Hoy

img
Categoría: Enlaces que nos interesan
Jornada intensiva en verano para los funcionarios con hijos discapacitados

jornada-de-trabajo-1

Los empleados públicos que tengan a su cargo hijos con discapacidad, independientemente de su edad, podrán acogerse a la jornada intensiva desde este mes de junio y hasta el próximo 30 de septiembre. Este año es el primero que pueden hacerlo en virtud un acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Hacienda y Función Pública y los sindicatos de la Mesa de la Administración General del Estado (AGE).

Pueden acogerse a esta modalidad de jornada intensiva los empleados públicos al servicio de la AGE con hijos, descendientes o personas sujetas a su tutela o acogimiento de hasta 12 años de edad. También a los que tengan a su cargo hijos con discapacidad cuya edad cronológica sea superior a 12 años. El único condicionante es que el horario del centro cambie y justifique en ese caso la necesidad de acogerse al empleado público a la jornada intensiva.

Para el resto de funcionarios, con carácter general, la jornada intensiva en la Administración General del Estado abarca el periodo comprendido entre el 16 de junio y el 15 de septiembre, ambos inclusive, y se lleva a cabo a razón de seis horas y media continuadas de trabajo, a desarrollar entre las 8.00 y las 15.00 horas, de lunes a viernes.

Con el acuerdo alcanzado en la mesa de negociación, los funcionarios que tengan hijos con discapacidad, sea cual sea su edad, verán ampliada en 30 días esta modalidad de jornada intensiva, también a razón de seis horas y media continuadas de trabajo, entre las 8.00 y las 15.00 horas.

Se les equipara así a los empleados públicos que tienen menores de 12 años a su cargo, a quienes el Gobierno amplió la jornada intensiva en 30 días en una instrucción dictada en diciembre de 2015 que tenía por objetivo facilitar la conciliación a los funcionarios, sin menoscabo de sus obligaciones profesionales. No era razonable que se excluyera del disfrute de este derecho a empleados públicos a cuyo cargo están personas que, aunque sean mayores de 12 años, tengan una discapacidad, dejándolos a su suerte, sin su apoyo familiar.

Esta modalidad de jornada intensiva,  por tener al cargo hijos con discapacidad intelectual o físico tan solo es de aplicación para los trabajadores públicos del Estado mientras que en la administración dependiente de la Junta de Extremadura y en la Local no se ha avanzado en su puesta en marcha.

 

 

Ver Post >
Los funcionarios, a punto de lograr la flexibilidad de horarios

Cerrar los ministerios a las seis de la tarde, la creación de bolsas de horas o el teletrabajo, son algunas de las medidas a las que ha dado luz verde el Congreso de los Diputados para su implantación en la Administración pública española.

La aprobación de esta proposición no de ley es el primer paso para conseguir la racionalización de horarios en el ámbito público y para la puesta en marcha de medidas efectivas de conciliación laboral y corresponsabilidad entre hombres y mujeres.

La moción forma parte de un amplio texto del PSOE sobre conciliación y corresponsabilidad que comprende también  la equiparación progresiva de los permisos de paternidad y maternidad (y que sean intransferibles). La propuesta socialista fue aprobada por 195 votos a favor (PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, Compromís, Bildu, Coalición Canaria y Nueva Canarias), 130 en contra (PP y Foro Asturias) y 14 abstenciones (PNV, PDeCAT y UPN).

Así la iniciativa comprende el cierre de los departamentos ministeriales a las 18,00 horas pero sin pérdida efectiva de horas de trabajo, manteniendo por tanto las retribuciones y organizando la jornada laboral de una manera más racional para fomentar la conciliación. Además, se incluye una regulación del teletrabajo o las bolsas de horas (créditos de horas), es decir, flexibilidad horaria que permitan a las trabajadoras y trabajadores disminuir su jornada de trabajo, en determinados periodos y por motivos directamente relacionados con la conciliación y debidamente acreditados, recuperando el tiempo con posterioridad.

Otras medidas a aplicar por el Gobierno central serían las de acortar diferencias entre el número de mujeres y de hombres que disfrutan de las medidas de conciliación: flexibilización de la jornada por guarda legal, para el cuidado de personas mayores, por enfermedad grave de un familiar o para el cuidado de personas con discapacidad. Tampoco se puede olvidar la vuelta a la jornada laboral de las 35 horas semanales, un derecho consolidado por los empleados públicos y que el Ejecutivo estatal suprimió en el año 2012.

Muchas de estas propuestas ya se contemplaban en una orden ministerial promovida por el entonces ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla en 2005, que impulsó un plan de conciliación y flexibilidad de horarios en el ámbito público, dirigido especialmente a las personas con hijos, mayores y personas dependientes a cargo.

Hay que recordarle al Gobierno del Partido Popular que muchas de las medidas incluidas en la proposición no de ley aprobada por el Congreso se encuentran incluida sen el II Plan Estratégico de Igualdad que aprobó el propio Ejecutivo, y que no las pone en marcha. Un hecho que no se justifica, ya que la ministra de Empleo, Fátima Bañez, presentó hace un par de meses el Pacto Nacional por la Racionalización de Horarios pero que en la Administración pública se ha quedado, hasta hoy, en papel mojado.

Ver Post >
El 40% de los funcionarios del Estado en Extremadura se jubila en cinco años

El envejecimiento de las plantillas de la Administración General del Estado en Extremadura empieza a ser preocupante por la falta de una convocatoria de empleo público suficiente para reemplazar las jubilaciones que se están produciendo y que se van a producir.

Así, de los 13.700 empleados públicos que trabajan, a fecha de hoy, para  el Gobierno central en la región, el 60% tiene más de 50 años y el 40% se va a jubilar en los próximos 5 años, con lo cual el problema de la fala de personal se va a agravar hasta situar las plantillas en una situación insostenible.

A nivel nacional, los datos no son mejores, un total de 119.174 personas en la Administración del Estado tienen más de 50 años y de estos más de 27.000 se encuentran ya a las puertas de la jubilación. Eso sí, se supone que la Administración Autonómica y municipal está más rejuvenecida, sin embargo, los datos de empleo en todo el sector público de la Encuesta de Población Activa (EPA) confirmar una envejecimiento rapidísimo y generalizado de las plantillas actuales.

Por ministerios, los más afectados son los de Empleo y Seguridad Social, Defensa, Fomento, Justicia y la Agencia Tributaria además de Patrimonio Nacional. También, la edad de un alto porcentaje de  los trabajadores de los Centros Penitenciarios supera ya la barrera de los 50 años.

Al envejecimiento de las plantillas hay que sumar el alto número de jubilaciones anticipadas que se están produciendo ante la inquietud por el futuro gracias a los muchos recortes que ha habido en los derechos de los empleados públicos. Los funcionarios del régimen de clases pasivas pueden pedir la jubilación a los 60 años.

Estos datos demuestran que las convocatorias de empleo público deben asumir una tasa de reposición del 100 por ciento en el caso de las plazas de los funcionarios jubilados para alcanzar estabilidad al empleo y  reforzar los servicios públicos que requieren nuestros ciudadanos. Es urgente que se apruebe una oferta de empleo público que acabe con la tradicional tasa de reposición, cubriendo todas las bajas por jubilación.

En estos momentos las contrataciones en las administraciones públicas arrojan una temporalidad cercana al 25 por ciento y una fluctuación mensual en el empleo que afecta a la calidad que se ofrece al ciudadano en los servicios públicos. En Extremadura también se debe apostar por la eliminación de las tasas de reposición para que se puedan convocar ofertas de empleo público acordes con las necesidades de nuestra comunidad en la que las tasas de temporalidad alcanzan ya el 21%.

Ver Post >
La racionalización de horarios, papel mojado para los funcionarios

El Pacto Nacional por la Racionalización de Horarios, que presentó hace unos días la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se queda en papel mojado si volvemos la vista hacia la Administración General del Estado. Y es que algunas de las medidas que recoge ese pacto ya están recogidas en el Plan de Igualdad que aprobó el Gobierno central para el sector público, pero no se aplican.

Así,   medidas como la finalización de la jornada laboral a las 18.00 horas, el teletrabajo y las bolsas de horas (que los trabajadores pueden librar de manera justificada y con flexibilidad para posteriormente devolverlas), ya se encuentran recogidas en el II Plan Estratégico de Igualdad al que habría que añadir  la jornada laboral de las 35 horas semanales.​

En este sentido, sería importante la implantación de la Bolsa de Horas para la conciliación de la vida laboral y familiar ya que es un derecho propio de todos los trabajadores y trabajadoras que les permitiría poder conciliar familia y trabajo, desechando de una vez esas jornadas laborales irracionales y eminentemente presentistas. Esta medida  fue incluida como la número 54 en el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades 2014-2016 y como medida número 36 en el II Plan de Igualdad de la Administración General del Estado.

En el caso de la finalización de la jornada laboral con carácter general a las 18:00h también es una medida que recogida en el II Plan de Igualdad de la AGE, la E45 especifica del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que sigue sin aplicarse y viene heredada del antiguo plan concilia de Jordi Sevilla, que en su Ministerio, el de Administraciones Públicas, la implantó.

Por último el teletrabajo, ese gran proyecto piloto que no llega de una manera definitiva ahora vuelve a presentarse como una alternativa para implementar fórmulas de teletrabajo, cuando el sector laboral lo permita, para su utilización al menos 1 día por semana. Si bien, en Extremadura, el teletrabajo ya está bastante más avanzada su implantación. En cualquier caso, sería interesante incluir como medida en los Planes de Igualdad, el teletrabajo regulado y siempre con un horario, como modelo complementario a la jornada presencial, y cumpliendo la Ley de Prevención de riesgos laborales.

En definitiva, el Gobierno debe dar ejemplo y poner en marcha este plan. En el caso del teletrabajo, la finalización de la jornada a las 18 horas y la bolsa de horas para la conciliación, son medidas integradas en el II Plan de Igualdad de la AGE, que está ejecutado solo en un 29%.

Ver Post >
Prohibido fotografiar a los funcionarios

Una sentencia del Tribunal Constitucional ha avalado, recientemente, el uso de cámaras en el puesto de trabajo, sin consentimiento expreso del empleado pero en el ámbito de la empresa privada. Así, el alto tribunal ha considerado que la grabación a un trabajador sin su permiso no ha vulnerado el artículo 18, párrafos 1 y 4, de la Constitución, que protegen los derechos a la intimidad personal y a la propia imagen.

Sin embargo, esta sentencia no es aplicable al ámbito de los empleados públicos porque un informe de la Agencia Española de Protección de Datos ha señalado que está prohibida, por parte de particulares o incluso de un jefe, la captación de imágenes de estos trabajadores porque no es una actividad doméstica, particular o privada sino pública .

En este sentido, el informe es claro ya que dictamina que la captación por particulares de la imagen de empleados públicos, generalmente a través de teléfonos móviles, y con la finalidad incluso después de la difusión por Internet, no puede enmarcarse en una actividad estrictamente personal o doméstica.

Por tanto -añade-, entra en juego la Ley Orgánica de Protección de Datos, que prohíbe dicha toma de imágenes si no media el consentimiento del afectado (aquel que es fotografiado o grabado). De esta forma, se intenta evitar que los ciudadanos graben dentro de las dependencias oficiales para fines privados o de distribución por  redes sociales.

Tampoco los jefes de los funcionarios podrán grabarles tal y como sí hizo el superior de la empleada a la que alude la sentencia del Tribunal Constitucional ya que según Agencia de Protección de datos la toma de imágenes no podrá ser utilizada para fines concretos. Cita, expresamente, que  las grabaciones no servirán para presentar denuncias en expedientes disciplinarios o incluso penales contra los empleados públicos por parte de sus superiores.

Además, en el ámbito de la videovigilancia, el informe de la agencia afirma que debe asegurarse que las acciones dirigidas a la seguridad y vigilancia en los centros de trabajo no contravengan el derecho fundamental de captación y grabación de imágenes personales evitando que permitan, por ejemplo, la identificación del sujeto.

Por último, indicar que este informe de la Agencia Española de Protección de datos ha sido asumido en el nuevo protocolo contra las agresiones a los empleados públicos, que entró en vigor este año, y que  recoge de forma expresa la prohibición de grabar a los funcionarios mientras desempeñan su trabajo.

 

Ver Post >
Los fondos de reserva de la Mutua de Funcionarios pierden 1.000 millones en 6 años

La ‘hucha’ de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface)  ha sufrido una merma muy importante los últimos seis años, situándose a finales de 2015 en 5,41 millones de euros frente a los 1.143 millones de 2009. Es decir, desde 2009, el remanente de Muface se ha reducido en más de 1.000 millones de euros, momento en el que empezó a decrecer este fondo de reserva.

Así se refleja en la memoria anual de la mutualidad en la que se recoge que el remanente actual de tesorería de la entidad de 5,41 millones de euros es el resultado de la suma de los fondos líquidos (88,3 millones) y los derechos pendientes de cobro (0,56 millones) menos las obligaciones pendientes de pago de la entidad (83,2 millones y los saldos de dudoso cobro (0,25 millones).

Este balance supone una caída muy importante frente a los 29,7 millones de euros con los que contaba Muface en su fondo de reserva en 2014. De hecho, el fondo de reserva de la entidad se ha desplomado de forma continuada desde 2009, cuando ascendía a 1.143 millones de euros.

Estas cifras son preocupantes y ponen en el punto de mira el futuro de la mutualidad a la que se debe garantizar su viabilidad. De hecho, las otras dos mutualidades de funcionarios, Mugeju (Mutualidad General Judicial-Personal al servicio de la Administración de Justicia) e Isfas (Instituto Social de las Fuerzas Armadas), muestran un balance mejor en lo que los números se refiere y no está su futuro, de momento, en entredicho.

Mientras, el número de mutualistas de Muface también está experimentado una fuerte caída situándose en 1.498.098, tanto titulares como beneficiarios, y baja de los 1,5 millones por primera vez desde 1988, según los datos correspondientes a la Memoria de 2015 entidad.

Estos datos son fruto de la evolución a la baja que se viene produciendo desde 2002 (cuando se registró la cifra máxima de titulares y beneficiarios, con un total de 1.615.901) y se debe fundamentalmente al progresivo envejecimiento de las personas adscritas y la congelación de las ofertas públicas de empleo.

Además, desde ese año también se ha producido un cambio en la distribución entre el colectivo de titulares (funcionarios) y los beneficiarios de la póliza (pareja e hijos). Así, mientras hace dos décadas el número de beneficiarios superaba a los titulares (872.944 frente a 740.638), en la actualidad la situación es a la inversa (956.401 titulares, frente a 541.697 beneficiarios).

Esto se debe a que, también como consecuencia del envejecimiento de la población, el número de mutualistas jubilados asciende a 236.372, casi una tercera parte de los titulares, y ya no suelen tener tiene hijos a su cargo.

Ver Post >
Sobre el autor Marcelino Ollé
Periodista (Universidad Autónoma de Barcelona) y Funcionario de la Administración de Justicia. En Twitter: @MarcelinoOlle

Otros Blogs de Autor