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La unión hace la fuerza
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Esther Almoharín | 11-04-2017 | 11:04

Si con solo una hoja de papel, pudiéramos solucionar todas las injusticias del mundo, todo sería muy fácil, sin embargo, no es así.

El miedo de la mayoría de las mujeres, es el machismo o el maltrato, por ser más débiles, pero el feminismo, para los hombres, es una simple revolución de mujeres cegadas por la estupidez. No lo creo así. Las mujeres de cualquier parte del mundo, deberían luchar por algo en lo que creen, deberían creerse iguales a los hombres, no inferiores, deberían alzar la voz y creer que la unión de todas las opiniones, hace la fuerza. No hace falta ser mayor de edad o tener cierta experiencia, para poder hablar de un tema en el que se cree; muchas mujeres sufren maltratos por sus maridos o sus parejas, por el simple hecho, de haber llegado tarde a casa, por haber abrazado a un hombre distinto a su persona, o por mero gusto.

El miedo es el peor enemigo de las personas y muchas mujeres sufren estas situaciones a diario. ¿Acaso un hombre no puede aprender a planchar? ¿Hacer la comida? ¿Lavar la ropa? La respuesta, es claramente afirmativa. El problema es que no quieren aprender, no quieren tomarse las molestias de hacer algo, para lo que según ellos, ya están las mujeres. Una mujer es un ser libre, al igual que un hombre. Una mujer tiene el mismo derecho que cualquier hombre a entrar en la sociedad, a trabajar, a divertirse. Las mujeres no son ni muchísimo menos el sexo débil. Yo es más, diría que son los hombres, los que se creen superiores a lo que son. Hay religiones, que discrepan sobre el tema, sin embargo no voy a entrar en detalles, pues no pretendo acusar a nadie injustamente.

Todas las personas de este mundo, son iguales, aunque a algunas personas, no se lo parezca. Puede que un hombre, tenga más fuerza que una mujer, no lo voy a negar. Pero, ¿acaso un hombre tiene mayor fortaleza? No. ¿Estaríamos aquí todos si nuestra madre, no nos hubiera tenido durante nueve meses dentro de ella, y nos hubiera parido después? Tampoco.

Las mujeres se tienen que empeñar en estar “guapas”, cosa que la mayoría de la sociedad, confunde con estar maquilladas o delgadas. Una mujer puede ser fea, guapa, gorda, delgada, pero todas tienen una valía, que nadie les puede arrebatar. ¿Por qué un hombre se cree superior a una mujer? No lo sé, pero no estoy de acuerdo. Estamos en el siglo XXI, un siglo de progresos y de nuevos pensamientos, ¿Por qué hay gente que aún tiene pensamientos prehistóricos? Antes se consideraba superior a aquel que tenía mayor fuerza física, ahora la fuerza física, no es necesaria en la mayoría de los casos. Si todos los que se creen superiores a las mujeres, pensaran un poco, se darían cuenta de lo equivocados que están.

España se considera a sí mismo un país igualitario, sin embargo, en algunos trabajos en los que un hombre y una mujer desempeñan la misma actividad, cobran más los hombres que las mujeres. Un país que se considera así mismo igualitario por el simple hecho de quedar bien, no es un país justo, no es un país democrático, porque no tiene en cuenta las opiniones de muchas personas, de muchas personas, que si se unen, acabarán consiguiendo lo que quieren por medio de la fuerza. No es necesario llegar a esos extremos, si todos se ponen de acuerdo, pero por eso mismo, porque nadie se pone de acuerdo, se cierra el tema y ya está, se olvida y las miles de opiniones, de miles de personas se tiran a la basura. Si la gente escuchara lo que esas mujeres dicen, cambiaría el mundo, sin embargo la gente no escucha.

No tengo más de dieciocho años, no he vivido esta situación de forma drástica, pero el inicio de todo esto, fue cuando un niño del colegio me prohibió hablar con otro. Desde entonces, mis pensamientos y mis acciones son dichos y realizados para luchar por la igualdad. Porque las mujeres no somos inferiores. Porque las mujeres tenemos las mismas cualidades que un hombre. Porque las mujeres podemos conducir y ser tan inteligentes como un hombre. Porque da igual si una mujer es guapa o fea, a una mujer se le trata con el respeto que se merece, porque no todas las mujeres tienen la suerte de tener un cuerpo de diez, un pelo de veinte y una cara de cuarenta. Da igual cómo seamos físicamente, porque lo que verdaderamente importa, es lo de dentro.

No estoy diciendo, ni muchísimo menos, que un hombre sea inferior a una mujer, no. Lo que intento es que las personas que estén leyendo esto, miren de una forma distinta la situación. Una persona con mayor fuerza física que tú, te hace daño físicamente, te maltrata, te martiriza día y noche, y luego pretende fingir que no ha pasado nada, haciendo creer al mundo entero que él no es el causante de los golpes. ¿Cómo creen ustedes, que viven esas personas? Viven atemorizadas, como si de una historia de terror de tratase.

No pienso cambiar el mundo en el que vivo, de un día para otro, pero todo lo grande, empezó siendo pequeño, por eso, mi historia, comienza aquí y ahora, con este manuscrito y a día de hoy.

Gracias a toda la gente que está leyendo esto, de veras es un verdadero placer, poder hablar con libertad de un tema en el que se cree. Espero que mi opinión haya servido para abrir los ojos de las personas que no querían ver.

Sobre el autor Jóvenes HOY
Cada joven con sus opiniones, sus vivencias, sus deseos y sus problemas. Cada joven diferente con ganas de contar qué le pasa y qué le preocupa. Jóvenes iguales en sus diferencias. Y con este espacio #jóvenesHoy para ser usado como ventana al mundo en la que asomarse. Seís jóvenes que irán desgranando poco a poco su forma de afrontar el día a día y qué esperan de los años que empiezan a vivir. José Antonio, Victoria, Víctor, Cristina, Esther y Francisco Javier son la voz de la población juvenil extremeña en el diario Hoy