Skip to content

Comercio tradicional

2012 julio 11

El casco histórico de Plasencia, dejando a parte su Catedral, no destaca ni sorprende a los visitantes por su monumentalismo, sino por su ambiente ciudadano lleno de dinamismo y actividad, por la pervivencia de su carácter de ciudad total, donde todo cabe y convive. Venimos observando, no obstante, cómo la zona histórica intramuros ha perdido muchos habitantes y cada vez son más las viviendas vacías. La pérdida de peso demográfico de una zona urbana supone, indudablemente, la consiguiente disminución de las actividades económicas.

Los efectos negativos de esta tendencia son aún más preocupantes en el caso de Plasencia, donde lo que está en juego es la pérdida de centralidad de la ciudad histórica (plaza mayor y calles principales); la pérdida de ese dinamismo que a todos sorprende y cautiva.

La evolución reciente de las actividades económicas desarrolladas en el centro tradicional e histórico de Plasencia ofrece un saldo negativo. Son muchos los sectores que han desaparecido o que están perdiendo peso, principalmente por haberse trasladado a otras zonas de la ciudad: bancos, oficinas profesionales, clínicas y consultorios privados, tiendas de muebles y electrodomésticos, comercios de alimentación, etc. Así, en la actualidad, el perfil de actividad del centro  está dominado por la hostelería (bares y restaurantes) y por el comercio de vestuario y calzado. Lamentablemente, la actividad comercial, principal elemento dinamizador del centro histórico y uno de sus principales recursos patrimoniales, no pasa sus mejores momentos y eso repercute negativamente sobre todo lo demás.

 

Durante los últimos años, la propia Administración fomenta y trabaja en esta línea, deslocalizando servicios centrales y públicos: Policía Municipal, Comisaría de Policía Nacional, Nuevos Juzgados, Servicios Sociales, proyecto de nueva Plaza de Abastos, o Parque de La Coronación propuesto como nuevo centro urbano en el PGM en revisión. Son decisiones de gran peso que deberían pensarse más detenidamente, sobre todo por sus impactos espaciales, económicos y sociales sobre toda la ciudad.

Habría que estudiar la situación del centro histórico para tener un diagnóstico serio y poder comprender los costes (de todo tipo) de la política de deslocalización generalizada que se viene poniendo en práctica. Habría que evaluar adecuadamente el impacto de cada decisión política que implique el traslado de un uso o servicio del centro tradicional a nuevas zonas, o la planificación urbana que fomente esta tendencia. Es un sinsentido esta política de desvestir a un santo para vestir a otro, con la que la ciudad no crece ni prospera sino que se desarticula y pierde uno de sus valores esenciales: un centro dinámico y vivo.

  • chematrujas

    Discrepo con lo de que sólo sorprendemos al visitante con la Catedral. No, Montaña. el resto de esta entrada tuya, sí. Pero el resto… mira, no.

    No somos Salamanca, ni Toledo, ni Santiago, ni Sevilla, de acuerdo. Visitando Orihuela -ciudad comparable con Plasen en muchísimos aspectos, y en otros absolutamente distinta- recuerdo mi sorpresa a la vista de esas pedazo de iglesiarracas que tenían allí. Grandiosas. A nosotros en cambio, nuestros antiguos paisanos, mandados por la Iglesia, nos legaron un rosario de ídems que parecen en su tosquedad canchos huecos, romos, apenas desbastaos por cuatro esquinas, con cuatro hojas de higuera decorando las ojivas de entrada, con poca concesión a la filigrana, por no decir ninguna, sobre todo hacia el exterior. Sí, estoy de acuerdo: echaron el resto sólo con la Metropolitana. ¿Los palacios? Pues sí, también… No te encuentras con el del Duque, de Lerma, al llegar a lo alto de la plaza, como en ese pueblo de Burgos. pues sí, pues vale… Pero aún con eso y todo, discrepo. Tiene Plasencia unas perspectivas urbanas que, sin llegar al grado extraordinario y homogéneo y total que mata el sentío en Cáceres o Trujillo -o en Salamanca, Toledo, Santiago o Sevilla-, sí que creo que acompañan en igualdad de atractivo a “la mole” unamuniana.

    La vista -por decir sólo la más notable a mi parecer, escabechinas restauradoras aparte- de “la mole, II” del Palacio del Marqués de Mirabel + iglesia y convento de Sto. Domingo + muralla que se ve desde varios sitios, pero sobre todo desde la Puerta Berrozana, es muy impresionante… o el impresionable soy yo, vete a saber… pero llevo viéndola toda la vida, y sigue pareciéndome preciosa. Y, muralla adentro, ése mismo recinto tampoco baja el listón, y se completa con uno de esos canchos huecos -San Nicolás, con el ábside escondido, pa no desentonar, por extravagante, con el resto- y con otro palacio de seguido, la Casa de las Dos Torres. sin una torre y con fachada un poco predinsneyana… Hmm… Hmmmm…

    Estoy pensando… que mira que, pa estar intentando defender postura contraria a la tuya, me estoy poniendo a mí mismo muchos peros…

    Pos aún así, cabezón. Insisto: no sólo la catedral, Montaña! No sólo la catedral!…

  • pepebadajoz

    Bueno eso, no solo pasa en Plasencia, pasa en muchos sitios, el problema de los centros historicos es que no estan preparado para la vida actual, no hay aparcamientos, calles estrechas y la gente se va a las partes nuevas que son mas comodas, hoy dia hay personas que no se acuestan con el coche porque no les coge en la cama, ¿entiendes?.

  • felipe2011

    La diferencia de Plasencia con Cáceres por ejemplo podría ser.
    En Plasencia había pocos ricos muy ricos y en Cáceres había muchos ricos menos ricos.
    Entonces en Cáceres hacían muchas viviendas adosadas y en Plasencia menos viviendas aisladas y con más espacios.
    Por eso en Cáceres un gran conjunto y en Plasencia menos edificios más esparramados.

  • http://twitter.com/charini112 Nines

    Plasencia como ciudad mía que es, la defiendo ante cualquiera que la desprestigie, pero hay que reconocer, que se han hecho muchas barbaridades arquitectónicas a lo largo de los años que quizás no dejan ver todo su esplendor. En cuanto a deslocalizar los servicios públicos, me parece un acierto para el ciudadano, porque a la hora de gestionar cualquier necesidad, ir al centro se convierte en unaTORTURA si necesitas el desplazamiento, no todos vivimos a un “paso” del centro (Plasencia ha crecido, puede ser que no todo lo que debiera, pero lo ha hecho) además, claro está de las personas que viven en las comarcas y Plasencia es la ciudad de referencia para toas estas cuestiones, por eso, estos servicios deben estar en lugares con fáciles accesos, aparcamientos, etc…Espero que el resto de los servicios que aun quedan en el centro no tarden mucho en abandonarlo.