Skip to content

Patrimonio desprotegido y abandonado

2012 mayo 26

El medio natural inmediato que rodea Plasencia lo constituyen tres espacios bien diferenciados: la Sierra de Santa Bárbara, el medio fluvial del Jerte y el monte de Valcorchero. Los tres son de gran belleza y tienen un destacado papel en la configuración del paisaje urbano así como en la vida de la ciudad y de los ciudadanos. Todos son esenciales para comprender la ciudad y la particular calidad de vida que disfrutamos quienes vivimos aquí. Todos forman parte de nuestro Patrimonio cultural y, como tales, deberían ser conservados, respetados y disfrutados.

Plasencia es una pequeña ciudad en medio de una naturaleza privilegiada que la singulariza y que, en otros tiempos, la alimentó. Valcorchero ha sido siempre zona de pastos y aprovechamiento silvícola (corcho, bellota, carbón), además de principal cantera de granito de la ciudad. En zonas próximas, como el Cotillo de San Antón o La Data, se labraba la tierra con los cultivos típicos de secano. El aceite y el vino se producían en la Sierra de Santa Bárbara, poblada también de distintas variedades de frutales. Y en las márgenes del río, que aportaba pescado fresco, se cultivaban las fértiles huertas de merecida fama durante siglos.

En su mayor parte, este modelo productivo está abandonado, deteriorado o en serio riesgo de desaparición. No podemos olvidar que si el medio natural que nos rodea está degradado, la propia ciudad sufrirá también esa degradación; no podemos aislarnos del entorno donde vivimos. Santa Bárbara sufre una agresión imparable en forma de construcción ilegal de viviendas, cuyas consecuencias nadie ha evaluado. Una parte de las huertas ha sido urbanizada y las que sobreviven están prácticamente abandonadas o con usos impropios. Valcorchero también ha sido parcialmente urbanizado (la última tentativa afectaba a más de 23 ha) y el arbolado sufre grandes daños que requieren de una urgente intervención.

Como se sabe, la candidatura presentada a la UNESCO pone de relieve los valores del paisaje cultural que rodea a las ciudades de Plasencia y Trujillo, unidos al P. N. de Monfragüe. En el caso particular de Plasencia, sólo el Monte de Valcorchero está incluido en la candidatura. Es el único espacio natural que goza de una figura de protección: paisaje protegido. Tanto la Sierra de Santa Bárbara como las márgenes fluviales del Jerte no cuentan con ninguna protección de sus indudables e importantes valores ambientales; en consecuencia quedan fuera de la candidatura. En resumen: dos de tres espacios naturales del paisaje cultural más inmediato a la ciudad no tienen ningún tipo de reconocimiento ni salvaguarda, que asegure su integridad y permanencia.

Estaba claro que salíamos en posición de seria desventaja para ardua y difícil carrera a la que nos enfrentábamos. Tenemos mucho patrimonio, pero una pésima gestión del mismo.

 

  • chematrujas

    Madre mía, Montaña… por decir estas cosas que dices deben mirarte muy torcido en el barrio!… Cómo se te ocurre, mujer?… Eres perfectamente capaz de decir que nuestra Semana Santa de pasos de imitación tampoco merece calificación de Interés Turístico Regional!… Eres perfectamente capaz de pedir un plan director para las murallas!… Tú, Montaña, eres perfectamente capaz de decir hasta que Ciudad Rodrigo tiene su -menor- patrimonio mejor conservado que nosotros!… Aaaaaay, Montaña!… Decir verdades nunca ha sido muy compatible con caer bien en Plasencia!