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China no tiene dehesa
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Javi Moreno | 30-03-2016 | 06:31

Jinhua es una ciudad del centro de la provincia de Zhejiang, en China. En los último años se ha hecho mundialmente conocida por elaborar jamones curados, a razón de unas 500.000 piezas cada año. ¿Qué cómo lo consiguen?.

Este es el aspecto que muestran los jamones curados chinos que se elaboran en la zona de Jinhua

Ya disponen de cerdos de la raza ‘duroc’, piensos de buena calidad, la tecnología para curarlos en sólo 3 meses ajustando la temperatura de envejecimiento y la humedad para acelerar la producción, y unos costes de fabricación 15 veces inferiores a los nuestros. Pero… Jinhua no tiene dehesa.

O, al menos, no una dehesa como la nuestra, donde las encinas divierten a los cerdos con las melodías de Acetre. Donde las bellotas son ásperas en octubre y garrapiñadas, de Pascua, en diciembre. Donde el aire que nos abraza es honesto, casi inmaculado… el propio de un desarrollo coherente.

El jamón chino, al contrario que el ibérico, carece de veteado graso, tan apreciado por el consumidor.

Aquí nadie se apellida Li, Wang o Chen… pero créanme que los Alba,Garcia Carrasco o Jiménez manejan mejor los aceros que cualquier Monje Shaolin.

En una ocasión un amigo, el gerente de Oro Graso, me contaba que le hizo llegar una “memorable pata” al presidente de una importantísima multinacional extranjera que había retornado a su país con el paladar enamorado, tras su paso por el ‘Salón del Jamón’ de Jerez de los Caballeros.

Aquel hombre le llamó días después para darle las gracias, pero también para decirle que aquel jamón que le había enviado no sabía exactamente como él lo recordaba. 20 minutos de conferencia más tarde nuestro paisano descubrió, entre risas, que el desacostumbrado forastero se lo estaba comiendo con la cáscara incluida, sin despojarlo ni siquiera de la densa piel.

Como alguien dijo una vez: “La tradición no se aprende, sino que se hereda”.

Actualmente el mercado chino fabrica y pone a la venta en torno a medio millón de jamones al año.

Algunos empresarios españoles sospechan que el Gobierno chino pudo haber copiado nuestros métodos de producción del jamón durante una inspección realizada en 2008 por un grupo de técnicos orientales a algunas de nuestras fábricas. El objeto de esa visita era comprobar las condiciones de fabricación del producto para autorizar su exportación al país asiático. Pero apenas dos años después, en 2010, los primeros jamones chinos desembarcaban en el mercado.

Puede que, en un exceso de hospitalidad, de ilusión o de ansia, les abriéramos de par en par las puertas de nuestros secretos mejor guardados.

Pero quien se podría resistir a fantasear con un mercado de 1.300 millones de personas saboreando nuestro jamón, ahora sí, con los ojos como platos.

Aún así permítanme dudar de que en Jinhua alguien pueda falsear unas manos artesanas, que se pueda engañar al tiempo para que deje de vagar sin prisas… Dudo mucho que sus pastos atesoren el aroma de esta tierra.

Dudo de la inexperiencia, y la “experiencia adoptiva”; de las alhajas de ocasión. Dudo de cualquier ibérico que venga al mundo huérfano de dehesa.

Allí en Jinhua pueden verse estas patas tatuadas colgadas en sus bazares.
Pero un Jamón Ibérico D.O. de Extremadura… ese no hay quien lo “Jinhuale”.

Sobre el autor Javi Moreno
Javi Moreno es periodista, y lleva media vida dedicada a la radio. "Extremeños en la sombra" pretende dar a conocer pasajes de la vida de extremeños anónimos que viven situaciones excepcionales, y dar el protagonismo que se merece a esos personajes desconocidos que cada día escriben la historia de Extremadura sin hacer ruido.