otras modalidades de la Once: las loterías instantáneas (los ‘rascas’), con 8,4 millones, un 6,3% más, y el juego activo, con 2,4 millones, un 33,3% más. Pero, pese a mantener el gasto en la Once, los extremeños tuvieron menos suerte con estos juegos, puesto que obtuvieron en premios 22,3 millones de euros, un 14,6% menos que el año anterior.

Los principales recortes de gasto se registraron en los demás operadores de juego. Las máquinas ‘tipo B’, las conocidas como tragaperras, que acaparan un tercio de lo gastado, volvieron a caer con fuerza. En 2012 se jugaron en la región 159 millones de euros, un 16,8% menos que el año anterior, aunque lo llamativo es que acumulan una caída del 50,3% con respecto a 2008 (en el caso del total nacional, el 41,3%).

Peor camino llevan los bingos, que perdieron el año pasado un 26,5%, hasta quedarse en 25 millones de euros. Esta cifra es un 63,2% inferior a la de hace cinco años (el 46,2% menos en la media regional). Como se jugó menos, los premios se redujeron en la misma proporción: 16 millones, en lugar de los 21 millones que se alcanzaron en 2011.

Por último, el Casino de Extremadura vio descender las cantidades jugadas hasta los 29 millones, un 12,1% menos que el año anterior. Desde 2008 acumula un retroceso del 37%, prácticamente igual que los demás casinos del país (34,8%).

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Los ayuntamientos extremeños consiguieron un superávit de 94,4 millones en 2012
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Juan Francisco Caro | 16-07-2013 | 09:30| 0

Las entidades locales están obteniendo buenos resultados del silencioso pero duro trabajo que están realizando para poner en orden sus cuentas. Según los datos avanzados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, las corporaciones extremeñas consiguieron cerrar el ejercicio 2012 con un superávit presupuestario conjunto de 94,4 millones, que contrasta con el déficit de 34,1 millones de euros que habían registrado el año anterior.

De ese superávit presupuestario no financiero, equivalente al 0,6% del PIB regional, 68,4 millones de euros corresponden a los ayuntamientos y los 26 millones restantes a las dos diputaciones provinciales.

La existencia de superávit presupuestario (sin ajustes de Contabilidad Nacional) significa que los ingresos no financieros (es decir, los derechos reconocidos por impuestos, tasas y transferencias) fueron superiores a los gastos no financieros (por simplificar, todos los gastos salvo las amortizaciones de deuda). En concreto, las entidades locales extremeñas gastaron un 8,07% menos que lo ingresado.

Junto al dato global del superávit hay que destacar que solo 118 de los 385 ayuntamientos extremeños (es decir, el 30,6%) presentaron déficit. O, por decirlo de otra manera, siete de cada diez ayuntamientos consiguieron superávit presupuestario. Aún faltan 12 consistorios por comunicar sus cifras, pero son municipios de muy pequeño tamaño que no tendrán una incidencia significativa sobre el total.

Estas cifras son más llamativas si se tiene en cuenta que en 2011 fueron 193 (el 50%) los ayuntamientos extremeños que tuvieron déficit presupuestario. Eso supone que el año pasado se produjo una reducción del 38,9%, nada más y nada menos.

En volumen, los mayores superávits se registraron en Cáceres (18,3 millones), Badajoz (16,8 millones), Don Benito (5,2), Villanueva de la Serena (4,9) y Plasencia (2), mientras que los mayores déficits se alcanzaron en Almendralejo (3,2 millones) [VER NOTA ACLARATORIA AL FINAL], Navalvillar de Pela (1,9 millones), Moraleja (1,3), Cañaveral (1,3) y Santa Amalia (1).

En euros por habitante, por tomar una referencia comparativa más razonable, los mayores superávits se localizan en Romangordo (1.126,82 euros per cápita), Casas de Reina (865,07), Casas de Miravete (575,57), Talarrubias (450,21) y Alange (327,08). Por el contrario, Cañaveral (1.052,27), Helechosa de los Montes (541,91), Ruanes (527,79), Berrocalejo (527,20) y Cristina (526,67) son los ayuntamientos que finalizaron el año con más déficit por habitante.

 

Los datos del Ministerio de Hacienda también revelan cuáles son los ayuntamientos que más gastan. En este punto, Romangordo se coloca también como el municipio con mayor gasto total por habitante, con 5.829,30 euros, seguido a mucha distancia por Ruanes (3.502,71 euros), Capilla (3.336,72), Valdecañas de Tajo (3.286,81) y Toril (2.808,31). En el lado opuesto, los ayuntamientos con menos gasto per cápita son Acedera (500,67 euros por habitante), La Coronada (516,53), Casar de Palomero (523,90), Puebla de Obando (534,45) y Calamonte (537,53).

Otro dato curioso: ¿cuáles son los que más gastan en personal? Esta clasificación la encabeza Hinojosa del Valle, que emplea el 79,1% de sus ingresos a pagar gastos de personal. Por detrás están Berrocalejo, con el 75,2% de sus ingresos, y Valverde de Llerena, con el 70,6%. La media es del 35,9%. En el otro extremo, Robledillo de Gata solo dedica el 10,7% de sus ingresos a las nóminas del personal, seguido por Torrecilla de los Ángeles (12,3%) y Robledillo de Trujillo (15%).

Una cifra también importante es la de la carga financiera, que consiste en la suma de los gastos en amortizaciones de deuda (los préstamos que se devuelven a los bancos) y los intereses de esos préstamos. Es significativo porque revela qué parte de los gastos ‘se comen’ la deuda arrastrada y sus intereses. En este caso, Calera de León es el ayuntamiento con mayor carga: el 24,2% de sus gastos (casi uno de cada cuatro euros) tiene que ver con la deuda. Le siguen Cáceres (21,6%), Santa Marta de Magasca (21,1%), Baterno (16,8%) y Plasenzuela (16,3%). La media es del 6,72%, pero hay que resaltar que 39 municipios no gastan ni un céntimo en esa deuda o sus intereses y que otros 160 emplean menos del 2% de sus gastos.

 

Y un último detalle. El hecho de que el conjunto de los ayuntamientos extremeños haya presentado superávit no impide que la deuda municipal haya crecido en el último año. La variación de los pasivos financieros refleja un aumento de la deuda local de 46 millones de euros, que se aproxima mucho a la subida del endeudamiento municipal en 49,1 millones que ya dio a conocer el Ministerio hace unos meses (la diferencia se debe a criterios técnicos de contabilización).

En el siguiente gráfico interactivo puede consultar la cifra de déficit o superávit de su ayuntamiento. Basta con introducir el nombre del municipio en el campo de búsqueda situado en la parte inferior.

NOTA ACLARATORIA

El concepto utilizado en esta información como superávit o déficit presupuestario es el resultado de la diferencia entre los ingresos no financieros (derechos reconocidos netos por los capítulos 1 a 7) y los gastos no financieros (obligaciones reconocidas netas por los capítulos 1 al 7). Así se recoge en los manuales de Hacienda Pública y así mismo lo emplea el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas en sus informes mensuales de ejecución presupuestaria de las comunidades autónomas. Véase, como ejemplo, la página 14 del último informe disponible. Este indicador se utiliza para analizar la capacidad o necesidad de financiación de una administración para hacer frente a sus gastos corrientes (funcionamiento ordinario y prestación de servicios) y de capital (inversiones); en otras palabras, y por simplificar, se aprecia si necesita endeudarse o no.

No obstante, el Ayuntamiento de Almendralejo se ha manifestado disconforme con los datos recogidos en este blog, por considerar que inducen a error y no reflejan de manera acertada la gestión presupuestaria municipal. En su lugar, el Consistorio almendralejense señala que debería recogerse el dato de ‘resultado presupuestario ajustado’, que se obtiene de la diferencia entre ingresos y gastos totales (capítulos 1 al 9) y de diversos ajustes contables debidos a gastos con financiación afectada y remanentes de tesorería. La cifra que se obtiene es un resultado presupuestario ajustado positivo de 9,7 millones de euros, que contrasta con el déficit presupuestario de 3,2 millones citado en este blog. El informe de intervención que refleja ese resultado puede descargarse aquí.

Hecha la referencia, solo queda por aclarar que el indicador utilizado en este blog (el mismo que en los informes mensuales del Ministerio) es distinto del que plantea el Ayuntamiento de Almendralejo, pero ambos son acertados y ninguno es mejor que otro, sino que sirven para valorar cosas distintas. Existe un tercer indicador que sería el “saldo presupuestario”, que incluye las variaciones netas de deuda (pasivos financieros), que podría ser igual de válido, pero aportaría un punto de vista diferente y, de hecho, no se suele emplear porque un saldo positivo podría deberse solamente a un aumento de la deuda.

Si en el blog no hemos utilizado el criterio de “resultado presupuestario” es porque las tablas publicadas por el Ministerio no permiten operar para obtener esa cifra. Si fuera posible, es bastante probable que los datos de muchos ayuntamientos cambiaran de manera notable, a favor, pero también en contra. Lo importante es que se utiliza el mismo criterio para todos los ayuntamientos. Es verdad que los datos concretos de un ayuntamiento en un solo año, sin ponerlos en perspectiva o sin más explicacones, pueden resultar poco representativos de su trayectoria, pero realizar esa tarea pueblo a pueblo escapa de las capacidades de quien escribe. Lo sustancial es que el conjunto de los ayuntamientos está progresando en el control de sus cuentas y que, aunque ahora no lo parezca, ello terminará redundando en beneficio de todos.

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Los extremeños pagamos 971 millones en el IRPF 2011
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Juan Francisco Caro | 05-07-2013 | 11:29| 0

El impuesto de la renta del ejercicio 2011 nos costó a los extremeños 971,1 millones de euros, un 1,54% menos que el año anterior, aunque el número de contribuyentes aumentó un 0,38%, según la estadística del IRPF que acaba de publicar la Agencia Tributaria.

En total, hubo 474.836 declarantes (el 72,6% en la modalidad individual y el 27,4% en conjunta), por lo que el impuesto salió a una media de 2.045,65 euros. Ahora bien, el 43,7% de esas declaraciones no llegó a generar cuota (es decir, no tenían que contribuir por IRPF) por efecto de los mínimos, las reducciones y las deducciones, de modo que la cuota media para quienes resultaron contribuyentes efectivos (267.115 declarantes) fue de 3.635,68 euros.

La Campaña de la Renta de ese ejercicio, realizada el año pasado, se cerró en Extremadura con más devoluciones que pagos. En concreto, Hacienda devolvió 92,7 millones de euros, con una media de 200,41 euros por declarante. Solo a uno de cada cinco extremeños le salió como resultado ‘a pagar’.

En general, el panorama de los contribuyentes extremeños apenas registró cambios con respecto a 2010: el 77,01% declaró rentas inferiores a los 21.000 euros, mientras que el ejercicio anterior fue el 76,97%. Si ampliamos el foco hasta los 30.000 euros, se alcanza el 88,98% de los declarantes extremeños, frente al 81,58% de la media nacional. El 11% restante, que agrupa a 52.334 contribuyentes, carga con el pago del 56,5% de lo recaudado en la región.

Buceando en las distintas partidas se obtienen datos interesantes. Por ejemplo, los asalariados extremeños declararon, de media, unos rendimientos brutos del trabajo de 17.444,72 euros, que se quedan en 14.447,88 euros netos (un 0,4% menos que en 2010) tras descontar las cotizaciones sociales y otros conceptos, lejos de los 19.262,12 de la media española. Entre quienes declaran por actividades económicas, el rendimiento neto medio fue de 2.945,86 euros por las actividades agrícolas, 7.736,6 euros en el caso de los autónomos que se rigen por el sistema de estimación directa y 10.682,72 euros para quienes se ajustan al sistema de módulos.

Por otro lado, los extremeños hacemos menos aportaciones a planes de pensiones en comparación con el conjunto nacional. En total fueron 82,4 millones de euros, con una media de 1.046 euros por contribuyente, frente a los 1.402 euros de media del país. También nos deducimos menos por inversión en la vivienda habitual: mientras la media nacional alcanza los 732 euros, en Extremadura nos quedamos en 593 euros, aunque la clave de esta diferencia está en que los precios de las viviendas son los más bajos del país. Entrando más en detalle, la deducción media por las hipotecas para los 113.931 contribuyentes que la declaran es de 590 euros, mientras que la deducción por cuentas vivienda se sitúa en 869 euros, aunque solo 992 declarantes hicieron aportaciones ese año.

En cuanto a las deducciones autonómicas, el número de beneficiarios (63.073) se disparó un 57,4%, sobre todo porque se recuperó la cifra de extremeños solicitantes de la deducción por trabajo dependiente (54.302, con 106 euros de media), que había venido bajando en ejercicios anteriores, aunque también se notó la entrada en vigor de un amplio paquete de deducciones: madres o padres de familias monoparentales (3.137 beneficiarios, con 100 euros de media), ayuda doméstica (168 euros), autoempleo de mujeres (123 casos, con 300 euros), autoempleo de jóvenes (69 beneficiarios, con 250 euros), adopciones internacionales (223 euros), partos múltiples (55 casos, con 393 euros de media), adquisición de ordenadores de uso doméstico (784 beneficiarios, con 56 euros), obras de mejora en la vivienda habitual (203 euros) y donaciones con finalidad ecológica (33 euros).

En total, estas deducciones supusieron una rebaja de 7,2 millones de euros en la cuota autonómica del impuesto. Una vez descontadas estas cantidades y otros ajustes, el importe recaudado por la Administración autonómica extremeña fue de 489,5 millones de euros, algo más de la mitad de los 971,1  millones aportados por los extremeños.

Y para terminar, tres datos curiosos: primero, los extremeños declararon una media de 1,61 hijos, frente a los 1,58 de la media nacional; segundo, 4.558 extremeños declararon el pago de pensiones alimenticias a favor de sus hijos en cumplimiento de decisiones judiciales; y tercero, 35.569 mujeres trabajadoras tuvieron derecho a la deducción de 100 euros al mes correspondiente a cada hijo menor de tres años.

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¿Son comparables el paro registrado y la afiliación?
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Juan Francisco Caro | 02-07-2013 | 12:41| 0

Estamos acostumbrados a que los datos del paro registrado y la afiliación a la Seguridad Social susciten opiniones de todo tipo, a menudo tan opuestas como los puntos de vista de quienes los valoran. Pero en esta ocasión, las cifras de junio han dado pie a una interpretación que se sale de lo normal: como el número de desempleados ha bajado en 3.531 personas, pero los cotizantes solo han subido en 1.763 personas, hay quien ha concluido que la diferencia, de 1.768 personas, son extremeños que han emigrado de la región para trabajar o buscar empleo en otros lugares. Para quien no conozca las estadísticas del mercado laboral, el dato puede resultar alarmante, sobre todo si se tiene en cuenta que, según esos mismos cálculos, desde octubre más de 9.000 personas se han marchado de Extremadura. ¿Son ciertos esos datos? Pues técnicamente no lo son, como vamos a ver a continuación.

En primer lugar, las estadísticas del paro registrado y de afiliación a la Seguridad Social no son comparables. Sin entrar en prolijas explicaciones técnicas, hay que saber que el paro registrado es solo una estadística de personas que se inscriben como demandantes en las oficinas públicas de empleo. Mientras, la afiliación a la Seguridad Social recoge el número de cotizantes a cualquiera de los regímenes públicos de protección social. Pero en conjunto, las variaciones que se producen en esas estadísticas no son simétricas, es decir, una subida del paro de 1.000 personas no supone un descenso de 1.000 afiliados, ni viceversa, porque están midiendo cosas distintas.

Para empezar, ni todos los inscritos en las oficinas de empleo buscan realmente trabajo, ni todos los que buscan trabajo se apuntan en esas oficinas, puesto que no es obligatorio. Por eso, que el paro baje en 1.000 personas no quiere decir que 1.000 hayan encontrado trabajo, porque puede haber un número indeterminado de gente que consigue un empleo sin necesidad de apuntarse al paro, de modo que en total serían más de 1.000. Además, hay gente que pasa directamente del paro a la jubilación. Y también hay casos de personas a quienes se les anula la demanda porque los inspectores de trabajo han averiguado que realmente estaban empleadas. O incluso gente que desiste de buscar trabajo.

En sentido contrario, que el desempleo suba en 1.000 personas no significa que sean 1.000 pérdidas de empleo, porque hay personas que se incorporan a las oficinas por primera vez desde la inactividad (estudiantes o recién titulados, por ejemplo), no por haber sido despedidos.

En cuanto a la afiliación, en sus variaciones no solo influyen las personas que se dan de alta o de baja por tener o perder su empleo, sino también el número de personas que dejan de figurar por haberse jubilado. Además, no todas las personas que pierden su trabajo se inscriben en una oficina de empleo. Lo hará la mayoría para poder acceder a las prestaciones por desempleo, pero quienes no tengan derecho carecen de incentivos para apuntarse.

Por todo ello, a veces se producen subidas del paro y, al mismo tiempo, de la afiliación, o bajadas en ambos registros, o variaciones de signo contrario, pero de diferente cantidad, que es lo más habitual.

En definitiva, no tiene sentido establecer comparaciones entre el paro registrado y la afiliación a la Seguridad Social. No han coincidido ni ahora, ni nunca. Por eso resulta llamativo que haya personas que, pese a haber manejado a fondo ambas estadísticas durante años, hayan hecho un cálculo como el que comentaba al principio y hayan achacado la diferencia a la emigración. No hace falta recurrir al padrón o a las estadísticas de movimiento de población que en este blog comentamos con frecuencia, porque el propio razonamiento técnico echa por tierra el espejismo de esa emigración masiva.

El argumento se cae también si tomamos otras referencias. Si en junio se ha producido en España una bajada del paro de 127.248 personas y una subida de la afiliación de solo 26.853, la diferencia es de algo más de 100.000 personas. ¿Alguien se cree que 100.000 habitantes se hayan ido de España en un solo mes a buscar trabajo en otro país? Obviamente, no. Otro ejemplo: en mayo bajó el paro en Extremadura en 2.129 personas, mientras que la afiliación creció en 3.979, de modo que la región habría ganado ese mes 1.850 inmigrantes laborales, más incluso que los extremeños ‘perdidos’ en junio. Y así podríamos seguir estirando hasta el ridículo.

Un error parecido aparecía este fin de semana en un artículo de opinión publicado en el Hoy, pues se ha echado mano de una estadística de contratos para argumentar que más de 9.600 extremeños emigraron de la región en el primer trimestre del año. La cifra no solo parte de un fallo de interpretación de los datos -nunca os fiéis de una estadística manejada por una empresa de trabajo temporal, sea Randstad o Adeccim que las carga el diablo-, sino que además no coincide con la citada por otras personas, que calculan una emigración menor en un plazo tres veces mayor.

No es una cuestión de siglas partidistas, sino una cuestión de rigor. El contrato que cada cuatro año suscribimos los ciudadanos con nuestros representantes políticos (no hablemos ya de otro tipo de organizaciones) exige que estos últimos pongan todo su empeño en hacer un trabajo productivo, eficaz, honesto, sensato y riguroso. Si no, irá en perjuicio de su credibilidad, de su valoración social y, en definitiva, de su propio futuro. Ya lo dicen los sondeos…

P.D.: Hay también un detalle importante que no comenté en su momento y que redunda en por qué no son comparables. Cuando a principios de cada mes el Ministerio de Empleo da a conocer los datos del mercado laboral, publica los datos de paro registrado del último día del mes anterior y los datos de afiliación a la Seguridad Social en media durante el mes anterior. Esto se debe a que los datos definitivos de afiliación a fin de mes no están disponibles hasta unos diez días más tarde. Esto supone que los datos de paro y afiliación que se conocen cada inicio de mes no se corresponden a la misma fecha de referencia y, por tanto, por esta razón tampoco son comparables.

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Las claves de la pérdida de población en Extremadura en 2012
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Juan Francisco Caro | 25-06-2013 | 13:01| 0

El Instituto Nacional de Estadística ha puesto hoy de manifiesto las claves que explican, a grandes rasgos, la pérdida de población en Extremadura en el año 2012, que según la estadística de residentes (no el Padrón) fue de 3.040 personas. A la vista de los datos provisionales, la principal conclusión es que casi el 60% de la reducción de habitantes en la región se debió al saldo vegetativo negativo, es decir, a que las defunciones superaron a los nacimientos. Esa diferencia supuso una disminución de 1.780 personas, como ya se supo el martes pasado con la publicación de los datos provisionales del movimiento natural de la población.

En cuanto a las migraciones, por primera vez en una década arrojaron una pérdida de población en Extremadura, tal como adelantamos la semana pasada en este blog. En concreto, 1.260 personas menos porque la emigración total fue mayor que la inmigración. Entrando más en detalle, el INE señala que esa disminución se concentró en las migraciones dentro de España, cuyo saldo fue negativo en 1.425 personas. En cambio, las migraciones con respecto al exterior aportaron un saldo positivo de 165 personas. Gráficamente, la aportación de cada uno de los saldos a la evolución de la población fue la siguiente:

 

Más en detalle, en este otro gráfico se observa la contribución de cada uno de los factores: nacimientos, defunciones y emigraciones e inmigraciones, tanto interiores (al resto del país) como exteriores (al extranjero).

 

Los datos de las migraciones son muy similares a los que hemos contado en Extremadura en Datos sobre la base de la Estadística de Variaciones Residenciales. La diferencia estriba en que, partiendo de esos datos, el INE aplica una serie de modificaciones técnicas, que apenas afectan al saldo interior (-1.425 en lugar de -1.403), pero sí reducen el saldo positivo exterior: en vez de una ganancia de 590 personas, apunta una de solo 165. Ello se debe a que corrige ligeramente al alza el saldo negativo de personas nacidas en España (se marcharon 231 más de las que volvieron, en vez de las 189 que salen de las variaciones residenciales), pero, sobre todo, reduce la ganancia de población originaria del extranjero, hasta dejarla en 396 personas, en lugar de 779. Lo que no detalla esta Estadística de Migraciones es cuántos de esos habitantes nacidos en España eran de Extremadura y cuántos de otras comunidades.

En comparación con otras comunidades, Galicia y Asturias son las únicas en las que el saldo vegetativo pesa aún más negativamente que en Extremadura: las defunciones determinan el 98,6% de los habitantes que ha perdido Galicia y el 82,4% en Asturias. El caso de Castilla y León es más parecido al extremeño, aunque allí ha pesado más el saldo migratorio en la reducción de población. El hecho de que el saldo vegetativo negativo tenga tanta relevancia en estas comunidades no es nuevo. El oeste peninsular arrastra desde hace décadas una tendencia a perder población porque los nacimientos no consiguen superar a las defunciones. Pasado el espejismo de los años de bonanza, que coincidieron con políticas públicas de apoyo económico a la natalidad (hay que recordar el célebre ‘cheque-bebé’) y una más o menos masiva llegada de inmigrantes extranjeros, el problema de fondo vuelve a ponerse de manifiesto en las provincias más occidentales del país.

Todos estos datos forman parte de un nuevo paquete estadístico que ha comenzado a elaborar el INE este año y que supone un avance tanto en la calidad como en la homogeneidad de sus datos, siguiendo las directrices establecidas por la Unión Europea. De hecho, es la primera vez que publica una estadística en la que la variación total de la población residente cuadra con los cambios que resultan de los nacimientos, las defunciones y los movimientos migratorios. Además, la población residente (que es la referencia a escala europea) se ha recalculado sobre la base del Censo de 2011, cuya nueva metodología hace que haya menos discrepancias con los datos del padrón oficial y así los periodistas y los ciudadanos en general nos volvamos menos locos cuando buscamos datos de población.

Según los datos de la nueva estadística denominada “Cifras de población”, Extremadura tenía 1.101.303 habitantes residentes a 1 de enero de 2013. Son, como ya hemos dicho, 3.040 menos que el año anterior. Normalmente estas estimaciones del INE estaban bastante por debajo de la población registrada en el padrón, pero ahora se han reducido mucho las diferencias. En 2012 había 1.108.130 personas empadronadas, mientras que las residentes se quedaban en 1.104.343. Lo curioso es que para 2013, estas estimaciones se sitúan por primera vez por encima del avance de la población empadronada que comunicó el INE en abril, que era de 1.100.139 personas. Esto nos hace pensar que, como comentamos aquí entonces, la pérdida de casi 8.000 habitantes en Extremadura apuntada por el padrón era excesiva y probablemente será corregida al alza a finales de año, tal como ocurrió en 2012.

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Una de cada tres empresas extremeñas está en Facebook
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Juan Francisco Caro | 20-06-2013 | 12:37| 4

Los medios sociales han conseguido atraparnos a todos en muy poco tiempo, y no sólo a los ciudadanos, sino también a las empresas. Lo demuestran los datos de la encuesta sobre uso de tecnologías de la información y comunicación (TIC) en las empresas de más de 10 trabajadores que hoy ha publicado el Instituto Nacional de Estadística, que por primera vez ha preguntado con detalle sobre cuáles son los medios sociales más utilizados.

Uno de los hechos más llamativos es que el 36% de las empresas extremeñas con conexión a Internet tiene perfil en alguna de las redes sociales: Facebook, LinkedIn, Google+, Tuenti,… Es decir, una de cada tres empresas conecta con sus clientes a través de redes sociales. Pero más llamativo es que Extremadura es la comunidad con mayor porcentaje de empresas que utilizan esas redes, por delante de Madrid (33,6%), Andalucía (32,7%) y Cataluña (31,8%) y muy por encima del 29,1% de la media del país.

Además, el 8% de las empresas extremeñas ha creado blogs de empresa o utiliza una red de microblogs como Twitter, aunque en este caso por debajo de la media, que es del 13,9%. Hay también un 10,6% de empresas extremeñas que ha utilizado páginas para compartir contenido multimedia, ya sean vídeos (Youtube) o fotos (Picassa, Flickr,…), mientras que la media es del 15,3%. Lo menos atractivo para las empresas, tanto extremeñas como españolas en general, son las herramientas para compartir conocimientos que pueden ser editadas por múltiples voluntarios a través de navegador web.

En general, el 96,3% de las empresas extremeñas tiene ordenador y el 96,2% lo tiene además conectado a Internet y con correo electrónico. Extremadura sigue estando entre las comunidades con menor porcentaje (las medias son del 98,9% y el 98%, respectivamente), pero hay que subrayar que es la tercera región que más ha avanzado en los últimos cinco años en la implantación de Internet en las empresas. Entre las que se conectan a la Red, el 97,7% lo hace a través de líneas de banda ancha, sean fijas (ADSL o superior) o móviles.

Extremadura es también la tercera comunidad con mayor aumento del porcentaje de empresas que no solo usa Internet, sino que tiene abierta alguna página web, al pasar del 45,3% en 2008 al 64% en 2013, más cerca de la media del 71,6%. De ellas, el 6,5% dispone de una página en la que se pueden realizar pedidos o reservas online, por debajo del 9,1% de la media.

Por otro lado, se coloca como la comunidad con mayor porcentaje de empresas que disponen de telefonía móvil: el 95,2%, frente a una media del 94,7%. Y está prácticamente equiparada al resto en el uso de programas de código abierto, el conocido como software libre.

Más curiosidades: para facilitar el trabajo a distancia, el 25,5% de las empresas extremeñas proporciona algún tipo de ordenador portátil (netbook, notebook, tableta,…) y el 31,3% emplea otros dispositivos portátiles, fundamentalmente los teléfonos inteligentes o smartphones, con conexión a Internet para uso empresarial.

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La estadística rompe el mito: Sólo 302 extremeños se fueron al extranjero en 2012
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Juan Francisco Caro | 17-06-2013 | 11:42| 0

Las estadísticas siguen empeñadas en rebatir la idea tan extendida en los últimos tiempos sobre la emigración masiva de jóvenes españoles a otros países, como ya hemos comentado en este blog en otras ocasiones. La última de ella es la Estadística de Variaciones Residenciales que ha publicado el INE recientemente.

El análisis exhaustivo de sus datos revela que no fueron miles, sino solo 302 los extremeños que emigraron al extranjero el año pasado. A esa cifra hay que restar los 168 extremeños que retornaron a la región desde otros países, de modo que el saldo exterior se queda en una pérdida de 134 personas.

Puede haber quien no se lo crea, pero son los datos que se extraen de los cambios en el padrón y son, por tanto, bastante fiables. Otra cosa es que, como apuntamos en otro momento, haya gente que se va al extranjero sin comunicarlo a las respectivas embajadas o consulados, por lo que no consta como emigrante en ningún sitio.

Pero antes o después sucede una de estas dos posibilidades: o retorna tras una estancia más o menos breve (el caso de aquellos que se van a probar suerte y que regresan porque no lo han conseguido o porque no han cubierto sus expectativas), de modo que es una emigración de corto plazo que, digamos, no afecta a las tendencias de fondo, o se asienta legalemente en aquel país, por lo que pasará a figurar como emigrante y residente en el exterior.

Francia (42), Reino Unido (36), Alemania (28), Portugal (22), Suiza (17), Estados Unidos (15) y Bélgica (11) fueron los principales destinos de los extremeños que se marcharon a otros países.

En total, el saldo migratorio de Extremadura con respecto al extranjero en 2012 fue positivo en 590 personas. Ello se debe a que el saldo positivo de extranjeros (entraron 779 más de los que salieron) superó ampliamente el saldo negativo de extremeños (134) y personas nacidas en otros puntos de España (55).

¿Y qué está pasando dentro de España? En este caso el saldo total de Extremadura es negativo en 1.403 personas. Por lo que se refiere a los extremeños, se marcharon 6.507 y retornaron 4.422, por lo que la diferencia ascendió a 2.085 personas.

En los gráficos inferiores se pueden ver las comunidades de destino y de procedencia de esos extremeños. También fue negativo, como casi todos los años, el saldo de extranjeros, en 123 personas. Una vez más, la región gana extranjeros con respecto a otros países, pero los pierde frente a otras comunidades autónomas. En cambio, Extremadura ganó 805 personas nacidas en otros puntos de España, también como es habitual.

En cifras globales, de la región salieron el año pasado 6.809 personas nacidas en la tierra, frente a los 4.590 paisanos que retornaron, de modo que el saldo negativo se situó en un total de 2.219 extremeños. Por el contrario, Extremadura sumó 750 personas nacidas en el resto de España y 656 nacidas en el extranjero. Echando la cuenta sale un saldo migratorio total de 813 personas menos. Es la primera vez que se registra un saldo negativo desde 2002.

Vistos así, los datos pueden resultar algo alarmantes, pero si se echa un vistazo a la evolución histórica, la interpretación requiere más matices: En primer lugar, la crisis no parece estar disparando la emigración de extremeños, ni al extranjero, ni a otras comunidades.

Como se ve en los gráficos que hay a continuación, la salida de extremeños se mantiene por debajo de los niveles alcanzados en el primer lustro del siglo (2001-2005), justo en pleno apogeo del crecimiento económico. Además, la emigración de extremeños en 2012 fue algo inferior a la de 2011 y casi igual a la de 2010, de modo que hay un flujo más o menos constante.

Es más, si hay algo que destacar es que con la crisis se ha ralentizado la emigración de extremeños en comparación con la época de vacas gordas. Es verdad que la situación económica en el resto de España no invita a salir, pero a la luz de los registros de población no parece que la emigración se haya convertido otra vez en una moda.

Sí que se está notando una disminución en el ritmo del retorno de extremeños, de ahí que haya crecido el saldo negativo, pero tampoco se aleja mucho de la franja de entre 5.000 y 6.000 retornados en la que se venía moviendo.

El factor que parece más relevante en que por primera vez en una década haya una pérdida de población en Extremadura por las migraciones es la disminución del saldo de personas de otras comunidades (que prácticamente venía compensando la salida de extremeños hasta equilibrarse) y de extranjeros.

Ambos siguen siendo positivos, pero se han reducido de manera importante en 2012, especialmente en lo que se refiere a los extranjeros, como ya veníamos apuntando en este blog. Se ha producido a la vez una caída de la inmigración de ciudadanos de otros países y, sobre todo, un notable incremento de la emigración de retorno de esos extranjeros a sus países de origen, de modo que la ganancia de población de extranjeros se ha hundido (en un fenómeno muy similar al resto de España): de 6.643 en 2007, año récord, a 656 solo cinco años después.

Todos estos datos son el resultado de una elaboración propia a partir de las Variaciones Residenciales del INE. Precisamente este instituto publicará dentro de una semana una nueva estadística de migraciones que debería coincidir (o aproximarme mucho) a lo que aquí contamos.

En los siguientes gráficos interactivos hay información más detallada sobre las migraciones de Extremadura en 2012.

 

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Daniel y María, los nombres de moda entre los recién nacidos extremeños
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Juan Francisco Caro | 22-05-2013 | 11:23| 0

Si va usted por la calle y llama a gritos a Antonio, Manuel o María, no se extrañe si se dan la vuelta unas cuantas personas. Si en Extremadura hay 23.524 hombres que se llaman Antonio, 22.774 Manueles y 20.680 Marías, es bastante problable que se tope con alguna. O que usted mismo tenga alguno de esos nombres, porque son los nombres más comunes en nuestra región, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística a partir de los datos del padrón del 1 de enero de 2012.

Entre las mujeres que residen en la región, los nombres más frecuentes son, por este orden, María, María del Carmen, Isabel, Antonia y Carmen, todos con más de 10.000 personas. En el caso de los hombres, los más repetidos son Antonio, Manuel, Francisco, José, Juan y José Antonio, también con más de 10.000. En los siguientes gráficos interactivos se pueden consultar los 25 nombres más habituales de cada sexo (al pulsar se obtiene la cifra exacta de cada uno).

Más allá de cuáles son los nombres más repetidos en general, resulta curioso entrar en el detalle de cuáles son los más habituales entre los niños que nacen cada año en la región, porque son un buen reflejo de las modas, que en esto de elegir nombres también las hay. En 2011, último año publicado por el INE, Daniel y María destacaron como los nombres más repetidos.

Entre los niños, Daniel ha conseguido desbancar a Alejandro, que se ha alzado como el número uno en siete de los diez últimos años. Javier y David están perdiendo posiciones frente a Adrián o Hugo.

Entre las niñas, María también le ha arrebatado el primer puesto a Lucía, que había reinado durante ocho años consecutivos. Paula se mantiene en el tercer lugar, pero casi lo pierde frente a Carla, que viene subiendo con fuerza en los últimos años.

En el siguiente gráfico interactivo se ve la evolución de los nombres de moda de los últimos años, con la posibilidad de seleccionar por nombre o por sexo:

Hay que decir también que, en general, los extremeños no nos salimos mucho de la norma a la hora de seleccionar los nombres de nuestros hijos, porque todos ellos están dentro del ránking de los 25 nombres más repetidos entre los nacidos en 2011 en España:

ALEJANDRO 5.879 LUCIA 6.143
DANIEL 5.858 PAULA 5.462
PABLO 4.980 MARIA 5.339
HUGO 4.871 SARA 4.345
ALVARO 4.372 DANIELA 4.270
ADRIAN 4.248 CARLA 3.937
DAVID 4.167 SOFIA 3.445
DIEGO 3.361 ALBA 3.329
JAVIER 3.325 CLAUDIA 3.323
MARIO 3.047 MARTINA 3.315
SERGIO 2.775 JULIA 3.101
MARCOS 2.722 MARTA 2.979
MANUEL 2.556 IRENE 2.909
IKER 2.535 LAURA 2.739
NICOLAS 2.444 VALERIA 2.566
JORGE 2.330 CARMEN 2.472
IVAN 2.277 ADRIANA 2.437
CARLOS 2.237 ELENA 2.258
MIGUEL 2.136 NOA 2.129
LUCAS 2.122 ANA 2.072
RUBEN 2.067 AINHOA 1.983

 

 

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¿Por qué perdemos población en Extremadura?
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Juan Francisco Caro | 22-04-2013 | 12:58| 0

Los primeros datos sobre la población residente en Extremadura a 1 de enero de 2013 que hoy ha publicado el INE vienen a constatar lo que ya veíamos venir: que la región perdió habitantes en 2012. Lo comentamos en este blog el pasado mes de octubre, a partir de las estimaciones que publicaba el Instituto Nacional de Estadística, y ahora el avance del padrón municipal le pone números reales.

A comienzos del año, Extremadura tenía 1.100.139 habitantes empadronados, 7.991 personas menos (un 0,72%) que justo un año antes. Si en diciembre -cuando se den a conocer los datos definitivos y oficiales- se confirmaran estas cifras, será el mayor descenso de población en la región al menos desde 1998, año en que comenzó la revisión y publicación anual del padrón. Además, será el segundo año consecutivo en descenso, tras reducirse en 1.237 el número de empadronados a lo largo de 2011.

En línea con la tendencia de los últimos años, la provincia de Cáceres donde más baja la población: 5.625 personas, un 1,36%, frente a los 2.366 de Badajoz, el 0,34%.

Por lugar de nacimiento, los nacidos en la región se reducen en la misma propoción que el total, un 0,7%. Baja con más fuerza el número de personas nacidas en el extranjero, un 1,85% (esta cifra casi se duplica si se toma como referencia la nacionalidad). En cambio, las personas nacidas en otros puntos de España y residentes en Extremadura solo descienden en un 0,1% (en la provincia de Badajoz, incluso, suben).

Toda esta bajada, como digo, era fácil de prever a la vista de las estimaciones que íbamos conociendo. Lo que no lo era tanto es el número tan abultado de personas que han desaparecido de los padrones municipales extremeños. ¿Cómo es posible que Extremadura pierda, de golpe, tantos habitantes? ¿Puede ser que algo no cuadre?

Para empezar, hay que señalar que estos datos que ha publicado el INE son provisionales, porque aún están pendientes de revisión y depuración. El proceso, como siempre, acaba en diciembre, cuando las cifras definitivas pasan por el Consejo de Ministros y son declaradas oficiales. El año pasado, el avance del padrón a 1-1-2012 decía que la población de Extremadura había bajado en 2.662 personas, pero tras la revisión esa pérdida se quedó en solo 1.237 habitantes. Es decir, se corrigió hasta dejarla en menos de la mitad. Sin poner en duda el excelente trabajo del INE, no me extrañaría que este año se produjera también una corrección notable. Pero para eso hay que esperar muchos meses.

¿Por qué creo que es probable esa corrección? Pues porque las tendencias históricas y el cruce de datos con otras estadísticas conduce a conclusiones no muy coherentes o, incluso, contradictorias. Veámoslo.

De los 7.991 habitantes que ya no figuran en el padrón, 1.300 se corresponden con personas de nacionalidad extranjera y el resto, 6.691, españoles. El dato de los extranjeros no resulta extraño porque ya se sabe que hay bastantes inmigrantes que han decidido regresar a su país por culpa de la crisis.

Cambiando el criterio de la nacionalidad por el de nacimiento, vemos que el número de personas nacidas en Extremadura (940.335) se ha reducido en 6.928 en un año. De ellas, una parte se debe al movimiento natural de la población, es decir, a que hay más muertes que defunciones. Pongamos, haciendo un cálculo grosso modo, que el saldo negativo ronde las 1.000 o 1.200 personas por la caída de la natalidad, lo que nos dejaría a cerca de 6.000 personas como resultado de los saldos migratorios, una cifra que supera con creces la media de la última década, que es bastante estable. Hay algo, por tanto, que se sale de lo normal.

¿Será que ha aumentado tanto la emigración? Pues resulta difícil de creer, porque el número de personas nacidas en Extremadura y residentes en otras comunidades se ha reducido en 8.063 personas. Para que esta cifra fuera coherente con un crecimiento importante de la emigración, tendría que haberse producido al mismo tiempo un enorme incremento de fallecimientos de extremeños que viven en otras regiones, circunstancia altamente improbable. En la actualidad hay 584.271 extremeños en otros puntos de España.

¿Será que se han ido al extranjero? Pues parece que tampoco, porque como vimos hace solo unas semanas en este blog, el número de extremeños residentes en otros países ha crecido, pero no por la emigración, sino por el reconocimiento de la nacionalidad española a muchos extranjeros descendientes de extremeños (como de otros muchos españoles).

En definitiva, y más allá de cuestiones técnicas, hay algo ciertamente extraño en la elevada reducción de la población extremeña, porque no resulta coherente ni con la tendencia del movimiento natural de la población, ni con la variación de los extremeños que viven fuera de al región. El padrón, como hemos dicho otras veces, es una foto fija sobre los habitantes del país que no informa sobre los motivos que hay detrás de su evolución temporal. Como mucho, podemos intuir qué ha podido pasar, pero en este caso las cifras son poco claras. Eso sí, entre lo poco que parece más o menos fuera de duda a partir de esos datos es, una vez más, que no existe una emigración masiva, o que, de producirse, no se está reflejando en los registros públicos.

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