Hoy

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Define tu Marca Personal: Conócete mejor
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Raúl de Tena | 10-01-2016 | 16:52| 0

En el anterior post, hacíamos referencia a 5 pasos que debemos seguir para desarrollar de manera efectiva una Marca Personal.

A saber:

Paso Nº1: Conócete Mejor (Autoconocimiento).

Paso Nº2: ¿A Qué Te Quieres Dedicar Y Qué Quieres Lograr? (Define tus Objetivos Personales/Profesionales).

Paso Nº3: ¿Qué Vendes? (Define tu Propuesta de Valor).

Paso Nº4: ¿Qué Tipo De Profesional Quieres Ser?, ¿Cómo Quieres Ser Identificado Profesionalmente? (Define tu Estrategia de Posicionamiento Profesional).

Paso Nº5: ¿Qué Vas A Contar Y En Donde? (Define tu Estrategia de Comunicación y Networking).

Así, para potenciar tu Marca Personal, a través de estos cinco pasos y convertirte en un profesional visible que aporta valor y que genera credibilidad debes abordar, de forma planificada y estratégica, los diferentes elementos que hemos sintetizado en la siguiente imagen:

Aunque, en el anterior post dimos algunas pautas en relación a cada paso, en éste vamos a incidir, a través de algunas herramientas, en el primero de ellos: el Autoconocimiento.

Como ya se ha señalado, si la Marca Personal define quién eres tú, tiene mucho sentido tratar de conocerte mejor para poder potenciar aquello en lo que te muestras más fuerte y tratar de mejorar aspectos que están por desarrollar.

Para ello, es preciso realizar un autodiagnóstico en el que analicemos dichos aspectos, pero incorporando, además, la visión de otras personas que pueden conocernos bien.

Vamos a proponer algunas herramientas de análisis muy sencillas que te puedan ayudar en este proceso.

LA RUEDA DE LOS ATRIBUTOS

Con el fin de analizar algunas fortalezas y algunas posibles áreas de mejora, te propongo, en primer lugar, que utilices la RUEDA DE LOS ATRIBUTOS.

El propósito de este ejercicio es tratar de analizar, desde una perspectiva positiva, una serie de atributos, cualidades o fortalezas que te definan.

De ese modo, es interesante contrastar tu opinión al respecto con la de otras personas que te conocen para, de ese modo, tener un marco de visión y conocimiento de ti mayor del que tienes ahora.

Así, contarás con información adicional acerca de qué percibe la gente de ti, aspecto crítico a la hora de mostrar una Marca Personal.

Pon, al menos SIETE adjetivos POSITIVOS que te definan.

Asimismo, tal y como lo haces para ti, pide a varios amigos o conocidos (personas que te conozcan bien) que hagan lo propio.

*Incorpora tantas columnas como personas hayas consultado.

Una vez hayas rellenado las columnas con la información facilitada por ti y por otros, es el momento de contrastar los inputs recibidos.

¿Coiciden la mayoría de los atributos que has señalado con los que otros también resaltan? Quizá es una buena señal de que te muestras tal como eres y los demás así lo perciben.

¿Algunos de los atributos que son para ti más evidentes no son recogidos de manera habitual por el resto? Tal vez hay cosas de ti que no estás siendo capaz de mostrar al mundo. Al menos el mundo no lo capta.

¿Te sorprende que haya atributos que se repiten sistemáticamente en las apreciaciones de tus consultados y no están dentro de tu lista? En este caso, ¿qué están percibiendo otras personas que tú no eres capaz de ver?

El hecho de contrastar lo que tú piensas de ti con lo que piensan otros es un ejercicio súmamente enriquecedor, ya que nos ofrece información muy útil acerca de quién eres tú.

LO QUE CONOZCO Y DESCONOZCO DE MÍ

A la hora de confrontar tu opinión y la de otros en relación a lo que se ve y se conoce de ti es muy interesante utilizar una herramienta como la Ventana de Johay, pero con algunas adaptaciones más clarificadoras, tal y como veremos a continuación:

En la anterior imagen puedes apreciar cuatro cuadrantes y una figura en el medio. Esta figura es una adaptación de la herramienta “Guitarrito” de Fernando Muguruza, de su libro “Comunicarse para ser feliz”, y la hemos llamado “Bellotino”.

Dicha figura representa a una persona dividida en cuatro zonas/cuadrantes.

El primer cuadrante es la zona abierta o conocida. Es a lo que denominamos Imagen publica. De hecho, es lo que se conoce y se comparte libremente. Lo que tú conoces y compartes con los demás. Tus experiencias, conocimientos… Por ello, es una imagen de ti que coincide en apreciaciones propias y ajenas.

El segundo cuadrante representa la zona oculta. En este espacio se encuentra tu área intima. Allá donde están tus sentimientos. Es la zona que sólo conoces tú y nadie más. Puedes querer mostrarla o no.

El tercer cuadrante es la zona ciega o desconcertante. Algo así como lo que tú no ves, pero los demás sí. Eso genera en ti cierto desconcierto al no saber la impresión que causas. Es como si alguien te colocara una pegatina de un muñeco en la espalda (del tipo “inocente inocente”) y todos pudieran apreciarlo menos tú.

Finalmente, el cuarto cuadrante, es la zona desconocida. Se trata de un espacio en el que ni tú ni nadie sabe cuál sería tu comportamiento. Se trata de situaciones extremas a las que, probablemente, nunca te has enfrentado. ¿Qué no harías por amor o por un hijo en una situación desesperada?

La forma de conocerte mejor y de que otros también lo hagan implica hacer lo más grande posible el primer cuadrante.

De ese manera, amplías tu primer cuadrante hacia el segundo cuadrante cuando cuentas al mundo algo tuyo (sentimientos, habilidades, experiencias, conocimientos, etc.) que quieres que sea conocido y que nadie conoce. Lo haces a través de un proceso de apertura.

Amplías tu primer cuadrante hacia el tercero cuando preguntas clara y abiertamente a otros acerca de ti. Tal y como en el ejercicio que te propongo. Así, llevas a cabo un proceso de feedback.

Finalmente, amplías tu primer cuadrante hacia el cuarto, cuando se produce algún tipo de situación extrema en la que actúas de una manera absolutamente desconocida y, probablemente, inesperada tanto para ti como para el resto (tanto si es positiva como negativa). De ese modo, llevas a cabo un proceso de descubrimiento.

Este proceso de autoconocimiento es crucial a la hora de poner en valor tu Marca Personal, ya que ésta está basada en quién eres tú y en tus atributos más relevantes y positivos.

FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES

Son muchos los ejercicios y los análisis que se pueden hacer para conocerse mejor, pero, para este blog, prefiero actividades sencillas, prácticas y fáciles de poner en marcha, por lo que no abordaremos otro tipo de ejercicios más complejos.

Junto con el análisis de algunos rasgos de personalidad o cualidades que te describen mejor, en este punto es interesante analizar también (en el ámbito profesional), en qué funciones y responsabilidades eres tremendamente bueno en base a evidencias contrastadas por tu trayectoria profesional.

Para ello, te propongo un nuevo ejercicio. Muy simple.

Establece, al menos, TRES FUNCIONES o responsabilidades profesionales que te definan:

Nuevamente, puedes utilizar a compañeros, amigos, colaboradores, antiguos colegas, etc. para que te den su visión al respecto. Se trata, una vez más, de una buena ocasión para contrastar tu propia percepción con la de las personas que te rodean o te han acompañado en el plano profesional.

Con estos dos ejercicios terminamos esta primera aproximación al autoconocimiento de cara a trabajar tu marca personal.

En el siguiente post abordaremos qué tipo de huella has dejado a lo largo del tiempo a las personas que te han acompañado en diferentes etapas de tu vida, así como revisar cuáles son tus valores esenciales, aquellos principios inamovibles que conectan contigo y le dan marco y sentido a lo que haces.

Vivir y trabajar desde tus valores te permitirá desarrollarte de una manera natural y equilibrada, y, por supuesto, mostrarte al mundo tal y como eres. ¿Hay algo mejor para expresar tu Marca Personal?

¡¡¡Hasta pronto!!! 😉

 

 

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5 Pasos para mostrar tu mejor versión profesional.
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Raúl de Tena | 05-10-2015 | 11:15| 0

En anteriores posts, hemos hablado de un nuevo paradigma de relaciones profesionales que nos exige convertirnos en profesionales visibles, profesionales con una buena reputación, con capacidad para generar confianza en el entorno y capaces de aportar una valor añadido diferencial a las personas y organizaciones de su entorno.

En definitiva, profesionales con una buena marca personal.

 

Hoy, quiero mostrarte los pasos a seguir para diseñar, definir y construir una Marca Personal solvente; tu propia Marca Personal:

 

PASO Nº1: CONÓCETE MEJOR (Autoconocimiento).

Para poder desarrollar tu Marca Personal es necesario que te conozcas bien a ti mismo, ya que su construcción está basada en tus fortalezas, en tus talentos, en tus valores, y en aquello, que en definitiva, te hace único y singular.

Si tu Marca Personal debe reflejar quién eres tú, previamente debes mirar hacia adentro para ver, efectivamente, aspectos que definen tu identidad y que te permiten mostrarte tal y como eres, de manera auténtica.

Ello implica realizar un autodiagnóstico que trate de analizar dichas fortalezas y áreas de mejora, tanto técnicas como emocionales. Un análisis que te permita conocer mejor qué rasgos de personalidad o que cualidades te describen mejor a ti y a aquello que haces verdaderamente bien.

En dicho análisis no debe faltar considerar en qué funciones y responsabilidades, en el marco empresarial, eres tremendamente bueno en base a evidencias contrastadas por tu trayectoria profesional.

De la misma manera que haces un autoanálisis acerca de tu propia percepción, es muy interesante poder consultar a otras personas de tu entorno cercano qué tipo de huella les has dejado a lo largo del tiempo. Puede ser muy enriquecedor preguntar al menos a cinco personas, de momentos vitales y ámbitos diferentes, acerca de qué es lo primero que les viene a la mente cuando piensan en ti.

Finalmente, es muy interesante revisar cuáles son tus valores esenciales, aquellos principios inamovibles que conectan contigo y le dan marco y sentido a lo que haces. Vivir y trabajar desde tus valores te permite desarrollarte de una manera natural y equilibrada.

 

PASO Nº2: ¿A QUÉ TE QUIERES DEDICAR Y QUÉ QUIERES LOGRAR? (Define tus Objetivos Personales/Profesionales).

A la hora de impulsarte en el mundo del trabajo, si quieres explotar al máximo tu potencial y sentirte uno con tu proyecto, los objetivos que te propongas deben estar alineados con tu propósito y tus valores personales.

Serán muchos los avatares a los que te debes enfrentar y la manera de afrontarlos con garantías de éxito es desde la energía que irradia la ilusión y el disfrute de aquello que te apasiona. La motivación surge de dentro y necesita de argumentos de peso para caminar de manera determinada hacia el objetivo que te marques.

Hay muchos motivos para construir tu futuro profesional, y no todos son idílicos, pero, si es una elección tomada desde las ganas de querer ser libre y dedicarte a hacer lo que te gusta, es importante tomar en consideración que aquello que decidas hacer debe ser fiel al estilo de vida del que quieres disfrutar. Ello implica plantearte objetivos que te permitan equilibrar tus ámbitos personal y profesional, ya que las fronteras entre uno y otro son cada vez más líquidas y es difícil distinguir entre ambos.

Para ello, es interesante formularse la siguiente pregunta: ¿Sabes dónde quieres estar dentro de 5 o 10 años?, ¿Qué estarás haciendo?, ¿Con quién estarás viviendo?, ¿Cómo será tu actividad profesional?

Con ese propósito, si fijas un punto de inicio o partida y un punto final de destino o llegada, a la línea o camino que trazamos entre ambos puntos le llamaremos Estrategia. Ello conlleva la planificación de metas a corto, medio y largo plazo, así como la plasmación de acciones concretas y específicas a desplegar. En definitiva, un Plan de Acción.

Al definir qué quiero hacer es necesario preguntarte, al mismo tiempo, en qué tipo de profesional me debo convertir para poder llevar a cabo dicha actividad. 

Cuando tratas de marcar objetivos, tanto profesionales como personales, y te cuestionas qué es lo que verdaderamente quieres y puedes hacer, es interesante que trates de filtrar cualquiera de la ideas que se te planteen a través de las siguientes cuatro premisas.

Contesta, honestamente a las siguientes preguntas.

Aquello que quieres hacer:

1. ¿Te apasiona de verdad?

2. ¿Lo haces bien, muy bien?

3. ¿El mundo necesita de eso que tú quieres hacer?

4. ¿Hay alguien que, además de necesitarlo, estaría dispuesto a pagar por ello?

De la confluencia de dichas premisas podrás acercarte más o menos a tu Propósito.

¿Hay algo que tú puedas hacer, que cumpla todos los requisitos?

¿Falta alguno?¿Le puedes dar una “vuelta de tuerca” para que lo cumpla?

¿Hay alguna actividad, proyecto o persona que lo esté haciendo en quién te puedas reflejar?

¿Qué es? Trata de plasmarlo de forma sucinta. Intenta que la definición dé respuesta a los cuatro filtros. No te preocupes cómo quede, pues es para ti.

 

PASO Nº3: ¿QUÉ VENDES? (Define tu Propuesta de Valor).

Una vez tienes claro el rumbo a seguir, tu Marca Personal debe incorporar una propuesta de valor, del por qué te compran, qué necesidad real o carencia estás cubriendo.

En definitiva, como profesional debes cubrir una necesidad de un mercado o cliente potencial al que le aportas un valor diferencial que es preferido por encima del resto de opciones que hay en el mercado.

Para plantear cuál es tu propuesta de valor diferencial debes preguntarte de manera clara y directa: ¿Qué es lo que “vendes”? (en sentido amplio) y cuál es la base sobre la que se asienta lo que vendes.

En ese sentido, tres son, según Michael Porter, los tipos de estrategias genéricas para competir:

1. Liderazgo en diferenciación,
2. Focalización y
3. Liderazgo en costes.

“En el universo de las marcas personales el enfoque no está en ser el mejor, sino ser diferente”.

Así, en base al criterio de la competitividad y la diferenciación, tu estrategia para ser diferente, en relación a tu propuesta de valor, puede ser alguna de las siguientes, o una combinación de ellas:

Para tratar de acotar en qué puedes ser verdaderamente bueno, te sugiero que hagas una lista en cada una de las columnas que se muestran a continuación. Escribe todo lo que se te ocurra, con independencia del ámbito del que se trate.


Una vez rellenes las tres columnas, empieza a hacer diferentes combinaciones entre los aspectos que hayas listado. Es bastante probable que tu mejor aportación personal y profesional al mundo tenga que ver con algo en lo que tienes conocimiento, en lo que tienes experiencia y, además, te apasiona. ¿Por qué no?

Extrae las dos o tres combinaciones que más te “cuadren” y redáctalas ahora de forma abierta. ¿Cómo queda?, ¿De qué se trata?, ¿Cuál es esa propuesta de valor singular; tuya?

Te recuerdo que el objetivo de una Marca Personal es ser la opción elegida en un área de interés concreta. Así pues, pon el foco en un ámbito determinado en el que puedas ser un referente.

Para ello, es muy importante el siguiente paso.

 

PASO Nº4: ¿QUÉ TIPO DE PROFESIONAL QUIERES SER?, ¿CÓMO QUIERES SER IDENTIFICADO PROFESIONALMENTE? (Define tu Estrategia de Posicionamiento Profesional).

El posicionamiento profesional está asociado a ocupar un lugar en la mente de las personas con las que colaboramos o las personas/empresas para las que trabajamos.

Generalmente, asociamos a personas y empresas con áreas profesionales, y le concedemos cierto grado de credibilidad para ofrecer las soluciones que necesitamos. De ese modo, TÚ, debes ocupar un lugar claro, distintivo y deseable, en relación con los productos de la competencia (es decir otras marcas personales) en las mentes de tus clientes potenciales (tu mercado objetivo).

Esto implica tu aparición como “producto/servicio”, la de un sector en el que operar y la de una competencia con la que “batirte el cobre”.

Así, la pregunta clave a este respecto es:

 

En nuestra vida, todos desempeñamos diferentes roles. Del mismo modo, en el ámbito profesional podemos desempeñar dos categorías de roles:

– ROLES GENÉRICOS (asociados a Funciones de una empresa) como: Emprendedor, Empresario, Profesional de empresa, Promoción interna dentro de la Compañía, Embajador de la Marca de la Compañía, Mando Intermedio de Alto Potencial,…
– ROLES ESPECÍFICOS (asociados a una Profesión) como: Profesor, Formador, Docente, Investigador, Escritor, Conferenciante, Consultor, Coach, Tecnólogo, Experto en …

Como puedes imaginar, puedes desempeñar varios roles en paralelo, de forma simultánea, tanto dentro de una misma categoría como entre ellas.

Junto con el rol con el que ser identificado, debes preguntarte acerca de quiénes son tus clientes y cuáles son sus problemas y necesidades. Asimismo, te debes cuestionar si tu propuesta de valor da respuesta a dichos problemas y necesidades.

¿Se trata de empresas de un perfil y tamaño determinado en un sector concreto?¿Se trata de personas, profesionales o particulares, a los que dirigir tu propuesta de valor?¿es una combinación de ambas?

Especifica, a continuación, uno o dos segmentos de clientes potenciales que podrían estar interesados en contar con tus servicios.

Recuerda: Las Redes sociales deben facilitar el posicionamiento profesional y no generar confusión. En ese sentido, el Blog es el elemento esencial del posicionamiento de la marca personal en Internet. Aunque no es necesario para todos.

 

PASO Nº5: ¿QUÉ VAS A CONTAR Y EN DÓNDE? (Define tu Estrategia de Comunicación y Networking).

Tus perfiles en redes sociales o tu perfil profesional en redes como Linkedin, About Me o similares, no son suficientes ni garantizan el adecuado desarrollo de una marca personal. Debajo de todo ello, debe ponerse de manifiesto la existencia de tu talento y tu capacidad para poder aportar valor a otros. De lo contrario, formarás parte de una inmensa masa de personas que hacen ruido, pero sin fundamento.

Si bien es cierto que tu marca personal necesita un público al que dirigirse, también es verdad que necesitas un mensaje que vaya dirigido y pueda interesar a dicho público.

Tu mensaje debe comunicar el talento que hay debajo y debe realizar una promesa de valor única, diferencial. ¿A quién? A la audiencia a la que le pueda interesar. ¿Dónde? Allí donde se encuentre.

Tres aspectos críticos a este respecto:

– DISCURSO EFECTIVO (No improvisado). Para lo que será necesario utilizar técnicas del tipo “Elevator Pitch”.
– GENERACIÓN DE CONTENIDOS DE VALOR (Una newsletter, una infografía, enlaces con resúmenes, comentarios en redes sociales, recomendaciones (autores, libros,…), un post en tu blog, un libro propio (o ebook), una presentación, un vídeo, un artículo en un revista o en prensa, entrevistas,..). Contenidos útiles que aportan soluciones y generan interés en tu audiencia y que te posicionan como experto en la materia.
– CANALES EFECTIVOS DE COMUNICACIÓN (Las redes sociales son las más rápidas y las que mayor viralidad tienen). Es necesario ajustar el tipo de mensaje, con el tipo de audiencia y el canal que se utilice. No vale todo para todo.

Así pues, estás presente, con mayor o menor intensidad, en diferentes canales, con diferentes mensajes. En tu caso concreto, ¿en qué canales te encuentras más a menudo y qué tipo de mensajes, de forma mayoritaria, suelen ser los que emites?

Recuerda que tu Blog es el principal elemento canalizador de tu marca personal y generador de tráfico e influencia.

Finalmente, en relación al networking o la generación de tu red de contactos profesionales, hasta la aparición del mundo 2.0., era prácticamente la única estrategia que te permitía a nivel presencial crear círculos de influencia y contactos orientados a un beneficio y reciprocidad en el mundo de los negocios. Con la existencia de las redes sociales este aspecto se ha potenciado de manera exponencial. Es necesario trabajar ambos.

El desarrollo de tus redes de contacto, ya sean compañeros, colaboradores, amigos o, incluso fans, implica generar un plataforma que esté dispuesta, de forma natural, a promocionarte y a hablar bien de ti y de las cosas que haces.

Éste es un factor crítico para tu Marca Personal, y, para ello, debes aportarles valor y confianza. De esa forma, el mero hecho de recomendarte también les genera a ellos cierto prestigio.

Plantéate ¿qué tipo de personas y en qué ámbito profesional te interesa conocer? (Personas que te sirvan como modelos de referencia, o que estén alineadas con tu actividad profesional, con tus intereses de desarrollo, o que, tal vez, tengan contactos de tu interés o, simplemente,  que te aporten otra serie de cuestiones relativas a tu enriquecimiento personal) y ¿en qué tipo de lugares o eventos los puedes encontrar?

En definitiva, para potenciar tu Marca Personal y emprender de forma notable, de tal manera que seas un profesional visible que aporta valor y que genera credibilidad debes abordar, de forma planificada y estratégica, los diferentes elementos que hemos desarrollado a lo largo de este artículo.

Mucha suerte en tus proyectos de futuro y, ya sabes, marca la diferencia y pon en valor tu singularidad profesional.

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Tu Marca Personal: ¿tu Huella Profesional?
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Raúl de Tena | 21-07-2015 | 15:59| 0
Tu Marca Personal, esa que define quién eres, ¿es la clave para convertirte en un profesional que deja huella?

¿Una nueva moda?

Cada cierto tiempo, aparecen conceptos de moda en el mundo del management y de la gestión de empresas que suelen ocupar lugares destacados de artículos, blogs y prensa especializada. Bajo la etiqueta de “tendencias”, estos conceptos suelen ser un reclamo para todo tipo de profesionales que se autocalifican como innovadores y que despliegan una importante oferta de servicios alrededor de ellos.

En muchos casos, se trata del mismo “perro con distinto collar” y dichos conceptos suelen desinflarse con la misma rapidez con la que aparecen otros nuevos.

En este contexto, pudiera pensarse que el concepto: “Marca Personal” es otro, de tantos, que pudiera estar de moda y que es utilizado en la actualidad de manera masiva. Nada más lejos de la realidad.

El actual paradigma profesional ha cambiado por completo las reglas del juego. Nos encontramos en un escenario con un mercado laboral con altas cifras de desempleo y un tejido empresarial en clara tendencia al trabajo en red a través de profesionales independientes y colaboradores externos orientados a proyectos. Este entorno, turbulento y cambiante, exige a los profesionales ser identificados, ser reconocibles en el mercado, ser la opción preferente. En definitiva, contar con una Marca Personal sólida y creíble.

Hoy por hoy, formar parte de una inmensa masa de profesionales y no contar con nada “especial”, equivale a estar en “tierra de nadie”, o, lo que es lo mismo, a ser uno más, sin más. Esta situación exige a todos los profesionales contar con algún tipo de habilidad singular. Ser especialmente buenos en algo.

De lo contrario…

Esta perspectiva genera en las personas cierto pánico ante esta nueva forma de interrelacionarse y de generar ingresos, pero, al mismo tiempo, es una fantástica oportunidad para tener una vida más plena, más interesante. Es una oportunidad para conocer a muchas más personas, trabajar en entornos más diversos y generar proyectos más creativos y variados.

Si te preguntas si generar una potente Marca Personal en tu entorno profesional puede ser un valor a tu favor, la respuesta es: Absolutamente, sí.

 

¿Qué es la Marca Personal y cuál su objetivo?

Una Marca Personal es, sencillamente, la huella que dejamos en nuestra forma de hacer las cosas. Es una forma singular de hacer, de comportarse, de ser quien somos.

Cuando, como profesionales, conectamos con nuestros valores y propósitos, y somos capaces de poner nuestros talentos y capacidades al servicio de dichos propósitos, nos mostramos como personas auténticas. Personas que brillan con luz propia, que tienen voz y en las que se puede confiar.

En un escenario tan convulso como el descrito, los profesionales más valorados, dentro y fuera de las organizaciones, son aquellos a los que se identifica, a los que se ve y percibe como más colaborativos y útiles, más auténticos y naturales. Aquellos que aportan un valor diferencial y generan credibilidad. Una credibilidad ganada con el paso del tiempo y el logro de proyectos llevados a cabo a lo largo de su trayectoria.

Si la Marca Personal no es sino la huella que dejamos en el resto, podemos afirmar que todos tenemos nuestra propia Marca Personal, sólo que algunas personas la tienen más trabajada y orientada a objetivos concretos.

Definitivamente, el objetivo de una Marca Personal es ser reconocidos, elegidos y recordados, por encima del resto, en un área profesional concreta. Ello conlleva trabajarla de manera consciente a través de los diferentes elementos que la componen.

 

La fórmula maestra.

Para conocer los elementos nucleares de una marca personal utilizaremos la siguiente fórmula:

Como puedes apreciar, la fórmula refleja siete variables. Asimismo, hay dos bloques diferenciados. El primero hace referencia a lo que hemos denominado elementos esenciales y el segundo a elementos de apoyo.

Veamos qué representa cada variable:

ELEMENTOS ESENCIALES:
Comenzamos con el primer bloque. Les llamamos esenciales, pues tienen que ver con aspectos verdaderamente íntimos y personales.

V: Valor / Talento: Una marca personal es capaz de aportar una propuesta de valor. Es decir, ofrece algo que es útil a otros. Algo tangible que se apoya en su talento y en sus fortalezas. De esa manera, una marca personal permite ocupar un lugar en la mente de las personas (ya sean clientes, colaboradores, jefes, etc.) y es reconocida y asociada a algo en la que es referente. Es decir, aporta un alto valor en un aspecto muy específico, tangible, concreto. Algo con nombre y apellidos.

Por ejemplo, somos capaces de identificar para qué sirve algo tan simple como una maleta o un bolígrafo. Aunque pudiéramos darle otros usos, es fácil reconocer su utilidad. Sin embargo, si trasladas esta cuestión a ti mismo, como profesional: ¿para qué vales?¿en qué eres útil?, verás que no es tan sencillo dar una respuesta.

Si continuamos con el mismo ejemplo, dicha maleta o el bolígrafo, son, además, los objetos que mejor cubren su función (parece obvio pensarlo), por lo que, llevado al terreno de las personas, podríamos decir que cuando una persona define muy bien su utilidad (su valor), en cierto modo, ese valor le confiere cierto estatus de expertise en dicha materia.

C: Creíble / Confiable: Una marca personal debe generar confianza, es decir, una experiencia y un recorrido asociado al éxito, a excelentes resultados y a profesionalidad. Todo ello genera credibilidad. Tenemos la certeza de que se puede contar con esa persona.

Dos son los elementos que permiten generar confianza y credibilidad a un profesional de manera sostenible en el tiempo: Los logros obtenidos a lo largo de su trayectoria empresarial y la transparencia y la ética con los que los ha llevado a cabo.

V: Visibilidad: Una marca personal debe ser visible a otros. Es decir, se debe mostrar y exponer para que otros la puedan visualizar y reconocer. De no ser así, poco menos que no existe, nadie la puede encontrar.

Para ser visible se debe servir de diferentes canales, tanto físicos como virtuales, como por ejemplo; Encuentros, Congresos o Redes Sociales.

P: Posicionamiento: El posicionamiento de una Marca Personal está relacionado con ocupar un lugar en la mente de sus clientes o colaboradores. Ellos deben asociarla a algún tipo de actividad concreta y, además, tener un concepto alto de ella a ese respecto.

Por ejemplo, si pienso en alguien para pintar mi casa, en seguida viene a mi cabeza el nombre del profesional que sé que hará un gran trabajo, entre otras cosas, porque sé que desarrolla muy bien su trabajo (Valor), que es un profesional del que me puedo fiar (Confiable), ya que en el pasado me ha satisfecho mis expectativas, y, finalmente, es un profesional que se preocupa por mantener el contacto con sus clientes, por lo que me ha añadido como contacto en Facebook, donde puedo ver muy a menudo los trabajos que va haciendo para otras personas (Visible).

ELEMENTOS DE APOYO:
Tras los elementos esenciales, analizaremos otros conceptos que sirven para apoyar el desarrollo de los anteriores, como son:

R: Realidad: Toda Marca Personal necesita un marco de referencia. Necesita conocer el entorno en el que se desenvuelve, pues el escenario y el contexto condiciona.

No es lo mismo trabajar determinado tipo de servicios especializados en una ciudad grande que en una zona rural.

Por ejemplo, si quieres ser un referente en peluquería y estética canina, lógicamente, deberás estar en un entorno físico en el que esa propuesta de valor tenga cabida. Tal vez en ciudades con un importante número de personas sensibilizadas con este tipo de servicios y con capacidad para poder pagarlos.

De ese modo, la marca personal debe ser diseñada de acuerdo al entorno en el que quiere operar y a la realidad que le rodea (factores sociales, económicos, tecnológicos, culturales, …)

D: Diseño: Una Marca Personal requiere de una estética homogénea, reconocible y singular. Todo aquello que rodea a esa Marca está impregnada por una determinada forma de hacer, una apariencia común en sus elementos que hacen identificar inmediatamente a quién pertenece ese “sello”,  ese estilo propio.

El diseño no comprende exclusivamente a elementos gráficos, sino que abarca, del mismo modo, aspectos como la forma de relacionarse e interactuar con las personas del entorno, el estilo comunicativo, la forma de vestir, etc.

En definitiva, hay una relación muy directa con la imagen que esa marca personal proyecta al exterior y que es fácilmente reconocible por otros.

T: Tecnología: Una Marca Personal debe servirse de la tecnología para tener mayor proyección y alcance. De hecho, sin tecnología no se puede competir.

Como señalábamos en el anterior post, se produce un efecto curioso y contrapuesto, de tal forma que, por un lado, la tecnología es la que da plataforma al talento para alcanzar su máximo potencial y, al mismo tiempo, necesitamos una base de talento para poder manejar la tecnología y sacarle todo el partido que puede ofrecernos.

Se estima que, en los próximos años, no van a existir el 47% de los empleos actuales, debido a la tecnología. El trabajo no estará allí.

Gran paradoja: Mientras, en la actualidad, el trabajo manual ha perdido valor y la tecnología sustituye a la persona en el puesto de trabajo, debemos diferenciarnos poniendo el foco en ser más “Artesano + Autor + Original” con la tecnología como plataforma de desarrollo y de expansión.

Curioso, ¿verdad? Un trabajo más artesanal y singular que necesita de la tecnología como plataforma en entornos en los que la tecnología no pueda sustituirte. Uhmmm¡¡¡ Todos preparados para ser Artesanos 3.0.!!!

 

Tras conocer los elementos que conforman una Marca Personal, en el siguiente post veremos un Esquema de 5 pasos para desarrollar tu mejor versión. Estate atento… 😉

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¿Volvemos a la seguridad en el empleo?
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Raúl de Tena | 29-04-2015 | 07:30| 0

En uno de los momentos más complicados de la Historia se da la gran paradoja en la que, mientras más complicado parece el acceso al mundo del trabajo, más parece que nos acercamos a la seguridad en el empleo. Sí, como suena.

Esta situación tiene mucho que ver con el nuevo paradigma de relaciones laborales en el que estamos inmersos:

Hemos entrado en un nuevo paradigma de relaciones entre empresas y profesionales en el que la unidad fundamental de la nueva economía no es la empresa, sino el individuo. Las tareas no las asigna y controla una cadena estable de dirección, sino que las llevan a cabo, de manera autónoma, contratistas independientes.

Estos profesionales, electrónicamente conectados, se agrupan en redes fluidas y temporales para producir y vender bienes y servicios. Cuando finaliza el trabajo, la red se desmantela y sus miembros vuelven a ser agentes independientes que circulan por la economía en busca del siguiente encargo“.

Esta afirmación fue realizada por Thomas Malone y Robert Laubacher en su artículo <> publicado en la HARVARD BUSINESS REVIEW en Septiembre de 1998. Mucho ha llovido desde entonces, pero no podían estar más acertados. Cualquiera diría que, al igual que en la película “Regreso al Futuro”, viajaron adelante en el tiempo para vivir en primera persona lo que sucedería 15 años después.

La compleja situación de crisis que estamos sufriendo (sea de valores, económica, política,…), la incertidumbre que generan la inestabilidad y los radicales cambios a todos los niveles y el rápido desarrollo de tecnologías colaborativas, han llevado a una completa ruptura del paradigma empresarial, tal y como lo conocíamos hasta ahora. En este contexto, hemos pasado del poder jerárquico al poder de valor añadido, lo que implica que las empresas dejen de pensar en contratar empleados (no los necesitan) y se orienten a colaborar con profesionales externos que aporten dicho valor añadido desde fuera y de forma mucho más flexible. Profesionales de alto valor, mucho más accesibles, que trabajen en un tiempo determinado, para proyectos específicos y a cambio de una retribución basada en el valor, no en la presencia física de una persona en su puesto de trabajo.

En paralelo, las personas están viviendo un proceso de “miedo escénico” en el que entienden la necesidad de reinventarse profesionalmente para convertir su experiencia en “algo” vendible, lo que les obliga a trabajar su marca personal con el objetivo de aportar un valor útil, configurarse como personas confiables y poseer cierta visibilidad, y, de ese modo, cambiar el paradigma de empleado por el de dicho profesional “interdependiente”.

A este escenario hay que incorporar la visión de las diferentes generaciones (Baby boomers, Generación X, Generación Y, o Millennials, y Generación Z, o Nativos Digitales) así como qué motivaciones son las que les impulsan en el ámbito personal y profesional.

Con estructuras cada vez más planas, colaborativas y basadas en el valor añadido, más que en la jerarquía, la pregunta es: ¿Se puede seguir manteniendo el mismo esquema profesional que hace tan sólo unos meses?

¡¡¡Sin lugar a dudas, NO!!! 

Se necesitan profesionales capaces de convertir en un “producto / servicio” tangible su experiencia y know how acumulado a lo largo de años en su puesto de trabajo. Profesionales visibles y fiables.

Profesionales, finalmente, con una buena Marca Personal.

¿Volvemos a la seguridad en el empleo?

Es curioso que esta incertidumbre que genera este nuevo escenario, en realidad, no tenga nada de nueva. Mucho antes del advenimiento de la Gran Empresa, antes de la aparición de la Seguridad Social o del Seguro por Desempleo, hace algunos siglos, el funcionamiento de la Economía a lo largo de la Historia de la Humanidad se basaba en artesanos que desempeñaban un Oficio (destreza comercializable), eran Distinguidos por lo que hacían (eran memorables y estaban identificados) y poseían una gran Capacidad de relación social (contaban con un apoyo “colegial” o “gremial” activo).

De ese modo, volvemos a una seguridad tan vieja como la del herrero del Nuevo Mundo. Se trata de ser tan realmente bueno, meticuloso y responsable en lo que haces (asegurándote de que eso necesita hacerse) que el mundo abre un camino, a la velocidad de la luz, hasta tu ordenador personal.

Una diferencia esencial es que el artesano del pasado tenía una zona de influencia determinada y apegada al terreno físico y el artesano del presente tiene un campo de juego tan grande como el mundo. Es ahí donde aparece la necesidad de ser visible por encima de otros artesanos.

La paradoja del trabajo “manual-tecnológico”.

Y es, en este contexto, en el que se presenta una gran paradoja: mientras, en la actualidad, el trabajo manual ha perdido valor y la tecnología sustituye a la persona en el puesto de trabajo, debemos diferenciarnos poniendo el foco en ser más “Artesano + Autor + Original” con la tecnología como plataforma de desarrollo y de expansión.

Curioso, ¿verdad? Un trabajo más artesanal y singular que necesita de la tecnología como plataforma en entornos en los que la tecnología no pueda sustituirte.

Sea como fuere, tenemos que volver a trabajar como artesan@s de siglos pasados, pero con herramientas del presente, aportando un valor diferencial, singular, y teniendo presencia visible para aquellos a los que nos dirigimos.

¡¡¡Todos preparados para ser Artesanos 3.0.!!!

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Sobre el autor Raúl de Tena
Raúl de Tena (@raul_detena) es CEO & Fundador de TALENTIA, Coach, Formador y Consultor experto en Marca Personal, Desarrollo del Talento y Habilidades de Management . Como humanista, confía en que cada persona tiene algo especial que mostrar al mundo, y con este blog tratará de aportar su granito de arena. En este blog abordará la importancia de dejar nuestra "huella personal" en todo lo que hacemos, en especial, en un nuevo paradigma laboral y de relaciones empresariales que ha generado un cambio radical en la forma de trabajar y de relacionarnos. ¿Te animas a poner en valor lo mejor de ti? Desarrolla tu Inteligencia Singular.