Hoy

img
Etiqueta: cueva
La serrana de Monfragüe
img
Israel J. Espino | 29-05-2016 | 21:01 |0

 

 

Ilustración: Borja González Hoyos

Pocos extremeños desconocen  las andanzas de nuestra mitológica Serrana de la Vera, pero menos aún son los que conocen los legendarios pasos de otra serrana extremeña, bandolera y asesina, que se enseñoreó de toda la abrupta naturaleza de lo que hoy es el Parque Natural de Monfragüe.

Cuentan las bocas ancianas que esta serrana, apuesta y valiente, era de un pueblo de Ávila, donde al parecer incluso tenía buena hacienda. Habitaba en una cueva  de la “Cuesta de la Serrana”, cerca de lo que más tarde sería Villareal de San Carlos, y se dedicaba a asaltar los carros que transitaban entre Plasencia y Trujillo.

Un mal día, cansados los carreteros de ser robados y malheridos, cuando no asesinados, deciden unirse para atacarla, pero  al verse hostigada  la Serrana decide cambiar su escondite a la otra orilla del río, en una cueva que arranca a los pies del castillo y desemboca junto al Salto del Gitano.

Pero la justicia, que no es tonta, idea un plan para apresarla: apostarse en las dos entradas de la cueva con muchos hombres y armas. Sin

Ver Post
El tesoro del castillo
img
Israel J. Espino | 24-09-2013 | 19:00 |0

 

Ilustración: Borja González Hoyos

Si hay un lugar adecuado para esconder un tesoro es sin duda un castillo. Y castillos hay que jalonan la geografía extremeña y que ocultan, en lo mas profundo de sus entrañas, el brillo siempre vivo del oro más puro, aguardando al avispado que consiga descubrirlo.

Hay fortalezas que reúnen en sí mismas todos los tópicos de los tesoros ocultos: cueva, serpiente, castillo y monedas de oro. Otros están custodiados  por fantasmas, por moros, por “bichas” o por maldiciones, y los hay simplemente que están encantados. Otros muestran en sus piedras  los símbolos secretos que nos acercan al tesoro, mientras que otros se ofrecen ellos mismos como punto de partida para la búsqueda del sueño. Unos se yerguen aún fuertes y desafiantes, mientras que otros yacen en la tierra, como mastodontes moribundos, abandonados a los vientos del invierno y a los mil soles del estío extremeño.

Como en todas las leyendas, de unos tesoros hay pelos y señales, mientras que de otros solo queda el eco de algunas consejas de viejas que apenas ya se susurran en las

Ver Post
Los peligrosos tesoros de las cuevas hurdanas
img
Israel J. Espino | 28-08-2013 | 22:32 |0

Ilustración: Borja González Hoyos

Atardece el verano en Cambroncino. Los ancianos ya han sacado las sillas a las calles, con la vista puesta en la iglesia de Las Lástimas, y dando la espalda al derruido barrio de El Teso. Me cuentan de tesoros que guardaron estas tierras y que alguien se llevó un día.  Hace años –me cuenta una anciana de ojos vivos-  vinieron dos hombres con caballos preguntando por La Jollá. Allí, debajo del palo de la portera, encontraron un gran tesoro que se llevaron en las cabalgaduras. Lo supieron, sabe usted, porque tenían un libro de tesoros

De los libros de tesoros me da fe en El Gasco el Tio Cristino, tamborilero hurdano y artesano de piedra, madera y cuerno que elabora cachimbas de lava, taburetes de nogal y cerezo y amuletos extraído del cráter que formó hace milenios la caída de un meteorito en lo alto de la montaña.

Sentado en uno de estos taburetes, de tamaño enanil, me contaba en una sesteante tarde de las cuevas tesoríficas de estos lares, y de los peligros que esconden. Afirma que el Tío Domingo, de Fragosa, tenía uno de estos libros de

Ver Post
Una pareja encantadora
img
Israel J. Espino | 24-09-2012 | 22:57 |0

Ilustración: Jimber

 En Extremadura no solo tenemos moras y moros encantados que viven y encantan cada uno por su lado. En Las Hurdes podemos encontrar parejas de agarenos condenados a estar eternamente juntos pero metamorfoseados.  Como los matrimonios veteranos, vaya.

En esta encantadora comarca se habla de un tesoro encantado que se encuentra en la oquedad de un peñascal en el término de Nuñomoral, custodiado por una Mora Encantada, a la que ayuda un bastardo de oro que se transforma en serpiente de verdad y arroja un veneno mortal  por la boca en cuanto alguien intenta penetrar en la cueva. Pues bien, este bastardo es en realidad un rey moro que un mal día se perdió por las intrincadas montañas hurdanas y al que la Mora Encantada ha esclavizado.

El rey moro se transforma en una serpiente que escupe un veneno mortal por su boca (Foto: Jimber)

Si esto apena a alguna de mis lectoras que sepa que para desencantarlo, según afirma Flores del Manzano, sólo tiene suministrarle sangre de siete animales

Ver Post
Las Morunas, los túneles secretos de Extremadura
img
Israel J. Espino | 23-07-2012 | 20:46 |0

 

Ilustración: Borja González Hoyos

La magia de Extremadura no está solo en el aire. También se oculta, a veces en las entrañas de la tierra, y no son pocos los que afirman que bajo tal o cual monte se ocultan las “morunas”, galerías subterráneas de interminables kilómetros, cuyo origen normalmente se ignora y cuya entrada exacta y su salida han quedado sepultadas en el polvo del tiempo.

 

En las inmediaciones de La Parra se encuentra La “Sierra de la Horca”, en la que según la tradición se alzaba el patíbulo en el que se ajusticiaba a los salteadores que merodeaban por los alrededores. Como reminiscencia de sus antecedentes árabes, los lugareños afirman que existen unas “morunas”, que recorren el pueblo por debajo de las casas, comunicándolo con los castillos y sierras de los alrededores.

 

Y es que los castillos son propicios a tener túneles subterráneos y sótanos ocultos. Pero sólo unos pocos gozas de “morunas”, verdaderas “carreteras subterráneas”. Existe la tradición, propia de los castillos templarios, en Esparragosa de Lares y los pueblos

Ver Post
El oro y el moro
img
Israel J. Espino | 28-05-2012 | 22:59 |0

Ilustración: Borja González Hoyos

Ya sabemos que en la vida real esto no pasa, pero en Extremadura Secreta no tienen que elegir: Se pueden quedar con el oro y con el moro. Solo es cuestión de acertar el punto exacto en el que se encuentra el tesoro árabe.

Cerca de Cáceres se encuentra  Aldea del Cano, donde abunda la piedra berroqueña y los canchales, y el río Ayuela fluye entre sus tierras. Cuentan los mayores que en el pueblo hay un tesoro moro escondido, pero nadie sabe dónde, y por mucho que se ha buscado nunca ha aparecido.

 Muchos niños han  jugado durante generaciones a buscar el Tesoro de Aldea del Cano en el Castillo de Garabato, pero allí nada se ha encontrado. Otros pensaron que estaba en el “Camino del Potril” debajo de una higuera, pero tampoco apareció nada por mucho que excavaron.

De esta leyenda surgen dichos en el pueblo que aluden a la riqueza oculta:

“Aldea, Aldea,

si te buscaran

 rica te quedas”

Los niños siguen jugando a la búsqueda del tesoro. Y nosotros  también.

 En el antiguo Osario de los Moros, y en la Cueva de los Moros en Plasencia, hay enterrado

Ver Post
Las lascivas pruebas de los “encantos” extremeños
img
Israel J. Espino | 25-05-2012 | 00:24 |0

Ilustración: Borja González Hoyos

Los “encantos” extremeños tienen la mala costumbre de  ponernos las cosas difíciles. Claro que, si fuera fácil desencantarlos, a estas alturas no quedaría ninguno, y nuestros campos, fuentes y dehesas quedarían huérfanos de magia y desiertos de chispa.

Muchas veces los encantos (debe ser por todos los siglos de soledad que llevan a cuestas) nos ponen… a prueba. Unas pruebas a veces terribles, a veces absurdas y en algunos casos con un claro contenido sexual, aunque la mayoría de las veces acaban en un rotundo fracaso, porque normalmente el humano, presa del terror, pone tierra por medio en el último momento, dejando al encanto compuesto y sin novio y con su encantamiento doblado, o condenado a esperar a otro valiente que nunca parece llegar.

Este es el caso de la bella agarena encantada que dio nombre para siempre al pastor Juan de la Mora. Cuenta Santiago Nieto que en el pueblo de Jola, de madrugada, dos cabreros que caminaban por la Cayanera Funda en busca del ganado descubrieron, a la entrada de una galería y recostada en una laja, a una hermosa

Ver Post
De moras, parteras y mandiles de oro
img
Israel J. Espino | 11-05-2012 | 19:03 |0

 
Ilustración: Borja González Hoyos

Hemos hablado ya de la mora encantada y de la mora vengativa, pero en Extremadura también tenemos a “moras” amables y con visos de hada galaica, que  gratifica los favores que recibe  (como peinarlas o asistirlas al parto) con pepitas o monedas de oro, que se convierten en otra cosa si el humano revela su procedencia, o bien con algo que no parece valioso pero que luego se trastoca en oro, generalmente cuando el infeliz ya lo ha tirado, pensando que no tenía valor.

Esto es lo que ocurrió, sin ir más lejos, sobre una empinada roca de la sierra de Las Villuercas, en las estribaciones de los cerros Castillo y Tomelloso, donde  se encuentra el castillo medieval de Cañamero. Este castillo fue construido y habitado por un alcaide moro, bajo el que aún se conserva un aljibe natural  llamadoLa Cueva de la Mora”, donde se afirma que se oculta nada menos que el becerro de oro y la gallina de los huevos de oro. Por si fuesen pocas riquezas (que más de un cañamerano ha intentado encontrar) la cueva cuenta también la leyenda del parto de la mora, que es la que nos atañe en esta ocasión.

 

Hace ya muchos años que la esposa del

Ver Post
Sobre el autor Israel J. Espino
Mitos, creencias y leyendas de Extremadura http://extremadurasecreta.com/

Otros Blogs de Autor