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Etiqueta: Tamurejo
Los fuegos mágicos de navidad: tueros, gamonas y jogarás
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Israel J. Espino | 23-12-2016 | 19:53 |0

 

Ilustración: Borja González Hoyos

El fuego ha marcado siempre la relación del nombre con la magia. El solsticio de verano y el solsticio de invierno son los dos puntos críticos en el camino aparente del sol por el cielo, y desde el punto de vista del hombre primitivo, nada podía ser más apropiado que encender fuegos en la tierra en estos momentos, cuando el fuego y el calor de la gran luminaria empieza en los ciclos a menguar o crecer.

En la Extremadura moderna, el antiguo festival ígneo del solsticio de invierno ha sobrevivido en las vieja costumbres del tuero, las gamonas o las jogarás.

El tío Francisco Dominguez, “El de la Gaita” recordaba ante el etnólogo Félix Barroso como en la alquería hurdana de La Fragosa hacía una gran hoguera en la nochebuena: La jogará. La hoguera era para calentar a los antepasados. Se iba por la tarde a la sierra y se traían matas y cepas de brezo y plantas olorosas. Por cada difunto que hubiera en el último año entre los parientes había que traer un haz.  La hoguera era muy grande, que las llamas subían hasta el cielo, y allí, alrededor

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Alunados: cuando la noche se vuelve malvada
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Israel J. Espino | 07-05-2012 | 22:36 |0

 

 

Ilustración: Borja González Hoyos

La mentalidad popular otorga a la Luna influencias mágicas importantes, tanto maléficas como benefactoras, y en Extremadura no íbamos a ser menos.

La creencia popular de los influjos de la Luna sobre las personas es muy antigua. En el Neolítico hay referencias arqueológicas de cultos a la Luna. Los pueblos prerromanos también la adoraban, considerada como la morada donde descansan los muertos y sus almas. Los romanos incorporan estos cultos lunares indígenas en “Lux Divina”, la diosa romana de la luz nocturna.

Tradicionalmente, se le ha atribuido a la Luna una influencia directa sobre las mareas, el ciclo menstrual, la elaboración de calendarios, la maduración de los frutos, la conveniencia de realizar o no determinadas faenas agrícolas o los alumbramientos.

Pero en Extremadura vamos más allá, y otorgamos a la luna poder para “cogernos”, para hechizarnos con sus blancos rayos. En casi todos nuestros pueblos se cree que la claridad de la luna, filtrada por puertas o ventanas mal cerradas, provocan el “mal de luna”, una enfermedad

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Sobre el autor Israel J. Espino
Mitos, creencias y leyendas de Extremadura http://extremadurasecreta.com/

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