Abatío como lah culebrah candaba yo aluego de cien díah sin Josantonio, hahta quel jueveh se abrió la camisa, mohtrando una camiseta azul con una F que cubría ese pecho en el que toah lah mujere y argunoh hombreh de loh servicioh económicoh de casa Migué anhelan reposá, se le fue el flequillo palante y mohtró su verdadera identidá, Fragoso eh Superconcejal.
Alborozo en tós los sehtoreh de la población pacense, don Migué emocionao al tené la revelación del nuevo delfín, la gente de bien aliviá al librase dunoh peluoh maloh malísimoh, que comen ratah y degollan esssssss-pañoleh en loh conciertoh y se vihten con suh pieleh, y hahta la de cultura abandonó su ataque de hihteria y suhpiraba aliviá, viendo que lacababan de quitá un marrón y alomejón doh, que por un lao Superconcejal salía a defendé a loh ehpañoleh llamando al rojo ehte del Ricardo y le recordaba que dentro poco tenía que renová la concesión del chiringo aquel verde de San Roque y que ya vería ande sehtaba metiendo.
Lo del jueveh y el concierto no fue un abuso como quieren jacé veh loh pelúoh ehtoh, fue una muehtra máh del podé divino catesoran en casa Migué, queso de prometé sobre la biblia en un ehtao aconfesional eh mu agradecío, y aluego tiene suh premioh.
Asínque comienzo el meh de marzo, cuando aun no jace la caló, anque loh enamoraoh sí que van a serví al amó, que pa eso no hay meh, y cuando uno anda calorro, como dice el Jralonso ese de brillante cabeza, le da lo mihmo que sea noviembre que mayo, ilusionao y aliviao al tené de nuevo un camino, un líde sólido, aunque parehca máh bien fofo, un ideólogo, del que carecíamoh en ehta ciudah dehde que Josantonio noh dejó buhcando la santidá como paso previo a un puehtecito en Madrí
Ehta mañana había cola en Hacienda. ¡coño! qué pasión por declará, la mujé de mah de uno tiene questá rechinando de celoh, ay si mi Manué hubiera corrío lo mihmo pa declarase a mí que pa Solbeh…




